jueves, 31 de agosto de 2023

-Más de 3.000 restos neandertales en la cueva de Prado Vargas, en Ojo Guareña.

 Fuente: www.diariodeburgos.es

 El equipo de excavación de la cueva Prado Vargas ha recuperado más de tres mil herramientas y restos de animales de la época neandertal en la campaña de 2023 que acaba de finalizar. Hace 46.000 años los neandertales establecieron su hogar en esta cueva situada en la localidad burgalesa de Cornejo y lo ocuparon estacionalmente durante decenas de generaciones. 

 En los ocho años de excavaciones se han recuperado más de 15.000 restos, entre los que destaca el hallazgo en 2019 de un molar de leche de una niña neandertal de ocho años, Vera, la primera evidencia de presencia humana en Ojo Guareña.

La principal novedad de la campaña de 2023 en la cueva Prado Vargas, situada en la localidad burgalesa de Cornejo, ha sido la gran cantidad de restos descubiertos. 

Lo más de tres mil restos recuperados este verano suponen un aumentado del 150 % con respecto a otros años. Entre los restos recuperados se han identificado varios dientes de oso (Ursus speleaeus), de jabalí (Sus scrofa), de caballo (Equus ferus) y de ciervo (Cervus elaphus), así como parte del cráneo de un animal de talla grande cuyo estudio, una vez limpio y restaurado, determinará si se trata de un oso o un rinoceronte. Además este año se ha añadido un ejemplar más de fósil (Tylostoma) a la colección ya estudiada por el equipo y que demuestra que los neandertales los coleccionaban.

La mayor cantidad de restos óseos descubiertos se corresponden con fragmentos de huesos de las extremidades. El estudio preliminar de estos fragmentos evidencia que los neandertales trasladaban hasta Prado Vargas parte de los animales que cazaban para procesarlos y consumirlos en el interior de esta cueva.

Junto a los restos de animales se han recuperado más de un millar herramientas de piedra la mayoría de ellas elaboradas sobre sílex y cuarcitas. Muchas de estas herramientas presentan huellas y desgaste de uso. Los estudios microscópicos de sus filos permitirán conocer para que se utilizaron dichas herramientas.

El lunes 21 de agosto finalizó la campaña, tras veintidós días de trabajo, la octava campaña de excavación en la cueva de Prado Vargas. Este yacimiento, situado en la localidad de Cornejo (Merindad de Sotoscueva), forma parte del BIC y del Monumento Natural de Ojo Guareña. El equipo codirigido por Marta Navazo Ruiz (Profesora Titular de Prehistoria de la Universidad de Burgos), Rodrigo Alonso Alcalde (Coordinador del Museo de la Evolución Humana y profesor Asociado de Prehistoria en la UBU) y Alfonso Benito Calvo (Investigador del Centro Nacional en Evolución Humana) estuvo formado por 26 estudiantes la mayoría de ellos de la Universidad de Burgos, y de las Universidades de Valladolid, Zaragoza y País Vasco.

El equipo actual comenzó sus investigaciones en este yacimiento en el año 2016. Desde entonces se han excavado 30 metros cúbicos del nivel 4 que han permitido recuperar más de 15.000 restos de una antigüedad de 46.000 años. La mayoría de los restos se corresponden con fragmentos de hueso de animales consumidos por los neandertales, así como las herramientas que estos fabricaron. 

Junto a estos también se han documentado una gran cantidad de carbones que evidencian el control del fuego que esta especie llegó a desarrollar. En 2019 se descubrió un molar de leche que perteneció a una niña neandertal de ocho años conocida con el nombre de Vera. 

La gran cantidad y variedad de restos descubiertos evidencia que los neandertales habitaron en Prado Vargas estableciendo su campamento que les permitía controlar el valle del río Trema y la parte nororiental del karst de Ojo Guareña. A día de hoy, los neandertales del nivel 4 de Prado Vargas son la primera evidencia de presencia humana en este complejo kárstico de Ojo Guareña.

Este sistema de cuevas, situado en la comarca de las Merindades al norte de la provincia de Burgos, cuenta con más de cien kilómetros de galerías que lo convierten en uno de los más importantes del mundo.

A lo largo de los ocho años de excavaciones en este yacimiento han participado un centenar de estudiantes principalmente de la Universidad de Burgos. Su trabajo en Prado Vargas ha servido para su formación curricular en disciplinas como la Prehistoria y la Arqueología. 

Además, una parte de estos estudiantes se han iniciado en el campo de la investigación científica analizando los materiales descubiertos en este yacimiento. 

En estos años se han defendido en la Universidad de Burgos catorce Trabajos de Fin de Grado y otros seis Trabajos de Fin de Master que sitúan al yacimiento de Prado Vargas como una importante cantera para formar a futuros prehistoriadores y arqueólogos de la región. 

A estos trabajos se sumaran en los próximos meses la defensa de dos Tesis doctorales sobre la fauna y los retocadores en hueso de este yacimiento.

Paralelamente al trabajo de campo, el Equipo de Investigación ha organizado una serie de actividades que han permitido dar a conocer los avances y resultados del proyecto a los ciudadanos de las localidades circundantes. 

El viernes 18 y el sábado 19 de agosto se desarrollaron las consolidadas jornadas de puertas abiertas en la que participaron cerca de medio centenar de personas. Los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer in situ los avances en la excavación del nivel 4 y ver los materiales que durante esos días se estaban descubriendo.

Una campaña más, la actividad estrella de toda esta línea de actuación de divulgación científica ha sido el taller de lavado de sedimentos arqueológicos provenientes de este yacimiento. 

Esta actividad, organizada con la colaboración de Ráspano Ecoturismo, la Casa del Parque del Monumento Natural de Ojo Guareña y la autorización correspondiente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, ha contado con la participación de veintiséis personas. 

Durante cinco jornadas los niños y adultos asistentes han lavado media tonelada de sedimento del nivel 4 del yacimiento recuperando numerosos restos de talla, fragmentos de huesos y fósiles de los topillos y roedores que entraron en Prado Vargas hace 46.000 años.

Para dar a conocer los avances de las investigaciones en Prado Vargas se ha puesto en marcha la página web www.cuevapradovargas.es. Con esta herramienta online, además de poder realizar un tour virtual por el yacimiento o conocer las publicaciones científicas sobre el mismo, los internautas pueden descargarse de forma gratuita la guía de lectura fácil Yacimiento neandertal Cueva de Prado Vargas. 


Fotos siguiente enlace: https://www.burgosconecta.es/

 

Excavación del nivel 4 de la cueva de Prado Vargas. 

 

Excavación del nivel 4 de la cueva de Prado Vargas. 

