domingo, 26 de abril de 2015

-Los tesoros sagrados de Las Huelgas.


El artesonado del techo de la sala ya resulta sobrecogedor por su belleza. Con un ornamenteo luminoso y rico, cobija joyas nunca antes expuestas. Es la Sala de Labor, estancia mágica del monasterio de Las Huelgas, reconvertida estos días en la sala de los tesoros; de los tesoros sagrados porque las piezas que en ella se enseñan son reliquias, elementos relacionados con la espiritualidad más que con el arte. La joya de la muestra es el llamado Díptico relicario de Santa Úrsula, nunca antes expuesto al público. Se hallaba en el altar del coro, en uno de los compartimentos, formando parte del mermado relicario del cenobio; pieza señera, importante, única y extraordinaria por nunca antes exhibida y por la ausencia de un estudio en profundidad. El díptico, de muy reducidas dimensiones, pero es una verdadera joya.La Arqueta de los Apóstoles, otra obra espectacular.
«Por lo que cuenta, por su significado y por los materiales con los que está confeccionado», explica la conservadora de Patrimonio Nacional María Jesús Herrero. Desde el punto de vista iconográfico es una pieza de enorme valor. Sus dos pequeñas viñetas, con tres figuras en cada una, cuentan la historia de la Edad Media «en el sentido de las reliquias, de la religiosidad». La primera imagen femenina es Santa Úrsula, con manto rojo, túnica blanca y una palma en la mano izquierda; en la derecha, un bastón. La figura está asentada sobre otra, que representa a Atila, bajo cuyo yugo ella sufrió martirio. Santa Úrsula está acompañada en esa primera escena por un santo dominico,San Pedro Mártir, conversor de herejes, con su hábito blanco y negro; es perceptible una herida ensangrentada en su cabeza, porque fue con un hachazo en la testa como sufrió martirio en Verona. Se alza esta figura sobre otra, en la que se lee la leyenda ‘hereje’. Cierra este primer recuadro Santa Catalina, que en las manos lleva una rueda de cuchillos, artefacto de tortura, y una espada como la que le causó la muerte; abajo, un rey que la martirizó.

La segunda viñeta está compuesta por Santo Domingo de Guzmán; la Virgen con el Niño (Las Huelgas está dedicado a ella); y una tercera figura femenina con las manos y los pies llagados: es Santa Elena, la madre de Constantino, la que descubrió la Cruz e introdujo el culto al madero en el que murió Cristo. «Incluso un pequeñísimo trozo de la Vera Cruz aparece en los viriles, habitáculos que rodean las escenas y en los que también se incrustan otras diminutas reliquias de hueso y textil -de Santa María Virgen, de San Juan Evangelista, de Santiago Apóstol-, perlas pequeñas o aljófares y piedrecitas de colores», apunta Herrero.
Todas las historias que se cuentan en este díptico están relacionadas con este monasterio y con el momento que se estaba viviendo cuando se construyó. «Es de finales del siglo XIII. Siempre se conservó aquí», señala la conservadora. «Es muy curioso porque en los espacios acristalados hay una lámina plateada, que le da ese aspecto lujoso, de resplandor, de brillo; esos espacios están cubiertos por una lámina tan fina que parece cristal o plástico. Es un material único: es una pasta de yeso traslúcida la que le da el aspecto nacarado.Por todas estas características es una pieza única».El Díptico de Santa Úrsula es la joya de esta exposición. Se trata de una pieza del siglo XIII que nunca antes se había expuesto al público.
No es la única obra especial. En la misma vitrina se exhiben otras dos joyas de incalculable valor. Una de ellas es la Arqueta de los Apóstoles, decorada con hueso aunque parezca marfil. Toda ella está labrada con distintas escenas en las que hay personajes como la citada Santa Elena, un cristo crucificado, su muerte y enterramiento, y apóstoles. «El sentido narrativo es similar al del díptico; se está contando una historia». Esta arqueta procede del monasterio de El Escorial, ya que fueron donaciones del rey Felipe II.
La otra pieza es conocida como Arqueta de Tomás Becket, realizada con esmaltes de Limoges. «Fue Leonor de Plantagenet la que introdujo el culto a este santo en Castilla. Hay muchas iglesias en Castilla -Salamanca, Toledo- consagradas al santo británico». La iconografía hace referencia a su muerte y a su entierro.Esta pieza también pertenece al monasterio de El Escorial de Madrid.


