jueves, 19 de marzo de 2015

-Encontrada una clave de bóveda en las excavaciones de la iglesia de San Román.


 Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZFFA866CE-BD83-E9AB-E9D72127783828B1/20150319/excavaciones/iglesia/san/roman/concluyen/hallazgo/clave/boveda/policromada



Las excavaciones de la iglesia de San Román, que se han prolongado a lo largo de las últimas semanas en las laderas del Castillo de Burgos, han concluido con el hallazgo de una clave de bóveda policromada.
Se trata de una clave de bóveda de más de 200 kilos de peso con la imagen de un monje benedictino vestido de negro, con un dedo de la mano derecha levantado y un libro en su mano izquierda, que podría representar la imagen de San Román.
La pieza se encuentra en mal estado de conservación debido a la destrucción del templo en el que se encontraba durante la Guerra de la Independencia y a que ha permanecido sepultada por toneladas de tierra.
Por ese motivo, la clave de bóveda se restaurará durante los próximos meses para su exhibición al público en el Museo de Burgos o el Monasterio de San Juan, cuyas instalaciones se barajan estos días para situar de forma definitiva la pieza.
Junto al fragmento de bóveda, que permitirá determinar las dimensiones de la iglesia gótica de San Román, se han encontrado también otros fragmentos y restos del templo que serán estudiados por expertos para conocer más acerca de esta edificación.
La iglesia de San Román fue una de las más importantes de la capital burgalesa durante la Edad Media y fue volada en el asalto al Castillo de Burgos registrado durante la Guerra de la Independencia.

domingo, 15 de marzo de 2015

-35 años sin Félix Rodriguez de la Fuente.

 Fuente: http://elpais.com/diario/1980/03/16/ultima/322009201_850215.html


«Queridos amigos de El hombre y la Tierra. Como siempre que me asomo a la pequeña pantalla, es para decirles hola o adiós. En este caso: hasta pronto.» Félix Rodríguez de la Fuente se despedía de su audiencia con estas palabras el pasado 2 de marzo desde el programa de TVE 625 líneas. «No nos vamos para siempre, quizá hasta dentro de ocho meses o un año», añadió el popular doctor, «el amigo de los animales», para terminar con su habitual desDedida: «Queridos amigos, muchas gracias.»

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El último programa de su serie dedicada a la fauna de América del Norte, rodada con la ayuda económica del Gobierno de Canadá, se emitió, a modo de síntesis, el pasado jueves día 13. Su último acto público en España fue presentar, el pasado día 5, en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, el documento titulado Estrategia mundial para la conservación de los recursos vivos y el logro de un desarrollo sostenido, propuesto por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales. El acto de publicación del documento fue presidido por los Reyes de España.Marcelle Parmentier, francesa, 43 años, casada con Félix Rodríguez de la Fuente hace catorce años, y sus tres hijas, Mercedes, Leticia y Odilia, de trece, once y siete años de edad, respectivamente, esperaban en su casa de Madrid que Félix Rodríguez de la Fuente las llamase ayer por teléfono, desde Alaska, para recibir sus felicitaciones en la fecha de su cumpleaños. La señora Parmentier recibió, sin embargo, a las ocho de la mañana, la llamada de una mujer que pedía información del accidente, pero no entendió el mensaje hasta que minutos después TVE le confirmó por teléfono el fatal accidente. Los cadáveres de los tres profesionales de TVE llegarán a Madrid el próximo lunes.
Félix Rodríguez de la Fuente nació en Poza de la Sal (Burgos) el 14 de marzo de 1928. Anteayer, la agencia Efe había transmitido, dentro de su servicio nacional, una noticia anunciando el inmediato cumpleaños de esta personalidad de la televisión.

