jueves, 23 de julio de 2015

-Campaña exitosa en Atapuerca.

Arsuaga muestra a la consejera el resto de cráneo hallado en la Sima de los Huesos. Alberto RodrigoLos micrófonos superaban en número a los fósiles a su lado expuestos, símbolo de la expectación que, cada año, despierta la clausura de la campaña de excavaciones en Atapuerca. Y de la trascendencia del yacimiento burgalés, así como de su proyección universal. Aunque no se ha calificado de ‘campaña histórica’, sí han merecido los 40 días de trabajo en la sierra el calificativo de exitosos, máxime después de haberse encontrado en la Sima de los Huesos, la cavidad con más fósiles del género homo del planeta, un fragmento de cráneo humano. «Es importante porque con toda probabilidad no se encuentre este año en ningún sitio deEuropa otro fósil de estas características», confesó Luis Arsuaga, que junto a sus compañeros Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro, presentó un año más los resultados de la campaña veraniega.
Los tres codirectores coincidieron en afirmar que Atapuerca es interminable; que cuanto se ha encontrado hasta la fecha es sólo una parte del misterio que encierra la sierra y que año tras año se va desvelando, como una novela de intriga por capítulos. Una obra que, además, tendrá sucesivos epílogos. El primero, como avanzaron los investigadores, ya ha comenzado a escribirse: este verano se han iniciado las prospecciones en la denominada Cueva Fantasma, situada en la parte superior de Galería, que a la larga podría convertirse en un nuevo y posiblemente rico yacimiento, acaso el que aporte evidencias de 1,8 millones de años.Casi nada.

Carbonell habló de «festival de fósiles» en referencia a la cuna del Antecessor en los próximos años y destacó la importancia de que, en estos 40 años de excavaciones, «lo viejo continúa y lo nuevo avanza». El objetivo es tratar de detectar evidencias fósiles humanas con cronologías más antiguas a los 1,3 millones de años. Bermúdez de Castro subrayó que Atapuerca «está empezando» y depositó muchas de las esperanzas del futuro de este complejo paleontológico en Cueva Fantasma. «Aquí hay yacimientos para el futuro», apuntó, y puso de relieve el haber alcanzado la parte superior de Gran Dolina, concretamente el tramo medio del nivel TD10. «Es un nivel que ha dado una riqueza extraordinaria. Se ha avanzado mucho y el nivel 6 está a la vista para comprobar si las hipótesis que hemos propuesto se cumplen o no». Del sector inferior (TD4) también destacó la información que arrojará el hallazgo de nuevos animales como tortugas».
Por su parte, Arsuaga insistió en la importancia del el hallazgo de esos restos craneales de un nuevo poblador de la Sima de los Huesos «no identificado» que podría corresponder al «individuo número 18».Para Arsuaga, este «ha sido un buen año» y con la connotación histórica de cerrar un sector y abrir otro en la Sima.

En su primera visita a Atapuerca como consejera, Josefa García Cirac confirmó el apoyo que la Junta de Castilla y León seguirá dando «a este santuario arqueológico, patrimonial y cultural». García Cirac subrayó el esfuerzo que la administración regional lleva años realizando en Atapuerca y destacó que este espacio no sólo es un «referente mundial, creador de empleo y riqueza», sino un buen ejemplo de la colaboración entre instituciones públicas y privadas, resaltando especialmente el papel de la Fundación Atapuerca.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z31B8FCFD-B4B9-BA80-7E6C276DF5990800/20150723/trozo/craneo/humano/restos/fauna/avalan/campa%C3%B1a/exitosa

lunes, 13 de julio de 2015

-Se inicia el sondeo en Cueva Fantasma.

Resultado de imagen de atapuerca cueva fantasmaUn nuevo yacimiento se une a partir de la próxima semana a la larga lista en la que ya trabaja desde mediados de junio el Equipo de Investigación de Atapuerca. En la parte alta de la Sierra, en la conocida como Cueva Fantasma, se iniciarán la semana que viene los sondeos para comprobar si hay registro fósil de 1,8 millones de años, la datación más antigua de Atapuerca y similar a la de los yacimientos de Olduvai, en Tanzania. Tanto aquí como en la base de Gran Dolina, los sedimentos tienen una edad tan antigua como los clásicos africanos; pero ya que en el yacimiento de la Trinchera no se ha encontrado registro fósil, los investigadores miran con intención hacia la parte alta de la Sierra.
 Para ello han limpiado y creado un camino de servicio que permite el acceso de los camiones y tanquetas  a Cueva Fantasma. Su misión es la de «empezar los sondeos de testigo continuo» -un tipo de sondeo mecánico- en este yacimiento con el objetivo de «buscar restos más antiguos u otros rellenos que no sean los de la Trinchera del Ferrocarril», tal y como adelantó el co-director del Equipo de Investigación, Eudald Carbonell.
Si sus pronósticos no fallan, el trabajo de perforación previo les pondrá sobre la pista de posibles restos fósiles que indiquen presencia humana hace casi dos millones de años, lo que equipararía Atapuerca con la Cuna de la Humanidad, como se conoce a los yacimientos de Tanzania.
Cueva Fantasma se incorpora desde la próxima semana a la lista de yacimientos activos en esta campaña:Sima del Elefante, Galería, Gran Dolina, Cueva del Mirador, Fuente Mudarra, Galería de las Estatuas, Portalón de Cueva Mayor y Sima de los Huesos. En el ecuador de la campaña, Carbonell aseguró ayer que hasta ahora no han conseguido «ningún descubrimiento importante, pero estamos convencidos de que en breve van a llegar».
En algunos yacimientos como El Mirador se han concluido las tareas de levantamiento de las sepulturas del Calcolítico, y con ellas llegarán a continuación las publicaciones. Y en otras, como el Portalón, están a punto de comenzar a excavar en un periodo que aún no se ha trabajado: la transición del Paleolítico al Holoceno. «Es un momento de cambio importante. Sabemos que este yacimiento es muy interesante por la industria encontrada», añade Carbonell.
En cuanto a Gran Dolina y Elefante, trabajan a buen ritmo. En el primero para llegar de nuevo al nivel del Antecessor (TD-6, 800.000 años) y en el segundo para concluir el nivel más profundo de la Sima. Alcanzar este nivel supone, para José María Bermúdez de Castro, «comprobar que lo que hemos propuesto en estos años es correcto». En cuanto a Elefante, yacimiento en el que se ha encontrado una especie indeterminada de 1,2 millones de años relacionada con Homo erectus, aún no se ha podido comparar los hallazgos con los niveles más antiguos de Dolina.
Y en la Sima de los Huesos, el yacimiento con la mayor acumulación de restos humanos y de donde se ha conseguido hallar el ADN mitocondrial más antiguo del mundo (420.000 años), continúan el trabajo geológico que aplican en la primera parte de la campaña. Para finales de año esperan poder tener resultados del ADN nuclear con los que clasificar la especie de este yacimiento, con rasgos denisovanos y de neandertal incipiente.


Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z9075099C-D511-6840-93F5A47B52C135E0/20150710/inician/sondeo/cueva/fantasma/hallar/registro/fosil/mas/antiguo

-Necrópolis de Cabriana.


Los restos encontrados en Arce Mirapérez y la recuperación del Castillo son solo una parte del patrimonio arqueológico de Miranda, y  también la más conocida entre los mirandeses. Pero no muy lejos de la ciudad, a escasos tres kilómetros, otro yacimiento reivindica desde hace siglos el lugar que le corresponde. Si pregunta por Cabriana, algunos sabrán indicarle cómo dirigirse hasta su central hidroeléctrica, pero muy pocos conocen que a unos metros de allí, bajo tierra, se esconde una necrópolis tardorromana (siglos III y IV) de cerca de 4.000 metros cuadrados que forma parte de un yacimiento más extenso, una antigua villa, que llega hasta el núcleo alavés de Comunión. 

Cabriana tuvo el honor de acoger en el siglo XVIII una de las primeras excavaciones científicas que se hicieron en España, y posteriormente Juan Carlos Elorza, antiguo director del Museo de Burgos, dirigió allí a principios de la década de los 70 una serie de intervenciones que permitieron recuperar distintos objetos y monedas de bronce bajo imperiales que se pueden contemplar en la sala burgalesa. También se obtuvo documentación que, lamentablemente, nunca se llegó a publicar.
La excavación en la zona permitió además preparar la tierra para el cultivo, como demandaban los agricultores de la zona, y desde entonces no se ha vuelto a tocar. Este pasado fin de semana, un grupo de 23 mirandeses tuvo la oportunidad de acercarse a la historia de este desconocido yacimiento. La ruta de Los Pinos, organizada por la Oficina municipal de Sostenibilidad Ambiental, les llevó por las riberas del Ebro, divisaron La Nave, se acercaron a la central hidroeléctrica y pisaron la tierra bajo la que se esconde la necrópolis de Cabriana.
Gracias al material gráfico que se mostró, los asistentes pudieron, al menos, hacerse una día de lo que fue ese yacimiento.
Rafa Varón explica a una veintena de mirandeses el tesoro arqueológico que se esconde bajo tierra.  Diario de Burgos Es una parte de nuestra historia, desconocida para casi todos  pero también para el propio Ayuntamiento. El arqueólogo Rafa Varón, que dirigió la visita, recalca que si bien esta necrópolis está incluida en el catálogo de bienes protegidos de Miranda, el plano parcelario que se adjunta en la ficha e indica dónde están los restos, no se corresponde con la realidad. «Su identificación de los restos es errónea, y así se lo hice saber en 2005 al Ayuntamiento cuando se aprobó el PGOU, pero no han hecho nada», lamenta. La consecuencia de este error es, evidentemente, que los restos «están desprotegidos», pero también que «si alguna vez el propietario de los terrenos en los que le han dicho que están los restos tiene que pedir una licencia para mover tierras, le exigirán un estudio arqueológico que no dará resultados, y lo tendrá que pagar de su bolsillo». 
 
Pero, ¿qué trascendencia tiene esta necrópolis? Un factor a tener en cuenta es que está asociada a la villa romana situada a escasos metros, y  hasta ese momento lo habitual era incinerar los cuerpos, no inhumarlos. En los años 70 se excavó una superficie de unos 745 metros cuadrados, documentándose 71 sepulturas. Se calcula que solo se pudo conocer un 10% de la necrópolis, hallándose interesantes objetos que revelan cómo vivían nuestros antepasados en la época tardorromana.
Los restos encontrados se corresponden a individuos adultos a los que se enterraba con todo lo que podían necesitar en el más allá, desde pulseras, brazaletes o anillos, hasta elementos de cerámica o vajilla, pasando por lanzas, azadas o hachas para el trabajo agrícola. «Se pudo comprobar, además, que se les enterraba en ataúdes de madera, porque se recuperaron parte de los clavos que sujetaban las tablas de los ataúdes», relata el arqueólogo. Además, la esporádica aparición de armamento se interpretó también con la supuesta inestabilidad que había en la Península en ese momento del Imperio Romano. Otras investigaciones vincularon la abundancia y riqueza de productos artesanales con una importante actividad de alfareros, vidrieros o broncistas, pudiendo ser una de las primeras manifestaciones visibles de formas de sociabilidad de carácter aldeano. 
 
