sábado, 9 de mayo de 2026

-Las obras de la muralla de Burgos destapan restos anteriores a la actual .

 Enlace: https://www.burgosconecta.es   https://cadenaser.com   https://www.canal54.es

 El Ayuntamiento de Burgos mantiene en marcha las obras de rehabilitación integral de un tramo de la muralla de la ciudad, una actuación iniciada el pasado mes de febrero tras el desprendimiento registrado el 28 de septiembre de 2024 y que afecta a varios lienzos y torres del recinto defensivo histórico.

Uno de los aspectos más destacados de la intervención ha sido el hallazgo y recuperación parcial en el interior del Torreón de Doña Lambra, los restos más antiguos de la muralla de la ciudad.

 Obras en la Muralla de Burgos

El arquitecto Javier Garabito explicó que, tras comenzar las excavaciones, se ha constatado que la estructura interior del torreón se conserva «en un estado muy bueno» y presenta bóvedas de gran interés patrimonial. Según indicó, las primeras conclusiones apuntan a que podría tratarse de una torre vigía anterior al siglo XI, vinculada al sistema defensivo primitivo de Burgos antes incluso de la consolidación del Castillo.

El arquitecto explicó que todavía no existe una datación definitiva, aunque sí considera acreditado que se trata de un elemento «anterior al siglo XI». En este contexto, la alcaldesa, Cristina Ayala, destacó el valor histórico del hallazgo y abrió la puerta a futuras actuaciones que permitan poner en valor el torreón y habilitar espacios visitables dentro del recorrido de la muralla.

 Obras Muralla Paseo de los Cubos Cristina Ayala Ángel Manzanedo (Mayo 2026)

 

La obra salió a licitación por algo más de 700.000 euros y fue adjudicada finalmente por alrededor de 564.000 euros a Construcciones Ortega. Además, cuenta con una aportación de 300.000 euros procedente de los Planes de Sostenibilidad Turística vinculados al Plan de Recuperación y Resiliencia.

Durante una visita a los trabajos, Ayala, acompañada por el concejal de Patrimonio, Ángel Manzanedo, representantes del estudio de arquitectura responsable del proyecto y técnicos de la empresa adjudicataria, explicó que el Consistorio optó finalmente por una intervención «más integral« frente a una actuación limitada únicamente a reparar los daños más visibles».

Las actuaciones se desarrollan en los lienzos y torres comprendidos entre los cubos 3, 4 y 5, así como en distintas puertas del entorno. Según detalló la regidora, los trabajos se centran tanto en la parte exterior visible desde el Paseo de los Cubos «como en el interior de la estructura defensiva», donde se ha detectado una importante afección causada por la vegetación y las raíces de árboles que, con el paso del tiempo, han provocado desplazamientos de piedras y daños estructurales.

En este sentido, señaló que la acumulación de vegetación «ha generado problemas de seguridad para los peatones» y ha obligado a actuar con rapidez al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC). Los trabajos incluyen labores de drenaje, consolidación y retirada de raíces tanto en el interior como en el exterior de este monumento de Burgos.

Garabito recordó además que el Torreón de Doña Lambra ya figuraba como uno de los elementos prioritarios en el Plan Director de la Muralla redactado en 2001, debido a su deterioro y al potencial cultural y turístico del entorno.

-El frágil tesoro guerrero que manó del pozo. (Peñaranda de Duero)

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

 

Cuando un rey fallecía, sus posesiones estaban destinadas a ser vendidas en almoneda pública para pagar sus deudas terrenales y espirituales. Cuadros, joyas... Así  lo mandaba la tradición hasta que Felipe II deja escrito en su testamento que su armería no sea subastada. En esa colección estaban las armas de su admirado padre, el emperador Carlos V, que había adquirido tras su muerte, pero también las de su abuelo Felipe I de Castilla, y sus bisabuelos Fernando el Católico y Maximiliano I de Austria. Desde el siglo XVI se ha custodiado y lustrado con mimo y constituye una de las joyas del Patrimonio Histórico Español.

 

Cuando un rey fallecía, sus posesiones estaban destinadas a ser vendidas en almoneda pública para pagar sus deudas terrenales y espirituales. Cuadros, joyas... Así  lo mandaba la tradición hasta que Felipe II deja escrito en su testamento que su armería no sea subastada. En esa colección estaban las armas de su admirado padre, el emperador Carlos V, que había adquirido tras su muerte, pero también las de su abuelo Felipe I de Castilla, y sus bisabuelos Fernando el Católico y Maximiliano I de Austria. Desde el siglo XVI se ha custodiado y lustrado con mimo y constituye una de las joyas del Patrimonio Histórico Español.

