martes, 5 de febrero de 2019

-Defienden que Burgos es romana y nació en el siglo III.

 
Tras siete años de investigación, una tesis cum laude concluye que la historia oficial de la ciudad adolece del rigor debido
Burgos no fue fundada por Diego Porcelos en el año 884. En realidad, su progenitor más probable es el militar romano Aelius Maritimus, que la ‘creó’ a comienzos del siglo III después de Cristo bajo el mando del emperador Marco Aurelio Severo Antonio Augusto, inmortalizado como Caracalla. Sí, estimado lector. Existe la posibilidad de que todo aquello que tomó como una realidad histórica inviolable, trufada de mitos sobre condes y reyes y aceptada sin enmienda por la mayoría de la comunidad docente, sea, digamos, poco preciso.
El melón lo ha abierto una tesis doctoral defendida en enero por su autor, el arquitecto técnico burgalés -y funcionario del Ayuntamiento de Palencia- Eloy López Zamanillo, que es producto de siete años de trabajo y que fue considerada cum laude por el tribunal calificador. El contenido de la investigación cuestiona la historia aceptada de la ciudad y está embargado durante tres años (’secuestro’, es el término académico), ya que la intención del autor es publicar su contenido en toda su extensión. Se titula Génesis del núcleo urbano burgalés. Revisión crítica sobre la evolución histórica estructural urbana de la ciudad de Burgos y ha sido dirigida por el catedrático de la Politécnica Juan Manuel Manso, actual vicerrector de Planificación de la UBU. Debido al citado secuestro, las personas que han podido acceder a su contenido se cuentan con los dedos de las manos. Hasta hoy.
El propio autor sitúa el génesis de su investigación «en mi interés por el valor histórico de los arcos de San Esteban y San Martín», que considera, sobre todo en el segundo caso, muy maltratados. Comenzó a estudiar la relación entre ambas puertas «y eso fue lo que me llevó poco a poco a adentrarme en la historia de Burgos, pero en la verdadera, no en la que se ha repetido como un mantra historiográfico del que nadie se ha salido».

El punto de partida
Hay dos teorías redundantes en esa ceremonia del asentimiento. Una se la debemos a Rodrigo Jiménez de Rada, obispo de Toledo e historiador, quien estableció en la suma de pequeños asentamientos (burgus) el nacimiento de la ciudad, teoría después asumida y amplificada por el dominico Alonso Venero, quien concretó en seis barrios o burgus (Rebolleda, San Zadornil, Santa Coloma, San Juan, La Magdalena y Santa Cruz) el génesis de una urbe de la que «poco más o menos dicen que Diego Porcelos cortó la cinta y la declaró inaugurada a partir de la nada». Ambos coinciden en que aquello sucedió en el siglo IX.
La segunda se afianza a mediados del siglo pasado y asegura que Diego Porcelos creó un castillo «de nueva planta» en el emplazamiento actual de la fortaleza y, a partir de ahí, «creció la ciudad con La Blanca y la Judería, además del Castillo, como embriones de un desarrollo hacia el Sur de la loma del Castillo», continúa López Zamanillo, que no se cree ninguna de las dos. «Podría haber aceptado el mantra y seguir estudiando ‘mis’ arcos, pero me gustan las cosas razonadas y no me parece que la historia oficial de la ciudad lo esté suficientemente».
El lugar de partida fueron los textos más antiguos, los escritos más cercanos a los hechos históricos. «La primera mención de Burgos con el significado de civitas -ciudad- está en una compraventa de tierras contenida en el Becerro Gótico de Cardeña, datada en el año 899 y que alude a la existencia de un conde». Para el investigador, la existencia de una ciudad y la presencia de un conde -posterior a Diego Porcelos- supondría «una progresión meteórica para una ciudad fundada 15 años antes, sobre todo porque desde 1910 ya es citada en algunos textos como una ciudad».
Tampoco el estudio de los Anales Castellanos Primeros (comienzos del siglo X) le satisfizo. Muy al contrario. «De 15 párrafos, tres están dedicados a noticias de Burgos, lo que denota su importancia, y señala que en el 882 (primera fecha de la presunta fundación de Burgos) la ciudad ya existía en términos muy parecidos a León. Gracias a esto se le atribuye a Diego Porcelos la fundación, y está claro que algo hizo, pero también que Burgos ya existía mucho antes».
El ahora doctor fue más allá y buscó la raíz etimológica del término Vurgus/Vurgos (o Burgus/Burgos, dependiendo de la fuente), y más en concreto su implantación territorial. Si estaba asociada a la palabra ‘castillo’, no parece lógico que entre 10.500 topónimos estudiados entre Galicia y Cataluña únicamente hubiera un 0,08% que se denominaran Vurgus o Burgus, ya que había castillos por doquier. «La probabilidad de llamarte Burgus en el siglo IX es casi la de que te toque la lotería», continúa López. Sí hay, por contra, cientos de referencias a ‘castillo’, ‘castro’ o ‘torre’ y muchas han trascendido hasta hoy, pero no a Vurgos. En su opinión, porque el origen de la palabra es muy anterior y en el siglo IX ya estaba en desuso. «El único momento histórico en el que ese topónimo está muy extendido en un amplio territorio coincide con el Imperio Romano, y más en concreto se da entre los años 150 y 371 después de Cristo», argumenta.

