jueves, 19 de julio de 2018

-El equipo de Atapuerca trabajará en la búsqueda de fósiles con ADN nuclear.

Fuente:https://www.burgosconecta.es/provincia/equipo-atapuerca-trabajara-20180709211401-nt.html

El trabajo de campo permite recuperar numerosos restos/César CeinosLas labores en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca se centrarán este año en analizar el ADN nuclear para poder conocer la estructura géntica de los diferentes restos hallados, lo que podría ayudar en el futuro a descifrar el parentesco entre las diferentes especies que habitaron este paraje.
Los trabajos sobre el ADN que se llevan a cabo en los yacimientos de Cueva Mayor, que incluye la Sima de los Huesos, ampliarán la información hasta ahora aportada por el área mitrocondrial lo que indica que parten de diferentes individuos por lo que será necesario el ADN para saber si eran parientes. «El reto es el ADN nuclear», aseguró el codirector de los yacimientos, Juan Luis Arsuaga, durante una visita para medios de comunicación a este enclave.
El equipo de Atapuerca se centrará este año en la búsqueda de fósiles con ADN. Arsuaga afirmó que la Sima de los Huesos es el lugar idóneo para estas investigaciones debido a que no hay nada alterado puesto que está muy bien conservado. «El mejor sitio con potencial de ADN », declaró Arsuaga.
Asimismo, apostó por dar nombre a una nueva especie a los restos hallados, que se situarían entre dos -presapiens y preneardental-, sin embargo advirtió de que primero habrá que alcanzar un consenso para despuñes ponerle nombre. «Tú no puedes expresar una especie y que luego nadie te la crea», concluyó el codirector.

miércoles, 18 de julio de 2018

-Finalizan 22 años de trabajo en el nivel «más rico» de Gran Dolina en Atapuerca.

Fuente:https://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-finalizan-22-anos-trabajo-nivel-mas-rico-gran-dolina-atapuerca-201807100906_noticia.html


Arqueólogos trabajando en el yacimiento Gran Dolina de AtapuercaLa campaña de excavaciones de Atapuerca ha pasado ya el ecuador y los resultados son prometedores, no solo para este verano, cuando acaban los trabajos en el nivel más rico en restos en Gran Dolina, sino porque en varios yacimientos se está a punto de llagar a niveles donde se espera una gran riqueza de fósiles. Una de las aspiraciones de los investigadores es obtener ADN nuclear en algún resto de la Sima de los Huesos. Para ello, buscan en las zonas más próximas a la pared del yacimiento, donde en principio podrían estar mejor conservados.
Uno de los codirectores, Juan Luis Arsuaga, reconoció ayer durante la visita de los medios de comunicación al yacimiento que «es algo muy difícil», aunque en su opinión lograr secuenciar solo un uno por ciento, ya sería un hito científico. El objetivo es conocer algo más de los restos de homínidos de la Sima de los Huesos, que se clasificaron inicialmente como Himo heidelbergensis, hasta que los tres codirectores de Atapuerca decidieron quitar esa clasificación y dejarla pendiente para el futuro. Lo único claro ahora es que se trata de pre-neandertales.
En la campaña de este verano finalizan también los trabajos en un nivel del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca, el TD-10, que es hasta ahora el más rico por la abundancia de fósiles y restos encontrados. En 22 años se han extraído de allí 300.000 restos de entre 300.000 y 500.000 años. En ese mismo yacimiento se trabaja en este momento a una profundidad mayor, en el TD-4, donde se han documentado sobre todo restos de animales entre los que llaman la atención los de Ursus dolinensis, un oso descrito por primera vez en Atapuerca del que han aparecido entre 25 y 30 ejemplares.
Uno de los codirectores de Atapuerca, Eudald Carbonell, precisó que al pasar del nivel TD-10. especialmente rico, se podrá avanzar más rápido y llegar en pocos años al TD-6, donde se encontraron en 1994 restos de un cráneo de hace unos 900 000 años, conocido como «El niño de Gran Dolina».
En otro yacimiento emblemático de Atapuerca, en Galería, están a punto de llegar, seguramente en esta campaña, al mismo nivel en el que se han encontrado en pasadas campañas restos de homínidos, explicó su coordinadora, Isabel Caceres. De hecho, los codirectores de las excavaciones creen que se entrará en una época especialmente fértil, por una parte porque se está llegando a niveles de gran interés en varios yacimientos, pero también por las posibilidades que se abren con dos nuevos puntos de excavación: La Paredeja y Cueva Fantasma. Un robo de dos bombas de agua en la zona de lavado de sedimentos y las tormentas de los últimos días paralizaron ayer durante unas horas las excavaciones, cuya campaña se limita a mes y medio.

martes, 17 de julio de 2018

-Atapuerca, la metrópoli del último millón de años.

Fuente:http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/atapuerca-metropoli-ultimo-millon-anos_175314.html

Atapuerca, la metrópoli del último millón de años - La sierra de Atapuerca y sus cuevas guardan los vestigios de los primeros humanos europeos desde, al menos, 1,3 millones de años hasta hoy. En este complejo de galerías interconectadas entre sí hay tres niveles, bajo (Sima del Elefante, Sima de los Huesos) medio (Galería, parte superior de Dolina) y alto (Fantasma, Portalón o Mirador). «Lo que nos interesa es estar excavando siempre en diferentes cronologías para realizar este conglomerado de dataciones y culturas que han estado presentes en la sierra desde el ultimo millón y medio de años», explica el codirector de las excavaciones, Eudald Carbonell. «La excavación podemos decir que va por pisos, los más profundos están en la Sima de los huesos, hay uno intermedio que son los de Trinchera y está el piso superior que es el de los neandertales y que une a Estatuas y Fantasma», analiza el codirector de los trabajos, Juan Luis Arsuaga.

Así las cosas el complejo de cavidades de Cueva Mayor-Cueva del Silo y Cueva Peluda está conectado con las cavidades de Trinchera abiertas por la mano del hombre a la mitad para realizar el tendido del ferrocarril y junto a ellas las cavidades del sector meridional del Monte de San Vicente, de colonización neandertal y sapiens que comprende cuevas como la Paredeja, que se empieza a estudiar este año, cueva Ciega y el Mirador, entre otras. Junto a ellas las cavidades del monte de Matagrande, tal y como relatan Ana Isabel Ortega y Miguel Ángel Martín en su libro ‘Cuevas de Atapuerca. Una visión de la mano del Grupo Espeleológico Edelweiss’. Pero las ocupaciones humanas, los vestigios que rastrean los 300 investigadores que se citan este año frente a las cuadrículas de 10 yacimientos diferentes, varían de la formación (karstificación) de las cuevas y hay zonas como Fantasma que ahora abordan los niveles más modernos pero que tienen restos mucho más antiguos que Elefante.

Este año se han abierto nuevos frentes vinculados a las ocupaciones musterienses. «Los neandertales por los que tanto hemos suspirado ahora se excavan en dos yacimientos en cueva con ocupación, fauna que se han comido, industria y fósiles... de aquí a 20 años nos dará mucha información», reflexiona Arsuaga.
En el piso superior, si tenemos en cuenta las cronologías de ocupación, se trabaja en Mirador y Portalón de Cueva Mayor. Estos niveles se complementan con las ocupaciones neandertales que están aflorando en Cueva Fantasma, donde este año se está realizando un sondeo vertical a falta de cubierta para excavar en extensión, y en Galería de las Estatuas. Ambos yacimientos están conectados por unos conductos llenos de sedimento que dará para muchas campañas. «Nos llegamos a escuchar en uno y otro lado», explica Arsuaga.

Este vecindario tiene mucho interés en neandertales. Son la novedad aunque Estatuas se excava desde hace diez años. A estos dos se une la Paredeja que parece tener más secuencia de la considerada desde un punto de vista inicial y mucho más material del previsto. «Es la primera vez que tendremos miles de piezas de paleolítico medio clásico que empalmarán con las secuencias de paleolítico superior para cubrir todo el espacio cultural que no habíamos podido cubrir hasta ahora», relata Carbonell.

De ocupaciones intermedias, entre lo más antiguo de Elefante y Gran Dolina, y lo más moderno de Portalón, Mirador, Fantasma, Estatuas y Paredeja, están los homínidos de la Sima de los Huesos. En ese tramo intermedio de ocupación con unas cronologías entre los 300.000 y los 450.000 años se trabaja en los niveles superiores de Gran Dolina (TD10 y TD9), Galería y Sima de los Huesos.

En Dolina están de enhorabuena. Tras 22 años han finalizado la excavación del nivel TD10. Es la cocina de Atapuerca. El lugar donde los homínidos acercaban a los animales cazados o rapiñados en múltiples trampas naturales. Aquí los procesan, los engullen hasta llegar al tuétano de los huesos, y dejan también sus herramientas. «En esta fase final del nivel salen más restos de industria lítica, la típica del tipo achelense, pero menos restos de fauna porque está en contacto con un nivel más ácido», analiza el responsable del trabajo en el nivel, Andreu Ollé.