Cuesta imaginar que las piezas oxidadas y a punto de desintegrarse que se encuentran extendidas sobre la 'mesa de operaciones' del Museo de Burgos compartieran esplendor y siglo con las de aquel monarca prudente y meticuloso. Más parecen sacadas de un galeón hundido frente a las costas vizcaínas y modeladas por siglos de golpes de mar, tan frágiles que las siguiente ola podría destrozarlas para siempre. Pero no, estaban ocultas en un pozo de la Ribera delDuero, a 4 metros y medio de profundidad, colmatadas por siglos de sedimentos, tejas y fragmentos de cerámica. Petos, espaldares, capacetes, defensas de caballo, grebas, un ristre... Prácticamente de todo, salvo escarpes y espuelas. Piezas defensivas, sin lanzas ni espadas ni más armas  para atacar que un pequeño cañón de pequeño calibre (5 centímetros). ¿Cuántas? Primero habrá que recomponer los 850 fragmentos inventariados para concretarlo. 'Coser' unas piezas y separar otras que  han quedado soldadas por la acción del agua y el óxido. Independientemente de la cifra final, la excepcionalidad del hallazgo está fuera de toda duda. Las obras de rehabilitación del Palacio de Avellaneda para su conversión en hotel de la cadena Castilla Termal han sacado a la luz el auténtico tesoro de Peñaranda de Duero.

«Es un conjunto espectacular,  que cuando se pueda mostrar completo va a ser uno de los atractivos principales del Museo de Burgos, porque no hay un hallazgo parecido -que sepamos- en Europa», detalla entusiasmado su director, mientras la restauradora Adelaida Rodríguez manipula con extremado celo una de las piezas, en las que ya no queda hierro-metal, «solo hay hierro mineral y es muy frágil», puntualiza.

Supone un maravillo contrasentido que instrumentos concebidos para la guerra acaben convertidos en porcelana. Fueron algo así como «la alta costura» del siglo XVI, cuando se extendió el gusto por las colecciones de armas entre los nobles y rivalizaban por exhibir sus colecciones en palacios y villas.«El Condestable tenía la Casa del Cordón una armería espectacular, el conde de Benavente...», apunta Araus, que se ha documentado a fondo sobre el entorno del sexto conde de Miranda y primero de Peñaranda, Juan de Zúñiga y Bazán, a quien casi con toda probabilidad pertenecieron estas armas. «En Peñaranda tenían un gran salón con una estatua de Hércules y allí estaba expuesta la colección. En ella había muchas armas de América,  piezas también turcas y japonesas, orientales,... Es un señor  de la más alta política y tiene acceso a todo», añade. 

«En colecciones de museos hay piezas de este tipo, pero han estado exhibidas, no tiradas en un pozo», de ahí su excepcionalidad y las sorpresas que pueden deparar, avisa la restauradora. «Es posible que nos dé sorpresas porque la misma limpieza de continuo supone una abrasión, con lo que decoraciones muy sutiles pueden haberse visto disminuidas. Aquí, por ejemplo, todo lo que es este latón tiene una decoración radial, eso en otras piezas de colecciones ha desaparecido. ¡Lo de sacar brillo está muy bien, pero poquito!», añade riendo Rodríguez, quien se sabe ante uno de los tres trabajos que más le han marcado en su carrera, junto a Villanueva de Teba (necrópolis de la Edad delHierro) y Buniel (tardorromana).

Ahora «hace falta tiempo y colaboración interdisciplinar entre restauradores, arqueólogos, historiadores» para devolver el esplendor de antaño. Empezó, tras su recuperación, con el envío de diferentes piezas al Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León de Simancas, donde se realizaron radiografías, tomografías y distintos ensayos y pruebas para dar con las técnicas más apropiadas para ensamblar de nuevo las piezas, eliminar el óxido, recuperar la decoración... De ahí salió restaurado el capacete con el que se publicitó al mundo el tesoro de Peñaranda, en la Feria ARPA. Sin embargo, la joya parece ser un casco «que por la radiografía se ha visto que tiene una decoración en relieve de altísima calidad,  comparable a las mejores piezas de la Armería Real», detalla esperanzado el directo, y «posiblemente con algún damasquinado», añade Rodríguez. 

Las piezas aguardan, embaladas y protegidas de la humedad, el momento de obtener la financiación para acometer la restauración del conjunto. «Estamos pensando hacer una exposición parcial, de las piezas más completas y comprensibles para que el público tenga ocasión de verlas y, paralelamente, ver si se puede empezar con la restauración». 