Nunca ejerció su profesión de médico-odontólogo. Su primer contacto con los animales distó mucho de lo que sería su futura y definitiva vocación naturalista y su lucha por la conservación de las especies en peligro de extinción.
Desde los catorce años se dedicó a la caza, pero a los veintiún años regaló su escopeta al viejo cazador del pueblo, apodado Curilla. Hace ahora diecisiete años que ganó un concurso internacional de cetrería con su halcón Durandal, y por ello fue llamado a colaborar en el programa Fin de semana.
La primera aparición en TVE, en 1964, con dos halcones, se convirtió en una charla habitual que alternó semanalmente con los coloquios culturales de Jaime de Foxá. Intervino más tarde en los programas Imágenes para saber y A toda plana, programas que iban exclusivamente ilustrados con dibujos y fotografías. Presentó en 1968 la serie didáctica Félix, el amigo de los animales.
En una segunda etapa, Félix Rodríguez de la Fuente comentó series, compuestas fundamentalmente de episodios, adquiridas por TVE a televisiones extranjeras: Fauna, titulada más tarde Vida salvaje, y Planeta azul. El Gobierno español le encargó en 1967 la entrega de dos halcones al rey de Arabia Saudí, donde permaneció un tiempo para amaestrarlos -en la agenda de sus proyectos consta la intención de realizar una serie sobre la historia de la cetrería-, hecho que le abrió las puertas políticas para proyectos más ambiciosos.
Mientras fue presidente de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza (Adena) -y de la que ahora era vicepresidente- emprendió la producción de la serie El hombre y la Tierra, cuya primera parte, denominada Serie venezolana, rodada en el Amazonas y Orinoco, comenzó a emitirse por TVE en 1974. Desde entonces, casi siempre en otoño, se emitieron 104episodios de la serie dedicada a la fauna ibérica.
«La aventura internacional de la fauna», como la denominó Félix Rodríguez de la Fuente en unas declaraciones a EL PAIS el pasado octubre, comenzó con la emisión de los veintiún episodios que incluían los primeros rodajes en Canadá. Lamentó en aquella ocasión que TVE solamente le asignase un presupuesto de cuatro millones de pesetas por episodio, unas cinco veces menos que el presupuesto medio de los documentales de Cousteau.
Los documentales de El hombre y la Tierra fueron galardonados con los más importantes premios internacionales en su especialidad y, lo que es más importante, calaron a nivel popular en la audiencia española. Se situó siempre, durante los últimos años, en los primeros puestos del panel de aceptación de programas. TVE y los telespectadores españoles pierden con Félix Rodríguez de la Fuente a su mejor, y probablemente único, documentalista. Sus programas, además, ocupan el primer puesto de ventas a las televisiones de todo el mundo, y el propio Rodríguez de la Fuente, en sus últimas declaraciones a EL PAIS, estimaba su audiencia mundial en setecientos millones de telespectadores. Tan sólo en algunas ocasiones recibió críticas de sus compañeros de TVE por el tono característico de sus comentarios en off. El se excusaba diciendo que de la misma manera que rodaba los documentales sin guión previo, sus comentarios eran siempre improvisados mientras montaba y sonorizaba las películas. La serie de trece episodios dedicada a los perros ha quedado truncada para siempre en esa carrera de 1.800 kilómetros por Alaska.
Su muerte ha sido acompañada de numerosos testimonios de condolencia, entre ellos los de los Reyes de España.

-Juan Luis Arsuaga habla sobre el ADN en la Sima de los Huesos de Atapuerca.

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=vUIduNwmHaU

-Los humanos de Atapuerca comían perro, gato, zorro y tejón.

 Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2015/01/19/54bd2f2eca4741043f8b4589.html


Fragmento de radio de perro con marcas de corte.
Un estudio publicado en la revista Quaternary International, ha analizado las marcas en 24 restos fósiles hallados en la Cueva del Mirador en el yacimiento de Atapuerca en Burgos. Investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) confirman que estos huesos que datan de hace entre 7.200 y 3.100 años pertenecían a perros domésticos, gatos salvajes, zorros y tejones.
"El consumo de estas especies era muy poco frecuente en Europa continental en aquellos tiempos, pero el hallazgo de estos restos fósiles en este yacimiento avalan su procesamiento", señala Patricia Martin, autora principal del trabajo e investigadora colaboradora del IPHES.
En algunas islas del Mediterráneo, como Chipre, se ha documentado el consumo de algunas de estas especies ya en el Neolítico (hace entre 6.000 y 3.000 años). No obstante, para los investigadores se trataba de una práctica "muy poco usual en la Europa continental".
La Cueva del Mirador fue utilizada como cueva redil para albergar a los rebaños compuestos sobre todo por ovejas, cabras y ganado bovino, que integraban parte de la base de la dieta de los humanos. Sin embargo, otras especies como pequeños carnívoros también fueron empleados para el consumo. Así lo demuestra la presencia de marcas de corte, evidencias de fracturación antrópica, de procesamiento culinario y de mordeduras humanas en los restos fósiles de estos animales.
"En El Mirador, los perros fueron desarticulados y descarnados, sus huesos fracturados y, finalmente, hervidos", comenta Martín. Los investigadores han observado estas evidencias tanto en niveles del Neolítico como en los de la Edad del Bronce. "Se produjo de manera puntual en distintos episodios, pero tuvo continuidad temporal", recalca la investigadora.

Para los científicos, esta práctica pudo estar relacionada con momentos esporádicos de hambre o escasez, y la carne de perro tuvo una consideración especial. "Es una de las posibilidades que barajamos", puntualiza Martín.
No obstante, según datos etnográficos, en algunas culturas asiáticas o entre los bereberes, se consideraba la carne de perro como una rica fuente de proteínas e incluso como una delicatessen. "Tampoco se puede descartar que en algunos casos el objetivo fuera obtener y aprovechar la piel de estos animales", observa.
El consumo de las otras especies en El Mirador es más limitado que el de los perros, y se documenta, fundamentalmente, en los niveles neolíticos. Los gatos salvajes y los tejones fueron hervidos y su carne fue consumida.
Dada la dificultad de cazar carnívoros salvajes y al carácter excepcional de su consumo en este yacimiento, es probable que estos animales hubieran sido capturados de forma accidental y, posteriormente, ingeridos. "Pero tampoco se puede descartar la opción de que fueran empleados como una fuente extra de alimento en períodos de escasez", declara Martín.

-El oro que no se fue a Moscú.


Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z0DBA518A-051B-B6BB-14E7D66F7149C0E4/20150315/oro/no/fue/moscu