La verdad de Sasamón
la piedra de sasamón. Pero una cosa es sospechar un origen más anciano de la ciudad y otra demostrarlo, sobre todo si se pretende vincular a un periodo histórico del que no se conservan documentos escritos. Por eso la investigación se trasladó a los vestigios de ese periodo del Imperio Romano en el que el término Vurgos (o Burgus) estaba muy extendido y podría haber dado carta de naturaleza a la ciudad del Arlanzón. En los siglos II y III el Imperio se está defendiendo. Está debilitado y se ve forzado a vigilar las principales vías de comunicación, sobre todo aquellas que sirven de ‘autopista’ a los recursos más preciados, como la sala o los metales preciosos.
Es en esa época, y por esa razón, cuando se extiende la implantación de un tipo muy concreto de destacamentos militares: los burgus. Eran pequeños, con extensiones fortificadas de entre 10x10 y 30x30 metros, pero llegaban a dar cabida a una centuria romana (que eran 80 hombres, no 100). Se construyeron siempre al pie de las calzadas y en zonas limítrofes o particularmente sensibles del Imperio. Es un tipo de construcción muy estudiada en Europa (son objeto de un congreso internacional anual) pero casi nada en España. Y coincide, como se demuestra en la investigación, que casi siempre están vinculadas a las statio (estaciones) de beneficiarios consulares. Tanto que más del 70% estaban a menos de 10 kilómetros unas de otras.
Los beneficiarios consulares recibían el ‘beneficio’ o ‘misión’ directamente del cónsul provincial, el mando más alto existente en la provincia romana correspondiente. Su misión era delicada, algo así como una misión de Estado. Eran militares y cada uno tenía la suya, pero siempre vinculadas a tareas relevantes para Roma y sus cónsules. Por tanto, para demostrar que el origen de Burgos está en un burgus romano ayudaría bastante acreditar la existencia de un  beneficiario consular en un entorno geográfico cercano.
Los elementos que más han permitido situar statio romanas por toda Europa son las epigrafías en piedra que se acuñaban como placas conmemorativas u ofrendas. Dado su componente de memorial, son fáciles de datar. Hasta 28 de ellas incluyen la palabra burgus en referencia a las fortificaciones cercanas, y coincide que una está en Sasamón. «Se conocía su existencia porque fue reutilizada como lápida en la iglesia de Santa María la Real de Sasamón (municipio de cuyo origen romano no existe duda alguna), pero no se había vinculado a la existencia de una statio. Hace alusión al beneficiario consular de la estación, que era Aelius Maritimus. Esa estación beneficiaria de Sasamón es la única confirmada en toda la antigua Hispania».
Lo que se lee en esa piedra (ver foto) es lo siguiente: A STATIONIS SEGISAMONENSIVM AELIVS MARITIMVS BF COS EXEDRAM CUM BASI D. S. F. C. La traducción es «estación de Sasamón, Aelius Maritimus beneficiario consular, una exedra con base por mí hecha y cuidada». Una exedra es una suerte de pequeño templo abierto en el que se colocaban imágenes de los dioses. Esto es, no cabe duda de que Sasamón fue una estación consular en esa época, por lo que la existencia de un burgus en su ámbito más próximo parece más que probable.
(Artículo completo en la edición de papel)

miércoles, 23 de enero de 2019

-Recuperados dos sillares robados de la ermita de Quintanilla de las Viñas.