Asimismo, entre las piezas emblemáticas ligadas al monasterio se pueden contemplar documentos relevantes para el cenobio burgalés, como el Privilegio de donación  del monasterio a la orden del Císter, fechado en 1199 y uno de los más antiguos; el Privilegio Rodado de Sancho IV, de 1285; y el famoso Códice Musical de Las Huelgas, considerado el manuscrito gótico más importante de la historia musical medieval española y europea. «Es una joya que se conserven estas composiciones musicales, que han estado vigentes hasta hoy»
Además se presentan varios fragmentos textiles recientemente restaurados, dos de ellos procedentes del Ataúd de la Reina Leonor, fundadora del Monasterio junto a su esposo, el Rey Alfonso VIII de Castilla, con delicados textiles hispanoárabes, realizados en seda e hilos metálicos, y un fragmento del ataúd de Fernando de la Cerda, que presenta motivos coetáneos de la bóveda: círculos entrelazados, hojas, grifos y elefantes.
La Sala de Labor fue el antiguo Locutorio situado a lado de la Sala Capitular. Es un espacio rectangular cubierto por una bóveda de cañón decorada en su franja central con extraordinarias yeserías, y constituye uno de los ejemplos más representativos del arte almohade de Las Huelgas. La decoración está realizada a base de elaborados motivos geométricos, heráldicos y epigráficos, ejemplo excepcional de la asimilación de las artes andalusíes en Castilla. Las inscripciones que recorren el perímetro a nivel de cornisa datan este espacio en 1275.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z7B1DA3E3-EC4B-E3D3-17B5CBE1CB074F13/20150426/tesoros/sagrados/huelgas

-Identifican, por primera vez, un cuarto molar en Atapuerca.

Cuarto molar localizado en la mandíbula extraída de uno de los enterramientos colectivos de El Mirador. - IPHESEl sepulcro colectivo que en las últimas campañas se ha excavado en la Cueva del Mirador, uno de los ocho yacimientos que se excavan en Atapuerca, ha ofrecido un dato singular. La revista HOMO, Journal of Comparative Human Biology, ha publicado un artículo que da a conocer la presencia de al menos un individuo de sexo masculino de unos 40 años de edad, de hace entre 4.760 y 4.200 años que poseía un cuarto molar, además de padecer importantes enfermedades bucodentales. Es la primera vez que se publica en una revista científica la existencia de este fenómeno en un homínido de poblaciones antiguas y es también el primer caso identificado en los yacimientos de Atapuerca. La investigación es fruto de un trabajo llevado a cabo en colaboración entre el IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social), la URV (Universitat Rovira i Virgili de Tarragona) e investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC).
La investigadora del IPHES y profesora de la URV, Marina Lozano, una de las firmantes del artículo, asegura que «en el caso de poblaciones arqueológicas hay muy pocos ejemplos estudiados y publicados de molares supernumerarios». El individuo analizado presenta evidencias de diferentes enfermedades que sufría, como caries avanzada, abscesos, cálculo dental, exostosis alveolar, modificación en la oclusión por desgaste excesivo, evidencias de marcas de palillos y patología degenerativa temporomandibular (entre el hueso temporal y la mandíbula). «Este diagnóstico confirma que la salud bucodental a partir del Neolítico empeora en las poblaciones agrícolas y ganaderas. Un hecho agravado, además, por la falta de tratamientos paliativos», observa Marina Lozano.

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/identifican-primera-vez-cuarto-molar-atapuerca_96798.html

jueves, 16 de abril de 2015

-Una firma mortal.