Aquí hay poblaciones especializadas en caza de bisontes, que se merendaron un león de las cavernas o muchos restos de carnívoros y herbívoros como ciervos, caballos o bisontes. «En estos 22 años de trabajo se han extraído alrededor de 300.000 piezas pero entre todos estos restos mapados no hay ni un fósil humano ni evidencias de fuego o nada parecido». En galería se encuentra una especie de despensa de estos grupos que conviven en Dolina. «Es una trampa natural y aquí vienen con sus herramientas, procesan los animales llevándose las patas y dejando el tronco que es lo que encontramos», explica Isabel Cáceres. Un nivel que se encuentra en los 300.000 años y que bordea el lugar donde, en los años 90, apareció un resto de parietal similar al de la población de la Sima de los Huesos.

Técnicas CSI por el ADN
En la Sima de los Huesos se vuelven a buscar parte de los esqueletos de los 28 a 30 individuos preneandertales depositados de forma intencional en lo más profundo del complejo kárstico. De cara a ampliar los estudios de ADN y lograr alcanzar al menos un 1% de ADN nuclear, se trabaja este año al más puro estilo CSI. «Para realizar nuevos estudios y extraer nuevas muestras tendría que ser de los niveles que saquemos estos años por eso hemos excavamos en la pared de la cueva, donde la arcilla está más fresca y con mascarillas y guantes con el fin de que estén en las mejores condiciones posibles para estos estudios genéticos aunque seguimos trabajando la morfología», resume Arsuaga.

Los restos más antiguos de la comunidad se encuentran en Elefante, donde se está por debajo del nivel de la famosa mandíbula Homo sp de 1,2 millones de años. También en los niveles bajos de Dolina se encuentran en el millón de años donde «se dan las mismas condiciones de vida que en las zonas donde ha aparecido Homo antecessor aunque no encontramos evidencias humanas por ahora ni en fósiles de animales ni herramientas», explica su coordinador Jordi Rosell. Un nivel donde están recuperando muchas piezas de oso pero al que le queda apenas dos o tres campañas más. También se agota Elefante. «Esto era un sondeo y ya empezamos a discutir qué hacer a futuro, en dos o tres campañas habremos acabado con el 7 y se puede volver a empezar desde arriba o ir hacia dentro donde hay potencial de siete metros de sedimento», señala la coordinadora de los trabajos en esta zona, Rosa Huguet.

La estrategia del proyecto mira hacia otro nivel antiguo como es Penal, un yacimiento que está frente a Dolina. En realidad forman parte del mismo yacimiento pero están separados por el corte de la Trinchera. «Es de cronología muy antigua, pleistoceno inferior y tenemos que empezar a analizarlo», resalta Eudald.
En una metrópoli de nuestro pasado tan remoto como la de Atapuerca se presenta una comunidad de vecinos prehistóricos que seguirán aportando información y cerrando el circulo de uso en diferentes culturas, especies y épocas de un mismo entorno geográfico.

lunes, 16 de julio de 2018

-Hallan el esqueleto de un niño de la época romana en el yacimiento de Nava de la Asunción.

Fuente:https://www.burgosconecta.es/castillayleon/hallan-esqueleto-nino-20180715141029-nt.html

Restos encontrados. /El NorteEl equipo arqueológico que ha estado trabajando en la villa romana Matabuey, yacimiento enclavado en la localidad de Navas de la Asunción, ha terminado la campaña con el hallazgo del esqueleto, en una zona termal, de un niño de unos tres a cinco años en una fosa cuya cronología hay que situarla entre los siglos en que esta villa estaba ocupada, es decir, entre el I y el V después de Cristo. A lo «extraordinario» del descubrimiento, señala el director del proyecto, Raúl Martín Vela, hay que sumar el lugar donde se encontraron los restos, una zona que, en principio, «no está destinada a este uso». En este sentido, el arqueólogo segoviano avanza que su posición dentro del yacimiento hace pensar que se trata de un enterramiento «contemporáneo» a la ocupación de la villa. «En nuestra mentalidad, no sería un espacio destinado a alojar una inhumación, pero en este caso, estamos ante un rito muy específico que ya se rastrea en una época anterior a la conquista romana del territorio hispano y cuyos ecos se perpetúan a lo largo del tiempo», explica.
Martín Vela recuerda que en la cultura prerromana, con protagonismo de los pueblos celtibéricos, era habitual enterrar a los miembros más pequeños de la sociedad en el interior de las casas, concretamente bajo el suelo de la vivienda. «Era una forma de reivindicar la pertenencia de los niños al hogar, el lugar donde principalmente desarrollan los primeros compases de su vida».
En esa época, los cementerios estaban destinados a alojar a los «miembros productivos de la sociedad», a aquellos que han alcanzado una edad considerada fuera «del alto riesgo» que implicaba la alta mortalidad infantil, señala. En el caso del yacimiento de Nava de la Asunción, insiste, se estaría ante el reconocimiento, por parte de los habitantes de la villa, de la pertenencia de este niño o niña «al espacio al que pertenece», «cerca de sus seres más queridos». Según Martín Vela, este enterramiento vendría a constatar la conservación de este tipo de rituales a lo largo del tiempo, una herencia cultural que se perpetua en la época romana y que terminará por diluirse a lo largo de los siglos.

Además, los trabajos de excavación, que comenzaron el 25 de junio y concluyeron el pasado viernes, 13 de julio, han refrendado la «importancia» que este yacimiento tiene a la hora de completar «el vacío de información» en torno a la cultura que levantó el Acueducto de Segovia, informa Europa Press. «Después de casi un mes de excavaciones hemos podido demostrar que la villa allí asentada consta de unas dimensiones y un porte mayor de lo esperado, permitiendo inferir, que aquellos que moraron en Matabuey fueron gentes vinculada a la élite romana entre los siglos I y V despues de Cristo».
Así, junto con el conjunto termal de la villa, se han detectado una serie de estancias que podrían formar parte de un conjunto habitacional destinado a proporcionar «lujo y confort a sus moradores». Además, explica el director del proyecto arqueológico, se ha podido «documentar» el momento histórico en que el palacio fue abandonado en el siglo V, fruto de la «inestabilidad» surgida tras la muerte del emperador Teodosio, que nació en el vecino municipio de Coca, y cuyo deceso implicó una crisis que desató «el principio del fin del imperio romano, al menos en su parte occidental».
Este proyecto de investigación afincado en el pinariego territorio segoviano tiene previsto continuar el año que viene gracias a la implicación del Ayuntamiento de Nava de Asunción y Arexna Sl, que seguirán apostando por el patrimonio arqueológico como fuente de riqueza y motor de desarrollo en el medio rural.

domingo, 1 de julio de 2018

-El Museo de la Evolución Humana de Burgos.

Fuente: http://www.burgosnoticias.com/museos_cyl/015407/el-museo-de-la-evolucion-humana-de-burgos-rivalizando-con-su-catedral

Este museo constituye la pieza central del Complejo de la Evolución Humana. Arquitectónicamente,
el museo ha recibido más de 40 premios nacionales e internacionales, siendo Juan Navarro Baldeweg el que lo diseñó ganando el concurso de ideas, frente a otros importantes arquitectos de reconocida talla mundial.
Foto: Museo de la Evolución Humana 
El MEH da cabida a los hallazgos de los yacimientos de la sierra de Atapuerca, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, y busca acercar al público el misterio de los orígenes del hombre y su evolución.
Foto: Museo de la Evolución Humana
Lugar de exhibición y centro divulgativo, integra también junto a las disciplinas científicas que intervienen, diversas interpretaciones y teorías científicas, a fin de ofrecer una visión global de la presencia humana en la tierra y situar a dichos yacimientos en las nuevas teorías sobre la evolución humana.
Muestra más de 200 fósiles originales, entre los que destacan los restos del Homo Antecessor (los más antiguos de Europa), el cráneo de Miguelón o la pelvis Elvis, ambos pertenecientes a la especie Homo Heildelbergensis, el bifaz Excalibur y restos animales como panteras o hipopótamos. Un sinfín de respuestas que invitarán a conocer la sierra de Atapuerca. Una puerta abierta al conocimiento de la evolución humana.
Lo más destacado:
Foto: MEH
  • Un día con el Homo antecesor: Posiblemente uno de los tesoros más antiguo que verás en tu vida, los fósiles de una especie homínida de 850.000 años encontrada en la Trinchera de Ferrocarril de la Sierra de Atapuerca.
  • Excavación en el yacimiento 'Gran Dolina': El lugar donde todo nace, desde el Museo de la Evolución Humana hasta las teorías sobre los primeros europeos.
  • Frente a frente con nuestro pasado: Mira a los ojos a 10 de tus antepasados en la Galería de los Homínidos. Reproducciones realistas que van desde la especie más alejada a la más próxima en el tiempo.
  • El bifaz 'Excalibur': Un hacha de mano símbolo de inteligencia, la referencia del comportamiento simbólico más antiguo encontrado o un bifaz de cuarcita.
  • Arquitectura transparente: Luz y paisaje: Desde la última planta contemplarás los diferentes ecosistemas de la Sierra de Atapuerca y desde cualquier lugar la luz, en todo su esplendor, entrando en este museo.
  • El Museo mira a la ciudad: Desde la entrada del Museo se pueden contemplar las vistas más espectaculares de Burgos mientras la imagen de la ciudad queda reflejada en la fachada acristalada del Museo.
  • De la Excavación al laboratorio: ¿Qué camino siguen los fósiles una vez son descubiertos? Te explicamos 30 años de experiencia en apenas unos minutos.Homo heidelbergensis.
  • Miguelón: Hace medio millón de años vivió en Europa un antepasado nuestro, el Homo heidelbergensis. Uno de ellos hoy es conocido como "Miguelón", en honor a Miguel Induráin.
  • La pelvis Elvis y el cráneo de Miguelón: Los fósiles originales son las joyas del MEH, y estos dos son los más valorados por su magnífica conservación y por proporcionar una excepcional información.
  • Beagle: La evolución siempre ha existido, pero la teoría que la define empezó en un bergantín como este, en el que Charles Darwin viajó a las Islas Galápagos.
Foto: MEH
En el solar sobre el que está edificado estuvo en siglos pasados el desaparecido convento de San Pablo de Burgos, de la orden de los dominicos. Actualmente, el MEH constituye la pieza central del Complejo de la Evolución Humana, teniendo a su lado el CENIEH (Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana) y el Forum Evolución. El Museo fue integrado en la declaración de los yacimientos de Atapuerca como Patrimonio de la Humanidad en 2015, cuando se catalogaron por la UNESCO como «lugar de valor universal excepcional» y se incluyeron las infraestructuras de investigación y divulgación asociadas a dichos yacimientos.
Además ahora, en el MEH hay muchas otras actividades culturales, desde exposiciones temporales hasta conciertos, conferencias, diálogos, etc..., lo que ha hecho que el número de visitantes se haya incrementado considerablemente en los últimos años.
Horario: De martes a viernes de 10.00 a 14.30 y de 16.30 a 20.00 horas. Sábados, domingos y festivos de 10.00 a 20.00 horas. Lunes, cerrado. Julio, agosto y septiembre, de 10.00 a 20.00 horas. Los miércoles por la tarde y los martes y jueves de 19 a 20 horas la entrada es gratuita.
Precios: Entrada General: 6 €. Entrada Reducida (con acreditación): 4 €