 

Canino de oso del nivel 4 de la cueva de Prado Vargas.Denticulado de cuarcita del nivel 4 de la cueva de Prado Vargas.Retocador de hueso del nivel 4 de la cueva de Prado Vargas.Vista de la planta de excavación del nivel 4 de Prado Vargas desde la entrada de la cavidad, tras la excavación la presente campaña de 2023. Valor de la escala expresado en metros.

viernes, 28 de julio de 2023

-Lavadero del río Arlanzón, la segunda excavación de Atapuerca.

 Fuente: https://www.elcorreodeburgos.com/

 

Todo el sedimento que acompaña a fósiles tan señeros como la caja de herramientas de Pink en Elefante, o los cinco pequeños trozos del cráneo de antecessor y hasta la pequeña falange del dedo del pie que han sido protagonistas de portada este año, se revisa. Si algo se escapa al ojo del avezado arqueólogo que está en la cuadrícula del yacimientos, no pasa nada. 

 

Está el equipo del Lavadero del Río Arlanzón, un grupo de 13 personas coordinadas por el grupo de microvertebrados de la Universidad de Zaragoza y del Iphes. «Aquí se estudia todo el relleno integral del yacimiento y todo lo que no sea microfauna se lo pasamos a los especialistas de huesos, de fauna o de lítica», explica el investigador del Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) de Tarragona, Juan Manuel López García. Los pequeños se quedan en el equipo de microvertebrados.

 Es una reexcavación de cada rincón abierto en Atapuerca. En toda la campaña se han lavado unas 25 toneladas de sedimento donde a restos de otras especialidades hay que sumarse los pequeñines de la casa. Los microvertebrados. «Este año se han encontrado todo tipo de pequeños vertebrados desde aves, anfibios, reptiles, musarañas, topos, erizos, murciélagos o roedores», señalan.

 Los ‘peques’ de Atapuerca son importantes por dos razones: ponen fecha a los yacimientos y hablan del clima de ese momento. «Al tener unos rangos evolutivos cortos te permite acotar cronológicamente los niveles en función de los bichos que salen», explica López García. También son claves para definir el entorno en el que los ‘protas’ de Atapuerca (antecessor, Miguelón y su tribu o Pink) tenían que sobrevivir.

 En el Lavadero del Río Arlanzón se depositan los sedimentos en cubos con agua. Se ablandan para recuperar microfauna que ayude a datar y definir el clima de cada época. SANTI OTERO

«Son muy útiles para hacer reconstrucciones del pasado ambientales y climáticas, porque hay muchas especies que cambian muy rápidamente precisamente porque son pequeñas, tienen unos requerimientos ambientales y climáticos muy concretos, y cambian durante los diferentes periodos de evolución climática y ambiental y nos ayudan a reconstruir ese clima», explica.

Todo arranca en una explanada bajo una carpa donde el suelo está lleno de cuadros dibujados con chinchetas y cuerdas. Cada cuadrado recrea una cuadricula de la superficie que se excava en cada uno de los yacimientos abiertos. Esto permite mantener la cadena de custodia del material que se identifica con un yacimiento, un nivel y una cuadrícula determinada. Es como un código de barras que coincide con el de los fósiles más grandes.

Cada bolsa de sedimento se dispone en cubos de plástico, agrupados por yacimientos, con su correspondiente etiqueta de identificación. Aquí, los más expertos del lavadero, ya no miran la etiqueta. El color del sedimento identifica el yacimiento. Dolina, es «mucho más arcillada, es como tierra muy fina se lava muy bien»; los niveles de Galería presentan «más grava, tienen mucha piedra lo lavas y quedan muchas gravas»; y Elefante, lo más antiguo de Atapuerca, «son arcillas más plástica, compactada, como el barro, y se queda todo muy enganchado porque está muy húmedo, es más difícil de lavar»; aunque para encontrar arcilla para elaborar una pieza de cerámica hay que bajar a la Sima de los Huesos donde el trabajo es mayúsculo dado que, por la humedad, los fósiles están envueltos en arcilla.

Para estas arenas más compactadas, el equipo dispone las muestras a remojo. Aquí están unas horas antes de someterse a la sentencia de las aguas del río Arlanzón que separará la piedra y el barro de los fósiles. «Tenemos diferentes mallas de tamices, son tres, el superior, que son 10 milímetros, que lo usamos sobre todo si se ha colado alguna piedra grande, y luego tenemos dos tamices, uno mediano y uno más fino, que son los diferentes grosores para localizar los huesos de microfauna»., explica el investigador del Iphes.

Estos pequeños restos, con los granos de arena que han superado la sentencia de las aguas del Arlanzón, se dejan reposar. Cuando el material esta seco, se inicia la exploración con pinzas , mucho ojo y toneladas de paciencia.

Este año, por ejemplo, la microfauna ha confirmado las sospechas sobre el yacimiento de Penal, el nuevo abierto este año. Los arqueólogos consideran que es coetáneo, la continuidad de los niveles bajos de Gran Dolina, donde han vuelto a aparecer restos de Homo antecessor 20 años después. Para describir la especie hay que mirar a un pequeño roedor, el Mimomys savini que fue clave para defender la antigüedad de los primeros restos de antecessor hace 30 años. 

Pues este pequeño ratoncito está presente en los niveles superficiales de Penal. El Estrato Aurora y la parte superior de Penal también coinciden en otros pequeños habitantes: Allophaiomys chalinei, Microtus arvalidens o Microtus huescarensis.

El grupo del lavadero del río Arlanzón está compuesto por expertos en microfauna, aves o incluso huevos cuyo cascarón ha aparecido en algunos momentos, o restos de caparazón de tortuga y hasta uñas del pie. Un ejemplo de que nada se escapa en Atapuerca.

A este proceso de lavado por chorros de agua se le añaden otros procesos que, siguiendo la misma dinámica de limpieza del sedimento, apuestan por otros mecanismos para extraer otras minúsculas piezas. En la presentación de resultados de campaña sorprendieron las semillas de cereal de 7.300 años extraídas en Portalón de Cueva Mayor. Son iguales que las semillas de cereal que hoy siembran los agricultores de Ibeas de Juarros. Solo que las antiguas están quemadas. 

¿Cómo se logran recuperar estos restos tan pequeños? Pues tiene que ver con el sistema de limpieza del sedimento arqueológico por flotación. Las maderas y semillas carbonizadas flotan. Es la única manera de recuperarlas. «Nos dan por un lado una idea del uso de los recursos forestales, de los carbones que se estaban quemando y las semillas que se estaban consumiendo», añade Saúl Manzano de la Universidad de León. Semillas, pequeñas esquirlas, hoces minúsculas, húmeros y mandíbulas de milímetros, nada se escapa a la segunda excavación de Atapuerca en el río Arlanzón.

-Atapuerca podría ser un «festival de fósiles humanos» a partir de 2024.