Pese a que los restos están completamente tapados, durante décadas la zona ha recibido la visita de furtivos que, con la ayuda de detectores de metales, son capaces de picar varios metros bajo tierra para saquear y robar el patrimonio. Lo ideal sería que se investigara para su puesta en valor, pero la falta de fondos económicos (y también de interés por parte de las administraciones) no dejan otra opción que demandar, al menos, que no se deteriore más y que se corrija la ficha del Plan General para que al menos tengan la mayor protección posible. El arqueólogo mirandés califica de «interesante» el patrimonio arqueológico mirandés, pero añade que se le podría sacar un mayor rendimiento «si lo tuviéramos en mejores condiciones». El problema, matiza, es que ese rendimiento, no se ve de un día para otro. «Habitualmente tiene un recorrido que supera una o dos legislaturas y a los políticos les va la foto fácil y la verdad es que apuesta relativamente poco por elementos que podríamos potenciar de otra manera», lanza. 

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z2989FB4C-FE94-E3BB-31CC9F792821CEFA/20150713/olvido/necropolis/cabriana/dificulta/estudio/puesta/valor

lunes, 15 de junio de 2015

-Arranca una nueva campaña de excavaciones en la Sierra de Atapuerca.


Los científicos llegan mañana al yacimiento. Europa Press Un total de 70 arqueólogos comenzarán mañana martes la primera fase de las excavaciones en la sierra de Atapuerca (Ibeas de Juarros, Burgos), que se centrarán en cuatro yacimientos (Sima del Elefante, Galería, Gran Dolina y Cueva del Mirador) hasta el 1 de julio.
A partir de esta fecha y hasta finales de mes, se sumarán más de un centenar de paleontropólogos, hasta sumar cerca de 200, para excavar además de en los citados anteriormente, en otros cuatro yacimientos más, que son Portalón de Cueva Mayor, Sima de los Huesos, Galería de las Estatuas y Fuente Mudarra. Además, se iniciará la labor de lavado de sedimento a orillas del río Arlanzón.
De esta forma, según informaron hoy fuentes de la Fundación Atapuerca, en esta quincena de junio, excavarán 70 personas, dirigidos por el equipo de investigación compuesto por los codirectores Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell.
La Sima del Elefante está ubicada en la Trinchera del Ferrocarril. En este yacimiento se han descubierto fósiles humanos de más de 1,2 millones de años. El primer objetivo de la campaña va a ser continuar -e intentar acabar- la excavación del nivel TE9c en los cuadros de excavación en que todavía aparecen sedimentos de este subnivel.

Se espera de este trabajo que aparezcan restos de fauna y evidencias de actividad humana que permitan reafirmar los datos obtenidos en campañas anteriores. El segundo objetivo planteado es excavar parte de la superficie más baja del yacimiento para conocer la secuencia completa del relleno de la cueva bajo el nivel TE7. Así se podrá saber si hay nuevos niveles con registro arqueopaleontológico bajo el nivel TE7 y en consecuencia más antiguos.
En cuanto a Galería, está también en la Trinchera del Ferrocarril, a unos 50 metros del yacimiento de Gran Dolina. Abarca un rango cronológico amplio, de entre 500 y 250 miles de años. El objetivo de esta campaña es continuar los trabajos de contextualización estratigráfica de la nueva intervención de Galería con la secuencia sedimentaria proporcionada en las intervenciones antiguas. Los trabajos se centraran en excavar la Subunidad GIIIa -con dataciones entre 221 y 280 miles de años, para obtener valiosa información sobre los modos de vida de los humanos que vivieron aquí en el Pleistoceno Medio.


El yacimiento de Gran Dolina es uno de los más conocidos de la Trinchera del Ferrocarril, en el que se descubrió la especie Homo antecessor. Se va a seguir excavando en dos niveles distintos: el nivel TD10, de unos 400.000 años y el nivel TD4 de entre 1.000.000 y 900.000 años de antigüedad.
Con respecto al nivel TD10, desde la Fundación destacaron que se va a seguir excavando en extensión la unidad TD10.3, de unos 420.000 años. A diferencia de la unidad inmediatamente posterior (TD10.2), en que se hallaron campamentos de cazadores de bisontes altamente especializados, se vuelve a encontrar en TD10.3 un registro fruto de estrategias de subsistencia diversificadas (en cuanto a animales procesados y piedra usada para herramientas), propia de los yacimientos pleistocenos de Atapuerca.
La excavación del tramo inferior de TD10 durante esta y las próximas campañas permitirá entrar de lleno en el mundo Achelense, del que también hay información relevante en el yacimiento de Galería y, por supuesto, en el completo registro paleoantropológico de la Sima de los Huesos.
Y en el nivel TD4, en esta campaña se excavará en el primer estrato fértil de Gran Dolina, el nivel TD4-1. Este nivel fue excavado en parte a principios de los años 90 y destaca por la espectacular calidad y cantidad de sus restos paleontológicos, de rinocerontes, caballos, o grandes cérvidos de asta palmeadas que cayeron dentro de la cueva, donde murieron.
Su cronología, cercana al millón de años, cubre el lapso temporal entre los restos de Homo antecessor de 800.000 años hallados en el nivel TD6 de este yacimiento y los de la Sima del Elefante, de 1.200.000 años. Se trata de encontrar industria lítica que confirme la continua presencia humana en la sierra durante todo este periodo, y mejore el conocimiento de los orígenes del poblamiento en Europa.
La Cueva del Mirador se sitúa en el extremo sur de la sierra de Atapuerca, dominando el valle del río Arlanzón. En esta campaña seguirán excavándose los sectores 100 y 200. Del sector 100 se acabará de excavar el nivel 105, del bronce medio, y se seguirá excavando en profundidad. En el sector 200 está previsto acabar en los primeros días de campaña la excavación del sepulcro colectivo calcolítico, e iniciar la excavación del nivel de ocupación que está debajo, probablemente del neolítico.