sábado, 30 de junio de 2018

-El Museo de Burgos.

Fuente: http://www.burgosnoticias.com/museos_cyl/015902/descubre-el-arte-y-el-patrimonio-de-la-provincia-de-burgos-en-su-museo

El Museo de Burgos tiene sus orígenes al igual que el resto de la Comunidad en la legislación desamortizadora iniciada en 1835, con una colección que atesoraba fondos  exclusivamente de Bellas Artes. En 1846 la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos inicia las actuaciones para la creación del Museo,  teniendo como primera sede el Seminario de San Jerónimo iniciando desde entonces su actividad pública.

La búsqueda de una sede estable fue uno de sus principales problemas, por el riesgo de deterioro que podían sufrir las piezas debido a los continuos traslados y a la falta de espacio. Desde entonces, la colección ha estado en distintos lugares destacando el Convento de la Madres Trinitarias, el Arco de Santa María y la Casa de Miranda, sede actual desde su inauguración en 1955.
Desde entonces se han ido incrementado sus colecciones arqueológicas, artes decorativas, arte moderno y contemporáneo con una procedencia burgalesa, por origen o destino.

Las colecciones del Museo de Burgos ofrecen  una visión de la evolución histórica y cultural de Burgos y su provincia con procedencia exclusivamente burgalesa que se puede distribuir en dos partes. La primera corresponde  a la época desamortizadora y los años posteriores en los que las distintas Comisiones Provinciales de Monumentos se ocuparon de recoger las obras de arte que habían quedado en los conventos desamortizados, principalmente las relativas a pintura y escultura. La Sección de Bellas Artes está conformada principalmente por piezas que pertenecen a esta época inicial. Una segunda fase se desarrolla en la década de 1930, fecha a partir de la cual se consolida la colección de Prehistoria y Arqueología por el ingreso sistemático de materiales procedentes de las excavaciones en los yacimientos de la provincia.

Piezas más importantes:
  • Urna de Santo Domingo de Silos: considerada como la pieza cumbre de la orfebrería románica de la Europa cristiana. Procedente del Monasterio de Silos,  tenía la finalidad de decorar el frente de la tumba del Santo. Fechada hacia 1160-1170.
  • Arqueta de marfil y esmaltes: Procedente también del Monasterio de Santo Domingo de Silos. Formada por una serie de placas de marfil decoradas con escenas cinegéticas, atauriques y animales afrontados dispuestos en bandas horizontales. Conserva en un lateral una inscripción que indica que fue ejecutada en los talleres de Cuenca por Muhammad ibn Zayan en el año 417 de la Hégira (año 1026 de la era cristiana).
  • Arqueta de esmaltes: Procedente asimismo de Silos, datada en el siglo XII. Arqueta de forma rectangular con tapa prismática a dos aguas.  Realizada con placas de cobre dorado, cincelado y esmaltado.  La obra se atribuye a un taller de Limoges (Francia).
  • Tesorillo de monedas y alhajas: Procedente de Briviesca, época medieval del siglo XIV, aparecido en 1938 en la antigua judería. Está compuesto por un plato de plata con punzón de Burgos, sortijas de plata con cabujones, discos y escudetes de plata dorada, un pinjante con decoración figurada y esmaltes, un "destiscalpium" de plata y  monedas de real y medio real.
  • Ajuar doméstico: También de Briviesca y del mismo periodo. Conjunto de varios platos de plata, decorados con motivos sobredorados geométricos y figurados, y dos cucharas, también de plata, utilizados posiblemente en el ritual de la cena de la pascua hebrea. Apareció en 1989 en la antigua judería. Formaba parte del mismo, además de las piezas de vajilla, un lote de más de dos mil monedas.
  • Estuche o díptico de marfil: Procedente del Monasterio de Silos. Siglo X. Estuche de forma cilíndrica abierto en dos hojas. En su interior lleva cinco oquedades semiesféricas en cada una de ellas, cuyos espacios intermedios están decorados con una fina talla de ataurique.  En los extremos se dispone una inscripción cúfica que dice que la pieza fue hecha para la hija de Abd-ar-Ranman. Se ejecutó en los talleres de Medina Azahara (Córdoba).
  • Escultura orante de Juan de Padilla: Monasterio Jerónimo de Fresdelval, finales del siglo XV. Forma parte del gran sepulcro adosado, bajo arcosolio, que se encontraba en la iglesia del monasterio. Su ejecución se atribuye a Gil de Siloe.
  • Bustos funerarios de dama y Caballero: Villasandino, siglo XIV. Esculturas yacentes de madera, en origen estaban policromadas, procedentes de la desaparecida iglesia de la Natividad.
  • Cristo de las lágrimas: Procedente de Cerezo de Río Tirón.  Fecha 1520-1525 y su autor: Jan Mostaert. Pintura sobre tabla que representa la imagen de Cristo coronado de espinas, con el manto y sosteniendo una caña entre sus manos en clara alusión a  su papel como "rey".
  • Retrato de Fray Alonso de San Vítores: Procedente del Monasterio de San Juan, Burgos.  Fecha: 1659 y su autor Juan Rizi. Considerado como uno de los retratos más bellos del Siglo de Oro Español. El retrato presenta a Fray, abad del Monasterio sentado en su propio despacho.

El museo actualmente consta de dos edificios emblemáticos de la ciudad burgalesa. La Casa Miranda, con la sección de Prehistoria y Arqueología, y la Casa de Iñigo Angulo, con la sección de Bellas Artes. Actualmente el museo tiene prevista su ampliación para destinarla a las secciones de Artes Decorativas y de Arte Contemporáneo.
La Casa Miranda es un Palacio de arquitectura civil renacentista edificado en 1545 por el Canónigo de la Catedral de Burgos y Protonotario Apostólico D. Francisco de Miranda y Salón, de quien recibe su nombre.
Actualmente el edificio presenta una planta trapezoidal (debido al retranqueo sufrido por la fachada posterior en el siglo XX) y está construido con piedra de sillería en planta baja y ladrillo en los pisos superiores. Una de sus características es la pervivencia de algunos elementos arquitectónicos góticos, como las torres de las equinas y las gárgolas en los aleros del tejado. En su fachada principal se puede ver una decoración en bajorrelieve plano, reproduciendo motivos vegetales, guirnaldas de tela, medallones con bustos, etc. Y sobre el arquitrabe se disponen tres escudos, dos de la familia Miranda y el de la izquierda de la familia Castillo Santacruz.
La casa de Iñigo Angulo fue realizada por el maestro de cantería Juan de Vallejo por orden de su primer propietario D. Lope Hurtado de Mendoza, y tiene una planta rectangular flanqueada por dos torreones cuadrangulares a los lados.
Sus fachadas están realizadas también con piedra de sillería en la planta baja, que se remata con una imposta apoyada sobre ménsulas, y ladrillo visto en el resto de los pisos. La fachada principal esta flaqueada por columnas sobre pilastras y cierra el vano un falso arco de medio punto.
El espacio restante se decora con bajorrelieves de motivos figurados, vegetales y rosáceas. Sobre su friso destaca un escudo cuartelado, con las armas de las familias Hurtado de Mendoza y Angulo-Ortíz de Taranco, entre dos tenantes barbados y dos leones sedentes.

Horario
Invierno (de Octubre a Junio):
de Martes a Sábado: de 10 a 14 y de 16 a 19 horas Domingo/Festivo: de 10 a 14 horas
Verano (de Julio a Septiembre):
de Martes a Sábado: de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas Domingo/Festivo: de 10 a 14 horas
Cerrado: lunes, tardes de domingo y festivos

viernes, 29 de junio de 2018

-Patrimonio burgalés en peligro: Torre de los Velasco en Espinosa de los Monteros.