 Fuente: https://www.burgosconecta.es/

 Los codirectores de Atapuerca, José María Bermúdez de Castro, Eudald Carbonell y Juan Luis Arsuaga, prevén un «festival de fósiles humanos» a partir de 2024 en el nivel TD6 de Gran Dolina. Lo han declarado tras el hallazgo de dos restos de homínido: un fragmento parietal y una falange del pie, que certifica la llegada a este ansiado nivel. «Prometimos que en poco tiempo llegaríamos y este año por fin se ha empezado a tocar TD6», ha confirmado Bermúdez de Castro durante la presentación de los resultados de la campaña de excavaciones de este 2023.

 Atapuerca podría ser un «festival de fósiles humanos» a partir de 2024

Los tres codirectores han expuesto los hallazgos más destacados de esta campaña de excavaciones, que se inició el pasado 17 de junio. En esta ocasión se han reunido más de 300 investigadores en los yacimientos de Sima del Elefante, Galería, Gran Dolina, Penal y Cueva Fantasma, todos ellos ubicados en la Trinchera del Ferrocarril; Cueva del Mirador, Portalón; en los yacimientos de Cueva Mayor: Portalón, Sima de los Huesos, Cíclopes y Galería de las Estatuas.

En referencia al yacimiento de Gran Dolina, Bermúdez de Castro ha explicado que este año se ha excavado en la unidad TD7, con una antigüedad de 800.000 años, y tras elevar este nivel, aparece el techo de la esperada unidad TD6. «Está preparando para que en 2024 podamos volver a excavar este nivel», ha afirmado el codirector, convencido de que «durante los próximos cinco o seis años se recuperarán 300 o 350 restos humanos, mil piezas de restos líticos y cientos de restos de animales procesados». «Va a ser un festival arqueológico y paleontológico», ha añadido.

En relación al fragmento de parietal hallado esta campaña, Bermúdez ha detallado que se identificará en los próximos años y «probablemente aparezcan otras que puedan recomponer un cráneo más grande». Han explicado además que para 2024, 30 años después del descubrimiento de Homo antecessor, se iniciará una «nueva fase de campañas excepcionales».

Con respecto al yacimiento del Penal, los codirectores han contado que este año han «confirmado que estos niveles están «correlacionados» con el paquete TD6, TD5 y TD4 donde apareció Homo antecessor». «A lo mejor algún año pueden aparecer restos de antecessor en este yacimiento», ha señalado Bermúdez de Castro. Bermúdez ha manifestado así su alegría de poder retirarse en la próxima campaña de excavaciones con «todos los yacimientos produciendo cosas increíbles».

En este punto, Eudald Carbonell ha hablado sobre el yacimiento de Sima del Elefante, donde el año pasado se recuperaron los restos de la cara del homínido de 1,4 millones de años de antigüedad, denominado 'Pink'. Han explicado así que durante este año se han excavado parte de los sedimentos del nivel TE7, donde se ha recuperado un canto del río de cuarzo tallado. Esto implicaría que a «poca distancia» de los restos del homínido se ha localizado una de las herramientas que posiblemente utilizó este individuo o su grupo.

«Hemos encontrado la caja de herramientas de 'Pink'», ha celebrado Carbonell, quien ha indicado que el próximo año continuarán trabajando en esta zona del yacimiento, y es posible que aparezcan nuevas evidencias de las actividades de los homínidos en la sierra hace más de un millón de años. Asimismo ha señalado que en la jornada de ayer apareció una pequeña lasca de sílex, que forman parte de estas herramientas que utilizaron.

A preguntas de los medios acerca de si se ha terminado de excavar en la zona de Sima del Elefante donde apareció 'Pink' o queda por excavar, Carbonell ha indicado que su «intuición de arqueólogo» le dice que también «podremos acabar encontrando impacto humano más antiguo que 'Pink'». «Queda todo por excavar, con gran probabilidad el año que viene es probable que sigamos encontrando restos de 'Pink', y entraremos en la secuencia principal», ha augurado.

Con resto a los yacimientos de Cueva Mayor, Juan Luis Arsuaga ha explicado que el yacimiento de El Portalón «ha aportado mucha información y conocimiento» y afirmó que, tal y como le ha asegurado el responsable de este yacimiento, la campaña de este año «ha sido magnífica».

En esta campaña se ha profundizado la cata de la gran Sala de los Cíclopes donde se habían encontrado restos de oso en años anteriores. La Sala de los Cíclopes está en el camino de la Sima de los Huesos y los osos y humanos tuvieron que atravesarla para llegar a la Sima, donde se acumularon sus cuerpos. En la Sima de los Huesos se excavaron los niveles superiores que contienen solo huesos de osos con el objetivo de preparar la excavación del año 2024 en los niveles con fósiles humanos.

Ha explicado así que durante esta campaña han encontrado un resto craneal humano, aunque afirmó que el próximo año «encontraremos más con toda seguridad». Estos restos, según ha afirmado Arsuaga, servirán para «reconstruir cráneos» y también los esqueletos de restos humanos, que luego se mostrarán en el Museo de la Evolución Humana.

En relación a Galería de las Estatuas Exterior, los codirectores han explicado que se ha excavado el nivel superior de cierre de la boca de la cueva, que contiene ocupaciones neandertales. Allí se han encontrado numerosas lascas, restos de talla y núcleos de sílex que indican que en ese lugar se confeccionaban utensilios. También han aparecido restos de herbívoros consumidas por los neandertales.

lunes, 10 de julio de 2023

-Hallan en Atapuerca los primeros suelos preparados para crear un hogar en el Neolítico.

 Fuente: https://www.lavanguardia.com

La campaña de excavaciones estival en los yacimientos de la sierra de Atapuerca (Burgos) ha permitido hallar indicios de los primeros suelos especialmente preparados para crear un hogar por moradores del Neolítico, un descubrimiento único en todo el mundo.

 El equipo de investigación de Atapuerca continúa excavando el nivel TE7 de  Sima del Elefante en busca de más restos humanos de "Pink"

El hallazgo se ha producido en el Portalón, el yacimiento de entrada a Cueva Mayor, y "uno de los que mejores resultados está dando en Castilla y León", ha explicado la responsable, Amalia Pérez, en una visita a los medios de comunicación.

Pérez ha indicado que "han encontrado con una zona de habitación, en la que se están haciendo hogares" pero con una "particularidad" que no se ha visto en ningún otro yacimiento de la época, de unos 7.000 años de antigüedad.

"Están acondicionando espacios para vivir", preparando un suelo para asentarse, suelos de arcilla cocida para darle más consistencia y estabilidad al terreno.

Amalia Pérez ha explicado que los antiguos moradores del Portalón, en esos primeros momentos del Neolítico, "pusieron debajo unas ramas, las prendieron fuego y sobre ellas fueron depositando la arcilla para estabilizar" la zona.