El 1 de julio llegará el resto del equipo de excavación de Atapuerca, que será así de unas 200 personas, y se excavarán los yacimientos citados pero también Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas -todos en Cueva Mayor- y en el asentamiento al aire libre de Fuente Mudarra. También en julio se iniciará la labor de lavado de sedimento a orillas del río Arlanzón.
Fuente Mudarra es un asentamiento al aire libre cerca del yacimiento ‘Hotel California’. Se inició hace tres años y se trabaja en una cata de 12 metros cuadrados en la que se han encontrado varios niveles de cronología neandertal. El Portalón de Cueva Mayor es la entrada a Cueva Mayor. Se trata de un yacimiento excepcional para el estudio de la prehistoria reciente (los últimos 10.000 años). Se excavan allí ocupaciones humanas desde el mundo Medieval y Romano hasta las diferentes fases de la Edad del Bronce, el Calcolítico y el Neolítico.
La Sima de los Huesos es una pequeña cavidad al pie de una sima vertical de unos catorce metros de caída, enclavada a casi un kilómetro de la entrada actual a Cueva Mayor. En ella se encontraron los primeros fósiles humanos de la sierra de Atapuerca en 1976. Es un lugar único en el mundo, en el que se ha hallado el 90 por ciento de fósiles humanos encontrados en todo el planeta de la especie Homo heidelbergensis.
El yacimiento Galería de las Estatuas está ubicado a unos 350 metros de la actual entrada a Cueva Mayor. Aquí se está interviniendo en sedimentos del Pleistoceno Superior que registran ocupaciones de neandertales, y es el único yacimiento de esta época conocido hasta ahora en la sierra de Atapuerca.


El lavado de sedimentos sirve recuperar la microfauna de Atapuerca, es decir los diminutos fósiles de mamíferos, anfibios, aves, reptiles y peces de los yacimientos de la sierra Atapuerca. Se realiza a la orilla del río Arlanzón a su paso por Ibeas de Juarros, y se lava y criba todo el sedimento de cada uno de los yacimientos que se excavan en la sierra de Atapuerca.
La mayoría de las personas que excavan en la sierra de Atapuerca pertenecen a distintos Centros de Investigación del Proyecto Atapuerca: Universidad de Burgos (UBU), Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos (Cenieh), Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes-Tarragona), Centro de Evolución y Comportamiento Humanos (Universidad Complutense de Madrid-ISCIII) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). También hay investigadores de otras universidades y centros de investigación nacionales e internacionales.
La Fundación Atapuerca, como complemento a la financiación que la Junta de Castilla y León destina a las excavaciones, coordinará el funcionamiento de la campaña con respaldo organizativo, administrativo, económico, logístico, de mantenimiento, de comunicación y de organización de eventos.
Durante esta campaña se entregarán los Premios Evolución que otorga cada dos años la Fundación Atapuerca. En esta IV edición los galardonados serán la base militar Cid Campeador (a los Valores Humanos); y los profesores franceses Marie Antoniette y Henry de Lumley (a la Labor Científica).

Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZA8363C4B-C533-A048-1F72AF5161DFD678/20150615/ma%C3%B1ana/arranca/nueva/campa%C3%B1a/excavaciones/sierra/atapuerca

-Honor al burgalés que infligió al todopoderoso Nelson su única derrota.


R. Pérez Barredo

Horatio Nelson tenía tanto orgullo como ambición, pero aquel día de julio del año de nuestro señor de 1797, a bordo del Theseus, frente a las costas de Tenerife y ya con el brazo derecho amputado, tuvo el ardoroso marino inglés que rendirse a la evidencia. También herido en su vanidad, pero haciendo gala de la inveterada cortesía británica, ordenó escribir la siguiente misiva: No puedo separarme de esta isla sin dar a vuestra excelencia las más sinceras gracias por su fina atención para conmigo, y por la humanidad que ha manifestado con los heridos nuestros que estuvieron en su poder, o bajo su cuidado, y por la generosidad que tuvo con todos los que desembarcaron, lo que no dejaré de hacer presente a mi Soberano.
Nelson yace herido en una barcaza. Obra de Richard Westall. Museo Marítimo de Londres. El contraalmirante inglés, azote de todos los imperios, considerado el mejor marino de todos los tiempos y estandarte de la Royal Navy, la armada más perfecta que jamás había surcado los océanos, acababa de sufrir la primera y única derrota de su deslumbrante carrera militar. El destinatario de la misiva, el hombre que ganó a Nelson, el militar que detuvo la invasión inglesa de Tenerife, se llamaba Antonio Gutiérrez de Otero y era natural de Aranda de Duero. Este episodio bélico de la historia de España, poco conocido, es honrado como se merece en el libroCuando éramos invencibles, que ha publicado Jesús Ángel Rojo Pinilla (Editorial Gran Capitán).
 
La elegancia en la victoria del general burgalés rayó a la misma altura que la del derrotado. Y de su puño y letra hizo llegar respuesta al barco de Nelson: Con mucho gusto he recibido la muy apreciable de vuestra señoría, efecto de su generosidad y buen modo de pensar, pues de mi parte considero que ningún lauro merece el hombre que sólo cumple con lo que la humanidad le dicta, y a esto se reduce lo que yo he hecho para con los heridos y para los que desembarcaron, a quienes debo de considerar como hermanos desde el instante que concluyó el combate. Si en el estado a que ha conducido a vuestra señoría la siempre incierta suerte de la guerra, pudiese yo, o cualquiera de los efectos que esta isla produce, serle de alguna utilidad o alivio, ésta sería para mí una verdadera complacencia, y espero admitirá vuestra señoría un par de limetones de vino, que creo no sea de lo peor que produce. Seráme de mucha satisfacción tratar personalmente cuando las circunstancias lo permitan y entre tanto ruego a Dios guarde su vida por largos y felices años. 
Relata Rojo Pinilla que tras varias incursiones de la flota británica en el archipiélago canario, «Nelson se presentó frente a la costa tinerfeña, al mando de una escuadra formada por cuatro navíos de línea de 74 cañones, tres fragatas, una bombarda capturada a los españoles y un cutter, los que sumaban casi 400 cañones y más de 3.000 hombres seleccionados entre las mejores tropas del ejército británico. Enfrente se encontraba el veterano y heroico general Antonio Gutiérrez, quien tenía a su disposición a 1.669 ‘soldados’ que se consiguió reunir de entre los 247 hombres del batallón de Canarias, además de milicianos sin preparación en su mayoría y voluntarios del corsario francés La Mutine».
El ataque se produjo entre el 21 y el 22 de julio. Las corrientes se aliaron con los españoles porque impidieron a las fragatas acercarse a menos de una milla de la costa, lo que alertó a los españoles. El general Gutiérrez dispuso fuerzas en un punto estratégico de la isla en el que preveía que pudiesen desembarcar los ingleses: acertó de pleno, consiguiendo repeler el ataque, capturando a muchos asaltantes y obligando a huir al resto. El día 23 se cruzaron fuego durante horas. En una inteligente maniobra, el burgalés ordenó desplegar fuerzas por toda la costa, lo que hizo creer a los británicos que la defensa era mucho mayor de lo que creían.Harto de no progresar en el asedio, Nelson decidió encabezar el ataque definitivo, que a la postre resultó suicida. Así lo cuenta Rojo Pinilla: «Tras se humillado por las escasamente preparadas milicias isleñas, el gran Horatio Nelson, más tarde héroe de Trafalgar, decidió atacar frontalmente Santa Cruz». Los ingleses llegaron a desembarcar, pero nada pudieron hacer sino entregarse. En la refriega, Nelson fue alcanzando por un cañón, resultando herido de gravedad en un brazo, que le sería amputado sin remisión. 
 