El oro, la plata y las joyas llegaban al centro de Burgos en cajas de madera. CifraPara ganar una guerra se necesitan tres cosas: dinero, dinero y dinero», había dicho Napoleón Bonaparte, que sabía muy bien de lo que hablaba. En los primeros meses de la contienda civil que desangró España las principales remesas de oro estaban en Madrid y fueron sacadas del país. A instancias de Negrín, más de 500 toneladas salieron hacia Moscú y casi 200 hacia París para financiar el armamento con el que hacer frente al golpe de Estado. Mientras tanto, el bando sublevado creó en Burgos un Banco de España y puso la maquinaria a funcionar para poder sufragar armamentísticamente su ofensiva, teniendo en Alemania e Italia a sus socios y vendedores. Una de las claves fue el Laboratorio Nacional del Oro que se puso en marcha en 1937, en la calle Santander de la capital castellana.
En aquel lugar se forjó el tesoro que permitió al ejército rebelde obtener el dinero necesario para armarse y ganar la guerra. Ahí, procedente de suscripciones populares, donaciones, confiscaciones, incautaciones, sanciones y expropiaciones, desde enero de 1937 en que se fundó el centro hasta el verano de 1939, se obtuvieron varios cientos de millones de pesetas.
Monedas y todo tipo de objetos de oro y de plata (de este último metal principalmente relojes y cubiertos) fueron fundidos y convertidos en lingotes; joyas y piedras preciosas fueron analizadas y tasadas para obtener de su venta importantes cantidades de dinero. En el centro había funcionarios que se dedicaban a seleccionar minuciosamente todas las alhajas que posteriormente se transformaban en lingotes.
Durante dos años y medio se crearon en este laboratorio más de 1.000 lingotes de oro de 5 kilos cada uno y cuyo valor en el mercado era de 60.000 pesetas. Asimismo, se fundieron varias toneladas de plata transformada en lingotes (alrededor de 2.000) de 10 kilos cada uno. Completaban aquel tesoro 600 quilates de esmeraldas finas seleccionadas; cerca de 200 rubíes y aproximadamente 8.000 quilates de brillantes y diamantes.
El Laboratorio Nacional del Oro conservó asimismo 300 monedas de oro antiquísimas que no se fundieron, ya que la intención de las autoridades del bando sublevado era de la crear un museo en el que se exhibieran éstas y aquellos objetos de mérito artístico cuyo valor fuese superior al intrínseco.
Tras la fundición y creación de lingotes, estos eran enviados -debidamente contrastados, pesados y calibrados- a los sótanos del Banco de España, que se hallaba en el Paseo de la Isla. Concluida la guerra, el Laboratorio seguía recibiendo en grandes cajas bandejas y frascos con monedas de oro, así como joyas y piedras preciosas.


La propaganda fue fundamental en la contribución popular a obtener oro con el que subvencionar la guerra. El jefe de servicio del Laboratorio Nacional del Oro, el capitán Víctor Villanueva, llegó en el año 1938 a elaborar un guión que remitió al Servicio Nacional de Propaganda también con sede en Burgos en el que se recogían las pautas a seguir para incrementar, en la medida de lo posible, el tesoro nacional, según recoge en su libro La contribución popular a la financiación de la guerra civil la historiadora María Luz de Prado Herrera. La estrategia, destinada a prensa escrita, radio, escaparates y carteles murales, tenía sus peculiaridades particulares. Así, se aconsejaba desde este centro que los reclamos radiofónicos fueran «llamadas vibrantes que expongan y den a conocer el funcionamiento del oro Nacional inspirándoles el deber de entregar en el acto monedas y joyas» con recordatorios constantes entre emisión y emisión.
Tan es así, que debían intercalarse estos llamamientos entre programas incluyendo una breve historia de la labor realizada por el Laboratorio Nacional del Oro y del «resultado obtenido», aconsejando, asimismo, «aludir a la cantidad de oro que aún obra en poder de particulares, recurriendo en último extremo a que ese oro, si no se deciden a donarlo, lo vendan al Comité de Moneda Extranjera, recordando las vigentes disposiciones sobre la entrega de monedas, oro en pasta y tráfico del oro».
Para la prensa local y escrita se sugería insertar «artículos alusivos a la entrega del Oro, poniendo de relieve su importancia y el deber ineludible de hacerlo por patriotismo». Para los escaparates, carteles y murales (incluidos los de los cines, entonces muy frecuentados) se sugería exponer imágenes en los que se vieran lingotes de oro «con ornamentación de conjunto».

miércoles, 4 de febrero de 2015

¿La iglesia de San Román sale a la luz?