La sensanción de los investigadores es que están creando un "hogar", ya que no se trata de un simple asentamiento por interés, sin intervenir en el espacio para hacerlo más confortable.

"Estamos muy contentos", ha aseverado Pérez, pues este tipo de suelos no se han descubierto en ningún otro yacimiento ni de Europa, ni de Oriente Próximo ni Medio.

La investigadora responsable del Portalón ha incidido en que zonas de habitación, espacios funerarios y zonas de estabulación de animales de esta cronología, 7.000 años, sí se han localizado en otros yacimientos.

La novedad de la sierra de Atapuerca son los tipos de suelo y, en el Portalón, se han excavado dos y ahora están trabajando en un tercero, que es el que consideran que puede ser más antiguo.

Un hogar para esos primeros agricultores y ganaderos que se asentaron en la Península Ibérica, pues si bien siguieron cazando y recolectando en el Portalón ya se han encontrado indicios del cámbio de hábitos.

"Hemos encontrado unas láminas preparadas para cortar", ha explicado Pérez, que sin llegar a ser hoces de siega evidencian que siembran y recolectan algunos de sus frutos.

Además de gran cantidad de cerámica, industria lítica, industria ósea y mucha fauna.

En este yacimiento, puerta de entada a Cueva Mayor, conviven dos niveles de excavaciones: el más bajo corresponde al Neolítico pero el superior es de la Edad del Bronce.

En ambos casos se trata de espacios de habitación, ha explicado Pérez, y se han hallado cerámicas "típicas" de cada una de sus épocas, "muy características".

"En la Edad del Bronce la cerámica es mayoritariamente lisa", mientras que en el Neolítico suelen recuperar piezas "preciosas, con unas decoraciones muy características".

Todo ello hace que el yacimiento de Portalón sea "muy bueno" e, incluso, "espectacular", pues abarca un amplio periodo histórico de ocupación, con una sucesión de hogares y "hallazgos importantes".EFE


-Atapuerca conectada. Galería, la despensa de carne que los homínidos consumían en Dolina.

 Fuente: https://www.elcorreodeburgos.com


Galería es la «carnicería» del Pleistoceno medio en los yacimientos de Atapuerca. Este yacimiento se utilizaba como el método de obtención de carne por excelencia y su uso no radicaba -como en otras áreas- en ser el campamento de los homínidos. 

 Los trabajos en Galería se centran en el nivel que coincide con la manta de huesos de TD-10.

Galería está  formado por un conducto vertical que formaba parte de la trinchera, que se unía el exterior con lo más profundo de la cavidad y por donde caían los animales al interior. Esta trampa natural era el sótano de ciervos, caballos, bisontes y rinocerontes -en menor medida- desvalidos que merodeaban por la sierra y caían al fondo de la Galería. La estrategia de los homínidos era introducirse en la cavidad para despiezarlos y así obtener carne sin tener que recurrir a la caza.

 Las investigadoras han aclarado que Galería está sincrónicamente relacionada con los niveles superiores del yacimiento de Dolina. Sería el TD-10 superior, más conocido como la manta de huesos. «Aquí venían a buscar animales -Galería- y los comían allí -Dolina-», ha expuesto Isabel. «En Dolina se han encontrado más patas y elementos de las extremidades y en Galería más costillas y vértebras». ¿Podrían volver a encontrar restos humanos? Ellas mantienen la esperanza de que tarde o temprano aparecerán. «Seguimos cruzando los dedos a ver si tenemos un poco de suerte» han concluido. El equipo, que sigue las excavaciones realizadas en tiempos de Emiliano Aguirre en este sitio arqueológico, aseguran que «estamos cerca» de donde ya apareció un parietal humano coetáneo a los de la Sima de los Huesos. 

La investigadora del Iphes de Tarragona especializada en industria lítica, Paola García Medrano, ha señalado que los homínidos no elaboraban en Galería sus herramientas pero sí las usaban para realizar los despieces de los animales que habían caído en la trinchera. «La industria que ellos traen al interior de esta cavidad son básicamente grandes instrumentos, bifaces y hendedores que les resultan muy versátiles en los procesos de carnicería», ha argumentado la especialista. Asimismo, los homínidos utilizaban no solo filos largos, sino también «instrumentos de peso» como hachas de mano. En numerosas ocasiones, cuando terminaban sus actividades, los instrumentos de despiece eran abandonados en el interior de la trinchera instrumentos de peso «y eso es lo que nos encontramos», tal y como ha detallado Paola García. 

 La investigadora del IPHES Tarragona y de la Universidad de Rovira i Virgili, Isabel Cáceres, ha ampliado que si los animales eran pequeños se sacaban de la trinchera de una pieza debido a la facilidad de su transporte. En caso contrario -si los animales eran demasiado grandes-, trabajaban en el despiece para llevarse las partes más jugosas. Además, era fundamental aprovechar todas las partes del animal. Esto hacía que si eran animales grandes se llevaba a cabo «un primer procesamiento». He aquí la razón por la que se han hallado algunos cráneos rotos, mandíbulas o maxilares. «Vaciaban la caja torácica y el cráneo para extraer los sesos y las partes más ricas del animal», ha explicado Isabel Cáceres. «Además, preparaban las extremidades con suma delicadeza para sacarlas por partes al exterior y poder llevarlas a sus campamentos para compartirla con el resto del grupo».

 Imagen de las vértebras de un cérvido, tal y como suelen aparecer en Galería. Troncos y costillas y muy  fracturados.

Como se puede ver, los 40 metros cuadrados de Galería dan para mucho. Estamos hablando de una «superficie importante» tal y como han aclarado las investigadoras. Actualmente hay un total de 12 arqueólogos trabajando en Galería, lo que les permite «moverse por el espacio sin dificultades y con tranquilidad», han explicado. También han concretado que el grupo está formado por estudiantes predoctorales, voluntarios, trabajadores del entorno sistema Atapuerca y ellas mismas, por supuesto. 

Aún a mitad de campaña, las investigadoras han afirmado que es evidente la riqueza del yacimiento. Según Isabel Cáceres y Paola García, Galería está «directamente relacionada con la funcionalidad de esta trampa natural». «Cuánto más efectiva es, más recurrencia hay en las ocupaciones y ahora mismo hemos entrado en la unidad G2, alcanzada su longitud total que data de unos 300.000 años, aproximadamente», señala Cáceres. 

Los restos encontrados han sido fundamentalmente restos de los animales descuartizados –huesos fracturados- y pequeñas lascas de una gran variedad de materias primas -areniscas, cuarcitas, neógenos o cretácicos-. Cáceres ha afirmado que «este es un enclave que sus ocupaciones responden a una gran riqueza del entorno».


-Prevén una «cascada de hallazgos» en Atapuerca. Antecessor ya asoma y Pink apunta a hito científico.

