jueves, 15 de mayo de 2008

-Ervigio y Vitulo.


Por el 796, dos ricos propietarios llamados Lebato y Muniadona bajaron las gargantas del monte Ordunte por el puerto de Tornos hacia el valle de Mena. Con ellos iban gentes de su casa, siervos deseosos de salir de las estrecheces de los valles astur-cántabros.


Sus hijos, el abad Vitulo y el sacerdote o presbítero Ervigio, continuaron su obra aprovechando la influencia de la familia en la zona. En el actual pueblo de Burceña, al pie del monte Ordunte, construyeron con sus propias manos una iglesia dedicada a San Esteban, realizando también presuras alrededor y recuperando varios molinos. Manejan el arado y el azadón, acarrean piedra,, plantan viñas, siembran, construyen y cuidan los rebaños. Un poco más al sur, en la falda de un monte, levantaron otra iglesia a la que enriquecen con reliquias de San Emeterio y San Celedonio en Taranco, al que dotan de libros, ganados, tierras, molinos y casas, y realizan presuras alrededor incluyendo los núcleos de Fauzes (Hoz de Mena) y Ordelione (Ordejón de Ordunte) entre otros.


Hacia el oeste, el abab Vitulo cruzó el monte Cabrio, frontera entre Castilla y el valle de Mena, y encontró las ruinas de la antigua Area Patriani. , posiblemente al actual pueblo de Agüera. Allí levantan la iglesia de San Martín, realizan presuras en los campos de alrededor y construyeron molinos en el río. Allí comenzó a construir lo que andando los años sería Espinosa de los Monteros, junto a la vía romana que iba desde Amaya hasta Flaviobriga.

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