Juan Carlos Chicote y su hija Alba observan los daños que sufre el árbol.  Alberto RodrigoSeguramente cuando el rey Alfonso VIII de Castilla se encontraba planeando la batalla de las Navas de Tolosa durante su estancia en el Castillo de Burgos el roble que hoy emerge distinguido en el bosque situado junto a la granja de Las Mijaradas (Hurones) empezaba a despuntar. Más de 800 años calcula Juan Carlos Chicote que tiene este árbol imponente, cuyo tronco, en su base, mide más de seis metros de diámetro. Ha sobrevivido a batallas, a deforestaciones masivas, pero ahora está a punto de claudicar. ¿Por qué? Porque un ‘gracioso’, un desalmado sin ningún amor a la naturaleza, se le ocurrió, hace unos años, estampar su firma en la corteza. ¿Cómo? Practicando unas profundas hendiduras con una motosierra. Solo para que unas iniciales, una G y una M, dieran testimonio de su paso por este mundo, para dejar constancia de su ego indecoroso. Esos cortes, visibles desde la tierra de labor aledaña al bosque y que luego rellenó de pintura negra, y otro tajo aun más hondo que practicó en el lado opuesto están matando el ejemplar.

El roble está perdiendo la corteza, que parece más bien corcho ya en muchas partes, y varias ramas se están secando en las puntas, «debido a que está perdiendo riego periférico a consecuencia de la falta de savia suficiente provocada por los cortes», señala Chicote, bombero burgalés y un apasionado de la naturaleza. Vecino de Gamonal, desde niño ha frecuentado estos parajes y recuerda haber observado la presencia de gatos monteses, zorros y hasta lobos. En el siglo XV formaba parte de la masa forestal que constituía el cazadero de la realeza, que se extendía sin solución de continuidad hasta Camino Casa la Vega. Ahora mismo su titular es el Arzobispado -igual que de la granja- y quizás por ello este bosque tan singular se ha librado de las talas desde el siglo XVI, cuando la fábrica de pólvora del Castillo comenzó a demandar leña para producir el por entonces novedoso explosivo.
 Por los siglos de los siglos ese bosque lo ha presidido un majestuoso roble que, sin duda, «es el árbol más vetusto de Burgos y el alfoz». Se puede ver desde el campo de golf de Riocerezo, aunque quizás no le queden muchos años en pie. Chicote tiene pensado solicitar a la Junta que el bosque donde se emplaza sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC), «pues es necesario preservar un lugar con tanta historia». Advierte, además, que «se encuentra al lado de la calzada Itálica». También tiene previsto contactar con el Servicio de Medio Ambiente de la Junta, para intentar salvar el árbol.
Tampoco está favoreciendo su supervivencia el hecho de que se encuentre junto a una parcela de cultivo. Las pasadas del arado sobre el terreno están dañando enormemente sus raíces, lo que constituye una amenaza más para su estabilidad. Chicote, acompañado por su hija Alba -historiadora-, está apesadumbrado y se plantea incluso organizar una cuestación para adquirir esa tierra. «Habría que intentar salvar este roble, aunque será difícil», afirma.


El bombero burgalés ama la naturaleza. De pequeño sus ídolos no eran futbolistas ni toreros. Lo fue Félix Rodríguez de la Fuente, la mayor prueba de su inquietud por todo lo que rodea el medio ambiente. Así que cualquier atentado contra él lo siente en carnes propias. «Estoy indignado, no me lo puedo creer, porque este roble lo veía cuando era niño y ahora por culpa de un vándalo va a desaparecer», afirma.
Recuerda que muchos burgaleses se acuerdan todavía del mítico Monín, un chopo centenario situado en el Paseo de la Isla, de corpulencia espectacular, que incluso dio nombre a una peña de la ciudad. Fue talado. «El roble de las Mijaradas es mucho más anciano», señala. Calcula que unos 800 años. Él y su hija han contado los anillos de los tocones situados a su alrededor -de un diámetro siete u ocho veces menor- y rondan los 100 años.


Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z74F71F54-B832-3DD0-9E2DC3C04C7C7770/20150416/firma/mortal

jueves, 19 de marzo de 2015

-Encontrada una clave de bóveda en las excavaciones de la iglesia de San Román.


 Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZFFA866CE-BD83-E9AB-E9D72127783828B1/20150319/excavaciones/iglesia/san/roman/concluyen/hallazgo/clave/boveda/policromada



Las excavaciones de la iglesia de San Román, que se han prolongado a lo largo de las últimas semanas en las laderas del Castillo de Burgos, han concluido con el hallazgo de una clave de bóveda policromada.
Se trata de una clave de bóveda de más de 200 kilos de peso con la imagen de un monje benedictino vestido de negro, con un dedo de la mano derecha levantado y un libro en su mano izquierda, que podría representar la imagen de San Román.
La pieza se encuentra en mal estado de conservación debido a la destrucción del templo en el que se encontraba durante la Guerra de la Independencia y a que ha permanecido sepultada por toneladas de tierra.
Por ese motivo, la clave de bóveda se restaurará durante los próximos meses para su exhibición al público en el Museo de Burgos o el Monasterio de San Juan, cuyas instalaciones se barajan estos días para situar de forma definitiva la pieza.
Junto al fragmento de bóveda, que permitirá determinar las dimensiones de la iglesia gótica de San Román, se han encontrado también otros fragmentos y restos del templo que serán estudiados por expertos para conocer más acerca de esta edificación.
La iglesia de San Román fue una de las más importantes de la capital burgalesa durante la Edad Media y fue volada en el asalto al Castillo de Burgos registrado durante la Guerra de la Independencia.

domingo, 15 de marzo de 2015

-35 años sin Félix Rodriguez de la Fuente.

 Fuente: http://elpais.com/diario/1980/03/16/ultima/322009201_850215.html


«Queridos amigos de El hombre y la Tierra. Como siempre que me asomo a la pequeña pantalla, es para decirles hola o adiós. En este caso: hasta pronto.» Félix Rodríguez de la Fuente se despedía de su audiencia con estas palabras el pasado 2 de marzo desde el programa de TVE 625 líneas. «No nos vamos para siempre, quizá hasta dentro de ocho meses o un año», añadió el popular doctor, «el amigo de los animales», para terminar con su habitual desDedida: «Queridos amigos, muchas gracias.»

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El último programa de su serie dedicada a la fauna de América del Norte, rodada con la ayuda económica del Gobierno de Canadá, se emitió, a modo de síntesis, el pasado jueves día 13. Su último acto público en España fue presentar, el pasado día 5, en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, el documento titulado Estrategia mundial para la conservación de los recursos vivos y el logro de un desarrollo sostenido, propuesto por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales. El acto de publicación del documento fue presidido por los Reyes de España.Marcelle Parmentier, francesa, 43 años, casada con Félix Rodríguez de la Fuente hace catorce años, y sus tres hijas, Mercedes, Leticia y Odilia, de trece, once y siete años de edad, respectivamente, esperaban en su casa de Madrid que Félix Rodríguez de la Fuente las llamase ayer por teléfono, desde Alaska, para recibir sus felicitaciones en la fecha de su cumpleaños. La señora Parmentier recibió, sin embargo, a las ocho de la mañana, la llamada de una mujer que pedía información del accidente, pero no entendió el mensaje hasta que minutos después TVE le confirmó por teléfono el fatal accidente. Los cadáveres de los tres profesionales de TVE llegarán a Madrid el próximo lunes.
Félix Rodríguez de la Fuente nació en Poza de la Sal (Burgos) el 14 de marzo de 1928. Anteayer, la agencia Efe había transmitido, dentro de su servicio nacional, una noticia anunciando el inmediato cumpleaños de esta personalidad de la televisión.

