viernes, 3 de mayo de 2019

-Localizan una nueva fosa común de la Guerra Civil junto a los yacimientos de Atapuerca.

https://www.burgosconecta.es/provincia/localizan-nueva-fosa

Imagen aérea de los yacimientos de Atapuerca. /GITLos trabajos de exhumación en una fosa de la Guerra Civil en el municipio burgalés de Ibeas de Juarros, en la zona protegida de los yacimientos de Atapuerca, comenzarán la semana que viene, el mismo lunes si lo permiten las condiciones meteorológicas.
Fuentes de la Coordinadora por la Memoria Histórica han informado a Efe de que desde el 18 de abril se han realizado en la zona algunas catas que finalmente han dado resultado positivo en una zona situada entre el yacimiento prehistórico de 'La Paredeja' y la N-120 (Burgos-Logroño).
Se han confirmado así las sospechas de la coordinadora a partir de documentos de la cárcel de Burgos y testimonios recogidos en la zona y entre los descendientes de quienes se supone que fueron fusilados y enterrados en la fosa.
Se trata de siete personas que estaban internadas en la cárcel de Burgos, de donde salieron para un traslado en el mes de agosto a la prisión de Pamplona, a la que nunca llegaron.



Exhumados 6 cuerpos en la fosa de Ibeas de Juarros.

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Tras doce días de excavaciones, por fin se han localizado los restos de seis cuerpos en la fosa común de la zona de la Paredeja, a la altura del kilómetro 96 de la N.120, en el término de Ibeas de Juarros. Así lo ha confirmado la  Coordinadora por la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos que explica que cree que se trata de las personas -siete según la documentación en su poder-, que salieron de la cárcel de Burgos a primeros de agosto de 1936 con destino a Pamplona. SI la documentació es fiable, quedaría por descubrir los restos de una séptima persona.
La Coordinadora añade que las tareas de exhumación se han estado realizando a diario de 10 horas de la mañana hasta 8 horas de la tarde.
Estos trabajos de excavación en esta zona, situada en frente de la Cueva El Mirador, de los yacmientos de Atapuerca, se está llevando a cabo gracias a la subvención que la Junta de Castilla y León ha dado a la coordinadora burgalesa por primera vez, y que es de 13.000 euros.




miércoles, 27 de marzo de 2019

-Mecenas para contar virtualmente el origen de Burgos.

Enlace: www.burgosconecta.es

El equipo de 3D de la Universidad de Burgos (3DUBU) es un grupo de trabajo formado por docentes, investigadores y estudiantes que se encargan de combinar los estudios históricos y arqueológicos con las nuevas tecnologías, para ayudar a explicar cómo era el patrimonio perdido a través de las nuevas tecnologías de la comunicación.
Su último proyecto, presentado recientemente, ha sido llevar a cabo la reconstrucción virtual del pasado de la Alta Edad Media de Vitoria Gasteiz, entre los siglos IX y XII. Ahora afirman tener el material necesario y la ilusión de realizar el mismo proyecto con Burgos.

«Hay bastante información sobre cómo era Burgos en diferentes etapas de su historia», señala el Profesor del Área de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la UBU y miembro del equipo de 3DUBU, Mario Alaguero. Asimismo, consideran que una gran parte de la población « no entiende realmente lo importante que era Burgos para el reino de Castilla y para toda la España medieval».
«Si algo tenemos en Burgos es patrimonio», señala el también miembro de 3DUBU, David Serrano, razón por la cual consideran que es importante contar cómo era la ciudad de Burgos en esa época, y califican como algo bueno que la universidad esté apostando por divulgar ese conocimiento.
Sin embargo, pese a que cuentan con la información suficiente para poder contar cómo era la capital burgalesa desde su formación en el siglo X, necesitan un apoyo institucional y «que haya voluntad política de llevarlo a cabo», afirma Alaguero. «Necesitamos que haya alguien detrás que lo financie», añade.Además, explica que depende de quien lo organizase se podría llevar a cabo de diferentes maneras, «contar microhistorias de cómo era Burgos en un momento concreto» o contar «toda la evolución de la ciudad, y dependiendo del momento contarlo con una tecnología u otra», agrega.
Asimismo, en relación a esto, y con motivo de la celebración del VIII Centenario de la seo burgalesa, los miembros de 3DUBU aseguran que estarían encantados de participar de manera activa en los actos de conmemoración. «La catedral es nuestra perla y creemos que tiene mucho potencial toda su historia para narrarlo a través de las nuevas tecnologías», asevera Alaguero.

Un equipo multidisciplinar con retos ambiciosos

3DUBU es un equipo multidisciplinar que surge en 2010 y que se encuentra formado por historiadores, arqueólogos, comunicadores e informáticos, todos ellos trabajando juntos en proyectos de divulgación del patrimonio. Habitualmente se compone de cinco miembros: Andrés Bustillo, David Checa, David Serrano, Samuel Arias y Mario Alaguero, pero dependiendo del proyecto que realicen pueden contar con diferentes colaboradores.
Desde su conformación han llevado a cabo diversos trabajos, como pueden ser la reconstrucción virtual de la Villa de Briviesca en el siglo XIV o de la Cartuja de Miraflores en el siglo XV.