Hallazgo arqueológico Ángel Ayala El secreto mejor guardado del cerro del castillo se ha desvelado: aunque fue destruida durante la Guerra de Independencia, todavía quedan vestigios de la iglesia de San Román: los primeros restos acaban de ver la luz, después de meses de búsqueda concienzuda, de catas y excavaciones, de paciente y duro trabajo de campo. Fabiola Monzón, la arqueóloga que dirige estos trabajos, no podía ocultar su alegría y su emoción, sentimientos compartidos con el resto del equipo. «Era algo que llevábamos esperando durante mucho tiempo. Aunque soy muy cauta y siempre procuro recoger todos los datos para contar con la mayor información posible, estamos donde estamos: en la iglesia de San Román», dice Monzón con entusiasmo. El descubrimiento se encuentra en la subida al cerro desde la calle de San Esteban, entre el Hotel Abba y la fortaleza.
«Sabíamos que en esta zona había una especie de murete que se veía a través de talud. Y era una de las zonas en las que teníamos previsto actuar. A la hora de limpiar, vimos que había una gran estructura, en parte cortada por la carretera. Aunque hay varias estructuras que ahora debemos ir desenmarañando, se ven bien las caras buenas que nos irán mostrando mejor la estructura.Pero ya se ve una pared de buena sillería y un suelo de baldosa que podría corresponder a una capilla o a otra estancia. Posiblemente el muro pertenezca a uno de los laterales o a los pies del templo», aventura Monzón. Con el plano más fidedigno que se conserva de esta mítica iglesia, la arqueóloga señala el punto en que, aproximadamente, se encuentra la excavación que ha sacado a la superficie los estos del templo.
Entre la maraña de piedras, ya que algunas de las que ahora se ven están ahí porque se derrumbaron sobre la estructura, se distingue perfectamente el perímetro y la simetría de las paredes y del suelo. El hallazgo de los primeros vestigios de la ansiada iglesia de San Román ha traído consigo otros descubrimientos bien interesantes, como un conjunto de monedas, la mayoría portuguesas. «A falta un mayor estudio para precisar mejor, estaríamos hablando de monedas de entre los siglos XV y XVI. Algunas de ellas son ceitiles y otras pueden ser reales prietos o medios reales prietos». Parte de estas monedas, explica la arqueóloga, están ya depositadas en el Museo de Burgos, donde serán limpiadas.
Los hallazgos dan una información muy valiosa, «porque podríamos estar moviéndonos en la época de Juana la Beltraneja o en la época dorada comercial de Burgos del siglo XVI». También han aparecido jetones, esto es, monedas acuñadas generalmente en cobre que no eran tales, sino algo así como fichas de valor que funcionaban según el mercado y su uso era muy común en las haciendas de los Estados y entre mercaderes y banqueros. «Es muy interesante porque es la primera vez que se encuentra algo así en Burgos», apunta Fabiola Monzón. 
Otro de los espléndidos descubrimientos que ha sacado a la luz San Román es un moldura gótica. «Tenemos un suelo, unos muros de construcción fuerte y un elemento artístico claramente religioso. Estamos en San Román». Por si estas pruebas no fuesen suficientes, se añade una cuarta: se trata de varios restos humanos, esqueletos que han aparecido en esa misma zona y que pertenecen a varios individuos, si bien no enterrados de manera aleatoria. Para Fabiola Monzón, se trataría de enterramientos pertenecientes a alguna capilla del templo. Aún hay más: se ha encontrado un trozo de una bala de cañón de la época napoleónica.
Monzón y su equipo confían en seguir hallando más restos de la iglesia de San Román en los meses venideros ahora que se ha dado por fin con ella; aunque el proyecto de excavaciones concluye en marzo, es de suponer que el Ayuntamiento de Burgos prorrogará la campaña después de los importantes frutos que ésta ha dado y en vista de todo lo que todavía queda por sacar a la luz.
Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZFA72EA70-C226-E3E1-9AA3C243E6AC8AB6/20150203/san/roman/sale/luz

viernes, 24 de octubre de 2014

- Nueva cronología para el Complejo de Galería en Atapuerca.


Científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), acaban de publicar en la revista ‘PLOS ONE’ un trabajo que indica que los primeros registros arqueológicos con industria lítica Achelense del Complejo de Galería en la trinchera del Ferrocarril de la Sierra de Atapuerca (Burgos) son 200.000 años más jóvenes de lo que se pensaba hasta ahora, gracias a la utilización del método de datación por luminiscencia.
Lo más significativo de este trabajo, centrado en las nuevas dataciones de la secuencia sedimentaria del Complejo Galería, es que indica que los primeros registros arqueológicos con industria lítica Achelense tienen una edad de 313.000 años, y son muchos recientes que la antigüedad establecida en trabajos anteriores que los databan en 500.000 años.

Por otro lado, según han informado fuentes del centro de investigación, los depósitos que se encuentran por encima, que también cuentan con industria Achelense pero con una técnica más avanzada, tienen una edad de 240.000 años.
En total se midieron diez muestras que abarcan por completo los niveles Achelenses, y se obtuvieron dataciones de granos de cuarzo y feldespato por separado utilizando nuevas señales y métodos que son principalmente luminiscencia estimulada ópticamente térmicamente transferida (TT-OSL) para datar granos de cuarzo aislados y luminiscencia estimulada por infrarrojo post-infrarrojo (pIR-IR) para la datación de los feldespatos.
Los resultados corroboran otras edades obtenidas por los métodos de Resonancia Paramagnética Electrónica (ESR) y Series de Uranio sobre dientes fósiles, mientras que contradice las dataciones por termoluminiscencia (TL) de 400.000 a 500.000 años para la mayoría de la secuencia que se publicaron en el año 2008.
Gracias a estos resultados se pueden establecer los registros arqueológicos del Pleistoceno Medio de Atapuerca dentro de un esquema cronológico más firme y reconstruir patrones de asentamiento humano en la Sierra. Por ejemplo, citaron que las nuevas cronologías indican que los registros humanos de otro de otro de los yacimientos de Atapuerca, la Sima de los Huesos, son 100.000 años más antiguos que los de Complejo Galería.
En este artículo titulado ‘New Luminescence Ages for the Galería Complex Archaeological Site: Resolving Chronological Uncertainties on the Acheulean Record of the Sierra de Atapuerca, Northern Spain’ también han colaborado la Universidad de Adelaida en Australia, la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el IPHES y la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona.

Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z9BCD1894-D6AF-407D-5AED6DB893C26A4B/20141024/nuevas/dataciones/cambian/cronologia/complejo/galeria/atapuerca

jueves, 16 de octubre de 2014

-Las catas para hallar la iglesia de San Román durarán 6 meses.


Fue una iglesia de tres naves con una torre en la zona central que comenzó siendo románica (las primeras referencias documentales datan del siglo XII), aunque la que se conservaba cuando fue bombardeada era del XVI. Fue un templo de grandes dimensiones, con unas medidas aproximadas de 47 metros por 12, que tuvo gran relevancia en el Camino de Santiago. Fue parroquia, tuvo su propio cementerio y se encontraba situada en las laderas del Castillo. Pero poco más se sabe de la ubicación exacta de la iglesia de San Román, destruida por los franceses en 1812.
Extracto del grabado de Matthaeus Merian, de mediados del XVII, con el templo en el centro de la imagen. Jesús J. Matías Unas prospecciones geofísicas realizadas hace tres años por la empresa Souterrain Archaeological Services Ltd, a raíz de un convenio firmado entre el Foro para el Estudio de la Historia Militar de España y el Instituto Municipal de Cultura, permitió detectar anomalías en el terreno con presencia de muros, escombros y trincheras en varias zonas del parque del Castillo. Pero problemas presupuestarios aparcaron las catas hasta hoy.
Ahora, un equipo de cuatro personas contratadas a media jornada con el Plan de Empleo municipal, bajo la dirección de la arqueóloga Fabiola Monzón, ha comenzado las catas que tratarán de hallar los restos de la iglesia en la ladera bajo el Mirador. «Empezamos con un sondeo de 2x4 metros para conocer la estratigrafía y abrir más o menos hacia los lados dependiendo de lo que encontremos. De momento hemos eliminado la superficie vegetal y hemos hallado restos de cerámica, huesos de animales, acumulación de piedras y restos de material constructivo. Pero aún es pronto para saber a qué pertenecen», resume Fabiola Monzón. 
Las catas, que comenzaron el día 7, durarán seis meses, aunque el trabajo para conocer la formación y desarrollo medieval del templo, así como el papel que desempeñó y lo que pasó en el bombardeo francés podría llevar décadas. «Hay trabajo para años; lo importante es que en esta ciudad esta prácticamente todo intacto».
 