Nunca ejerció su profesión de médico-odontólogo. Su primer contacto con los animales distó mucho de lo que sería su futura y definitiva vocación naturalista y su lucha por la conservación de las especies en peligro de extinción.
Desde los catorce años se dedicó a la caza, pero a los veintiún años regaló su escopeta al viejo cazador del pueblo, apodado Curilla. Hace ahora diecisiete años que ganó un concurso internacional de cetrería con su halcón Durandal, y por ello fue llamado a colaborar en el programa Fin de semana.
La primera aparición en TVE, en 1964, con dos halcones, se convirtió en una charla habitual que alternó semanalmente con los coloquios culturales de Jaime de Foxá. Intervino más tarde en los programas Imágenes para saber y A toda plana, programas que iban exclusivamente ilustrados con dibujos y fotografías. Presentó en 1968 la serie didáctica Félix, el amigo de los animales.
En una segunda etapa, Félix Rodríguez de la Fuente comentó series, compuestas fundamentalmente de episodios, adquiridas por TVE a televisiones extranjeras: Fauna, titulada más tarde Vida salvaje, y Planeta azul. El Gobierno español le encargó en 1967 la entrega de dos halcones al rey de Arabia Saudí, donde permaneció un tiempo para amaestrarlos -en la agenda de sus proyectos consta la intención de realizar una serie sobre la historia de la cetrería-, hecho que le abrió las puertas políticas para proyectos más ambiciosos.
Mientras fue presidente de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza (Adena) -y de la que ahora era vicepresidente- emprendió la producción de la serie El hombre y la Tierra, cuya primera parte, denominada Serie venezolana, rodada en el Amazonas y Orinoco, comenzó a emitirse por TVE en 1974. Desde entonces, casi siempre en otoño, se emitieron 104episodios de la serie dedicada a la fauna ibérica.
«La aventura internacional de la fauna», como la denominó Félix Rodríguez de la Fuente en unas declaraciones a EL PAIS el pasado octubre, comenzó con la emisión de los veintiún episodios que incluían los primeros rodajes en Canadá. Lamentó en aquella ocasión que TVE solamente le asignase un presupuesto de cuatro millones de pesetas por episodio, unas cinco veces menos que el presupuesto medio de los documentales de Cousteau.
Los documentales de El hombre y la Tierra fueron galardonados con los más importantes premios internacionales en su especialidad y, lo que es más importante, calaron a nivel popular en la audiencia española. Se situó siempre, durante los últimos años, en los primeros puestos del panel de aceptación de programas. TVE y los telespectadores españoles pierden con Félix Rodríguez de la Fuente a su mejor, y probablemente único, documentalista. Sus programas, además, ocupan el primer puesto de ventas a las televisiones de todo el mundo, y el propio Rodríguez de la Fuente, en sus últimas declaraciones a EL PAIS, estimaba su audiencia mundial en setecientos millones de telespectadores. Tan sólo en algunas ocasiones recibió críticas de sus compañeros de TVE por el tono característico de sus comentarios en off. El se excusaba diciendo que de la misma manera que rodaba los documentales sin guión previo, sus comentarios eran siempre improvisados mientras montaba y sonorizaba las películas. La serie de trece episodios dedicada a los perros ha quedado truncada para siempre en esa carrera de 1.800 kilómetros por Alaska.
Su muerte ha sido acompañada de numerosos testimonios de condolencia, entre ellos los de los Reyes de España.

-Juan Luis Arsuaga habla sobre el ADN en la Sima de los Huesos de Atapuerca.

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=vUIduNwmHaU

-Los humanos de Atapuerca comían perro, gato, zorro y tejón.

 Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2015/01/19/54bd2f2eca4741043f8b4589.html


Fragmento de radio de perro con marcas de corte.
Un estudio publicado en la revista Quaternary International, ha analizado las marcas en 24 restos fósiles hallados en la Cueva del Mirador en el yacimiento de Atapuerca en Burgos. Investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) confirman que estos huesos que datan de hace entre 7.200 y 3.100 años pertenecían a perros domésticos, gatos salvajes, zorros y tejones.
"El consumo de estas especies era muy poco frecuente en Europa continental en aquellos tiempos, pero el hallazgo de estos restos fósiles en este yacimiento avalan su procesamiento", señala Patricia Martin, autora principal del trabajo e investigadora colaboradora del IPHES.
En algunas islas del Mediterráneo, como Chipre, se ha documentado el consumo de algunas de estas especies ya en el Neolítico (hace entre 6.000 y 3.000 años). No obstante, para los investigadores se trataba de una práctica "muy poco usual en la Europa continental".
La Cueva del Mirador fue utilizada como cueva redil para albergar a los rebaños compuestos sobre todo por ovejas, cabras y ganado bovino, que integraban parte de la base de la dieta de los humanos. Sin embargo, otras especies como pequeños carnívoros también fueron empleados para el consumo. Así lo demuestra la presencia de marcas de corte, evidencias de fracturación antrópica, de procesamiento culinario y de mordeduras humanas en los restos fósiles de estos animales.
"En El Mirador, los perros fueron desarticulados y descarnados, sus huesos fracturados y, finalmente, hervidos", comenta Martín. Los investigadores han observado estas evidencias tanto en niveles del Neolítico como en los de la Edad del Bronce. "Se produjo de manera puntual en distintos episodios, pero tuvo continuidad temporal", recalca la investigadora.