El autor del libro recoge el testimonio de quienes vivieron aquel momento trágico: «Su hijastro, el teniente Josiah Nisbet, cogió a Nelson mientras caía herido en su bote. Soy hombre muerto, dijo Nelson, mientras Josiah lo tumbaba en el bote y le hacía un torniquete con su pañuelo». El día 25 se confirmó la humillante derrota de Nelson: un buque, el Fox, había sido hundido; se contabilizaron 44 muertos; 123 heridos; 177 ahogados; y cinco desaparecidos del lado inglés. De parte española, las bajas fueron 22. Los ingleses se retiraron al día siguiente rindiendo homenaje a sus caídos con 25 cañonazos y arriando banderas. Humilde y justo, el general Antonio Gutiérrez de Otero pidió a la Corona recompensas para sus más valerosos hombres. El burgalés fue ascendido por Carlos IV y recibió la Encomienda de Esparragal en la Orden de Alcántara. 
Señala Rojo Pinilla que los británicos, dolidos por la derrota, quisieron enmascarar la verdad afirmando que habían combatido contra 8.000 hombres cuando apenas habían sido 1.600. Cierto es que Nelson se vengó unos años después, en 1805, derrotando a españoles y franceses en Trafalgar, la batalla naval del siglo. Entonces, el ya almirante británico conquistó la gloria. 
A cambio, perdió la vida.
 
Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z89801147-FC48-4719-2390690FD7D15111/20150615/honor/burgales/infligio/todopoderoso/nelson/unica/derrota

-La Cartuja en la diáspora.

 R. Pérez Barredo

‘Virgen de Jacques Floriens’, atribuida a Memling. Museo del Louvre. Darmagnac era un hombre sin escrúpulos, pero se había ganado la confianza de Napoleón por su ardor guerrero: no por casualidad su nombre está escrito en el Arco del Triunfo de París. Durante la invasión de España Darmagnac conquistó Pamplona y combatió en algunas de las batallas más importantes de la ocupación. Por eso el emperador le ascendió a general y le confió el gobierno de Castilla. Asentado en Burgos, se convirtió en un depredador, un saqueador zafio, mezquino y violento. Como hicieron tantos generales napoleónicos, aprovechó la ocupación para reunir la más valiosa de las colecciones de obras de arte con la que granjearse una jubilación dorada. Y para desgracia de la Cartuja de Miraflores, puso en ella sus ávidos ojos.
El Museo delPrado está exhibiendo una de las más valiosas joyas de cuantas se llevó Darmagnac a Francia: el conocido como ‘Tríptico de Miraflores’, obra en tabla de Roger van der Weyden que narra la vida de la Virgen María y que hoy custodia el Museo de Berlín. Era el altar portátil que Juan II de Castilla donó a la abadía burgalesa. Darmagnac lo vendió en 1936 en la casa de subastas londinense Christi’es antes de acabar en el Museo de Berlín.
Pero el arte ‘cartujo’ en el exilio es mucho más extenso, por desgracia. La misma pinacoteca alemana conserva otra magnífica creación de Van der Weyden.Se trata de otro tríptico que narra la vida de San Juan Bautista. Existen varias tablas dispersas por medio mundo que también salieron de la Cartuja por la mano saqueadora del general napoleónico. Así, el Museo Mayer van der Berg de Amberes conserva una espléndida tabla, atribuida a Juan de Flandes, demoninada ‘Festín de Herodes’; en la ciudad suiza de Ginebra hay otra tabla atribuida asimismo al pintor flamenco llamada ‘Degollación de San Juan Bautista’. También de Juan de Flandes son ‘Nacimiento de San Juan’, que se conserva en la ciudad norteamericana de Ohio, en el Museo de Cleveland, y ‘Bautismo de Cristo’, que forma parte de la colección Jordán de Urries de Madrid.
En su estudio Arte y coleccionismo en Burgos durante la ocupación francesa, la historiadora María Dolores Antigüedad del Castillo sugiere incluso que una obra del Louvre de París, la ‘Virgen de Jacques Floriens’ -atribuida a Memling-, que también fue propiedad de Darmagnac, pudo haber pertenecido al monasterio.
«Todas las obras salieron a la venta antes de la muerte del general; quizá se vio obligado a venderlas por necesidades económicas. A la vez que se ponía a la venta en Londres el retablo de Miraflores, se subastaba también un bodegón de López Enguidanos, un Alonso Cano, un Ribera, una Virgen con el Niño de Michel Coxie y una ‘Magdalena en el desierto’ de Murillo, al parecer procedentes de El Escorial y regalo de José I que alcanzó un precio de 230 libras. Como puede verse por lo subastado en esa ocasión, Darmagnac poseía una amplia variedad de obras españolas», escribe la historiadora.
No siempre se salió con la suya el oscuro general napoleónico.Aunque se sabe que saqueó otros templos de la capital burgalesa (el convento de los carmelitas descalzos, de los trinitarios o de Las Huelgas, por poner varios ejemplos) no pudo llevarse, aunque fue su intención desde que lo viera por primera vez, una de las principales joyas pictóricas de la Catedral: nada menos de la María Magdalena atribuida a Leonardo da Vinci que se conserva en la capilla de los Condestables.
El Museo de Prado conserva (y tiene expuestas en el Museo de la Trinidad) seis tablas alusivas a la vida de San Juan Bautista obra todas del conocido como ‘Maestro de Miraflores’.La propia pinacoteca madrileña recoge que todas ellas proceden de la cartuja burgalesa.Se trata de una serie de pinturas, fechadas entre 1490 y 1500, «que muestra volúmenes simplificados y figuras sumidas en sus pensamientos al modo de las de Petrus Christus o Dirk Bouts», según recoge la información que ofrece el museo capitalino.
Fuente:  http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z89551578-0978-46E6-8E91AA28AAAFB4E4/20150615/cartuja/diaspora