Su proyecto más reciente, y su «mayor reto» hasta la fecha, ha sido la reconstrucción virtual de Vitoria Gasteiz, un proyecto para el cual la Fundación Catedral Santa María llevaba investigando 20 años y querían «dar repercusión y que el público entendiese más todo lo que se sabía de Vitoria» , indica Alaguero.
El proyecto, realizado en colaboración con la Universidad del País Vasco, contó con la financiación de la Diputación Foral de Álava y tuvo una duración de ocho meses. Tiempo durante el cual los miembros del equipo trabajaron intensamente para reproducir con el mayor realismo y fidelidad tanto la arquitectura, el vestuario, la disposición de las calles y las casas; y teniendo en cuenta detalles como la iluminación y vegetación del momento. Alaguero afirma que este ha sido un «proyecto muy ambicioso», puesto que tenía varias etapas de reconstrucción y buscaban un resultado «lo más realista posible».

Capacidad de inmersión

El equipo de 3DUBU defiende que la mayor importancia que tiene la realidad virtual es su «capacidad absoluta de inmersión», puesto que permite al espectador «olvidarse por unos segundos» del mundo real. Alaguero cuenta que «cuando la gente prueba la realidad virtual descubre que «está en un mundo paralelo».
Asimismo, sostienen que la realidad virtual puede tener diferentes aplicaciones e incluso puede utilizarse para la industria o el turismo, pero que especialmente tiene mucho juego dentro del ocio, a través de los videojuegos o del cine. «Se ha descubierto que es muy útil para narrativa en general», señala el profesor del Área de Comunicación Audiovisual, ya que sirve para «contar los contenidos de otra manera».
 La realidad virtual orientada a la educación es otro de los aspectos en los que se centra 3DUBU. «Queremos ver hasta qué punto la gente puede aprender más sobre el patrimonio estando inmerso dentro de él» , y cuenta que incluso llevan varios años investigando «las capacidades divulgativas y en docencia de la realidad virtual».


-La digitalización del santuario y la exploración subacuática centran los trabajos en la Cueva Román de Clunia.

 Enlace: www.burgosconecta.es

Uno de los miembros del equipo técnico durante la exploración de Cueva Román de Clunia. Toma de muestras químicas y biológicas para su análisis./Grupo de Tecnologías en Entornos hostiles de la Universidad de ZaragozaLa Clunia romana, ubicada entre los municipios burgaleses de Peñalba de Castro y Coruña del Conde, responde a una meditada decisión. Bajo la ciudad se encontraba una gran reserva de agua, lo que hay se conoce como Cueva Román. Este recurso natural es entendido como una verdadera infraestructura urbana. En su interior se aprecian los trabajos realizados para su aprovechamiento, así como inscripciones y figuras. La ciudad obtenía la mayor parte del agua que consumía de este subsuelo, mediante pozos que alcanzan las lagunas.
Este aljibe no solo indica de dónde obtenían el agua en la Clunia romana. Cueva Román encierra en sus cavidades muchos secretos de la ciudad. En la campaña de este año, como adelanta José Luis Villarroel, catedrático de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Zaragoza y coordinador del equipo de trabajo en Clunia, la prioridad la tiene la elaboración del proyecto de digitalización del santuario de la cueva. Además, por primera vez, se va a empezar con la exploración subacuática de una zona inundada «bastante grande» con una cámara sumergible para intentar descubrir posibles continuaciones de la cueva.

En el empeño por encontrar nuevas cavidades, se van a explorar todos los huecos del entorno del cerro de Clunia. «Aquí hay cavidades que están en cuevas ciegas. Bajaremos a una sima que se denomina La Torca, intentando forzar algún paso nuevo», explica Villarroel. Igualmente, se va a concluir con la localización de los pozos de la Cueva Román. Quedan tres por localizar de una veintena que tiene la cueva. Además, se señalan cada uno en el exterior y se indica por dónde va la cueva para que los arqueólogos reconstruyan cómo era la estructura de la ciudad en función del aljibe.
La digitalización es la prioridad. El equipo del Grupo de Tecnologías en Entornos hostiles del Instituto de Investigación de Ingeniería de Aragón de la Universidad de Zaragoza está realizando el modelo digital de la cueva, un trabajo que puede llevar años por las dimensiones de la cueva. «Así los investigadores pueden conocer las coordenadas de cada punto de la cueva», apunta Villarroel.
Igualmente, se está preparando el escaneo de cada una de las figuras de barro e inscripciones que se han encontrado en la cueva para que los investigadores puedan usar las réplicas. Una cosa muy importante de esta cueva y que domina los trabajos es su fragilidad. «Todo lo que hay ahí es barro y puede estropearse en cualquier momento. Es una cueva con una evolución muy rápida y está asegurado que desaparecerá, no sabemos si en una década o en varios siglos», explica este catedrático. Por esta razón, quieren rescatar digitalmente todo lo que hay dentro para que los investigadores tengan a mano toda esa información sin necesidad de bajar a la cueva, para lo que se necesita ser un espeleólogo experimentado.