Fuente: www.burgosconecta.es

Arthur Brand, apodado el 'Indiana Jones del arte', junto con los dos sillares hallados. /AFPUn holandés experto en arte entregó ayer a España dos piedras esculpidas de un valor «inestimable». Estas dos piedras esculpidas son, en realidad, dos sillares visigodos que fueron robados hace 15 años de la ermita burgalesa de Santa María de Quintanilla de las Viñas. El jardín de un aristócrata inglés era ahora el 'hogar' de estas dos piezas.
Arthur Brand, apodado el 'Indiana Jones del mundo del arte' por sus dotes de investigador, declaró haber entregado los grabados a la embajada de España en Londres en una ceremonia privada.
Esta entrega supone el fin de una larga búsqueda del tesoro digna de una novela policíaca. Las dos obras de arte, una de las cuales representa a Juan el apóstol, fueron hurtadas en 2004 por unos ladrones de arte en la ermita de Quintanilla de las Viñas.
Los dos sillares visigodos, estilo arquitectónico y artístico de esta ermita burgalesa, salieron a la luz, finalmente, a finales del 2018. Aparecieron recubiertas de barro y hojas en el jardín de una familia aristocrática, al norte de Londres, que ignaraba el origen de las piezas.
«Pueden imaginar cuánto se sorprendieron al saber que la decoración de su jardín era, de hecho, obras de arte religioso españolas robadas y de un valor inestimable», ha declarado Brand a la agenca AFP. «Encontrarlas en un jardín tras ocho años de búsqueda es simplemente increíble», ha agregado este apasionado del arte.
Faltó poco para que las piedras, que pesan 50 kg cada una y que fueron entregadas a la policía, acabaran en el fondo de un río londinense. «Podrían haberse perdido para siempre», ha suburayado Brand, pues los propietarios quedaron tan impactados al conocer la verdad que quisieron tirar las obras de arte a un río y hacerlas desaparecer para siempre. «Felizmente, conseguimos convencerlos de que no lo hicieran», comenta, complacido, el holandés, que llevaba tras la pista de las dos piedras esculpidas desde 2010.
Ese año fue cuando un informador británico, que en su momento deseó guardar el anonimato, le indicó que «algo extraño» había aparecido en Londres. El hombre murió poco tiempo después.
Varios años de búsqueda más tarde, Brand descubrió que las piedras habían sido transportadas a Londres por un marchante de arte francés y puestas a la venta como decoración de jardín, y así evitar cualquier sospecha, por más de 55.000 euros cada una.

Arthur Brand se granjeó una fama mundial en 2015 al encontrar en Alemania los dos caballos de bronce realizados por Josef Thorak, uno de los escultores oficiales del III Reich, que adornaban la entrada de la Cancillería de Hitler en Berlín, y que habían desaparecido tras la caída del muro.
Un año después, Brand ayudó a recuperar cinco obras de pintores flamencos del siglo XVII y XVIII, robadas por un grupo de criminales en Ucrania.
En noviembre, tras una búsqueda del tesoro de varios años, permitió que las autoridades chipriotas recuperaran un mosaico bizantino excepcional, fragmento de uno de los frescos robados en las iglesias de Chipre tras la invasión turca en 1974.
En España, las obras restituidas podrían constituir una prueba «esencial» para arrojar luz al debate en el que desde hace años se hallan inmersos varios expertos, acerca de la edad exacta de la iglesia en la que se robaron los ornamentos, declaró David Addison, investigador en la Universidad de Oxford.
El edificio data de la era de los Visigodos, pero algunos expertos creen que se trata de un edificio del siglo VII, mientras que otros lo sitúan en el siglo X o en el XI, ha indicado Addison a la AFP. La ermita, que se compone simplemente de cuatro paredes de piedra y que no cuenta con ningún campanario, fue utilizada durante mucho tiempo por los agricultores como corral para su ganado, antes de ser «redescubierta» en 1921 por un cura local y declarada monumento nacional en 1929.
Sus gruesas paredes de piedra encierran tanto símbolos cristianos como paganos, romanos y de influencias islámicas, «dignas de una novela de Dan Brown», según Arthur Brand, en alusión al famoso escritor estadounidense.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

-La segunda fase de excavación del Solar del Cid deja al descubierto una construcción defensiva.