jueves, 28 de mayo de 2015

-Asesinato en la Sima de los Huesos. El primer crimen de la historia.


Las heridas en el lado izquierdo del hueso frontal fueron provocadas por un individuo diestro. Javier Trueba Se ha escrito un crimen en la Sima de los Huesos y el Equipo de Investigación de Atapuerca está a punto de resolverlo. El cadáver 17 (o los huesos de su cráneo, concretamente) presenta dos orificios en el lado izquierdo de la frente, uno al lado del otro, provocados por el impacto de un objeto duro con punta  -quizá una piedra tallada o natural-. Todas las pruebas señalan en una única dirección, aunque de momento es imposible descubrir al asesino. Quien le golpeó, eso sí, era diestro a juzgar por la trayectoria que presentan los orificios y su ubicación en el hueso frontal.
«Cualquier policía o cualquier juez diría que fue una única persona, aunque hemos llegado a la escena del crimen con 430.000 años de retraso. Aún así es posible descubrir las circunstancias de la muerte», declara Juan Luis Arsuaga, que firma junto a Nohemi Sala, Pantoja-Pérez, Pablos A., Martínez I. y Quam RM el artículo que sobre este tema publica la revista científica PlosOne.

La reconstrucción del Cráneo 17 de la Sima de los Huesos, yacimiento en el que se han hallado restos de otros 27 individuos, permite probar que esos orificios se produjeron justo antes o después de la muerte del individuo (cuando aún tenía tejido blando) por la agresión de otro. Esta evidencia descarta que las heridas sean el resultado de la caída de 13 metros por la sima que da acceso al yacimiento. «Son unos orificios recientes, porque no están cicatrizados, no está el hueso regenerado. Se han producido en el momento de la muerte y han sido su causa o inmediatamente posterior a su muerte... Lo más razonable es pensar que fueron la causa de la muerte», razona Arsuaga en uno de los recesos de su deliberación como jurado del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
El crimen que desvelan los 52 fragmentos del cráneo recuperados a lo largo de 20 años de excavación no garantiza que se produjera en el lugar donde fue depositado el cadáver. «Este individuo en particular llegó muerto a la Sima, o lo que es lo mismo, no fue víctima de una catástrofe o un accidente geológico que le dejara allí».
Estos datos avalan la hipótesis del Equipo de Investigación de Atapuerca de que el yacimiento recoge el primer comportamiento funerario de la humanidad, la acumulación intencionada de cadáveres: «Los huesos hallados en la Sima están muy rotos. Pero esas fracturas en su mayoría son posteriores a la muerte y tienen que ver con los procesos de acumulación naturales en un yacimiento. Sin embargo, la fractura del Cráneo 17 es previa a la acumulación. Con el resto de individuos aún no podemos afirmar que llegaran muertos a la Sima -lo haremos cuando los reconstruyamos-, pero con éste sí».


Otra de las pruebas que aporta la investigación del primer crimen de la historia permite saber que la víctima era una persona joven, aunque es difícil constatar si era hombre o mujer. «Los cráneos grandes y robustos pertenecen a varones y los pequeños y delicados son femeninos. En este caso tenemos un cráneo intermedio. Quién sabe si en un futuro  tendremos técnicas que nos ayuden a descifrarlo. Lo que sí sabemos es que murió joven, en lo mejor de la vida. Es un dato importante que da que pensar. La mayoría de los individuos hallados en la Sima de los Huesos están en la flor de la vida. Son adolescentes casi adultos o adultos jóvenes, los que no se suelen morir. La demografía de este yacimiento es sorprendente. Estarían las clases de edad que no se dan en un cementerio, que suelen contener a los más débiles, viejos o niños. Aquí están los de mediana edad».
El Cráneo 17 es el culpable de que se haya abierto este caso de asesinato en la Sima de los Huesos. Se trata de uno de los últimos que han reconstruido y, aunque de momento no tiene mandíbula, los investigadores creen que puede llegar a ser uno de los más completos. «Podría llegar a ser si no tan importante y tan completo como el Cráneo 5, que es muy difícil, puede ser el segundo cráneo en importancia de la Sima de los Huesos. Sin duda es un cráneo con futuro», concluye Arsuaga.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZEBAF0B6B-D670-1C41-542B5D43FC9E7705/20150528/asesinato/sima/huesos

domingo, 26 de abril de 2015

-Los tesoros sagrados de Las Huelgas.