Villarroel reconoce que para esta campaña, que comenzará en julio, se habían planteado establecer un pliego de condiciones de lo que debería ser el proceso de digitalización.
La monitorización de la cueva es otra de las líneas en las que se trabaja, ya que una alteración podría suponer una degradación de todo o que hay dentro. Igualmente, se estudia la dinámica del agua del interior de la cueva. Los romanos la utilizaban como aljibe pero la cueva solo se llena con agua de lluvia, por lo que se estudian los niveles para saber qué cantidad de agua podían extraer los romanos. Como señala el coordinador del equipo, la cueva está sujeta a grandes estiajes.

Lo que Cueva Román nos cuenta

Cueva Román está practicamente conocida en su totalidad por el interior, lo interesante es descifrar lo que la cueva puede contar sobre los habitantes de la ciudad que se encontraba sobre ella. Villarroel explica que en Clunia ocurrió un «episodio raro». Cuando se construyó el teatro parece ser que la terma más grande dejó de utilizarse, con solo 40 años de vida, y el teatro entró en decadencia. «Esto puede estar relacionado con la bajada del agua de la cueva, lo que hizo que las termas se cerraran. Es algo que estamos investigando», explica Villarroel.
Cueva Román es el elemento diferenciador de Clunia con respecto a otras ciudades romanas. Es el aljibe que está justo debajo y Villarroel asegura que «casos como este existen pocos. Es una peculiaridad que merece ser estudiada. Se trata de un aljible natural que los romanos modificaron a voluntad para poder extraer el agua en condiciones».

La cueva natural la modificaron los romanos de varias maneras, por un lado hicieron canales en su interior y, por otro, hicieron pozos desde el exterior hasta la cueva para extraer el agua. «Desde el punto de vista de suministro de agua a la ciudad es un elemento diferenciador que merece ser estudiado», apunta el coordinador del equipo.

Restos arqueológicos 'intactos'

La importancia de Cueva Román, además de residir en lo que significa, también se encuentra en lo que alberga. Dentro de ella se hallaron restos arqueológicos singulares y en muy buen estado de conservación. La cueva tiene unas condiciones de humedad del cien por cien y una temperatura sobre los 12º durante todo el año.
En Cueva Román, en la zona conocida como Santuario, se han descubierto gran cantidad de inscripciones, figuras de barro, dibujos hechos con el dedo y está plaga de huellas, elementos conservados desde hace 2.000 años sin apenas modificaciones. Lo que ha dado mucho trabajo a los arqueólogos y ofrece mucha información sobre cómo pensaban los romanos y eran sus costumbres. Este material es el que será escaneado para preservarlo digitalmente.
Otra de las peculiaridades de Cueva Román en cuanto a información se encuentra en los pozos. En un determinado momento, todos los pozos de la cueva los cegaron, entorno al siglo V o VI. Echaron por la boca del pozo gran cantidad de materiales de la ciudad, por lo que cada uno es como un almacén de restos arqueológicos muy interesantes. Se han hallado esqueletos de animales y personas, cubos, antorchas y «están como si no hubiese pasado el tiempo», apunta Villarroel.

-Villlasur sacará a la luz restos de la muralla medieval.

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La muralla de Villasur está parcialmente conservada en su sector norte, pero se desconoce la mayor parte de su trazado. Los trabajos de excavación e investigación pretenden sacar a la luz algunos tramos del recinto parcialmente ocultos, además de poder obtener pruebas sobre el trazado en el resto de su perímetro. La idea es conocer en profundidad este referente histórico de la villa, recuperar  la muralla en los tamos donde parece estar insinuada, difundirlo y ponerlo en valor integrándose en la oferta turística actual de la localidad, un enclave paisajístico de gran valor y donde destacan los pantanos de Úzquiza y Arlanzón.

En cuanto a la excavación, se centrará en varios tramos en la parte norte de la muralla, que suman  50 metros, en los que la muralla se insinúa en superficie. Esta zona se encuentra actualmente semioculta por la presencia de vegetación y  sedimentos que la enmascaran; inicialmente, es en esta zona donde se pretende desbrozar  y posteriormente excavar para tratar de sacar a la luz el lienzo de la muralla.
Metodológicamente se aplicará  el sistema de registro denominado Unidades Estratigráficas que permiten analizar de forma individualizada cada una de las ‘incidencias’ que configuran la secuencia de depósitos sedimentarios, estructuras o niveles de sedimentación natural. Al mismo tiempo se llevará a cabo un levantamiento topográfico  georeferenciado y un reportaje fotográfico del proceso de excavación. El material  arqueológico  que se encuentre será debidamente tratado (limpiado, restitución de formas, siglado, inventariado previo embalaje y depósito en el Museo de Burgos.