 Enlace: https://www.burgosconecta.es/

Javier Lacalle y Carolina Blasco durante la visita al Solar del Cid/AIALa segunda campaña de excavaciones del Solar del Cid está a punto de terminar. Finalizará el próximo día 21 de diciembre y ha dejado algunos hallazgos de interés. Tras los sondeos del año pasado, esta segunda fase ha servido para profundizar y ampliar la superficie estudiada. Como novedades, según ha explicado la arqueóloga Fabiola Monzón, este segundo año de excavación deja entrever que en vez de una solo vivienda -como se pensaba inicialmente- se pueda tratar de dos diferentes datadas en el siglo XIII.
Esta viviendas contarían con al menos dos pisos y varios espacios. Uno de ellos sería patio posiblemente porticado y con un pozo que posteriormente fue usado como basurero, lo que ha permitido recuperar piezas arqueológicas semejantes a las halladas en los silos ya estudiados el pasado año. Entre estas 10.000 piezas destacan cerámicas de diferentes siglos y sobre todo, un precioso dedal datado en, aproximadamente, el siglo XV.
Dedal descubierto en la excavación
Además, también en la primera excavación se reveló que en la misma época se creó un horno de adobe, que a juzgar por sus características y a la presencia de escorias de hierro se deduce que puede tratarse de un horno dedicado a la actividad metalúrgica de los gremios que ocupaban el lugar.
Por otra parte, se han buscado las puertas de las viviendas pero no se han encontrado debido a que las dimensiones de estos espacios sobrepasan las actuales proporciones del Solar del Cid, lo que se solucionaría ampliando la zona de excavación. Esta misma circunstancia se da en el último hallazgo de esta campaña. Una construcción localizada en la esquina suroeste, de cronología anterior a las viviendas que se cree que puede ser el resto de algún elemento defensivo como el cimiento de una torre o muralla.
En definitiva, los restos hallados no ponen de manifiesto que Rodrigo Díaz de Vivar viviese en una de estas viviendas... pero tampoco demuestran lo contrario. Lo que sí dejan claro es que el potencial arqueológico de la zona es enorme. Por ello, el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, que ha visitado la excavación ha asegurado que existirá una tercera fase en la que se ampliará la zona excavada.
Además, un Plan Director comenzará a elaborarse en el primer trimestre del año 2019 para poner en orden las fases de excavación de los próximos 8 o 10 años, no solo de los yacimientos abiertos hasta el momento sino para tener una visión de forma general, más allá de las acciones puntuales de la ladera del castillo.

jueves, 20 de diciembre de 2018

-Beato de San Pedro de Cardeña en el Museo Arqueológico Nacional.