Fuente: https://www.burgosconecta.es/provincia/merindades/patrimonio-burgales-peligro-20180622200003-nt.html

Torre de los Velasco/HISPANIA NOSTRALa villa de Espinosa de los Monteros es el segundo lugar de la provincia con más Bienes de Interés Cultural (BIC). Por delante de ella solo está la capital, Burgos, lo que da una muestra del pasado señorial de esta localidad ubicada en la comarca de las Merindades.
El alcalde del municipio, Javier Fernández Gil, presume de ello, pero también se queja de que el resto de las administraciones públicas no apoyen más a los entes locales, que con sus recursos no pueden hacer frente a los problemas que conllevan estos edificios, especialmente los que se encuentran en mal estado. «Tenemos un presupuesto reducido con el que no podemos intervenir en el patrimonio todo lo que quisiéramos», asegura.
La Torre de los Velasco es un ejemplo de ello. Este baluarte de vigilancia datado entre los siglos XIV y XV se encuentra abandonado y lleno de maleza, tanto en la parte interior como exterior. Mantiene las almenas, aunque junto a ellas han crecido setos, y dos cuerpos, uno más alto de planta rectangular -lo que es propiamente la torre-, y otro más pequeño que cumplió las funciones de caballerizas, según explica Hispania Nostra.
Entró en la Lista Roja del Patrimonio el 8 de julio de 2009, pero, a punto de cumplir 9 años dentro del elenco, nada ha cambiado en la otrora construcción defensiva levantada a orillas del río Trueba por Pedro Fernández de Velasco, primer conde de Haro y señor de Medina de Pomar. «Lleva así años», exclama algo indignado el regidor.
El edificio, al que se puede acceder libremente -no hay ninguna barrera que lo impida-, es de titularidad privada. Concretamente, de varios propietarios que, como en la conocida obra 'El perro del hortelano', ni comen ni dejan comer. «No se ponen de acuerdo en nada, dejan abandonada la torre y eso lo pagan los espinosiegos», declara Fernández Gil, quien añade que a algunas personas les gustaría potenciar el monumento y están dispuestos a reformarlo, pero no sale a la venta porque sus dueños no quieren, aunque tampoco lo cuidan.
Es más, el primer edil del municipio norteño opina que los titulares del BIC, que lo es desde la aprobación del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, están aprovechándose de las ventajas legales al patrimonio para no pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles sin cumplir las obligaciones que la norma le obliga.
Por ello, cree que la legislación debe de cambiar. Propone que los propietarios de los monumentos protegidos tengan que abonar los pagos correspondientes, pero que ese dinero se reinvierta en los edificios de interés. «Es hacer lo contrario que ahora se hace. Se podría crear un fondo para mantener los BIC», asegura.

La batalla por involucrar a la Junta de Castilla y León para preservar el patrimonio de la villa comenzó en su primer año de mandato, cuando registró una carta en el Servicio Territorial de Cultura de Burgos mostrando su preocupación no solo por la Torre de los Velasco, sino por todo los monumentos de la localidad que no están en óptimas condiciones. Señala que la Ley de Patrimonio Cultural designa a la Administración Autonómica como garante de los BIC y esta traspasa esas obligaciones a los Ayuntamientos, «que hacen lo que pueden».
No obstante, Fernández Gil asegura no ha tirado la toalla y que seguirá luchando por cuidar y potenciar los BIC de la localidad. Respecto a la Torre de los Velasco, estudiará cualquier fórmula que esté en su mano para que el monumento, que cuenta aún con escudos de la familia que le da nombre, recupere su esplendor.

jueves, 28 de junio de 2018

-Prólogo de la novela: "Ecos de Bardulia-El brazalete dorado".

Prólogo

Miércoles, día 21 de julio del año 2004.
Sierra de Atapuerca. Burgos.

Ecos de Bardulia -El brazalete doradoEl día transcurre sofocante y abrasador, al igual que lo han sido los anteriores. Después de superar la localidad de Ibeas de Juarros, el todoterreno color blanco de la Fundación Atapuerca abandona la carretera nacional y toma la pista de tierra que, en apenas un kilómetro y medio, conduce al corazón de los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, Patrimonio de la Humanidad y uno de los conjuntos paleoantropológicos más importantes para el conocimiento de la ocupación humana en Europa.
Sacudiéndose el último rastro de somnolencia después de la breve siesta en la acogedora casa rural de San Medel, Ana, la única mujer y la más veterana del grupo, observa a través del cristal, recorriendo con sus ojos oscuros los perfiles de la sierra —aquella montaña a la que ha dedicado los mejores años de su vida—, difuminados entre la densa estela de polvo blanquecino que el vehículo va dejando a su paso.
Al llegar al aparcamiento situado a la entrada del Complejo el vehículo se detiene y, abandonando con alivio su asfixiante interior, los cinco investigadores toman un camino lateral que los introduce por un exiguo barranco hasta la entrada de una de las grutas. Como cada verano la campaña de excavaciones avanza según lo establecido y esa tarde el equipo de geólogos, espeleólogos, topógrafos y palinólogos del Grupo Espeleológico Edelweiss deja atrás el tórrido calor que impera en la sierra y se adentra de nuevo en el laberíntico interior de la maltratada Cueva del Silo para retomar con renovadas fuerzas el trabajo de la mañana. Sumergido en la agradable y húmeda frescura que recorre las galerías de la ancestral caverna el grupo avanza en la oscuridad subterránea, penetra en las entrañas de la tierra arrancando brillos de la roca al paso de las linternas. Al poco tiempo Ana se separa del grupo y se desvía por una bifurcación, introduciéndose con paso decidido por aquel pasadizo que tan bien conoce. Desde hace varias jornadas la labor arqueológica que la ocupa se centra en una rutinaria y meticulosa toma de muestras, catas, anotaciones y fotografías de los distintos niveles de sedimentos que forman la columna estratigráfica de la antigua terraza fluvial. Ansiosa por comenzar, Ana trata de colar su delgado y menudo cuerpo entre los dos grandes bloques de piedra caliza que dan acceso a su lugar de trabajo. El suelo está frío, como siempre, y la humedad se desprende por las grietas de la pared. La luz proyectada por el frontal fijado a su casco se cuela entre los recovecos de la gruta. Gira y agacha la cabeza para no golpearse con una protuberancia rocosa que sobresale y... ¡un destello luminoso llama su atención! Siente cómo su corazón le da un vuelco. Algo brillante se revela al fondo de la oquedad que se abre a su lado. Nunca ha prestado especial atención a aquel hueco oscuro y en apariencia poco interesante. Un sentimiento de emoción se apodera de ella al recordar la moneda de oro musulmana aparecida el día anterior en el vecino yacimiento del Portalón de Cueva Mayor. Sin embargo, aquello parece diferente. Siente su pulso acelerado. Se inclina, repta entre los resquicios de las piedras, trata de enfocar con la linterna y, con gran sorpresa, confirma su presentimiento. En su rostro se dibuja un gesto de asombro. En su garganta un grito reprimido. Gotas de sudor comienzan a deslizarse por su frente y la perturba esa sensación de hormigueo, ese que inunda siempre ante un gran hallazgo arqueológico. Iluminado por la tenue luz que apenas llega a bañarlo, el objeto resplandece. Emocionada, Ana se empapa del indescriptible, del hermoso... del inconfundible, brillo del oro. No puede dar crédito a lo que ve. Aquello no puede ser. O al menos, no debería estar allí. Oculto entre dos enormes rocas, un pequeño aro dorado yace solitario sobre el frío suelo arcilloso.
Durante varios segundos permanece inmóvil. El tiempo parece haberse detenido. Se percata de que sus piernas comienzan a temblar. Decide intentar alcanzarlo, pero el paso parece inaccesible. Con enorme dificultad se desliza entre la angostura. Estira su brazo diestro; apenas llega a rozarlo. Alarga sus dedos todo lo que puede. Aprieta los dientes. Está a punto de darse por vencida, pero, con un esfuerzo sobrehumano, consigue atraparlo, rescatar aquel objeto del lugar donde duerme su plácido sueño de siglos.
Se incorpora, temblorosa, acomoda su espalda contra la enorme roca angulosa que tiene a su lado y observa extasiada el inesperado hallazgo que sostiene entre sus manos. Siente la necesidad de gritar, de compartir aquel descubrimiento. Con impaciencia y cierto nerviosismo extrae de su bolsillo una pequeña brocha y retira con ella la fina capa de polvillo que lo cubre. Luego, cual niña emocionada, acaricia incrédula, ensimismada, suavemente, su pequeño tesoro. Es un brazalete, tal vez de mujer, por su pequeño diámetro. Recorre con las yemas de los dedos cada una de las cinco estrías paralelas que componen su cara exterior; la cara interior es lisa, con un fino surco en la zona central. Lo sopesa en sus manos y lo gira ante sus ojos. El tiempo parece no haber hecho mella en aquel objeto de metal incorruptible. Sabe lo que es, pero no lo puede creer. Se deja seducir por el fulgor incandescente, eterno, de su brillo dorado, y recuerda su similitud con aquellos tesoros tartésicos hallados al sur de la Península. No llega a comprender cómo ese hermoso tesoro que reposa en sus manos ha podido llegar hasta allí; un vestigio preservado contra la decadencia del tiempo; un objeto datado con toda probabilidad en la Edad del Bronce, hace... ¡más de tres mil años! En su mente comienzan a vislumbrarse historias, casualidades, azares, juegos del destino tejidos a lo largo del tiempo por los moradores de aquel templo humano, de aquel lugar sagrado...