El 18 de octubre de 1812, durante el asalto final al cerro del Castillo de la Guerra de la Independencia, soldados del ejército aliado se refugiaron en la iglesia de San Román, que se utilizaba como zona de apoyo. Pero los franceses habían conseguido colocar varias minas bajo el templo, y esa tarde las hicieron explosionar acabando con el enemigo. 
Con este desenlace, es posible que las catas arqueológicas saquen a la luz restos humanos de combatientes, más allá de los de su propio cementerio: «Es otra de las comprobaciones que tenemos que hacer», añade Monzón. «También sabemos que años después de la salida de los franceses hubo venta de piedras de esta iglesia para su uso en casas o el propio Castillo», puntualiza Monzón.
 
Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZA56DF6AA-A6BE-B245-6628082508B23AB5/20141015/catas/hallar/iglesia/san/roman/duraran/6/meses

-Recuperan un proyectil de piedra en la ladera del Castillo.

En la imagen se aprecia el proyectil de piedra empotrado en la muralla. Jesús Javier MatíasEl Ayuntamiento se movilizó ayer para recuperar de la falda del Castillo el proyectil de piedra que quedó al descubierto tras el incendio que devoró dos hectáreas de terreno el pasado 23 de septiembre. En principio iba a ocuparse de la extracción la Policía Local, pero finalmente fueron los bomberos -que cuentan con más medios- los que se encargaron de rescatar el ‘bolaño’, que data, según las primeras hipótesis, del siglo XV. El Consistorio actuó ayer con celeridad para recuperar la bala, ya que quería impedir que se la llevara algún amigo de lo ajeno después de leer la noticia publicada este periódico.
Una vez recuperada la bala de piedra, fue trasladada hasta los almacenes municipales del polígono de Villalonquéjar. La directora del Museo de Burgos, Marta Negro, estuvo al tanto de las tareas durante toda la mañana. Ahora el Consistorio ha de decidir dónde se expone. Según detalló la propia Negro a este periódico, existen dos opciones, la de que recalé en el museo de la calle Miranda o bien en la exposición que hay en el propio Castillo. En ambos lugares pueden verse ahora mismo proyectiles de parecidas características y misma época.
Marta Negro está de acuerdo con el experto universitario en historia militar Carlos Chamorro. Lo más probable es que fuera lanzada durante el asedio de Fernando el Católico sobre la fortaleza burgalesa en el año 1475, durante la contienda entre Isabel I y Juana la Beltraneja.


El libro El Castillo de Burgos, de Eduardo de Oliver-Copons, editado en 1897, da fe de aquella batalla y la relata en los siguientes términos: «Decidió la contienda -relata el autor- una profunda brecha abierta por las lombardas (cañones) en el muro, que cayó en gran parte arrastrando entre sus ruinas los últimos escrúpulos de aquella obstinada gente (en alusión a los partidarios de la Beltraneja)». El bando de Juana capitularía poco después tras mediar el alcalde. Numerosos ‘bolaños’ de piedra fueron arrojados por esas lombardas durante el asedio de las tropas de Fernando el Católico a la fortaleza del Castillo.
La directora del Museo de Burgos no descarta tampoco que la bala de piedra fuera lanzada por los ingleses a principios del siglo XIX. «En ocasiones utilizaban proyectiles de hierro rellenos de pólvora, pero otras veces se decantaban por las de piedra», explica. En todo caso, advierte, este tipo de proyectil se encuadra entre los denominados «medievales».
Chamorro aventura también que pudiera datar el siglo XIV. En concreto del año 1367, durante el asedio de Pedro I el Cruel al Castillo, donde en ese momento se encontraban acantonados los partidarios de Enrique de Trastámara, que había llegado a Burgos después de una derrota en Nájera. Estos hechos se produjeron durante la denominada Primera Guerra Civil de Castilla.


Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZD9B226B5-F584-D311-E65160321348807E/20141016/recuperan/bala/muralla/ira/castillo/museo/burgos

domingo, 14 de septiembre de 2014

-Donald Johanson en Atapuerca.

Johanson y Arsuaga observan las réplicas de los fósiles que el científico estadounidense halló en Olduvai (Tanzania) en 1986 (el de la foto, excavando, es él). Jesús J. Matías El ‘padre’ de Lucy, el primer Australophitecus afarensis de más de 3 millones de años de antigüedad, definió ayer los yacimientos de Atapuerca como un «maravilloso» espacio que presenta «una admirable fotografía de la evolución humana en Europa». Sorprendido de la cantidad de información, estratos y huesos hallados en la Sierra burgalesa, Donald Johanson no dejó pasar la oportunidad de valorar los últimos hallazgos que ha aportado la Sima de los Huesos al estudio de la evolución humana: el análisis de 17 cráneos donde se aprecian rasgos neandertales incipientes en la mandíbula, mientras el cráneo -y el ADN mitocondrial- apuntan a una especie anterior. Para el paleoantropólogo estadounidense, más importante que dar un nombre u otro a esa especie de hace 430.000 años «es saber que en Atapuerca y el norte de España los neandertales tienen unas raíces muy profundas».

La presencia del científico estadounidense sirvió también para afianzar la posibilidad de intercambiar réplicas de fósiles entre Atapuerca y el Instituto de los Orígenes Humanos de Arizona (Estados Unidos) tal y como Johanson propuso a Juan Luis Arsuaga, director del Museo de la Evolución Humana, hace ahora justo un año: «He hablado con Arsuaga y está de acuerdo en firmar algún convenio que nos permita mantener una colaboración entre ambas instituciones. Es un primer paso para iniciar una colaboración más cercana que permita intercambiar réplicas e ideas que favorezcan la investigación», añadió.
Donald Johanson visitó los yacimientos y el Museo de la Evolución Humana en septiembre de 2013 con una expedición de National Geographic. En este caso, el viaje con los miembros de la publicación requería una parada en la exposición La cuna de la humanidad, donde se da a conocer la importancia que han tenido en la historia los descubrimientos en la Garganta de Olduvai (Tanzania), yacimiento en el que trabajó el propio Johanson. El paleoantropólogo descubrió allí en 1986 el conjunto de restos fósiles OH62, extraídos de un estrato de 1.800.000 años de antigüedad y pertenecientes a la especie Homo habilis (algunas de esas réplicas se muestran ahora en el MEH).


El 24 de noviembre hará cuatro décadas que Donald Johanson halló el esqueleto de Lucy durante una misión antropológica en Etiopía. El hallazgo permitió probar por primera vez que los ascendientes del Sapiens podían andar erguidos hace 3,2 millones de años. El esqueleto, del que se descubrió un 40%, llevaría el nombre de Lucy por la canción de Los Beatles Lucy en the sky with diamonds, que sonaba en el momento del hallazgo.
En la exposición La cuna de la humanidad Johanson pudo contemplar una réplica de Lucy, así como los fósiles hallados en 1986. Cabe recordar que la primera Austrolapithecus también está representada en la galería de los homínidos de la planta cero del MEH

Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z6D1AA688-C297-005A-73ACB81E3474C7C2/20140914/johanson/valora/raiz/profunda/neandertales/atapuerca