 Ficha del Museo Arqueológico Nacional
Inventario 1962/73/2
Clasificación Genérica Manuscritos
Objeto/Documento Códice
Tipología/Estado Beato
Título Beato de Cardeña
Conjunto Negativo sobre placa de vidrio y FM
Materia/Soporte Pergamino
Técnica Dorado
Aguada
Bruñido
Dimensiones Altura = 48 cm; Anchura = 33 cm; Grosor = 8 cm
Descripción Copia del Beato de Liébana con los Comentarios al Apocalipsis. Está incompleto, aunque la mayor parte, 135 folios, se halla en el M.A.N. Hay que sumar 1 folio en el Museo Diocesano de Gerona, folio y medio en la Colección Heredia-Spínola de Madrid, y 15 en el Metropolitan Museum de Nueva York. Todavía faltan otros, que o se han perdido o se hallan en paradero desconocido. Cada folio se compone de 36 líneas a doble columna en caja de 305 x 190. Espléndidas miniaturas con muchos rojos y oro, realizadas por tres manos distintas. Miniaturas de: Tablas Genealógicas, Aparición de Cristo en la nube, Ángeles y símbolos de los evangelistas, Mensaje a las siete iglesias, Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Laodicea, Filadelfia; Plagas del 2º y 3º ángeles; Asunción de los dos testigos; lucha de la serpiente contra el hijo de la mujer (perdido); Tablas del Anticristo (perdido); 1º y 3º ángeles derraman su copa; Adoración de dios en el cielo; Juicio final. La encuadernación es moderna.
Iconografia Iconografía cristiana
Inscripciones/Leyendas Texto de los comentarios al Apocalipsis
Datación 1101=1300 (S.XII-S.XIII)
Contexto Cultural/Estilo Románico
Lugar de Producción/Ceca Castrillo del Val
Lugar de Procedencia Monasterio de San Pedro de Cardeña, Castrillo del Val(Arlanzón (comarca), Burgos)
[Atribuido]
Lugar Específico/Yacimiento Monasterio de San Pedro de Cardeña
Forma de Ingreso Dación
Fecha de Ingreso 20/10/1869
Catalogador Antigüedades Medievales

Enlaces de interés:

https://www.mecd.gob.es/cultura/areas/archivos/mc/registro-memoria-unesco/2015/comentarios-libro-apocalipsis/b-man.html

sábado, 15 de diciembre de 2018

-Burgos antes y despues.

Video en el que se aprecian los cambios vividos en la fisionomía de la ciudad de Burgos desde inicios del siglo XX y abril de 2011.

viernes, 14 de diciembre de 2018

-Inundaciones en Burgos 5-6-1930

Inundaciones en Burgos 5-6-1930 Con guión de Juan José Martin,voz en off de Jesús Pino. Dirección:Lorenzo Arribas

-El Museo de Burgos expone 92 piezas celtibéricas del s. IV a.C. de Los Ausines.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z8AF8FA66-920D-F92B-6C6F90E2A4421D37/el-museo-de-burgos-expone-92-piezas-del-s-iv-de-los-ausines



La Junta de Castilla y León ha organizado en el Museo de Burgos una interesante muestra, en dos vitrinas, donde se expone todo el lote de armas de ‘Los Ausines’, recuperado por la Guardia Civil, Comandancia de Burgos y Seprona, en un importante operativo ‘Muserola’ realizado en las localidades de Castrojeriz, Burgos, Santander y Toledo. Con esta intervención policial se ha logrado recuperar las piezas robadas y se ha evitado su dispersión por el mercado clandestino de arqueología, poniendo en relieve su esfuerzo profesional y los óptimos resultados de la colaboración entre instituciones.

Antes de someter al conjunto a un largo proceso de restauración se exponen las piezas en el vestíbulo de la sección de Bellas Artes para que puedan ser contempladas por todos los visitantes hasta el mes de abril de 2019.
En total 92 piezas de la Edad del Hierro, datadas entre los siglos IV-III a. C., y vinculadas al mundo del armamento, que constituyen un depósito votivo importante realizado por motivos rituales (ofrenda a los dioses, botín de guerra o como reliquia), que se ha recuperado. Se trata del primer depósito de la Edad del Hierro conocido en la provincia y la primera espada tipo La Téne completa que ingresa en el centro museístico.

El lote está constituido por un importante número de lanzas, regatones (remate del palo de la lanza), una punta de jabalina, una vaina de puñal tipo Monte Bernorio-Miraveche, dos hojas de puñal, una espada completa de tipo La Tène y nueve piezas del atalaje del caballo (destacan especialmente dos bocados o frenos y dos muserolas). Todos están hechos en hierro, salvo una anilla con tres agarradores que es de bronce. En los depósitos celtas, como posteriormente en los de época romana, casi todas las armas son ofensivas frente a los griegos que estaban normalmente formados por elementos defensivos (escudos o cascos).