-A la búsqueda de los homínidos más antiguos de Europa Occidental.

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/busqueda-hominidos-mas-antiguos-europa-occidental_174410.html

Eudald Carbonell presentó el yacimiento de la Paredeja. - ISRAEL L. MURILLOLas excavaciones en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca comienzan este verano con decenas de retos y un nuevo escenario donde se empieza a trabajar en julio: la antigua cantera de la Paredeja.
Entre los desafíos está el marcado por el codirector Eudald Carbonell para los próximos «tres o cuatro años» como es la posibilidad de hallar en Cueva Fantasma sedimentos más antiguos que los de la Sima del Elefante, que avancen la presencia de homínidos de hace 1,2 y hasta 1,5 millones de años. «Esto sería un gran éxito de Atapuerca porque tendríamos secuencias que en Europa Occidental no existen y que podrían indicarnos que Europa es tan antigua como África». En este sentido, comenta que estas antigüedades de 1,8 millones de años y de 800.000 años se han encontrado en el entorno africano de Olduvai (Tanzania). «Si hay sedimentos acumulados y que estos sedimentos tengan fósiles o sean ricos en registro arqueológico dependerá obviamente de si estas cuevas estaban abiertas y si había población en Europa en estas latitudes, que en mi opinión sí ha habido población. En Europa hay evidencias de hace 1,8 millones de años en Dmanisi (Georgia) y porqué no puede ser aquí», precisa.
También comentó las expectativas de encontrar restos de un Homo Sapiens antiguo en Mirador o en Portalón. «Yo estoy convencido de que está», aseguró ayer en la presentación del inicio de las excavaciones junto a otro de los codirectores, José María Bermúdez de Castro, que apuntaba que con la apertura de nuevos yacimientos sería posible aumentar en los próximos veranos el número de investigadores trabajando en Atapuerca en una veintena de personas.
El nuevo escenario donde van a trabajar los científicos este verano es la Paredeja, un lugar conocido por los investigadores ya que en esta zona se hicieron los primeros descubrimientos de restos de homínidos en el siglo XIX. Sin embargo, será este verano de 2018 cuando va a comenzar aquí la actividad con un equipo dirigido por Marta Navazo con presencia de investigadores de la Universidad de Burgos. Este yacimiento al ser una antigua cantera «facilita» a los investigadores el trabajo, como en su momento representó la trinchera del ferrocarril, una obra civil que destapó la riqueza arqueológica de esta sierra burgalesa.
En estos días, como explicaba Carbonell, se ha procedido a la limpieza y a la instalación de un andamio y ya se intuye lo que podrían ser accesos a cuevas. Durante este verano se sondeará esta zona que se encuentra al aire libre y se excavará en el futuro si de la información de los sondeos se consigue saber algo más sobre sus potencialidades. Las primeras previsiones hablan de que «puede ser un gran yacimiento» con restos de fauna e industria lítica, precisaba Bermúdez de Castro.
La Paredeja se encuentra cercana a la Cueva del Mirador y en la limpieza los arqueólogos ya han encontrado algunos restos de fauna. Aunque es pronto para hablar de dataciones, Carbonell indica que es un yacimiento que se correspondería con el final de Pleistoceno Medio y Pleistoceno Superior. «Podría estar en una época que se corresponde con los neandertales, de 150.000 años hasta 40.000 o 50.000 años», precisa el codirector, que señala que lo primero son los sondeos geológicos para conocer cómo funciona este karst.
Por su parte, Bermúdez de Castro comentaba que los primeros investigadores trabajan ya en la Sima del Elefante y en Galería, también en el conocido como TD10, esta última zona «esperamos terminarla». Mientras, en Cueva Fantasma se iniciará la actividad a partir del mes de julio. Los codirectores confían en la riqueza de este yacimiento en el que en los últimos meses se ha estado instalando una cubierta con una importante inversión por parte de la Junta de Castilla y León. Estas obras se interrumpirán en julio con la actividad de excavación y proseguirán en agosto y quizá para septiembre hayan concluido. Esta cubierta permitirá que los investigadores estén más protegidos del sol y ya se plantean cómo abordar el trabajo en esta zona a partir del próximo verano. Mientras tanto, este julio se realizarán las cuadrículas para poder trabajar en extensión. «Es un lugar para el siglo XXI y en esta campaña se van a hacer los primeros ensayos geológicos», explican.
Alrededor de 300 personas hasta el 28 de julio darán actividad a los yacimientos durante todas estas semanas. En junio están 93 personas en unos trabajos que dirigen Eudald Carbonell, Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro. Estas primeras semanas las labores se centran en Sima delElefante, Galería, Gran Dolina, Cueva del Mirador y parte del equipo de Portalón están organizando los trabajos de flotación en el río Arlanzón. El resto del equipo lleva en julio para trabajar también en Cueva Mayor, Cueva Fantasma y la Paredeja. También se inicia el lavado del sedimento a orillas del Arlanzón.
El personal viene de distintas universidades y centros de investigación que colaboran con el proyecto Atapuerca: el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos, Universidad de Burgos, Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES-Tarragona), Centro de Evolución y Comportamiento Humanos (Universidad Complutense de Madrid-ISCIII) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Se espera la presencia de estudiantes del University College of London y del Museo Nacional de Georgia.

José María Bermúdez de Castro destacaba ayer que los científicos están utilizando toda la tecnología a su alcance y comentaba que no se espera introducir novedades. «Lo interesante de la tecnología que utilizamos es que nos hace trabajar más despacio porque tenemos mucha información, muchas fotografías, escaneos y todo esto antes no se hacía y esto unido a la manualidad hace que el trabajo sea lento», indicaba.
Bermúdez de Castro recordaba que cuando ellos llegaron a Atapuerca se trabajaba más deprisa y quizá peor. «Lo importante es que ahora aplicamos toda la tecnología porque en estos yacimientos a la vez que se excavan, desaparecen y por esta razón, cuanta más información tengamos mejor será la reconstrucción que podamos hacer de cómo era la vida en el Pleistoceno», explicaba el codirector.

miércoles, 27 de junio de 2018

-El equipo de Atapuerca buscará rastros homínidos de hace millón y medio de años.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20180624/45374857962/equipo-de-atapuerca-buscara-rastros-hominidos-de-hace-millon-y-medio-de-anos.html

El equipo de Atapuerca afronta en esta campaña una cata en el yacimiento de 'Cueva Fantasma', donde no han trabajado hasta ahora, con la esperanza de encontrar en tres o cuatro años rastros de la presencia de homínidos de hace millón y medio de años, lo que igualaría su antigüedad con los de Olduvai (Tanzania), ha afirmado uno de los codirectores, Eudald Carbonell.
En declaraciones durante una visita de periodistas a los yacimientos, Carbonell ha apuntado que en 'Cueva Fantasma' hay sedimentos muy antiguos, que pueden rondar el millón y medio de años en un lugar donde pudo haber homínidos, porque la cueva estaba unos diez o quince metros más alta que otros yacimientos del complejo, como Elefante o Gran Dolina, por lo que parece que no se llegó a inundar, a diferencia del resto.
El codirector de Atapuerca ha aclarado que hasta que lleguen a excavar en ese nivel no se sabrá si tiene fósiles u otros registros que indiquen presencia de homínidos y eso dependerá de si había ya entonces homínidos en Europa.
Se ha mostrado convencido de que la respuesta será afirmativa porque hay restos de esa antigüedad en D'manisi (Georgia) y "no hay razón para que no los haya también en esta parte de Europa, porque los movimientos de los homínidos eran relativamente rápidos, en pocos miles de años".
Carbonell ha adelantado que otro de los objetivos del equipo investigador, "aunque seguramente tardará años y los actuales codirectores es probable que no lleguen a verlo", es encontrar restos fósiles de Homo sapiens antiguo, de hace entre 20.000 y 30.000 años, algo que sería posible en los yacimientos de 'Cueva del Mirador' o 'Portalón'
En los primeros días de la actual campaña de excavaciones, un equipo ha limpiado también otro yacimiento en el que se realizarán catas este verano: 'La Paredeja'.
Carbonell ha detallado que se trata del lugar donde se encontraron los primeros restos de homínidos en Atapuerca, cuando en el siglo XIX aparecieron fósiles de la Edad de Bronce y el Neolítico.
Ha explicado que se trata de una parte del complejo que quieren conocer mejor para analizar su potencial, porque hay grandes dinteles de piedra caídos y parece que pudieron ser cuevas derrumbadas donde ya han encontrado, en una antigua cantera, fósiles de fauna e industria lítica que puede tener una antigüedad de entre 40.000 y 150.000 años.
Otro de los codirectores de Atapuerca, José María Bermúdez de Castro, ha afirmado que las más de 260 personas que trabajarán este año en la campaña de Atapuerca se dividirán en dos tandas: una que empezó el 18 de junio y seguirá hasta el 24 de julio; y otra que llegará el 1 de julio y seguirá en los yacimientos hasta el 28 de julio, formada sobre todo por investigadores procedentes de Madrid.
Por primera vez se trabajará de forma simultánea en nueve yacimientos del complejo, aunque Bermúdez de Castro ha asegurado que con la incorporación en los últimos años de más medios tecnológicos el trabajo se ha ralentizado.
"En un yacimiento de la época romana, por ejemplo, se recupera lo que estaba oculto, pero en los yacimientos de la antigüedad de Atapuerca cuando se excava un yacimiento éste desaparece, por lo que combinamos el trabajo artesanal de excavar con las nuevas tecnologías, para intentar conocer todo lo posible de cada elemento", ha explicado Bermúdez de Castro. EFE

martes, 26 de junio de 2018

-Comienza la campaña de excavaciones en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca .

Fuente: http://www.burgosnoticias.com/provincia/017042/comienza-la-campana-de-excavaciones-en-los-yacimientos-de-la-sierra-de-atapuerca

La campaña de excavaciones de los yacimientos de la sierra de Atapuerca ya ha comenzado. Estamos en la campaña número cuarenta que supone todo un hito de la arqueología europea. Los trabajos dirigidos por Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell, contarán con la colaboración, durante este mes de junio, de unas 93 personas que excavarán en los yacimientos Sima del Elefante, Galería, Gran Dolina, Cueva del Mirador y parte del equipo de Portalón están organizando los trabajos de flotación en el río Arlanzón.
El mes que viene llegará el resto del Equipo de Excavación de Atapuerca, llegando a sumar unas 272 personas en total. En julio se excavará, además de en los yacimientos citados, en los de Cueva Mayor (Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas) y la novedad será el inicio de las excavaciones al aire libre de La Paredeja. Ese mes se iniciará también la labor de lavado de sedimento a orillas del río Arlanzón.
El grupo de personas que vienen a excavar en la sierra de Atapuerca pertenecen a distintos centros de investigación del Proyecto Atapuerca: Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos (CENIEH), Universidad de Burgos (UBU), Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES - Tarragona), Centro de Evolución y Comportamiento Humanos (Universidad Complutense de Madrid - ISCIII) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). También hay investigadores de otras universidades y centros de investigación nacionales e internacionales. Cabe destacar la participación de varios estudiantes de la University College of London y del Museo Nacional de Georgia, gracias a los convenios firmados por la Fundación Atapuerca.
La Fundación Atapuerca, como complemento a la financiación que la Junta de Castilla y León destina a las excavaciones, coordinará el funcionamiento de la campaña con respaldo organizativo, administrativo, económico, logístico, de mantenimiento, de comunicación y de organización de eventos.
A continuación se detallan las características de los diferentes yacimientos que se excavarán esta campaña y los objetivos planteados para cada uno de ellos.

Sima del Elefante:

En este yacimiento, situado en la Trinchera del Ferrocarril ya se ha excavado en los niveles inferiores donde apareció el primer europeo.
El año pasado se retiraron los sedimentos de los niveles TE9 y en esta campaña se terminan de retirar los sedimentos de TE8 para tener espacio en extensión en el TE7.  El objetivo es excavar el nivel 7 en su máxima superficie. Dicho nivel es el más antiguo de toda la Sierra de Atapuerca. En campañas anteriores se ha realizado alguna incursión a dicho nivel y se han recuperado algunos  restos paleontológicos de hipopótamo, oso, ciervo y aves. Estos restos son muy útiles para conocer el entorno paleocológico de la Sierra de Atapuerca. Sin embargo, en la presente campaña de excavación esperamos recuperar evidencias de la presencia de homínidos  en las inmediaciones de Sima del Elefante hace más de 1,2 millones de años.

Galería

Se comenzó a escavar en 1978 pero todavía tiene mucho que decir.
La campaña de excavación en Galería tiene tres objetivos principales. El primero consiste en continuar los trabajos de excavación en la Subunidad GIIIa en toda la superficie, el segundo, en extraer los sedimentos endokársticos de la Covacha de los Zarpazos para alcanzar los niveles de base de la cueva y el tercero, continuar con la revisión estratigráfica para comprender la compleja dinámica de formación del yacimiento. La Subunidad GIIIa tiene una antigüedad de unos 270 mil años aproximadamente, y partiendo de los datos obtenidos en las intervenciones de los años 80 y 90 nos adentramos en los momentos de ocupación más intensa de la cavidad, por lo que esperamos recuperar abundantes restos faunísticos y herramientas líticas que permitirán profundizar en el conocimiento de las estrategias de subsistencia de los grupos humanos del Pleistoceno Medio de la Sierra de Atapuerca.
Además, se va a hacer un sondeo en la entrada de la Covacha similar al que se hizo en la Gran Dolina para ver que potencia tienen los sedimentos, aunque sea de cueva cerrada, y dónde está la roca madre de la base de la cueva.

Gran Dolina

Es uno de los yacimientos más famosos de la Trinchera del Ferrocarril, sin duda por el descubrimiento de una nueva especie, el Homo Antecessor.

TD10

El principal objetivo de la campaña de 2018 en la parte alta del yacimiento de Gran Dolina es afrontar la excavación en extensión de la unidad  TD10.4, de una antigüedad de unos 400.000 años. En ella, en base a lo observado en una pequeña área puesta al descubierto durante los últimos días de la campaña de 2017, se espera recuperar una considerable cantidad de instrumentos de piedra, con una buena representación de bifaces y otros instrumentos característicos del Achelense.
Aunque es una capa proporcionalmente más pobre que las superiores en restos faunísticos, a causa de una peor conservación de los mismos, nos permitirá completar la visión diacrónica de toda la unidad TD10. En este nivel, tenemos documentadas fases de ocupación muy ricas, con características muy diversas: desde verdaderos campamentos base diversificados a campamentos especializados de cazadores de bisontes, pasando por fases donde las ocupaciones humanas son de un carácter más esporádico.
Una vez excavada la unidad TD10.4, nos planteamos poner al descubierto ya el techo del nivel TD9. En esta capa tenemos las últimas referencias del mundo Achelense en la secuencia de Gran Dolina. Y, tras ello, nos enfrentaremos (ya en próximas campañas) a la gruesa unidad TD8, riquísima a nivel paleontológico pero todavía sin ninguna evidencia de presencia humana documentada.
Un objetivo no menos importante de la excavación de TD10 es continuar desarrollando la vertiente de transferencia de conocimientos como escuela de arqueología prehistórica, es decir, el lugar donde se incorporarán la mayoría de estudiantes de universidades como la UBU y la URV, en el que será para mucho de ellos su primer contacto con el material arqueológico.

TD4

Se continúan las excavaciones en este nivel y no se prevé que se concluya durante la campaña de este año.
Entre TD 8 y TD 4 se van a hacer nuevos muestreos geocronológicos para afinar más las dataciones obtenidas hasta ahora.

Cueva del  Mirador

Este yacimiento se encuentra en la zona sur de la sierra de Atapuerca. Tiene 6 metros de sucesión estratigráfica holocena, de enorme continuidad temporal (abarca desde las primeras evidencias de aparición del Neolítico en la región, hace 7.200 años, hasta finales del Bronce medio, hace 3.200 años.
En el Mirador se está excavando en los dos sectores en neolítico final con perspectivas durante esta campaña tanto en junio, como el julio, de ir avanzando en este nivel del neolítico e ir avanzando hacia la profundidad de la cavidad para intentar entender cómo se desarrolla la cavidad hacia el interior y como es la morfología de esta cueva. El Mirador nos habla del holoceno y quizás en unos pocos  años del pleistoceno superior.

Cueva Fantasma

Los trabajos en este yacimiento se desarrollarán durante el mes de julio y consistirán en realizar las cuadrículas para poder empezar a trabajar en extensión. Durante el mes de junio, las personas que está adscritas a la Cueva Fantasma trabajarán en retirar materias de la Sima del Elefante y en Galería.
Es un lugar para el siglo XXI y en esta campaña se van a hacer los primeros ensayos geológicos
Una vez terminada la campaña de excavaciones está prevista la instalación de una cubierta capaz de proteger a este yacimiento de la intemperie.

La Paredeja

La novedad de las campañas de excavaciones de este año es el inicio de las excavaciones del yacimiento de La Paredeja, excavación al aire libre que se encuentra bajo la Cueva del Mirador en la vertiente más meridional de la sierra de Atapuerca, y no demasiado lejos de una importante fuente de agua como es el río Arlanzón, características que lo convierten en un óptimo lugar de hábitat para las comunidades humanas prehistóricas.
Los trabajos en este yacimiento comenzarán en el mes de julio y se centrarán en hacer conocer las cronologías.

Cueva Mayor

La Cueva Mayor comprende tres diferentes yacimientos: el Portalón, la galería de las Estatuas y Sima de los Huesos. Los trabajos de excavación de todo este complejo comenzarán en el próximo mes de julio.

Portalón

Este yacimiento se encuentra en la entrada de Cueva Mayor. Se trata de un yacimiento excepcional para el estudio de la prehistoria reciente (los últimos 10.000 años). En esta campaña se continuará excavando los niveles correspondientes al neolítico. Los datos que se están recabando de este yacimiento están proporcionando datos muy relevantes sobre la historia genética de las primeras poblaciones europeas.