El artesonado del techo de la sala ya resulta sobrecogedor por su belleza. Con un ornamenteo luminoso y rico, cobija joyas nunca antes expuestas. Es la Sala de Labor, estancia mágica del monasterio de Las Huelgas, reconvertida estos días en la sala de los tesoros; de los tesoros sagrados porque las piezas que en ella se enseñan son reliquias, elementos relacionados con la espiritualidad más que con el arte. La joya de la muestra es el llamado Díptico relicario de Santa Úrsula, nunca antes expuesto al público. Se hallaba en el altar del coro, en uno de los compartimentos, formando parte del mermado relicario del cenobio; pieza señera, importante, única y extraordinaria por nunca antes exhibida y por la ausencia de un estudio en profundidad. El díptico, de muy reducidas dimensiones, pero es una verdadera joya.La Arqueta de los Apóstoles, otra obra espectacular.
«Por lo que cuenta, por su significado y por los materiales con los que está confeccionado», explica la conservadora de Patrimonio Nacional María Jesús Herrero. Desde el punto de vista iconográfico es una pieza de enorme valor. Sus dos pequeñas viñetas, con tres figuras en cada una, cuentan la historia de la Edad Media «en el sentido de las reliquias, de la religiosidad». La primera imagen femenina es Santa Úrsula, con manto rojo, túnica blanca y una palma en la mano izquierda; en la derecha, un bastón. La figura está asentada sobre otra, que representa a Atila, bajo cuyo yugo ella sufrió martirio. Santa Úrsula está acompañada en esa primera escena por un santo dominico,San Pedro Mártir, conversor de herejes, con su hábito blanco y negro; es perceptible una herida ensangrentada en su cabeza, porque fue con un hachazo en la testa como sufrió martirio en Verona. Se alza esta figura sobre otra, en la que se lee la leyenda ‘hereje’. Cierra este primer recuadro Santa Catalina, que en las manos lleva una rueda de cuchillos, artefacto de tortura, y una espada como la que le causó la muerte; abajo, un rey que la martirizó.

La segunda viñeta está compuesta por Santo Domingo de Guzmán; la Virgen con el Niño (Las Huelgas está dedicado a ella); y una tercera figura femenina con las manos y los pies llagados: es Santa Elena, la madre de Constantino, la que descubrió la Cruz e introdujo el culto al madero en el que murió Cristo. «Incluso un pequeñísimo trozo de la Vera Cruz aparece en los viriles, habitáculos que rodean las escenas y en los que también se incrustan otras diminutas reliquias de hueso y textil -de Santa María Virgen, de San Juan Evangelista, de Santiago Apóstol-, perlas pequeñas o aljófares y piedrecitas de colores», apunta Herrero.
Todas las historias que se cuentan en este díptico están relacionadas con este monasterio y con el momento que se estaba viviendo cuando se construyó. «Es de finales del siglo XIII. Siempre se conservó aquí», señala la conservadora. «Es muy curioso porque en los espacios acristalados hay una lámina plateada, que le da ese aspecto lujoso, de resplandor, de brillo; esos espacios están cubiertos por una lámina tan fina que parece cristal o plástico. Es un material único: es una pasta de yeso traslúcida la que le da el aspecto nacarado.Por todas estas características es una pieza única».El Díptico de Santa Úrsula es la joya de esta exposición. Se trata de una pieza del siglo XIII que nunca antes se había expuesto al público.
No es la única obra especial. En la misma vitrina se exhiben otras dos joyas de incalculable valor. Una de ellas es la Arqueta de los Apóstoles, decorada con hueso aunque parezca marfil. Toda ella está labrada con distintas escenas en las que hay personajes como la citada Santa Elena, un cristo crucificado, su muerte y enterramiento, y apóstoles. «El sentido narrativo es similar al del díptico; se está contando una historia». Esta arqueta procede del monasterio de El Escorial, ya que fueron donaciones del rey Felipe II.
La otra pieza es conocida como Arqueta de Tomás Becket, realizada con esmaltes de Limoges. «Fue Leonor de Plantagenet la que introdujo el culto a este santo en Castilla. Hay muchas iglesias en Castilla -Salamanca, Toledo- consagradas al santo británico». La iconografía hace referencia a su muerte y a su entierro.Esta pieza también pertenece al monasterio de El Escorial de Madrid.


Asimismo, entre las piezas emblemáticas ligadas al monasterio se pueden contemplar documentos relevantes para el cenobio burgalés, como el Privilegio de donación  del monasterio a la orden del Císter, fechado en 1199 y uno de los más antiguos; el Privilegio Rodado de Sancho IV, de 1285; y el famoso Códice Musical de Las Huelgas, considerado el manuscrito gótico más importante de la historia musical medieval española y europea. «Es una joya que se conserven estas composiciones musicales, que han estado vigentes hasta hoy»
Además se presentan varios fragmentos textiles recientemente restaurados, dos de ellos procedentes del Ataúd de la Reina Leonor, fundadora del Monasterio junto a su esposo, el Rey Alfonso VIII de Castilla, con delicados textiles hispanoárabes, realizados en seda e hilos metálicos, y un fragmento del ataúd de Fernando de la Cerda, que presenta motivos coetáneos de la bóveda: círculos entrelazados, hojas, grifos y elefantes.
La Sala de Labor fue el antiguo Locutorio situado a lado de la Sala Capitular. Es un espacio rectangular cubierto por una bóveda de cañón decorada en su franja central con extraordinarias yeserías, y constituye uno de los ejemplos más representativos del arte almohade de Las Huelgas. La decoración está realizada a base de elaborados motivos geométricos, heráldicos y epigráficos, ejemplo excepcional de la asimilación de las artes andalusíes en Castilla. Las inscripciones que recorren el perímetro a nivel de cornisa datan este espacio en 1275.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z7B1DA3E3-EC4B-E3D3-17B5CBE1CB074F13/20150426/tesoros/sagrados/huelgas

-Identifican, por primera vez, un cuarto molar en Atapuerca.