 Fuente: https://www.lavanguardia.com


Los codirectores de Atapuerca, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro, avanzan una «cascada de hallazgos importantísimos» en los yacimientos de Atapuerca. Hay 10 áreas de excavación abiertas con cronologías que van de 1,5 millones de años al neolítico. «Hay diez yacimientos abiertos y todos están produciendo cuando no hay algo interesante en uno es en otro, están apareciendo un montón de cosas que son hallazgos de museo», explicaba Bermúdez de Castro a los medios de comunicación. La campaña está marcada por el acceso al nivel de Homo antecessor. TD-6 se acaricia ya con la brocha en Gran Dolina y ya conminan al final de la campaña para presentación de resultados. Y esperan completar la cara del primer europeo. De Pink esperan encontrar fósiles más habituales como la mandíbula o el cráneo y quizás huesos postcraneales. «Piezas como estas son las que están cambiando de verdad la historia de la evolución humana en Europa y Asia», sentencia Eudald Carbonell. 

José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell observan desde la plataforma de Penal los trabajos en Gran Dolina.

Son conscientes que se van, este es su penúltimo año al frente de las excavaciones, pero lo hacen con un mapeo milímetro a milímetro de la sierra a ambos lados de la Trinchera del Ferrocarril. «Estamos acabando un ciclo de peritaje de lo que es el sistema kárstico y los rellenos de Atapuerca y entrando de nuevo, como ya hicimos en los 90, en una secuencia principal, con homínidos en prácticamente todos los yacimientos», añadió Carbonell. 

Las superficies de excavación en donde trabajarán unos 300 arqueólogos en tres quincenas son diez más el lavadero del Río Arlanzón por donde se realiza una reexcavación en busca de los fósiles más pequeños. El proceso de excavación se divide en tres áreas. Están los yacimientos de Trinchera del Ferrocarril. Aquí se encuentran las áreas de excavación de Sima del Elefante (con los niveles más antiguos de 1,5 millones de años y ocupación humana en dos se secuencias diferentes Homo sp de 1,2 millones de años y Pink, que podría rozar los 1,5 millones de años de antigüedad y que están en fase de estudio); Galería, una especie de carnicería de hace 300.000 años; Dolina con dos superficies de excavación: TD-7 donde se han encontrado restos de hipopótamo y niveles muy ricos y ya acarician en extensión el nivel de Homo antecessor, y el nivel TD-4, la base del yacimiento, con restos en conexión anatómica de animales que rozan el millón de años. La novedad en la campaña de excavaciones  en Trinchera Elefante, es Penal. Se trata de la continuidad de Gran Dolina al otro lado de la Trinchera del Ferrocarril y se corresponde con niveles antiguos. 

La zona superior está dominada por los neandertales. Se trabaja en Cueva Fantasma, la mayor superficie de trabajo, en busca del neandertal clásico, y en Estatuas. Este yacimiento tiene una zona de excavación en el exterior, que era la entrada de la cueva, y en el interior donde, además de excavar un hogar neandertal, también se realiza una excavación meticulosa en busca de restos orgánicos. El interior de este yacimiento está en Cueva Mayor, el otro complejo donde se trabaja también en Sima de los Huesos, con algún zarpazo a la Sala de los Cíclopes buscando rastros de osos, y en Portalón de Cueva Mayor. Alejados hacia la carretera de Logroño, la cueva de Mirador, el punto más alto de la excavación. Y en el tramo más cercano a la base militar del Cid Campeador, el yacimiento al aire libre Campo Base Aymerich. 

Para los codirectores retomar el trabajo en el Estrato Aurora que tantas alegrías les ha dado es «un regalo que nos da la vida, nos vamos a retirar viendo a antecessor otra vez», explicaba Bermúdez de Castro. Recordaban como aquel hallazgo posicionó al equipo en la comunidad científica internacional. «Con el hallazgo del 8 de julio de 1994 derrumbamos el programa científico de los norteuropeos que hablaban de la cronología joven o corta para Europa, demostramos que había una cronología madura y, por primera vez, científicos de nuestro país dieron nombre a la especie que hoy, 30 años después es completamente aceptada», resaltó Eudald Carbonell. 

El equipo, aseguran los codirectores, está completamente preparado para afrontar los retos que quedan en Atapuerca y que son muchos. «Habremos rascado el uno por mil de lo que hay aquí», calcula Carbonell. «Por los estudios en las terrazas de los ríos sabemos que hay un umbral cronológico, está envejeciendo el paisaje de terrazas en formación, nos indica que hay pequeños cambios en el paisaje desde hace un millón y medio de años en los que están acompañados siempre por ocupación humana», añadió. 

Por ello consideran que se acerca una «cascada de hallazgos importantísimos que servirán para complementar lo que ya sabemos». En cada intervención a los medios de los codirectores, hay un halo de despedida. Esperan colaborar en los estudios sobre los restos que ya se adivinan en el Estrato Aurora de Homo antecessor, pero están convencidos que más que fósiles, una estructura de trabajo y un conocimiento palmo a palmo de la sierra y su sistema kárstico dejan una cantera de primer nivel. «Se ha formado un equipo extraordinario, hay personas con una formación mejor que la nuestra, que han viajado mucho, que han estado con nosotros muchos años y eso garantiza la continuidad de Atapuerca con, al menos, dos generaciones de científicos que tenemos por detrás», reivindicó Bermúdez de Castro.

  Hay cosas que se esperan, como la floración de fósiles de Homo antecessor que se avecina, y otras son grandes e inesperadas sorpresas. Así fue como se vivió el hallazgo el año pasado de Pink, la cara del primer europeo. Unos huesos que son difíciles de encontrar, los rostros del árbol genealógico de la evolución humana se cuentan con los dedos de una mano que se esperan completar con otros fósiles más habituales como mandíbula o cráneo. «La cara está bastante completa, pero todavía faltan cosas, es un milagro que se hayan conservado estos huesos que son muy finos y creemos que tiene que haber más», señala Bermúdez de Castro. 

Esos restos completarían el estudio de presentación a nivel científico que ya está  prácticamente listo. «Lo tenemos todo bastante claro». El objetivo es enviar la publicación para finales de año y calculan que su publicación podría darse en abril o mayo del año que viene. El equipo está «tratando de hacer cosas bonitas para competir por una portada de la revista». Son publicaciones de revisión por pares, otros científicos, y de alto impacto en la literatura científico. Un Nature, un Science que ya lograron portada con la mandíbula de Homo sp de Elefante y el Cráneo 5 de Miguelón.



martes, 24 de enero de 2023

-Cuevas y abrigos con mucha historia en Castrillo del Val.