Galería de las estatuas

A unos 350 metros de la actual entrada a Cueva Mayor, en este yacimiento se están alcanzando los niveles correspondientes cronológicamente al periodo musteriense, es decir, un periodo que va desde los 125.000 hasta los 40.000 años.

Sima de los Huesos

Este yacimiento es una pequeña cavidad interna de Cueva Mayor, famosa por ser considerada la mayor acumulación de fósiles humanos del pleistoceno en el planeta. Se trata, probablemente, de la primera acumulación conocida de cuerpos humanos de origen antrópico. En los objetivos de esta campaña están la excavación de los niveles correspondientes a la cultura musteriense y la reconstrucción de los restos hallados para poder entender mejor el proceso cronológico de la acumulación de cadáveres.

Lavado del río Arlanzón y bioestratigrafía

Tan importante como la propia excavación de cada yacimiento resulta el lavado de sedimentos. Esta actividad, dirigida en esta campaña por la paleontóloga de la Universidad de Zaragoza y miembro del EIA, Gloria Cuenca, sirve para recuperar la microfauna de Atapuerca, es decir los diminutos fósiles de mamíferos, anfibios, aves, reptiles y peces de los yacimientos de la sierra Atapuerca. Se realiza a la orilla del río Arlanzón a su paso por Ibeas de Juarros, y se lava y criba todo el sedimento de cada uno de los yacimientos que se excavan en la sierra de Atapuerca.

miércoles, 30 de mayo de 2018

-Una datación directa confirma la extrema antigüedad de Homo Antecessor.

Fuente:http://www.rtve.es/noticias/20180528/datacion-directa-confirma-extrema-antiguedad-homo-antecessor/1741340.shtml


El Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH) ha realizado la primera datación directa de un diente fósil de Homo antecessor, encontrado en el yacimiento de Gran Dolina de Atapuerca (Burgos), que confirma la antigüedad obtenida en dataciones indirectas precedentes. Así, ratifica la antigüedad ya propuesta mediante métodos indirectos por parte de otros investigadores que habían analizado este fósil, considerado como de los primeros pobladores conocidos de Europa y posible ancestro común de Homo heidelbergensis y Homo neandertal.

Fósiles de 'Homo antecessor' encontrados en el nivel TD6 de Gran Dolina, en atapuerca. /José María Bermúdez de Castro

El análisis de un diente, denominado ATD6-92, del área estratigráfica TD6 en el yacimiento Gran Dolina de Atapuerca, siguiendo un procedimiento "semi-destructivo", proporciona una estimación final de edad que va desde 624.000 a 949.000 años, que cubre todos los posibles escenarios de captación de uranio.

Los datos magnetoestratigráficos adicionales recopilados dentro del yacimiento permiten restringir aún más la cronología inicial de y proponer una edad de entre 772.000 y 949.000 años para el Homo antecessor, de acuerdo con los trabajos de datación anteriores.
"Aunque nuestros nuevos resultados no refinan la cronología existente de la unidad estratigráfica TD6, sin embargo apoyan la antigüedad de Homo antecessor, que es anterior a la edad de divergencia estimada de los linajes humanos modernos y arcaicos basados en evidencia genética", señalan los autores, entre quienes se cuentan los codirectores de excavaciones de Atapuerca Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro.

Para llevar a cabo esta datación se ha utilizado una metodología puntera, aplicando el mismo protocolo especial que funcionó previamente con éxito con los restos fósiles de Homo naledi y del Homo sapiens más antiguo encontrado fuera de África, según ha detallado en el comunicado Mathieu Duval, miembro del Programa de Geocronología y Geología del CENIEH y ahora en el Centro de Investigación Australiano para la Evolución Humana de la Universidad de Griffith (Australia). Para conseguir esta datación y solucionar los diferentes retos que aparecieron a lo largo de los casi tres años que ha durado este estudio, ha sido necesaria la colaboración de especialistas de varias disciplinas científicas como geocronólogos, geólogos, arqueólogos y paleoantropólogos, entre los que se encuentran varios investigadores del CENIEH como Josep María Parés y José María Bermúdez de Castro, coordinadores de programa, y Laura Martín-Francés e Isidoro Campaña. También han colaborado investigadores procedentes de instituciones con sede en Australia (Universidad de Griffith), España (IPHES, Universidad Complutense de Madrid), Francia (Universidad de Burdeos) y China (Universidad de Nankín).

-Un estudio sugiere que el depósito de huesos de Atapuerca podría no estar relacionado con ritos funerarios.

Fuente:  http://www.rtve.es/noticias/20180403/estudio-sugiere-deposito-huesos-atapuerca-podria-no-estar-relacionado-ritos-funerarios/1707781.shtml

Fotografía de archivo de los trabajos desarrollados en la Sima de los Huesos del yacimiento de Atapuerca.La acumulación de restos fósiles en los yacimientos Dinaledi (Sudáfrica) y la Sima de los Huesos (Atapuerca) hicieron pensar a los paleontólogos que el hombre practica ritos funerarios desde hace unos 500.000 años. Ahora, un estudio sugiere que esa acumulación de huesos podría deberse a causas ajenas a cualquier tipo de ritual simbólico. Pese a estar tan lejos geográficamente, ambos yacimientos son parecidos: los dos tienen una cámara en sendas cuevas que durante milenios ha conservado miles de fósiles de una cronología similar. La cámara Dinaledi, de la cueva Rising Star de Sudáfrica, contiene más de 1.500 fósiles humanos -excavados en solo un metro cuadrado- de una quincena de individuos de la misma especie, el Homo Naledi, un homínido muy primitivo que vivió hace entre 230.000 y 330.000 años en la zona.
Determinar cuándo comenzó el hombre a cobrar consciencia de su mortalidad y a preocuparse de los muertos es uno de los temas más controvertidos de la Paleontología.
En el yacimiento de Atapuerca, la Sima de los Huesos alberga también miles de fósiles de Homo heidelbergensis, un homínido que agrupaba a sus muertos, lo que los paleontólogos del yacimiento burgalés han calificado siempre de comportamiento ritual y simbólico. Determinar cuándo comenzó el hombre a cobrar consciencia de su mortalidad y a preocuparse de los muertos es uno de los temas más controvertidos de la Paleontología, ya que los rituales funerarios son una de las características que más definen al hombre. Ahora, un estudio publicado en PNAS sostiene que la acumulación de huesos en la Sima y en Dinaledi podría deberse a causas naturales y no a la intervención del hombre. El trabajo es una colaboración entre varios centros de investigación de Florencia (Italia), Birmingham (Reino Unido), Sudáfrica, Carolina del Norte (EEUU), y España. "Hasta hace poco, se creía que esta característica exclusivamente humana comenzó con los neandertales, pero recientes estudios han atribuido las acumulaciones de cadáveres de Dinaledi y Atapuerca a comportamientos funerarios, por lo que la evidencia más antigua de conciencia de la muerte podría tener 500.000 años", explica a Efe Manuel Domínguez-Rodrigo, investigador del Instituto de Evolución en África de la Universidad de Alcalá de Henares y coautor del estudio.

Para comprobarlo, los investigadores han llevado a cabo una revisión de las dos cámaras y los han comparado con los restos de otros yacimientos mucho más recientes, de menos de 100.000 años (e incluso actuales), "cuando no hay dudas de que esos comportamientos son funerarios", precisa. El estudio analiza las acumulaciones antrópicas (intencionadas) de 16 yacimientos, entre ellos los de Fontbrégoua (Francia), el Portalón (Atapuerca), Krapina (Croacia), Skhul (Haifa), y Misgrot (Sudáfrica), con restos de humanos y primates de diversos periodos. Para ello han usado herramientas de inteligencia artificial, en concreto, algoritmos de máquina de aprendizaje, que aprenden a clasificar información cuantitativa. "Estas herramientas han visto que ni la cámara de Dinaledi ni la de la Sima de los Huesos se parecen a las acumulaciones humanas en los que no hay ningún tipo de alteración. Lo más parecido a ellas es la cueva Misgrot, donde la acumulación de fósiles es estrictamente natural, y la cantidad de restos de primates es similar a la de la Sima y Dinaledi", afirma Domínguez-Rodrigo. Para el autor, el estudio demuestra que "hay procesos naturales que pueden generar las mismas acumulaciones que se ven en estas cuevas", por lo que "no se puede estar tan seguro de que las cámaras de Dinaledi y la Sima contengan acumulaciones de origen humano", ni hablar de "comportamientos funerarios más antiguos de 100.000 años".

Para Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca, el artículo "es muy claro en sus conclusiones" y no se puede estar "más de acuerdo". Tras revisar las prácticas mortuorias del Paleolítico, el estudio especifica que aunque la acumulación de cuerpos sea intencionada, hay dudas de que tenga un significado ritual, es decir "que no se considera que la evidencia de ritual funerario sea inequívoca", interpreta Arsuaga. "Lo que viene a decir el trabajo es que hay una acumulación antrópica pero que no se parece a los ritos modernos, y con esa consideración el equipo de Atapuerca no puede estar más de acuerdo", entiende el paleontólogo. Y es que, los miembros de Atapuerca "nunca hemos dicho que la Sima de los Huesos sea un enterramiento como el de los neandertales, por ejemplo, que son fosas excavadas con cuerpos depositados, sino que en la Sima hay una acumulación de cadáveres que no es utilitaria (no se ha hecho con fines prácticos) pero que es intencionada. Pero no es un enterramiento como tal", concluye Arsuaga. En cualquier caso, advierte el paleontólogo, "es un tema apasionante que seguirá dando mucho que hablar y donde la Sima de los Huesos estará siempre en el centro del debate".

lunes, 29 de enero de 2018

-Necrópolis de San Juan de la Hoz, Cillaperlata.