Para los científicos, esta práctica pudo estar relacionada con momentos esporádicos de hambre o escasez, y la carne de perro tuvo una consideración especial. "Es una de las posibilidades que barajamos", puntualiza Martín.
No obstante, según datos etnográficos, en algunas culturas asiáticas o entre los bereberes, se consideraba la carne de perro como una rica fuente de proteínas e incluso como una delicatessen. "Tampoco se puede descartar que en algunos casos el objetivo fuera obtener y aprovechar la piel de estos animales", observa.
El consumo de las otras especies en El Mirador es más limitado que el de los perros, y se documenta, fundamentalmente, en los niveles neolíticos. Los gatos salvajes y los tejones fueron hervidos y su carne fue consumida.
Dada la dificultad de cazar carnívoros salvajes y al carácter excepcional de su consumo en este yacimiento, es probable que estos animales hubieran sido capturados de forma accidental y, posteriormente, ingeridos. "Pero tampoco se puede descartar la opción de que fueran empleados como una fuente extra de alimento en períodos de escasez", declara Martín.

-El oro que no se fue a Moscú.


Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z0DBA518A-051B-B6BB-14E7D66F7149C0E4/20150315/oro/no/fue/moscu


El oro, la plata y las joyas llegaban al centro de Burgos en cajas de madera. CifraPara ganar una guerra se necesitan tres cosas: dinero, dinero y dinero», había dicho Napoleón Bonaparte, que sabía muy bien de lo que hablaba. En los primeros meses de la contienda civil que desangró España las principales remesas de oro estaban en Madrid y fueron sacadas del país. A instancias de Negrín, más de 500 toneladas salieron hacia Moscú y casi 200 hacia París para financiar el armamento con el que hacer frente al golpe de Estado. Mientras tanto, el bando sublevado creó en Burgos un Banco de España y puso la maquinaria a funcionar para poder sufragar armamentísticamente su ofensiva, teniendo en Alemania e Italia a sus socios y vendedores. Una de las claves fue el Laboratorio Nacional del Oro que se puso en marcha en 1937, en la calle Santander de la capital castellana.
En aquel lugar se forjó el tesoro que permitió al ejército rebelde obtener el dinero necesario para armarse y ganar la guerra. Ahí, procedente de suscripciones populares, donaciones, confiscaciones, incautaciones, sanciones y expropiaciones, desde enero de 1937 en que se fundó el centro hasta el verano de 1939, se obtuvieron varios cientos de millones de pesetas.
Monedas y todo tipo de objetos de oro y de plata (de este último metal principalmente relojes y cubiertos) fueron fundidos y convertidos en lingotes; joyas y piedras preciosas fueron analizadas y tasadas para obtener de su venta importantes cantidades de dinero. En el centro había funcionarios que se dedicaban a seleccionar minuciosamente todas las alhajas que posteriormente se transformaban en lingotes.
Durante dos años y medio se crearon en este laboratorio más de 1.000 lingotes de oro de 5 kilos cada uno y cuyo valor en el mercado era de 60.000 pesetas. Asimismo, se fundieron varias toneladas de plata transformada en lingotes (alrededor de 2.000) de 10 kilos cada uno. Completaban aquel tesoro 600 quilates de esmeraldas finas seleccionadas; cerca de 200 rubíes y aproximadamente 8.000 quilates de brillantes y diamantes.
El Laboratorio Nacional del Oro conservó asimismo 300 monedas de oro antiquísimas que no se fundieron, ya que la intención de las autoridades del bando sublevado era de la crear un museo en el que se exhibieran éstas y aquellos objetos de mérito artístico cuyo valor fuese superior al intrínseco.
Tras la fundición y creación de lingotes, estos eran enviados -debidamente contrastados, pesados y calibrados- a los sótanos del Banco de España, que se hallaba en el Paseo de la Isla. Concluida la guerra, el Laboratorio seguía recibiendo en grandes cajas bandejas y frascos con monedas de oro, así como joyas y piedras preciosas.