 

 Fuente: https://www.diariodeburgos.es

 

 

El monte de Castrillo del Val es enorme pulmón verde y oxigenante en las faldas de la Sierra de la Demanda, en el mismo alfoz de Burgos, pero entre encinas, rebollos milenarios y quejigos esconde un auténtico tesoro rupícola. A las cuevas del Carrascal, Portal de Belén y Carrera se suman el abrigo de Las Cocinas y el menhir de Peñalada. Las cavidades y portalones triangulan una espectacular ruta a pie o en bicicleta por unos parajes de ensueño, donde además de naturaleza y geología pura se acreditan huellas de ese pasado prehistórico y medieval, incluso cidianas. Nada extraño si tenemos en cuenta su cercanía a la sierra de Atapuerca. Es casi seguro que los Antecessor también vagaron por estos bastiones cársticos en busca de abrigo, comida y espacios para sus rituales. Los sondeos y catas -fueron catalogadas en 2002 por el grupo Edelweiss- en algunas de ellas han permitido descubrir diversos elementos líticos y fósiles de la Edad del Bronce. También tiene evocaciones medievales y cidianas porque por estos lares discurre el Camino del Destierro, que une Vivar del Cid con el monasterio de San Pedro Cardeña.

Todos, o casi todos, los caminos llevan al valle de Valdecuevas y a ese frondoso bosque de San Mamés, situado a poco más de 2 kilómetros al sureste del municipio. A falta de GPS, Gustavo Salas, concejal de Obras, y Santiago Ruiz, responsable de Cultura, hacen de solícitos guías. La pista inicial, después de un trecho muda en angosto y serpenteante sendero -horadado por las roderas de ciclistas- a medida que se interna en el monte. Encinas y robles -algunos enormes- jalonan esta ruta. Bajo el protector dosel arbóreo se llega a la cueva del Carrascal, una pequeña y rocosa catedral cárstica, con cuatro puertas, se alza entre el arbolado. El trazado de la cavidad no es extenso y se interrumpe por el relleno, pero impresiona. Los pequeños muros de cerramiento indican que estuvieron habitadas, también esa pequeña lasca de sílex y algunos restos óseos de macrofauna. Los más viejos del lugar recuerdan que, en ocasiones, sirvió de aprisco para guarecer ovejas. El negro de sus paredes y esos círculos de piedra desvelan antiguas fiestas, casi iniciáticas, además de cárnicas meriendas de quintos y quintas. Los tizones apuntan a que aún hoy algunos siguen haciendo hogueras. Una pena.

 Cuevas y abrigos con mucha historia

Siguiendo el sendero, a poco más de 60 metros se encuentra otro pequeño complejo de tres cavidades que el agua y el tiempo tallaron en el rocoso abrigo. Se trata de la cueva del Portal de Belén. Las entradas se asemejan a esos portales de los nacimientos navideños, solo que sus dimensiones son de tamaño natural. La primera es la mayor de las 34 y tiene un desarrollo de 34 metros. Falta la estrella de los Magos, pero en su interior se conservan los últimos misterios que depositaron los vecinos antes de la pandemia. Rodeando los abrigos, sobre la entrada, se abre un estupenda panorámica del entorno. En frente, la cueva del Carrascal.

Toca seguir de nuevo por el estrecho y algo empinado sendero -es destacable el porte de algunas encinas, quejigos y rebollos- durante unos 700 metros. En el cruce, a la derecha hay que seguir un tramo la pista que conduce a San Pedro de Cardeña -por la izquierda se llega a la rasa de Espinosa de Juarros- y, escondida entre los árboles, se encuentra la tercera gruta, cueva Carrera. Casi a ras de suelo, da la impresión de que es una simple hoya, pero no. Se trata de una dolina de hundimiento. Es necesario bajar la cabeza para llegar hasta el interior. No tiene más de 15 metros de recorrido antes de toparse con el relleno de este yacimiento arqueológico, en el que, por cierto, aparecieron restos cerámicos, algunos óseos y cantos rodados, que hablan también de ocupación humana. Son admirables y extasían sus estalactitas, algunas con lo macarrones fragmentados por la incuria de los visitantes. Las gotas de agua, que fluyen desde el techo, son perceptibles bajo la luz. Las formaciones calcáreas en las oquedades de la techumbre son también una lección de geología viva. Cada cueva tiene su leyenda y esta no iba a ser menos. Cuentan -pura tradición oral- que una vez el perro de un pastor se metió por la cueva del Portal de Belén y apareció en cueva Carrera. Misterio sin resolver aún, pero investigadores de los yacimientos de Atapuerca, según cuentan, ya ha hecho algunos estudios en la zona sobre esta y otras posibles conexiones.

Para completar la ruta es obligada la visita al abrigo de Las Cocinas y el menhir de Peñalada. La escapada se puede hacer sin regresar a Castrillo del Val, tomando un atajo por el valle y las tierras de labor, aunque desde la población también se puede acceder por el camino de los Molineros -que comunica a través del monte con San Millán de Juarros- a este singular paraje, que está a 1.800 metros del casco. No tiene pérdida porque el roquedal que hace de pétrea boina emerge y es visible entre los árboles. Donde termina o empieza -según se mire- un denso pinar de repoblación se accede al roquedo y a este abrigo, que en realidad son varios y con forma de eso, cocinas. De su interior también se extrajo material arqueológico. Salvar la ladera exige su esfuerzo, pero compensa porque la peña es además una perfecta atalaya para disfrutar de magníficas vistas de Castrillo y su entorno. Un poquito más abajo, a unos 50 metros, pegado a los postes y alambradas del pinar, hincado en tierra, se encuentra el menhir de Peñalada. Echando un ojo a las alturas es fácil deducir que se desprendió el roquedal, que fue colocado de manera premeditada y también que fue trabajado por mano humana. Lo complicado es saber cuándo, pero no sería descabellado pensar que este paraje fue un santuario natural prehistórico. Por cierto, junto al menhir hay un gran fragmento que se desprendió de la mole. Seguir por el monte, sin duda, atrae, pero no es recomendable si no se va a acompañado por algún vecino que sepa de caminos, senderos y trochas o disponer de un buen GPS y mapas.

*Este reportaje se publicó en el suplemento Maneras de Vivir del 17 de abril de 2021.


lunes, 24 de octubre de 2022

-La Santina burgalesa y la Virgen del Negro Día en Cillaperlata.

 Enlace: https://www.burgosconecta.esml#


Dicen los lugareños que la figura de la Virgen de Covadonga que se custodia en la parroquia de Cillaperlata es la auténtica Santina. Es el mayor secreto que guarda este pueblo, cercano a Trespaderne y Oña, que guarda también otros que, aún por demostrar, ponen este punto de la provincia como epicentro de la Reconquista. 