A excepción  del tramo norte, en el resto del perímetro se desconoce el trazado e, incluso, las noticias históricas al respecto son bastante ambiguas. Así, en el informe se ha marcado un trazado en base a una serie de estudios previos, pero  que carecen de la profundidad de lo que se pretende hacer en el proyecto ahora licitado. De tal manera que en todos aquellos tramos en los que únicamente se insinúa su trazado, se llevará a cabo un estudio geofísico con dispositivo del Georadar. Será fundamental observar si el hipotético trazado de las zonas  desaparecidas es correcto o no, y a partir de ello, llevar a cabo la prospección geomagnética.  Así, se  han previsto la realización de 5 sondeos arqueológicos en varios puntos coincidiendo con el posible trazado de la muralla.

Al no disponer de  referencias históricas concretas sobre la muralla, se desconoce si su carácter era defensivo o tributario en función del paso obligado del vadeo del Arlanzón y el desarrollo del camino tradicional de Pineda. Determinar esa función es también uno de los objetivos que persigue el proyecto de intervención arqueológica, impulsado por el Ayuntamiento de Villasur,  además de describir los restos donde parece encontrarse, conocer el trazado que tuvo y poner en valor social, mediante la señalización interpretativa y difusión, comunicación de los datos históricos y evidencias monumentales documentadas.

A su vez, se persigue, conocer el estado de conservación en la que está la muralla en todo el sector Norte; documentarla cronológicamente y establecer una secuencia temporal, datar la fecha de la construcción inicial y de los restos encontrados, así como conocer si pudo desmantelarse en el siglo XVIII por constreñimiento del caserío;conocer el trazado perimetral e identificar y documentar restos en el  subsuelo.

-Campos de concentración en Burgos.

Carlos Hernández publica la más completa obra sobre uno de los más cruentos sistemas represivos del franquismo. Por los cinco campos de concentración de la provincia pasaron miles de prisioneros

 

 Prisioneros en el campo de concentración de San Pedro Cardeña. - Foto: DB

El libro lo abre una cita escalofriante, atribuida a un prisionero de los campos de concentr
ación alicantinos de Los Almendros y Albatera: Pronto envidiaremos a los muertos. El periodista y escritor Carlos Hernández de Miguel ha firmado la que es, hasta la fecha, obra más completa sobre uno de los capítulos más siniestros de la dictadura: en Los campos de concentración de Franco. Sometimientos, torturas y muerte tras las alambradas (Ediciones B) su autor indaga con toda crudeza en la terrible realidad de aquel eficaz sistema represivo.En cerca de 300 campos, repartidos por toda la geografía española pasaron, según la investigación del autor, pasaron entre 700.000 y un millón de prisioneros.
«El número de víctimas supera con creces los 10.000 y el de indirectas es incalculable si tenemos en cuenta que los campos fueron lugar de tránsito para miles y miles de hombres y mujeres que acabarían frente a pelotones de fusilamiento o en cárceles que, especialmente en los primeros años de la dictadura, fueron verdaderos centros de exterminio. En los campos de concentración franquistas no hubo cámaras de gas, pero se practicó el exterminio y se explotó a los cautivos como trabajadores esclavos. En España no hubo un genocidio judío o gitano, pero sí hubo un verdadero holocausto ideológico, una solución final contra quienes pensaban de forma diferente».
De esos alrededor de 300 campos, cinco se ubicaron en la provincia de Burgos. Y no fueron unos recintos cualquiera: el de Miranda de Ebro fue uno de los más grandes y longevos (por sus alambradas llegaron a pasar más de 100.000 prisioneros entre 1937 y 1947); el que se ubicó en el monasterio de San Pedro de Cardeña se distinguió por acoger a brigadistas internacionales y porque sirvió de laboratorio para experimentos delirantes como el que dirigió el doctor Vallejo-Nágera, quien utilizó a los prisioneros como cobayas para sostener teorías como la de la existencia de un «gen rojo». Acerca de ambos campos (Miranda y Cardeña) ofrece Carlos Hernández de Miguel información suficiente para saber a carta cabal cuanto sucedió en ambos recintos. «Aparte de ser tratados como monos de feria y como moneda de cambio, los brigadistas fueron obligados a jugar un papel todavía más perverso. Antonio Vallejo-Nágera decidió utilizarlos como conejillos de Indias para intentar demostrar sus teorías supuestamente científicas (...) No hizo sino dar una justificación ‘científica’ al exterminio que ejecutaría el franquismo: Necesitamos emprender una denodada lucha higiénica contra los gérmenes morbosos que carcomen la raza hispana para conducirla a la más abyecta de las degeneraciones...).
A lo largo de la obra, su autor desmenuza la cotidianidad de cama campo. Y habla de las torturas cotidianas, del frío, del hambre... Respecto del campo de Miranda, recoge la experiencia de Félix Padín, superviviente de este centro: Era uno de esos días de invierno en que la temperatura se ponía unos cuantos grados por debajo de cero. Un compañero desesperado había intentado escapar, pero lo detuvieron. Por la tarde lo ataron por las manos al mástil de la bandera y lo dejaron así de noche. Nosotros no dormimos pensando en él y en el frío que estaría pasando. A la mañana siguiente nos levantaron para cantar junto a la bandera.El pobre hombre había muerto congelado y su cuerpo estaba rígido, sujeto al palo, en una posición como si estuviese un poco agachado. Habíamos entendido la lección y cantamos como si no pasara nada...
Los campos de concentración de Franco también abunda en el de Aranda, que fue de larga duración. Ubicado en la estación de tren y en el terreno anexo, fue ampliado y llegó a tener capacidad para 4.000 prisioneros. Operó entre julio de 1937 y noviembre de 1939. También de larga duración fue el de Lerma, que se ubicó en el Palacio Ducal y en la Granja del Carmen. Aunque no en exclusiva, estuvo destinado principalmente a prisioneros considerados ‘inútiles’.Siendo su capacidad máxima de 500 hombres, llegó a doblar esa cifra. Operó entre julio de 1937 y noviembre de 1939. Por último, recoge la existencia en Burgos capital de un campo estable pero de ubicación desconocida. Señala el autor del libro que fue un recinto con más de 600 prisioneros que estaban a  disposición de la Jefatura de la Inspección de Campos de Concentración de Prisioneros y que operó, al menos, entre marzo de 1939 y febrero de 1940.