La propaganda fue fundamental en la contribución popular a obtener oro con el que subvencionar la guerra. El jefe de servicio del Laboratorio Nacional del Oro, el capitán Víctor Villanueva, llegó en el año 1938 a elaborar un guión que remitió al Servicio Nacional de Propaganda también con sede en Burgos en el que se recogían las pautas a seguir para incrementar, en la medida de lo posible, el tesoro nacional, según recoge en su libro La contribución popular a la financiación de la guerra civil la historiadora María Luz de Prado Herrera. La estrategia, destinada a prensa escrita, radio, escaparates y carteles murales, tenía sus peculiaridades particulares. Así, se aconsejaba desde este centro que los reclamos radiofónicos fueran «llamadas vibrantes que expongan y den a conocer el funcionamiento del oro Nacional inspirándoles el deber de entregar en el acto monedas y joyas» con recordatorios constantes entre emisión y emisión.
Tan es así, que debían intercalarse estos llamamientos entre programas incluyendo una breve historia de la labor realizada por el Laboratorio Nacional del Oro y del «resultado obtenido», aconsejando, asimismo, «aludir a la cantidad de oro que aún obra en poder de particulares, recurriendo en último extremo a que ese oro, si no se deciden a donarlo, lo vendan al Comité de Moneda Extranjera, recordando las vigentes disposiciones sobre la entrega de monedas, oro en pasta y tráfico del oro».
Para la prensa local y escrita se sugería insertar «artículos alusivos a la entrega del Oro, poniendo de relieve su importancia y el deber ineludible de hacerlo por patriotismo». Para los escaparates, carteles y murales (incluidos los de los cines, entonces muy frecuentados) se sugería exponer imágenes en los que se vieran lingotes de oro «con ornamentación de conjunto».

miércoles, 4 de febrero de 2015

¿La iglesia de San Román sale a la luz?


Hallazgo arqueológico Ángel Ayala El secreto mejor guardado del cerro del castillo se ha desvelado: aunque fue destruida durante la Guerra de Independencia, todavía quedan vestigios de la iglesia de San Román: los primeros restos acaban de ver la luz, después de meses de búsqueda concienzuda, de catas y excavaciones, de paciente y duro trabajo de campo. Fabiola Monzón, la arqueóloga que dirige estos trabajos, no podía ocultar su alegría y su emoción, sentimientos compartidos con el resto del equipo. «Era algo que llevábamos esperando durante mucho tiempo. Aunque soy muy cauta y siempre procuro recoger todos los datos para contar con la mayor información posible, estamos donde estamos: en la iglesia de San Román», dice Monzón con entusiasmo. El descubrimiento se encuentra en la subida al cerro desde la calle de San Esteban, entre el Hotel Abba y la fortaleza.
«Sabíamos que en esta zona había una especie de murete que se veía a través de talud. Y era una de las zonas en las que teníamos previsto actuar. A la hora de limpiar, vimos que había una gran estructura, en parte cortada por la carretera. Aunque hay varias estructuras que ahora debemos ir desenmarañando, se ven bien las caras buenas que nos irán mostrando mejor la estructura.Pero ya se ve una pared de buena sillería y un suelo de baldosa que podría corresponder a una capilla o a otra estancia. Posiblemente el muro pertenezca a uno de los laterales o a los pies del templo», aventura Monzón. Con el plano más fidedigno que se conserva de esta mítica iglesia, la arqueóloga señala el punto en que, aproximadamente, se encuentra la excavación que ha sacado a la superficie los estos del templo.
Entre la maraña de piedras, ya que algunas de las que ahora se ven están ahí porque se derrumbaron sobre la estructura, se distingue perfectamente el perímetro y la simetría de las paredes y del suelo. El hallazgo de los primeros vestigios de la ansiada iglesia de San Román ha traído consigo otros descubrimientos bien interesantes, como un conjunto de monedas, la mayoría portuguesas. «A falta un mayor estudio para precisar mejor, estaríamos hablando de monedas de entre los siglos XV y XVI. Algunas de ellas son ceitiles y otras pueden ser reales prietos o medios reales prietos». Parte de estas monedas, explica la arqueóloga, están ya depositadas en el Museo de Burgos, donde serán limpiadas.
Los hallazgos dan una información muy valiosa, «porque podríamos estar moviéndonos en la época de Juana la Beltraneja o en la época dorada comercial de Burgos del siglo XVI». También han aparecido jetones, esto es, monedas acuñadas generalmente en cobre que no eran tales, sino algo así como fichas de valor que funcionaban según el mercado y su uso era muy común en las haciendas de los Estados y entre mercaderes y banqueros. «Es muy interesante porque es la primera vez que se encuentra algo así en Burgos», apunta Fabiola Monzón. 
Otro de los espléndidos descubrimientos que ha sacado a la luz San Román es un moldura gótica. «Tenemos un suelo, unos muros de construcción fuerte y un elemento artístico claramente religioso. Estamos en San Román». Por si estas pruebas no fuesen suficientes, se añade una cuarta: se trata de varios restos humanos, esqueletos que han aparecido en esa misma zona y que pertenecen a varios individuos, si bien no enterrados de manera aleatoria. Para Fabiola Monzón, se trataría de enterramientos pertenecientes a alguna capilla del templo. Aún hay más: se ha encontrado un trozo de una bala de cañón de la época napoleónica.
Monzón y su equipo confían en seguir hallando más restos de la iglesia de San Román en los meses venideros ahora que se ha dado por fin con ella; aunque el proyecto de excavaciones concluye en marzo, es de suponer que el Ayuntamiento de Burgos prorrogará la campaña después de los importantes frutos que ésta ha dado y en vista de todo lo que todavía queda por sacar a la luz.
Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZFA72EA70-C226-E3E1-9AA3C243E6AC8AB6/20150203/san/roman/sale/luz