Imagen de la Virgen de Covadonga de Cillaperlata. /JCR

La Virgen de Covadonga de Cillaperlata es una talla románica, muy anterior por lo tanto a la más moderna talla, del siglo XVIII, que se venera en la cueva cercana a Cangas de Onís; la historia cuenta que en esta parte de la provincia, se realizaron al menos dos esculturas de María sedente, con el Niño Jesús sobre sus rodillas y bendiciendo al pueblo con su mano derecha.

Y junto a la imagen de la patrona de Asturias, convive con ella una talla anterior que sí guarda misterio, admiración, devoción y un halo esotérico muy profundo. Es la Virgen del Negro Día o de la Encinilla.

Desde que se jubiló de su trabajo en Bilbao, Claudio Salcedo hace de guía, sacristán, ayudante y cuidador de la iglesia. Recuerda que es «reciente y poco conocida la Santina» de Cillaperlata. Pero que esta historia está documentada y repleta de secretos y misterios.

«Una comunidad de monjes benedictinos vivía en un monasterio cercano al pueblo de Cillaperlata, San Juan de la Hoz», apunta Salcedo. Y probablemente allí se esculpieron en madera las tallas. «Los monjes dejaron una virgen en su cenobio y, tras la fundación de otro monasterio en Asturias, allí llevaron la segunda virgen», asegura.

Esa imagen se quedó en la cueva de Covadonga. La leyenda otorga a la Virgen María los méritos de la Reconquista por obrar milagros frente a los musulmanes. Y en su honor, siglos después se erige la iglesia, junto a la 'cueva de la Señora', que eso quiere decir Covadonga, donde albergará desde entonces la talla de la virgen llevada desde Cillaperlata.

Un incendio en la Cueva de la Santina destruyó la original en 1777 y fue sustituida por otra que poco o nada tiene que ver con la primitiva y original.

Encinillas o el 'Negro día'

 La imagen de la Virgen del Negro Día, en el templo norteño.

A la Virgen de Covadonga se le atribuye el milagro de ayudar a vencer a las tropas cristianas de don Pelayo contra los Omeyas de Córdoba; y poco más. Tampoco a la Santina de Burgos se reconoce intercesión alguna. «Sin embargo sí a la Virgen de las Encinillas, otra talla románica anterior hizo alargar la luz del día para que los cristianos ganaran la batalla. Es la Virgen del Negro Día'. 

Salcedo recuerda que a esta virgen se le tiene más devoción por «lo que significa para el pueblo»; la parroquia está «dedicada a la Virgen de Covadonga y ésta que hizo milagros está en otro altar». Todo ello ha llamado la atención de astures y curiosos que se han desplazado hasta Cillaperlata. Lo hicieron con motivo del Centenario del monasterio neorrománico. E incluso las más altas autoridades del Principado vieron la original talla de su patrona.

En fechas recientes, el programa de Calleja 'Volando voy' estuvo en Las Merindades. Y grabó esta historia de la Santina de Cilllaperlata y su significado. Pero Salcedo lamenta que a él le informaron después de que «no se emitiría nada de Cillaperlata y la Santina, salvo unos planos del pueblo». Sospecha que «interesa que no se dé a conocer. Los asturianos sabrán por qué», lamenta. 

 ¿Batalla de Covadonga en Tedeja?

Hay teorías que sitúan en el Desfiladero de la Horadada la batalla de Covadonga, descrita por Alfonso III y recogida en la Crónica Rotense. Si así fuera debiera llamarse Batalla de la Hoz de la Morcuera y no de Covadonga, porque se produce entre 140 y 150 años después de la ubicada –bien o mal— en Asturias.

Pero Alfonso sí fue contemporáneo a la Batalla de la Hoz de la Morcuera, en el desfiladero entre Oña y Trespaderne, y no a la de Covadonga –casi 150 años antes- por lo que ésta tiene muchas papeletas ser la que se narra en la Crónica Rotense primero y en la Crónica Sebastianiense, u Oventese después; y la librada en la provincia de Burgos sea la batalla de las batallas.

Lo cierto es que la de Morcuera se produjo en el año 865 y la de Covadonga en 722 (718 para otros historiadores). Y en este lugar se libró una sangrienta batalla. En ambas, los ejércitos cristianos se enfrentan a los poderosos Omeyas. El astur Pelayo, que era un noble o un príncipe astur, hizo frente a las tropas de Al Ándalus comandadas por Al Qama, en los valles de Cangas de Onís, o en Las Merindades. ¿Quién sabe?

Tiene su misterio y visos de ser realidad por la aparición, siglos después, del cenobio de San Juan de la Hoz donde los benedictinos veneraban la imagen de una pequeña virgen de la que había una copia que se llevaron a Asturias. Esa virgencita era la Santina de los astures.

Tedeja.


Tiene su lógica porque todo el norte de la provincia de Burgos marcaba la frontera de astures y musulmanes y era primera línea de defensa de los príncipes del norte; así que las montañas de Burgos fueron lugar en el que se pudieron librar batallas. Uno de los lugares de defensa y del que hay vestigios es el castillo de Tedeja, en Trespaderne, que es de la época visigótica y que ya existía siglos antes del inicio de la Reconquista.

Está ubicado en un lugar estratégico y sirvió desde el siglo VIII como altozano desde el que controlar el paso de enemigos por el Desfiladero de la La Horadada. Desde ahí se controlaba los términos de Cillaperlata y Tedeja al sureste; Mijangos al norte y Tartalés de Cilla al oeste. Y más aún, la entrada por La Bureba, por el Valle de Losa y por el bajo Ebro burgalés.

Tedeja hacía de frontera y de lugar para los vigías porque muchos cristianos acabaron refugiados tres las montañas del norte –los foramontanos- tras la Sierra de la Tesla al septentrión, la Engaña más aún al norte y los Obarenes, por la llegada del islam a sus territorios.

Las crónicas dicen que la guerra tuvo como inicio la negativa de los cristianos a pagar los impuestos que el gobernador de Córdoba quería hacer pagar a su imperio. Pero Pelayo era un estratega y decidió esperarlos en la cueva de Covadonga. La angostura del lugar hacia que el ejército Omeya no pudiera maniobrar; las fuerzas se igualaron y la batalla cayó del lado cristiano.

La historia contada por Alfonso III, recogida en la Crónica Rotense primero, escrita en latín bárbaro, y en la Crónica Sebastianiense, u Oventese, es mitad épica mitad realidad y cuenta que los musulmanes eran un ejército mucho mayor, unos 300 soldados de Pelayo contra una tropa de 185.000 omeyas. Cualquiera de los proyectiles de los musulmanes se volvían contra ellos, en lo que las crónicas dice «fue una intervención divina».

San Juan de Hoz

Aún queda algún resto de uno de los monasterios más antiguos de la cristiandad en España, porque la primera noticia escrita data del año 790; un cenobio para mujeres y hombres. Un escrito en el que se detalla una donación del abad Quilino. Desde el siglo XI pasa a depender de Oña tras la llegada de Trigidia, hija del conde Sancho García como abadesa de la villa condal.