Además, y como complemento de la exposición, este sábado 15 de diciembre, a las 11.30 horas, Ignacio Ruiz Vélez, académico de la Institución Fernán González, impartirá un charla con el título: ‘Un depósito de armas de la Segunda Edad del Hierro. Los Ausines’, y posteriormente realizará una visita a las vitrinas del conjunto expuesto, disertando sobre el origen ritual o votivo del conjunto, primero de estas características localizado en la provincia de Burgos.

lunes, 29 de octubre de 2018

-Estela de Clunia en el Museo Arqueológico Nacional.




Ficha del Museo Arqueológico Nacional. http://ceres.mcu.es/pages/Main
Inventario 1977/24/2
Clasificación Genérica Mundo funerario; Escultura; Materiales pétreos
Objeto/Documento Estela
Título Estela de Clunia 2
Conjunto Negativo sobre placa de vidrio y FM
Materia/Soporte Caliza
Técnica Bajorrelieve
Dimensiones Altura = 43 cm; Grosor máximo = 26 cm; Anchura máxima = 61,50 cm
Descripción Estela discoidal funeraria, incompleta, con una inscripción en lengua y escritura celtibérica occidental que se transcribe como "kaabaarinos" un nominativo singular masculino, que sería el nombre del difunto. En el disco se representa un jinete a la derecha. Tiene el torso frontal y lleva en la mano derecha una lanza o astil que lleva ensartado un escudo circular (caetra) por la empuñadura y que cerca de la punta lleva lo que podría ser una hoja de hacha o un estandarte (se trata de una forma trapezoidal alargada). Sobre el cuello del caballo se dibuja un gran escudo circular, en el que se aprecia el umbo y que podría estar sujetando el jinete con su brazo izquierdo. Bajo la cabeza del caballlo otros tres escudos circulares pequeños. Los escudos se supone representan a los guerreros vencidos por el difunto. Entre las patas del caballo se encuentra la inscripción celtibérica.

Originariamente sería una estela funeraria de cabeza discoidal, forma usual de las estelas del momento de romanización en áreas septentrionales de la Península ibérica. Posteriormente, fue reutilizada en un edificio romano de la parte alta de la ciudad romana de Clunia, donde según informe enviado por Naval Ayerbe a la Real Academia de la Historia en 1907, habría sido descubierta junto a otras cuatro estelas, una lisa y las demás decoradas, aunque solo fueron empleadas como sillares. Según este mismo informe, su descubridor es quien la habría escuadrado para llevarla a su hogar y a quien luego se la compraría el citado correspondiente de la RAH.
Otras descripciones antiguas, como la de Loperráez señalan que en 1774 se encontraron unas estelas similares con epigrafía celtibérica en la muralla, lugar donde también se hallaron otras en las excavaciones llevadas a cabo por Palol en 1962.
Iconografia Jinete
Datación 100[ac]=1[ac] (S. I a.C.)
Contexto Cultural/Estilo Cultura celtibérica
Lugar de Procedencia Clunia, Coruña del Conde(Ribera (La) (comarca), Burgos)
Lugar Específico/Yacimiento Clunia
Historia del Objeto Según Naval Ayerbe, la estela fue hallada por un labrador junto con otras cuatro (una de elllas sin epigrafía) dentro de un área de las ruinas de Clunia en 1907. Luego se llevó al convento de los Padres Misioneros del Corazón de María del Buen Suceso de Madrid, donde se hallaba en el patio y posteriormente, posiblemente en 1936, fue traida por la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico, al Museo Arqueológico Nacional. 

Enlaces de interés:

https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/49/21simon.pdf

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=11&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwjVzN_ykqzeAhUS36QKHTdZDWY4ChAWMAB6BAgKEAI&url=https%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F2688902.pdf&usg=AOvVaw0Q3fboy_Nv0yoFBCXbyESp

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=12&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwjVzN_ykqzeAhUS36QKHTdZDWY4ChAWMAF6BAgJEAI&url=http%3A%2F%2Faespa.revistas.csic.es%2Findex.php%2Faespa%2Farticle%2Fdownload%2F530%2F526&usg=AOvVaw30JZPsdypm41ErBfSkqIny

jueves, 25 de octubre de 2018

-La superficie de Ojo Guareña sigue estable en San Bernabé.