Fuente: https://lacantabriaburgalesa.wordpress.com/2017/09/03/necropolis-de-san-juan-de-la-hoz-cillaperlata-posible-pervivencia-de-ritos-funerarios-paganos-en-plena-edad-media/

21231756_1125771497553543_3433461980703678464_nEn Merindades contamos con un gran número de necrópolis excavadas en roca y cuya datación exacta sigue planteando en la actualidad serias dificultades, derivadas de que en la mayor parte de ellas solo han llegado hasta nuestros días la talla en la roca. Por ello resultan especialmente interesantes analizar los escasos ejemplos que han sido excavados arqueológicamente y en los que se han encontrado las sepulturas intactas.
La necrópolis altomedieval de San Juan de La Hoz en Cillaperlata es uno de estos casos. Situada al lado del antiguo monasterio paleocristiano de San Juan de la Hoz, precursor del de Oña, está compuesta por 82 tumbas excavadas en la roca. Durante los años 1979-1986 se realizaron excavaciones arqueológicas en 74, recuperándose un total de 67 individuos: 37 hombres, 22 mujeres, 5 niños y 3 indeterminados. Fueron datados por las directoras del yacimiento como correspondientes a un amplio período histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo VIII y el siglo XI, que coincide con los años que transcurren entre la fundación histórica del monasterio en el 790 (se han encontrado restos visigodos por lo que su origen es casi seguro que es anterior) y su subordinación al cercano monasterio de Oña fundado en el 1011.
Parte de la necrópolis en la actualidad (Foto de Entusviajes).
21232095_1125777174219642_265684681168831005_n
Momento de las excavaciones (fotos a través de la Asociación de Estudios Onienses).

Llama la atención el escaso número de individuos infantiles encontrados y la especial prevalencia de enfermedades artrósicas, caries y, en menor medida, callos de fractura (fracturas óseas no tratadas correctamente) en huesos de la clavícula y costillas. Se trata de una población homogénea, sedimentaria y estable, cuya economía fundamental era la agrícola y en la que no se observan signos indicativos de catástrofe natural o artificial (epidemias, hambre, guerras, etc.) (Martinez, Nieto, Díez y Ulla, 1992).
Tal vez más interesante que el análisis paleopatológico sea el análisis de los ritos funerarios que pueden deducirse de los numerosos restos encontrados, que nos acercan al mundo de las creencias en esa zona tan especial que rodea al castellum tardorromano y visigodo de Tedeja (Trespaderne).
ORIENTACIÓN DE LAS TUMBAS
Lo primero que llama la atención es la orientación de las tumbas. Todas ellas están orientadas con la cabeza hacia el oeste y los pies hacia el este, siguiendo un patrón común al resto de necrópolis altomedievales de la zona. Esta orientación puede deberse a una pervivencia del culto solar en relación con la muerte, ya que la puesta del sol señalaría la región de los muertos. Pero también puede ser un rito eminentemente cristiano al situar la cabeza mirando hacia Jerusalén, hacia la luz de la verdadera vida.
21106664_1125771410886885_1915255588918208940_n
Plano y orientación de las tumbas.

Sin embargo, las tumbas no se sitúan en un eje oeste-este perfecto, sino más bien siguiendo un patrón NO-SE, lo que proporciona datos acerca de la época del año en que fueron construidas. En efecto, dado que el sol únicamente se oculta por el oeste exacto en los equinoccios y que durante el resto del año se desplaza más hacia el norte o hacia el sur de este punto cardinal, los arqueólogos llegaron a la conclusión de que este tipo de tumbas excavadas en piedra fueron hechas evitando los meses de más calor y de mayor frío, concretamente entre febrero-junio y agosto-noviembre (Andrio, Loyola, Martínez y Moreda, 1992).

LIBACIONES Y MONEDAS
Otros datos sumamente interesantes son que en varias de las losas de cubierta halladas se encontraron pequeños orificios circulares a la altura de la cabecera destinados a la antigua costumbre romana (pagana) de hacer libaciones al difunto. Además, en las tumbas situadas en el interior del templo románico superpuesto al visigodo, se encontraron monedas colocadas en las manos de los difuntos, siguiendo también un ritual o costumbre pagana.
Cuando se habla de paganismo en este yacimiento debemos asociarlo no con creencias prerromanas sino con los rituales funerarios romanos anteriores al cristianismo. El ritual funerario característico de los pueblos prerromanos de la zona (cántabros y autrigones) fue la incineración. En la antigua Roma coexistieron los dos principales ritos funerarios: la inhumación y la incineración, aunque con el ascenso del cristianismo la inhumación fue adquiriendo una mayor importancia y todo apunta a que hacia el siglo II dC la incineración deja de utilizarse en todos los rincones del imperio.

Las libaciones consisten en ofrecer bebidas de diverso tipo a los dioses o a los difuntos. Fue una costumbre común en las religiones griega y romana. Procopio, mártir de Palestina, fue uno de los primeros cristianos en oponerse públicamente a esta costumbre y fue por ello decapitado en el 303 dC. En el 390, el emperador Teodosio (nacido en la Gallaecia) prohibió expresamente las libaciones aunque este rito siguió estando vigente en las religiones judía y musulmana con pruebas arqueológicas de que en plena Edad Media se seguían realizando libaciones a los difuntos enterrados en necrópolis hispanas de la época. Nada hace sospechar que la necrópolis de San Juan de la Hoz acogiese a miembros de estos dos colectivos por lo que solo caben dos explicaciones alternativas: 1. O la necrópolis es más antigua de lo que afirman sus excavadoras, o 2. Cillaperlata conservaba en el siglo VIII una población aislada de personas que seguían aferradas a creencias y tradiciones de hace siglos, de cuando la zona estuvo fuertemente romanizada como parte del discutido “limes interno” o línea fortificada romana que discurría al menos desde Mave (Montaña Pelentina) hasta Buradón (Conchas de Haro) y que servía para vigilar a los cántabros del norte y tener aseguradas las zonas más romanizadas del Alto Ebro.

La aparición de cuerpos con una moneda en la mano es otro elemento a destacar y cuyo sentido e interpretación resultan más complejos. En la antigüedad griega y romana era costumbre colocar una moneda en la boca o en los ojos del difunto para pagar al barquero Caronte en su viaje al reino de los muertos. Esta tradición es mencionada por los autores latinos del siglo I dC y se expandió en esas fechas por todo el Imperio. A partir del siglo II dC se documentan monedas en la mano de los difuntos (González Villaescusa, 2001), tal vez con el significado de amuletos o talismanes (Arévalo, 2012), para traer buena fortuna desde el más allá a los que quedan aquí. Se trata, no obstante, de un rito que apenas está constatado en la Alta Edad Media y que se retoma a partir de los siglos XII y XIII (Canto, Caballero y Rodríguez, 2015) llegando incluso hasta nuestros días (Pedrosa, 2002).
Ambas parecen ser por tanto, en nuestro caso, costumbres paganas que muestran que la cristianización de toda esta zona fue un proceso lento y difícil, coexistiendo durante siglos con determinadas prácticas ancestrales firmemente arraigadas entre sus habitantes. Los enterramientos muestran esta dualidad entre creencias cristianas (inhumación y orientación de las tumbas) y paganas romanas (libaciones y monedas en las manos de los difuntos).

CONCLUSIONES
Todos estos hallazgos, analizados conjuntamente, dibujan un panorama ciertamente peculiar, en el que una pequeña zona de Merindades (Cillaperlata y tal vez otros lugares cercanos como Mijangos, Tartalés de Cilla) vivía en pleno siglo VIII aferrada a costumbres de época tardorromana, al menos desde un punto de vista ceremonial. Esto no significa que el resto de la comarca disfrutase de un mayor “desarrollo” teológico. Hay constatación de que en el siglo VI pervivían extensas bolsas de paganismo en toda la zona occidental de Merindades, a tenor de la labor evangelizadora de San Millán en la zona. La diferencia fundamental es que mientras el paganismo de otras zonas de Merindades entroncaba con los antiguos ritos y tradiciones cántabras, esta zona alrededor del Castillo de Tedeja se nos muestra anclada en un sistema de creencias y costumbres paganas romanas que hacía cinco siglos que había desaparecido de muchos otros lugares de Hispania que también estuvieron fuertemente romanizados, como La Bureba, Calahorra o León.

Más Información:
Andrio, J., Loyola, E., Martínez, J. y Moreda, J. (1992): Excavación Arqueológica en el Monasterio de San Juan de la Hoz de Cillaperlata. Nuclenor y Junta de Castilla y León.
Martínez, J.; Nieto, J.L., Díez, P. y Ulla, M. (1992). Introducción al estudio antropológico y paleopatológico de la necrópolis de San Juan de la Hoz (Cillaperlata, Burgos). Munibe (Antropologia-Arkeologia), Suplemento 8, Donostia-San Sebastián.