Cuesta imaginar que las piezas oxidadas y a punto de desintegrarse que se encuentran extendidas sobre la 'mesa de operaciones' del Museo de Burgos compartieran esplendor y siglo con las de aquel monarca prudente y meticuloso. Más parecen sacadas de un galeón hundido frente a las costas vizcaínas y modeladas por siglos de golpes de mar, tan frágiles que las siguiente ola podría destrozarlas para siempre. Pero no, estaban ocultas en un pozo de la Ribera delDuero, a 4 metros y medio de profundidad, colmatadas por siglos de sedimentos, tejas y fragmentos de cerámica. Petos, espaldares, capacetes, defensas de caballo, grebas, un ristre... Prácticamente de todo, salvo escarpes y espuelas. Piezas defensivas, sin lanzas ni espadas ni más armas  para atacar que un pequeño cañón de pequeño calibre (5 centímetros). ¿Cuántas? Primero habrá que recomponer los 850 fragmentos inventariados para concretarlo. 'Coser' unas piezas y separar otras que  han quedado soldadas por la acción del agua y el óxido. Independientemente de la cifra final, la excepcionalidad del hallazgo está fuera de toda duda. Las obras de rehabilitación del Palacio de Avellaneda para su conversión en hotel de la cadena Castilla Termal han sacado a la luz el auténtico tesoro de Peñaranda de Duero.

«Es un conjunto espectacular,  que cuando se pueda mostrar completo va a ser uno de los atractivos principales del Museo de Burgos, porque no hay un hallazgo parecido -que sepamos- en Europa», detalla entusiasmado su director, mientras la restauradora Adelaida Rodríguez manipula con extremado celo una de las piezas, en las que ya no queda hierro-metal, «solo hay hierro mineral y es muy frágil», puntualiza.

Supone un maravillo contrasentido que instrumentos concebidos para la guerra acaben convertidos en porcelana. Fueron algo así como «la alta costura» del siglo XVI, cuando se extendió el gusto por las colecciones de armas entre los nobles y rivalizaban por exhibir sus colecciones en palacios y villas.«El Condestable tenía la Casa del Cordón una armería espectacular, el conde de Benavente...», apunta Araus, que se ha documentado a fondo sobre el entorno del sexto conde de Miranda y primero de Peñaranda, Juan de Zúñiga y Bazán, a quien casi con toda probabilidad pertenecieron estas armas. «En Peñaranda tenían un gran salón con una estatua de Hércules y allí estaba expuesta la colección. En ella había muchas armas de América,  piezas también turcas y japonesas, orientales,... Es un señor  de la más alta política y tiene acceso a todo», añade. 

«En colecciones de museos hay piezas de este tipo, pero han estado exhibidas, no tiradas en un pozo», de ahí su excepcionalidad y las sorpresas que pueden deparar, avisa la restauradora. «Es posible que nos dé sorpresas porque la misma limpieza de continuo supone una abrasión, con lo que decoraciones muy sutiles pueden haberse visto disminuidas. Aquí, por ejemplo, todo lo que es este latón tiene una decoración radial, eso en otras piezas de colecciones ha desaparecido. ¡Lo de sacar brillo está muy bien, pero poquito!», añade riendo Rodríguez, quien se sabe ante uno de los tres trabajos que más le han marcado en su carrera, junto a Villanueva de Teba (necrópolis de la Edad delHierro) y Buniel (tardorromana).

Ahora «hace falta tiempo y colaboración interdisciplinar entre restauradores, arqueólogos, historiadores» para devolver el esplendor de antaño. Empezó, tras su recuperación, con el envío de diferentes piezas al Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León de Simancas, donde se realizaron radiografías, tomografías y distintos ensayos y pruebas para dar con las técnicas más apropiadas para ensamblar de nuevo las piezas, eliminar el óxido, recuperar la decoración... De ahí salió restaurado el capacete con el que se publicitó al mundo el tesoro de Peñaranda, en la Feria ARPA. Sin embargo, la joya parece ser un casco «que por la radiografía se ha visto que tiene una decoración en relieve de altísima calidad,  comparable a las mejores piezas de la Armería Real», detalla esperanzado el directo, y «posiblemente con algún damasquinado», añade Rodríguez. 

Las piezas aguardan, embaladas y protegidas de la humedad, el momento de obtener la financiación para acometer la restauración del conjunto. «Estamos pensando hacer una exposición parcial, de las piezas más completas y comprensibles para que el público tenga ocasión de verlas y, paralelamente, ver si se puede empezar con la restauración». 