Cuarto molar localizado en la mandíbula extraída de uno de los enterramientos colectivos de El Mirador. - IPHESEl sepulcro colectivo que en las últimas campañas se ha excavado en la Cueva del Mirador, uno de los ocho yacimientos que se excavan en Atapuerca, ha ofrecido un dato singular. La revista HOMO, Journal of Comparative Human Biology, ha publicado un artículo que da a conocer la presencia de al menos un individuo de sexo masculino de unos 40 años de edad, de hace entre 4.760 y 4.200 años que poseía un cuarto molar, además de padecer importantes enfermedades bucodentales. Es la primera vez que se publica en una revista científica la existencia de este fenómeno en un homínido de poblaciones antiguas y es también el primer caso identificado en los yacimientos de Atapuerca. La investigación es fruto de un trabajo llevado a cabo en colaboración entre el IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social), la URV (Universitat Rovira i Virgili de Tarragona) e investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC).
La investigadora del IPHES y profesora de la URV, Marina Lozano, una de las firmantes del artículo, asegura que «en el caso de poblaciones arqueológicas hay muy pocos ejemplos estudiados y publicados de molares supernumerarios». El individuo analizado presenta evidencias de diferentes enfermedades que sufría, como caries avanzada, abscesos, cálculo dental, exostosis alveolar, modificación en la oclusión por desgaste excesivo, evidencias de marcas de palillos y patología degenerativa temporomandibular (entre el hueso temporal y la mandíbula). «Este diagnóstico confirma que la salud bucodental a partir del Neolítico empeora en las poblaciones agrícolas y ganaderas. Un hecho agravado, además, por la falta de tratamientos paliativos», observa Marina Lozano.

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/identifican-primera-vez-cuarto-molar-atapuerca_96798.html

jueves, 16 de abril de 2015

-Una firma mortal.

Juan Carlos Chicote y su hija Alba observan los daños que sufre el árbol.  Alberto RodrigoSeguramente cuando el rey Alfonso VIII de Castilla se encontraba planeando la batalla de las Navas de Tolosa durante su estancia en el Castillo de Burgos el roble que hoy emerge distinguido en el bosque situado junto a la granja de Las Mijaradas (Hurones) empezaba a despuntar. Más de 800 años calcula Juan Carlos Chicote que tiene este árbol imponente, cuyo tronco, en su base, mide más de seis metros de diámetro. Ha sobrevivido a batallas, a deforestaciones masivas, pero ahora está a punto de claudicar. ¿Por qué? Porque un ‘gracioso’, un desalmado sin ningún amor a la naturaleza, se le ocurrió, hace unos años, estampar su firma en la corteza. ¿Cómo? Practicando unas profundas hendiduras con una motosierra. Solo para que unas iniciales, una G y una M, dieran testimonio de su paso por este mundo, para dejar constancia de su ego indecoroso. Esos cortes, visibles desde la tierra de labor aledaña al bosque y que luego rellenó de pintura negra, y otro tajo aun más hondo que practicó en el lado opuesto están matando el ejemplar.

El roble está perdiendo la corteza, que parece más bien corcho ya en muchas partes, y varias ramas se están secando en las puntas, «debido a que está perdiendo riego periférico a consecuencia de la falta de savia suficiente provocada por los cortes», señala Chicote, bombero burgalés y un apasionado de la naturaleza. Vecino de Gamonal, desde niño ha frecuentado estos parajes y recuerda haber observado la presencia de gatos monteses, zorros y hasta lobos. En el siglo XV formaba parte de la masa forestal que constituía el cazadero de la realeza, que se extendía sin solución de continuidad hasta Camino Casa la Vega. Ahora mismo su titular es el Arzobispado -igual que de la granja- y quizás por ello este bosque tan singular se ha librado de las talas desde el siglo XVI, cuando la fábrica de pólvora del Castillo comenzó a demandar leña para producir el por entonces novedoso explosivo.
 Por los siglos de los siglos ese bosque lo ha presidido un majestuoso roble que, sin duda, «es el árbol más vetusto de Burgos y el alfoz». Se puede ver desde el campo de golf de Riocerezo, aunque quizás no le queden muchos años en pie. Chicote tiene pensado solicitar a la Junta que el bosque donde se emplaza sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC), «pues es necesario preservar un lugar con tanta historia». Advierte, además, que «se encuentra al lado de la calzada Itálica». También tiene previsto contactar con el Servicio de Medio Ambiente de la Junta, para intentar salvar el árbol.
Tampoco está favoreciendo su supervivencia el hecho de que se encuentre junto a una parcela de cultivo. Las pasadas del arado sobre el terreno están dañando enormemente sus raíces, lo que constituye una amenaza más para su estabilidad. Chicote, acompañado por su hija Alba -historiadora-, está apesadumbrado y se plantea incluso organizar una cuestación para adquirir esa tierra. «Habría que intentar salvar este roble, aunque será difícil», afirma.


El bombero burgalés ama la naturaleza. De pequeño sus ídolos no eran futbolistas ni toreros. Lo fue Félix Rodríguez de la Fuente, la mayor prueba de su inquietud por todo lo que rodea el medio ambiente. Así que cualquier atentado contra él lo siente en carnes propias. «Estoy indignado, no me lo puedo creer, porque este roble lo veía cuando era niño y ahora por culpa de un vándalo va a desaparecer», afirma.
Recuerda que muchos burgaleses se acuerdan todavía del mítico Monín, un chopo centenario situado en el Paseo de la Isla, de corpulencia espectacular, que incluso dio nombre a una peña de la ciudad. Fue talado. «El roble de las Mijaradas es mucho más anciano», señala. Calcula que unos 800 años. Él y su hija han contado los anillos de los tocones situados a su alrededor -de un diámetro siete u ocho veces menor- y rondan los 100 años.


Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z74F71F54-B832-3DD0-9E2DC3C04C7C7770/20150416/firma/mortal