martes, 5 de febrero de 2019

-Defienden que Burgos es romana y nació en el siglo III.

 
Tras siete años de investigación, una tesis cum laude concluye que la historia oficial de la ciudad adolece del rigor debido
Burgos no fue fundada por Diego Porcelos en el año 884. En realidad, su progenitor más probable es el militar romano Aelius Maritimus, que la ‘creó’ a comienzos del siglo III después de Cristo bajo el mando del emperador Marco Aurelio Severo Antonio Augusto, inmortalizado como Caracalla. Sí, estimado lector. Existe la posibilidad de que todo aquello que tomó como una realidad histórica inviolable, trufada de mitos sobre condes y reyes y aceptada sin enmienda por la mayoría de la comunidad docente, sea, digamos, poco preciso.
El melón lo ha abierto una tesis doctoral defendida en enero por su autor, el arquitecto técnico burgalés -y funcionario del Ayuntamiento de Palencia- Eloy López Zamanillo, que es producto de siete años de trabajo y que fue considerada cum laude por el tribunal calificador. El contenido de la investigación cuestiona la historia aceptada de la ciudad y está embargado durante tres años (’secuestro’, es el término académico), ya que la intención del autor es publicar su contenido en toda su extensión. Se titula Génesis del núcleo urbano burgalés. Revisión crítica sobre la evolución histórica estructural urbana de la ciudad de Burgos y ha sido dirigida por el catedrático de la Politécnica Juan Manuel Manso, actual vicerrector de Planificación de la UBU. Debido al citado secuestro, las personas que han podido acceder a su contenido se cuentan con los dedos de las manos. Hasta hoy.
El propio autor sitúa el génesis de su investigación «en mi interés por el valor histórico de los arcos de San Esteban y San Martín», que considera, sobre todo en el segundo caso, muy maltratados. Comenzó a estudiar la relación entre ambas puertas «y eso fue lo que me llevó poco a poco a adentrarme en la historia de Burgos, pero en la verdadera, no en la que se ha repetido como un mantra historiográfico del que nadie se ha salido».