viernes, 24 de octubre de 2014

- Nueva cronología para el Complejo de Galería en Atapuerca.


Científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), acaban de publicar en la revista ‘PLOS ONE’ un trabajo que indica que los primeros registros arqueológicos con industria lítica Achelense del Complejo de Galería en la trinchera del Ferrocarril de la Sierra de Atapuerca (Burgos) son 200.000 años más jóvenes de lo que se pensaba hasta ahora, gracias a la utilización del método de datación por luminiscencia.
Lo más significativo de este trabajo, centrado en las nuevas dataciones de la secuencia sedimentaria del Complejo Galería, es que indica que los primeros registros arqueológicos con industria lítica Achelense tienen una edad de 313.000 años, y son muchos recientes que la antigüedad establecida en trabajos anteriores que los databan en 500.000 años.

Por otro lado, según han informado fuentes del centro de investigación, los depósitos que se encuentran por encima, que también cuentan con industria Achelense pero con una técnica más avanzada, tienen una edad de 240.000 años.
En total se midieron diez muestras que abarcan por completo los niveles Achelenses, y se obtuvieron dataciones de granos de cuarzo y feldespato por separado utilizando nuevas señales y métodos que son principalmente luminiscencia estimulada ópticamente térmicamente transferida (TT-OSL) para datar granos de cuarzo aislados y luminiscencia estimulada por infrarrojo post-infrarrojo (pIR-IR) para la datación de los feldespatos.
Los resultados corroboran otras edades obtenidas por los métodos de Resonancia Paramagnética Electrónica (ESR) y Series de Uranio sobre dientes fósiles, mientras que contradice las dataciones por termoluminiscencia (TL) de 400.000 a 500.000 años para la mayoría de la secuencia que se publicaron en el año 2008.
Gracias a estos resultados se pueden establecer los registros arqueológicos del Pleistoceno Medio de Atapuerca dentro de un esquema cronológico más firme y reconstruir patrones de asentamiento humano en la Sierra. Por ejemplo, citaron que las nuevas cronologías indican que los registros humanos de otro de otro de los yacimientos de Atapuerca, la Sima de los Huesos, son 100.000 años más antiguos que los de Complejo Galería.
En este artículo titulado ‘New Luminescence Ages for the Galería Complex Archaeological Site: Resolving Chronological Uncertainties on the Acheulean Record of the Sierra de Atapuerca, Northern Spain’ también han colaborado la Universidad de Adelaida en Australia, la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el IPHES y la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona.

Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z9BCD1894-D6AF-407D-5AED6DB893C26A4B/20141024/nuevas/dataciones/cambian/cronologia/complejo/galeria/atapuerca