-Enlace: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/provincia/superficie-ojo-guarena-sigue-estable-san-bernabe_180356.html

La arqueóloga se encarga de estos trabajos con los que se quiere concretar datos logrados décadas atrás. - ECBDesde la prudencia obligada al hablar de fenómenos «en los que la naturaleza sigue teniendo vida propia», los miembros del grupo Edelweis explican que tras varias intervenciones a lo largo del verano de exploración en el subsuelo de Ojo Guareña, la continuación de éstos se posponen hasta el próximo año, tras la llegada del otoño y las lluvias que trae aparejadas.
Intervenciones estivales que se suman a las que llevan realizando estos últimos años, tras producirse algunos corrimientos en la campa del conocido paraje burgalés, que llevaron a la Junta y al Ayuntamiento de Merindad de Sotoscueva que gestiona el enclave, a pedir estudios a los profesionales del reconocido equipo de espeleología burgalés, y su opinión sobre el estado del subsuelo sobre el que éste se encuentra.
«Labores que nos han permitido constatar dos cosas: la primera de ellas, que el talud donde se encuentra la ermita de San Bernabé se mantiene firme sin que por lo visto se hayan producido nuevos corrimientos; y la segunda, que el subsuelo es otra cosa, y sigue mostrándonos nuevos espacios que, si pudiéramos y tuviéramos medios para ello, nos gustaría seguir recorriendo, pues sería muy interesante y útil», confesaba el presidente del grupo espeleológico burgalés, Miguel Ángel Martín.
Una nueva nueva
Explica que a lo largo de este verano se ha seguido explorando el nivel inferior, con el fin de ver cómo estaban los sedimentos que se habían ido acumulando estos últimos años, «y vimos que ya no estaban ahí, lo que hace pensar que las últimas riadas se los han llevado», comenta. «Lo que a su vez descubrió una nueva cueva que si bien nos puso los dientes un poco largos, luego resultó tener apenas 100 metros, y no contar con nada más», comentó el responsable.
Transformaciones «en las que basta con que la cabecera del río Guareña que pasa junto al lugar, lleve mucha agua, y ésta al no pasar por el sumidero que hay en el subsuelo, se va por otro lado llevándose material consigo, y no sabemos dónde». De ahí que estudien la posibilidad de continuar profundizando en estos cambios, «que nosotros solos no podemos hacer, por lo que nos gustaría contar con ayuda, y sobre todo con fondos económicos para poder llevar a cabo estudios geofísicos de la zona».
Y es que los sifones tan estrechos que hay «son para nosotros el punto final, al no poder pasar, por lo que saber a dónde, y cómo, el agua llega a otras partes del subsuelo del complejo nos permitiría también saber qué puede haber más allá, pues estos cambios se están produciendo apenas 100 antes de esos sifones que no podemos atravesar». Reitera que «son procesos naturales que de igual forma, pueden no cambiar en años como por el contrario hacer que algunos espacios que ya teníamos catalogados hace 15 años, tengamos pensado revisarlos, al haber aparecido nuevos en otros lugares».
Comienzan la campaña de trabajos en la cueva Covaneria
La estrecha vinculación de los investigadores con Ojo Guareña se sustenta sin embargo, en muchas otras actuaciones, como es también la campaña de excavación que el equipo encabezado por la arqueóloga Ana Isabel Ortega comenzó ayer en uno de los espacios de este conocido conjunto kárstico, como es la cueva de Covaneria, en Cornejo.
Trabajos de excavación, estudio y analíticas encargadas a la Fundación Atapuerca por la Junta, Ortega seguirá así con las actuaciones que este verano ya se han llevado a cabo en otros dos puntos de la provincia: en Cueva de la Fuente (en Cueva de Juarros, Ibeas de Juarros) y en Cueva de La Quebrantada (Montorio). «En los tres casos, cavidades sepulcrales cuyos yacimientos han sido parcialmente destruidos bien por furtivos o por actuaciones totalmente irrespetuosas con dichos yacimientos», detallan los responsables.
Trabajos todos ellos dirigidos por Ortega al haber estado ya presente en las tres actuaciones previas en las que se recuperaron parte de los restos arqueológicos -entre los que había abundantes restos humanos-, descontextualizados por diferentes personas.
Covaneria es una cavidad del complejo kárstico de Ojo Guareña, que en tiempos remotos fue una de sus primitivas resurgencias.
No obstante detallan que el encajamiento de los niveles freáticos y la colmatación por arcillas de decantación de su conducto principal la dejaron inactiva, «así como actualmente aislada de la red principal de cavidades, aunque su conexión es muy evidente en las proximidades de la Sima de los Huesos, uno de las principales accesos a Ojo Guareña y cuya boca se abre a escasa distancia», detallan.
Asimismo añaden que la entrada actual a Covaneria es una bella dolina en la que destacan los arcos naturales que marcan el camino de acceso hacia el interior de la cavidad. Bóveda «en la que se abren varias simas por las que entra la luz natural, y permiten la iluminación de sus primeros 100 metros de recorrido», explican sobre el lugar, el cual- recuerdan-, fue descubierto en los años 80 por miembros de Edelweiss y los restos que afloraban entregados al Museo de Burgos.
Desde el equipo detallan que la intención de esta nueva intervención es así «conocer la estratigrafía del yacimiento con el fin de dar precisión a la cronología dentro de la Prehistoria reciente, del mismo, así como finalizar los estudios antropológicos y arqueológicos de sus restos». Labores a las que se sumará poseriormente el escaneado en 3D de la cavidad por especialistas del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh).
De igual manera que en los comienzos de los trabajos décadas atrás, los nuevos restos que aparezcan se entregarán al Museo de Burgos, mientras que el informe con los resultados de la excavación, analíticas y dataciones se remitirá a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta.