El punto de partida
Hay dos teorías redundantes en esa ceremonia del asentimiento. Una se la debemos a Rodrigo Jiménez de Rada, obispo de Toledo e historiador, quien estableció en la suma de pequeños asentamientos (burgus) el nacimiento de la ciudad, teoría después asumida y amplificada por el dominico Alonso Venero, quien concretó en seis barrios o burgus (Rebolleda, San Zadornil, Santa Coloma, San Juan, La Magdalena y Santa Cruz) el génesis de una urbe de la que «poco más o menos dicen que Diego Porcelos cortó la cinta y la declaró inaugurada a partir de la nada». Ambos coinciden en que aquello sucedió en el siglo IX.
La segunda se afianza a mediados del siglo pasado y asegura que Diego Porcelos creó un castillo «de nueva planta» en el emplazamiento actual de la fortaleza y, a partir de ahí, «creció la ciudad con La Blanca y la Judería, además del Castillo, como embriones de un desarrollo hacia el Sur de la loma del Castillo», continúa López Zamanillo, que no se cree ninguna de las dos. «Podría haber aceptado el mantra y seguir estudiando ‘mis’ arcos, pero me gustan las cosas razonadas y no me parece que la historia oficial de la ciudad lo esté suficientemente».
El lugar de partida fueron los textos más antiguos, los escritos más cercanos a los hechos históricos. «La primera mención de Burgos con el significado de civitas -ciudad- está en una compraventa de tierras contenida en el Becerro Gótico de Cardeña, datada en el año 899 y que alude a la existencia de un conde». Para el investigador, la existencia de una ciudad y la presencia de un conde -posterior a Diego Porcelos- supondría «una progresión meteórica para una ciudad fundada 15 años antes, sobre todo porque desde 1910 ya es citada en algunos textos como una ciudad».
Tampoco el estudio de los Anales Castellanos Primeros (comienzos del siglo X) le satisfizo. Muy al contrario. «De 15 párrafos, tres están dedicados a noticias de Burgos, lo que denota su importancia, y señala que en el 882 (primera fecha de la presunta fundación de Burgos) la ciudad ya existía en términos muy parecidos a León. Gracias a esto se le atribuye a Diego Porcelos la fundación, y está claro que algo hizo, pero también que Burgos ya existía mucho antes».
El ahora doctor fue más allá y buscó la raíz etimológica del término Vurgus/Vurgos (o Burgus/Burgos, dependiendo de la fuente), y más en concreto su implantación territorial. Si estaba asociada a la palabra ‘castillo’, no parece lógico que entre 10.500 topónimos estudiados entre Galicia y Cataluña únicamente hubiera un 0,08% que se denominaran Vurgus o Burgus, ya que había castillos por doquier. «La probabilidad de llamarte Burgus en el siglo IX es casi la de que te toque la lotería», continúa López. Sí hay, por contra, cientos de referencias a ‘castillo’, ‘castro’ o ‘torre’ y muchas han trascendido hasta hoy, pero no a Vurgos. En su opinión, porque el origen de la palabra es muy anterior y en el siglo IX ya estaba en desuso. «El único momento histórico en el que ese topónimo está muy extendido en un amplio territorio coincide con el Imperio Romano, y más en concreto se da entre los años 150 y 371 después de Cristo», argumenta.

La verdad de Sasamón
la piedra de sasamón. Pero una cosa es sospechar un origen más anciano de la ciudad y otra demostrarlo, sobre todo si se pretende vincular a un periodo histórico del que no se conservan documentos escritos. Por eso la investigación se trasladó a los vestigios de ese periodo del Imperio Romano en el que el término Vurgos (o Burgus) estaba muy extendido y podría haber dado carta de naturaleza a la ciudad del Arlanzón. En los siglos II y III el Imperio se está defendiendo. Está debilitado y se ve forzado a vigilar las principales vías de comunicación, sobre todo aquellas que sirven de ‘autopista’ a los recursos más preciados, como la sala o los metales preciosos.
Es en esa época, y por esa razón, cuando se extiende la implantación de un tipo muy concreto de destacamentos militares: los burgus. Eran pequeños, con extensiones fortificadas de entre 10x10 y 30x30 metros, pero llegaban a dar cabida a una centuria romana (que eran 80 hombres, no 100). Se construyeron siempre al pie de las calzadas y en zonas limítrofes o particularmente sensibles del Imperio. Es un tipo de construcción muy estudiada en Europa (son objeto de un congreso internacional anual) pero casi nada en España. Y coincide, como se demuestra en la investigación, que casi siempre están vinculadas a las statio (estaciones) de beneficiarios consulares. Tanto que más del 70% estaban a menos de 10 kilómetros unas de otras.
Los beneficiarios consulares recibían el ‘beneficio’ o ‘misión’ directamente del cónsul provincial, el mando más alto existente en la provincia romana correspondiente. Su misión era delicada, algo así como una misión de Estado. Eran militares y cada uno tenía la suya, pero siempre vinculadas a tareas relevantes para Roma y sus cónsules. Por tanto, para demostrar que el origen de Burgos está en un burgus romano ayudaría bastante acreditar la existencia de un  beneficiario consular en un entorno geográfico cercano.
Los elementos que más han permitido situar statio romanas por toda Europa son las epigrafías en piedra que se acuñaban como placas conmemorativas u ofrendas. Dado su componente de memorial, son fáciles de datar. Hasta 28 de ellas incluyen la palabra burgus en referencia a las fortificaciones cercanas, y coincide que una está en Sasamón. «Se conocía su existencia porque fue reutilizada como lápida en la iglesia de Santa María la Real de Sasamón (municipio de cuyo origen romano no existe duda alguna), pero no se había vinculado a la existencia de una statio. Hace alusión al beneficiario consular de la estación, que era Aelius Maritimus. Esa estación beneficiaria de Sasamón es la única confirmada en toda la antigua Hispania».
Lo que se lee en esa piedra (ver foto) es lo siguiente: A STATIONIS SEGISAMONENSIVM AELIVS MARITIMVS BF COS EXEDRAM CUM BASI D. S. F. C. La traducción es «estación de Sasamón, Aelius Maritimus beneficiario consular, una exedra con base por mí hecha y cuidada». Una exedra es una suerte de pequeño templo abierto en el que se colocaban imágenes de los dioses. Esto es, no cabe duda de que Sasamón fue una estación consular en esa época, por lo que la existencia de un burgus en su ámbito más próximo parece más que probable.
(Artículo completo en la edición de papel)

miércoles, 23 de enero de 2019

-Recuperados dos sillares robados de la ermita de Quintanilla de las Viñas.