Eran tan importante su dominio que abarcaba toda la cornisa cantábrica, con lo que llegaba hasta Asturias. Claudio Salcedo recuerda que «una hija de don Pelayo profesó en San Juan de la Hoz», lo que atestigua su larga vida. Es más, «por debajo del monasterio ya hubo uno anterior, lo que le da más antigüedad aún mayor», subraya el vecino.

Desamortizado, algunos de sus elementos prerrománicos y hasta alguna piedra de altar de San Juan de la Hoz se encuentran en el Museo de Burgos y en la parroquia del pueblo, como la Virgen de Covadonga.

 

viernes, 23 de septiembre de 2022

-Hallan el posible acceso a la torre medieval de Guzmán.

 Fuente: https://www.diariodeburgos.es

 

La segunda campaña de excavaciones en Guzmán encara su recta final con buen sabor de boca para los arqueólogos de la Universidad Rey Juan Carlos. Uno de los directores de este proyecto, Alberto Polo, detalla que han encontrado restos de las distintas caras de la torre octogonal del castillo en ruinas de la localidad ribereña, además del posible acceso a esta torre en la zona oeste.

Este verano han dado un salto notable a su investigación al pasar de un sondeo de 4x4 metros a uno de 8x16. Los arqueólogos han conseguido descubrir prácticamente la planta entera de la torre superior, ya que se trata de unos restos aposentados en la base de otra estructura más antigua. Según las primeras estimaciones, la torre mediría cerca de 8x8 metros. Falta por destapar el lado norte, algo que tienen previsto ejecutar en una tercera campaña el próximo verano. Por ahora no pueden precisar de qué época data, pero Polo apunta que "por su morfología, mínimo del siglo XII- XIII".

Después, la idea del Ayuntamiento de Guzmán, según indica Polo, es "restaurar, conservar y poner todo en valor, crear un sitio arqueológico y unirlo al Palacio y a la iglesia de San Juan Bautista" dentro de su apuesta por mantener el patrimonio.

Durante las excavaciones, en las que han participado una decena de investigadores, también ha aflorado abundante cerámica altomedieval y plenomedieval. Sobre todo, ollas, cazuelas y tinajas para vino o aceite. A ello se suman restos de fauna, especialmente ovejas y cabras, además de "un nivel de cenizas muy grande del final del desmonte de la torre".

A partir de ahora, una vez que hoy sábado los arqueólogos realicen una jornada de puertas abiertas para dar a conocer los resultados a los vecinos de Guzmán, quedará por llevar a cabo el trabajo de laboratorio. "Se hace un análisis y estudio de todos los materiales para ver cronologías y otros datos que puedan ser interesantes", explica Polo, mientras recalca la importancia de determinar su contexto. Otro punto a destacar es que a lo largo de las últimas semanas han contado con la ayuda de varios vecinos de Guzmán. Según comenta, el hecho de involucrar a la gente en las labores arqueológicas favorece la conservación y el respeto del patrimonio.


-Sale a la luz en Belorado una ciudad romana.

 Fuente: https://www.diariodeburgos.es

La utilización el año pasado del georradar en las excavaciones del yacimiento romano de La Mesa, en el oeste de Belorado, ha permitido ir sobre seguro en la campaña de este verano que se da por concluida hoy, jornada en la que está prevista una conferencia (20:30 h.) en el Teatro Reina Sofía para hacer balance no solo de estas dos semanas sino de los diez años de trabajo en ese entorno y los descubrimientos realizados. 

Los trabajos, dirigidos por Joan Oller, de la Universidad Autónoma de Barcelona, se han centrado en esta ocasión en dos sondeos, siguiendo la estela de las 'anomalías' detectadas por el georradar sobre una superficie de 10 hectáreas, y que dejaron claro que en el subsuelo se conservan restos de una ciudad romana. Ahora se ha desentrañado parte de esa estructura urbana al aflorar en el primero de los sondeos una calle con el pavimento conservado e incluso, lo que podría ser un pequeño pórtico; además, adosada a la calle se ven lo que sería una isla de casas entre calles, «mínimo unos seis ámbitos con dos fases de época romana», concluye Oller. Este explica que La Mesa ofrece un diseño curioso en comparación a la imagen que existe de una clásica ciudad romana. Para empezar, no se ha hallado ninguna plaza o foro grande, pero sí el asentamiento bien organizado por grandes calles que van dirección norte-sur y con una distancia entre ellas de unos 25 o 30 metros, y en medio las casas, muy variadas, unas sencillas con varios habitáculos y otras más lujosas y con habitaciones más grandes tipo domus romana, con pequeños peristilos y pintadas de rojo, por los restos encontrados. Como curiosidad, esta campaña se han localizado unas pinzas de bronces intactas para depilar, así como fichas de juegos y fragmentos de vidrio.

No menos importante es el hallazgo en el segundo sondeo, donde ha salido a la luz una gran cisterna para el almacenamiento de agua, un descubrimiento importante porque se trataría de la primera infraestructura pública localizada en el yacimiento para uso común de la población. Oller añade que ahora mismo es difícil calcular cuantos litros podía almacenar, «porque solo se conserva la base, no el alzado que ha sido arrasado por muchos años de cultivo del terreno». En todo caso, añade, a partir de esa base, con unas medidas de 5x 8 metros, ahora se podrán hacer los cálculos volumétricos para determinar su posible capacidad. 

El director de la excavación cree que en el yacimiento se encontrarán más almacenamientos en el futuro, por las propias anomalías detectadas por el georradar similares a esa cisterna, «lo cual tiene lógica, al estar el río Tirón al lado, se trae el agua y se acumula para el uso del pueblo», añade. Tampoco se ha localizado de momento ninguna estructura de conducción de ese agua, aunque los agricultores han encontrado canalizaciones de plomo que podrían responder a un sistema de distribución, «pero aún no hemos encontrado nada», añade. 

Este entramado urbano confirma que La Mesa fue un asentamiento rural de unas 20 hectáreas, que podría situarse en un término medio, es decir, explica Oller muy gráficamente, entre una gran ciudad como Clunia y una villa. Habría 2 fases de asentamiento, una primera en los siglos I y II después de Cristo, y una tardía del IV o V. 

Tampoco plantea dudas el modo de vida de sus pobladores, que se dedicaban a la agricultura y la ganadería como ponen de manifiesto distintos hallazgos a lo largo de estos 10 años, como molinos para la producción agrícola y restos fauna como ovejas, vacas, cabras y cerdos. Así, el director del proyecto recuerda que en años anteriores se localizó una especie de matadero o carnicería de animales.Las excavaciones en La Mesa cuentan con el apoyo del Ayuntamiento beliforano y de la Diputación Provincial de Burgos.