-Una falange fósil confirma la existencia de neandertales en Atapuerca.

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/publicado-estudio-confirma-presencia-neandertal-atapuerca_181191.html

Falange de pie neandertal. - JAVIER TRUEBALa revista American Journal of Physical Anthropology acaba de publicar un estudio, encabezado por Adrián Pablos, investigador del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), que demuestra la afinidad taxonómica con los neandertales de una falange de pie hallada en el yacimiento de la Galería de las Estatuas de la Sierra de Atapuerca.
La cronología de los niveles donde se recuperó la falange, hace unos 100.000 años, la sitúa como uno de los restos neandertales más antiguos de toda la Península Ibérica. Se trata de la falange de un dedo meñique derecho de un individuo adulto, cuyo análisis antropológico comparativo ha resultado complicado debido al escaso número de falanges bien identificadas en el registro fósil tanto de neandertales como de los primeros Homo sapiens.
Este fósil humano (GE-1573), en cuyo estudio han participado también investigadores del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos y la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), apareció en la campaña de excavación de 2017 en un contexto musteriense, la tecnología típica de los neandertales; además varios métodos de datación sitúan los sedimentos en el inicio del Pleistoceno superior, la época de esta población extinta.
«Los resultados métricos muestran que se trata de una falange distal similar a la de los pocos neandertales existentes, y mucho más robusta que la de los humanos anatómicamente modernos del Pleistoceno superior, los llamados cromañones, lo que nos permite asignar esta falange a un neandertal», afirma Adrián Pablos.
Por otro lado, con este hallazgo se confirma el yacimiento de la Galería de las Estatuas, que se lleva excavando desde 2008, como el quinto yacimiento de la Sierra de Atapuerca con fósiles humanos pleistocenos, y representa la primera evidencia de un fósil neandertal en contexto estratigráfico de estos yacimientos burgaleses.
«El hecho de que solamente se hayan recuperado falanges distales del dedo meñique del pie en yacimientos con enterramientos o grandes acumulaciones de fósiles deja abierta la puerta a la esperanza de encontrar más restos humanos neandertales en futuras campañas de excavación en este y en otros yacimientos d Atapuerca», declara Adrián Pablos.

Referencia bibliográfica:
 Adrián Pablos, Asier Gómez‐Olivencia, Juan Luis Arsuaga. "A Neandertal foot phalanx from the Galería de las Estatuas site (Sierra de Atapuerca, Spain)". American Journal of Physical Anthropology 23 de octubre de 2018 https://doi.org/10.1002/ajpa.23729