Fuente: www.burgosconecta.es

Arthur Brand, apodado el 'Indiana Jones del arte', junto con los dos sillares hallados. /AFPUn holandés experto en arte entregó ayer a España dos piedras esculpidas de un valor «inestimable». Estas dos piedras esculpidas son, en realidad, dos sillares visigodos que fueron robados hace 15 años de la ermita burgalesa de Santa María de Quintanilla de las Viñas. El jardín de un aristócrata inglés era ahora el 'hogar' de estas dos piezas.
Arthur Brand, apodado el 'Indiana Jones del mundo del arte' por sus dotes de investigador, declaró haber entregado los grabados a la embajada de España en Londres en una ceremonia privada.
Esta entrega supone el fin de una larga búsqueda del tesoro digna de una novela policíaca. Las dos obras de arte, una de las cuales representa a Juan el apóstol, fueron hurtadas en 2004 por unos ladrones de arte en la ermita de Quintanilla de las Viñas.
Los dos sillares visigodos, estilo arquitectónico y artístico de esta ermita burgalesa, salieron a la luz, finalmente, a finales del 2018. Aparecieron recubiertas de barro y hojas en el jardín de una familia aristocrática, al norte de Londres, que ignaraba el origen de las piezas.
«Pueden imaginar cuánto se sorprendieron al saber que la decoración de su jardín era, de hecho, obras de arte religioso españolas robadas y de un valor inestimable», ha declarado Brand a la agenca AFP. «Encontrarlas en un jardín tras ocho años de búsqueda es simplemente increíble», ha agregado este apasionado del arte.
Faltó poco para que las piedras, que pesan 50 kg cada una y que fueron entregadas a la policía, acabaran en el fondo de un río londinense. «Podrían haberse perdido para siempre», ha suburayado Brand, pues los propietarios quedaron tan impactados al conocer la verdad que quisieron tirar las obras de arte a un río y hacerlas desaparecer para siempre. «Felizmente, conseguimos convencerlos de que no lo hicieran», comenta, complacido, el holandés, que llevaba tras la pista de las dos piedras esculpidas desde 2010.
Ese año fue cuando un informador británico, que en su momento deseó guardar el anonimato, le indicó que «algo extraño» había aparecido en Londres. El hombre murió poco tiempo después.
Varios años de búsqueda más tarde, Brand descubrió que las piedras habían sido transportadas a Londres por un marchante de arte francés y puestas a la venta como decoración de jardín, y así evitar cualquier sospecha, por más de 55.000 euros cada una.

Arthur Brand se granjeó una fama mundial en 2015 al encontrar en Alemania los dos caballos de bronce realizados por Josef Thorak, uno de los escultores oficiales del III Reich, que adornaban la entrada de la Cancillería de Hitler en Berlín, y que habían desaparecido tras la caída del muro.
Un año después, Brand ayudó a recuperar cinco obras de pintores flamencos del siglo XVII y XVIII, robadas por un grupo de criminales en Ucrania.
En noviembre, tras una búsqueda del tesoro de varios años, permitió que las autoridades chipriotas recuperaran un mosaico bizantino excepcional, fragmento de uno de los frescos robados en las iglesias de Chipre tras la invasión turca en 1974.
En España, las obras restituidas podrían constituir una prueba «esencial» para arrojar luz al debate en el que desde hace años se hallan inmersos varios expertos, acerca de la edad exacta de la iglesia en la que se robaron los ornamentos, declaró David Addison, investigador en la Universidad de Oxford.
El edificio data de la era de los Visigodos, pero algunos expertos creen que se trata de un edificio del siglo VII, mientras que otros lo sitúan en el siglo X o en el XI, ha indicado Addison a la AFP. La ermita, que se compone simplemente de cuatro paredes de piedra y que no cuenta con ningún campanario, fue utilizada durante mucho tiempo por los agricultores como corral para su ganado, antes de ser «redescubierta» en 1921 por un cura local y declarada monumento nacional en 1929.
Sus gruesas paredes de piedra encierran tanto símbolos cristianos como paganos, romanos y de influencias islámicas, «dignas de una novela de Dan Brown», según Arthur Brand, en alusión al famoso escritor estadounidense.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

-La segunda fase de excavación del Solar del Cid deja al descubierto una construcción defensiva.

