viernes, 10 de agosto de 2007

-Auca

La actual localidad de Villafranca Montes de Oca, situada a los pies de los boscosos montes del mismo nombre, es heredera de la Auca autrigona y romana. También fue importante sede episcopal durante la época visigoda y su alargado trazado urbano es testigo directo del paso del Camino de Santiago.
El origen de la legendaria ciudad de Auca se puede rastrear en un bastión defensivo del pueblo prerromano de los autrigones.
Hace 2.300 años estas gentes se instalaron en la zona y eligieron los parajes de Somoro y El Llano para controlar las estratégicas vías de comunicación que pasaban cerca del desfiladero del río Oca.
Con la llegada de los romanos la ciudad pasó a denominarse Auca Patricia y parte de su asentamiento se ubicó en una zona más llana, junto a las orillas del Oca.
El lugar de los romanos fue ocupado por grupos de pastores bárbaros que eligieron los Montes de Oca para instalarse con sus ganados.
El afianzamiento del reino visigodo trajo consigo el desarrollo de la ciudad de Auca y su elección como sede episcopal. Considerada como una de las primeras de la Península Ibérica, aparece testimoniada —aunque pueda remontarse al siglo V— desde el año 589. Su primer obispo documentado fue Asterio, al que sucedieron Amancio, Litorio, Estercorio y Constantino, último obispo visigodo de Oca.
Durante los primeros años de la invasión musulmana los obispos de Oca siguieron ejerciendo su labor pastoral hasta que, a finales del siglo VIII, los propios reyes astures descabezaron su sede. El obispado fue restaurado en 944, y en el año 1075 se trasladó definitivamente a Gamonal y Burgos.


Fuente: Enrique del Rivero

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