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Javier Lacalle y Carolina Blasco durante la visita al Solar del Cid/AIALa segunda campaña de excavaciones del Solar del Cid está a punto de terminar. Finalizará el próximo día 21 de diciembre y ha dejado algunos hallazgos de interés. Tras los sondeos del año pasado, esta segunda fase ha servido para profundizar y ampliar la superficie estudiada. Como novedades, según ha explicado la arqueóloga Fabiola Monzón, este segundo año de excavación deja entrever que en vez de una solo vivienda -como se pensaba inicialmente- se pueda tratar de dos diferentes datadas en el siglo XIII.
Esta viviendas contarían con al menos dos pisos y varios espacios. Uno de ellos sería patio posiblemente porticado y con un pozo que posteriormente fue usado como basurero, lo que ha permitido recuperar piezas arqueológicas semejantes a las halladas en los silos ya estudiados el pasado año. Entre estas 10.000 piezas destacan cerámicas de diferentes siglos y sobre todo, un precioso dedal datado en, aproximadamente, el siglo XV.
Dedal descubierto en la excavación
Además, también en la primera excavación se reveló que en la misma época se creó un horno de adobe, que a juzgar por sus características y a la presencia de escorias de hierro se deduce que puede tratarse de un horno dedicado a la actividad metalúrgica de los gremios que ocupaban el lugar.
Por otra parte, se han buscado las puertas de las viviendas pero no se han encontrado debido a que las dimensiones de estos espacios sobrepasan las actuales proporciones del Solar del Cid, lo que se solucionaría ampliando la zona de excavación. Esta misma circunstancia se da en el último hallazgo de esta campaña. Una construcción localizada en la esquina suroeste, de cronología anterior a las viviendas que se cree que puede ser el resto de algún elemento defensivo como el cimiento de una torre o muralla.
En definitiva, los restos hallados no ponen de manifiesto que Rodrigo Díaz de Vivar viviese en una de estas viviendas... pero tampoco demuestran lo contrario. Lo que sí dejan claro es que el potencial arqueológico de la zona es enorme. Por ello, el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, que ha visitado la excavación ha asegurado que existirá una tercera fase en la que se ampliará la zona excavada.
Además, un Plan Director comenzará a elaborarse en el primer trimestre del año 2019 para poner en orden las fases de excavación de los próximos 8 o 10 años, no solo de los yacimientos abiertos hasta el momento sino para tener una visión de forma general, más allá de las acciones puntuales de la ladera del castillo.

jueves, 20 de diciembre de 2018

-Beato de San Pedro de Cardeña en el Museo Arqueológico Nacional.




 Ficha del Museo Arqueológico Nacional
Inventario 1962/73/2
Clasificación Genérica Manuscritos
Objeto/Documento Códice
Tipología/Estado Beato
Título Beato de Cardeña
Conjunto Negativo sobre placa de vidrio y FM
Materia/Soporte Pergamino
Técnica Dorado
Aguada
Bruñido
Dimensiones Altura = 48 cm; Anchura = 33 cm; Grosor = 8 cm
Descripción Copia del Beato de Liébana con los Comentarios al Apocalipsis. Está incompleto, aunque la mayor parte, 135 folios, se halla en el M.A.N. Hay que sumar 1 folio en el Museo Diocesano de Gerona, folio y medio en la Colección Heredia-Spínola de Madrid, y 15 en el Metropolitan Museum de Nueva York. Todavía faltan otros, que o se han perdido o se hallan en paradero desconocido. Cada folio se compone de 36 líneas a doble columna en caja de 305 x 190. Espléndidas miniaturas con muchos rojos y oro, realizadas por tres manos distintas. Miniaturas de: Tablas Genealógicas, Aparición de Cristo en la nube, Ángeles y símbolos de los evangelistas, Mensaje a las siete iglesias, Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Laodicea, Filadelfia; Plagas del 2º y 3º ángeles; Asunción de los dos testigos; lucha de la serpiente contra el hijo de la mujer (perdido); Tablas del Anticristo (perdido); 1º y 3º ángeles derraman su copa; Adoración de dios en el cielo; Juicio final. La encuadernación es moderna.
Iconografia Iconografía cristiana
Inscripciones/Leyendas Texto de los comentarios al Apocalipsis
Datación 1101=1300 (S.XII-S.XIII)
Contexto Cultural/Estilo Románico
Lugar de Producción/Ceca Castrillo del Val
Lugar de Procedencia Monasterio de San Pedro de Cardeña, Castrillo del Val(Arlanzón (comarca), Burgos)
[Atribuido]
Lugar Específico/Yacimiento Monasterio de San Pedro de Cardeña
Forma de Ingreso Dación
Fecha de Ingreso 20/10/1869
Catalogador Antigüedades Medievales

Enlaces de interés:

https://www.mecd.gob.es/cultura/areas/archivos/mc/registro-memoria-unesco/2015/comentarios-libro-apocalipsis/b-man.html

sábado, 15 de diciembre de 2018

-Burgos antes y despues.

Video en el que se aprecian los cambios vividos en la fisionomía de la ciudad de Burgos desde inicios del siglo XX y abril de 2011.