-Un sarcófago infantil hallado en Tartalés de Cilla, nueva pieza destacada del Museo de Burgos.

 Enlace: https://www.elcorreodeburgos.com

  El Museo de Burgos ha incorporado a su exposición de Nuevos Ingresos un sarcófago infantil localizado de forma fortuita en una escombrera a las afueras de Tartalés de Cilla, localidad perteneciente a la provincia de Burgos.

La pieza corresponde únicamente a la caja del contenedor funerario, faltando la tapa. Presenta forma trapezoidal y mide 98 centímetros de longitud, 31 centímetros en la cabecera y de 25 centímetros en los pies de anchura y 31 centímetros de altura. En el interior se aprecian marcas del uso del cincel en bruto, mientras que el exterior muestra un acabado más cuidado, decorado en sus cuatro frentes. En lo lados largos aparecen tres círculos acanalados e incisos, enmarcados por rectángulos también acanalados.

 Imagen del sarcófago.

Este tipo de decoración geométrica se ha visto ya plasmado en otros sarcófagos, esta vez de adultos, que están repartidos por distintos puntos de la provincia de Burgos, como en algunas localidades de la comarca de La Bureba, en la ermita de Montes Claros de Ubierna o en la necrópolis de Tubilla del Agua.

La datación se sitúa entre los siglos VI y VII d. C., en pleno periodo de dominación visigoda en la península. Esta cronología se fundamenta en la existencia de ejemplares muy similares documentados que se han podido fechar gracias a estudios de carbono 14.

El hallazgo confirma el dinamismo y la relevancia geopolítica del Desfiladero de la Horadada durante esta etapa, algo ya evidenciado por la presencia de importantes enclaves arqueológicos del mismo periodo. Entre ellos destacan, por su carácter militar, la fortaleza de Tedeja en Trespaderne, y por su dimensión cultural y religiosa, el cercano templo de Santa María de los Reyes Godos, donde también se encontraron sarcófagos con decoración geométrica de la misma tradición.

Este ejemplar confirma la continuidad, durante esta etapa, de una estructura artesanal especializada y constituye un testimonio de la existencia de una élite social destinataria de un bien funerario de tan elevado coste.

La obra podrá visitarse hasta el 15 de marzo de 2026, y se estudia su posible incorporación a la exposición permanente de la Sección de Arqueología.

-Dolmen de Sargentes de la Lora.

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

 La tercera campaña de excavación en el dolmen de Villafría no será la última, como se preveía de inicio, debido a la gran cantidad de restos humanos que ha encontrado el equipo de arqueólogos dirigido por Cristina Fraile desde el 18 de agosto. Un cráneo prácticamente completo y otros 400 huesos confirman el valor de este túmulo funerario de Sargentes de la Lora, que se muestra tal y como fue sellado por quienes lo abrieron hace unos 3.800 años, en el Neolítico, sin haber sido profanado siglos después.

 

Esas cronologías se corresponde con el cercano dolmen de La Cabaña, el más conocido de Territorio Megalítico, y vienen a ser refrendadas por los pocos, aunque valiosos, hallazgos de ajuar -objetos con los que se enterraba a los muertos- que han salido este año: una cuenta de collar de calcita y un microlito geométrico de sílex blanco, que casan con la lámina de sílex hallada en 2024. No obstante, Fraile calcula que les quedan unos 10 centímetros por excavar para llegar hasta la base de la cámara funeraria, donde suelen quedar depositadas la mayoría de esas piezas.

 

Desconocen aún el número de individuos que pueden estar aquí enterrados ni su sexo, puesto que habrá que clasificar los huesos y estudiarlos para extraer mucha información, además de someterlos a la prueba del carbono 14 al objeto de concretar su datación. No obstante, ya saben desde la pasada campaña que hay un niño, raro hallazgo en este tipo de túmulos, y que el individuo al que pertenecía el cráneo extraído -roto posmortem posiblemente por la caída de las losas del túmulo, llamadas ortostatos- sufrió una infección en una encía, según la información aportada por Angélica Santa Cruz, la experta en estos temas que forma parte de un equipo multidisciplinar, que cuenta también con la sabiduría y la experiencia de Miguel Moreno, Germán Delibes, Rodrigo Villalobos y Javier Basconcillos, geólogo del Geoparque de las Loras.

 

 

-Encuentran una iglesia visigoda inédita en las excavaciones de Olmillos de Sasamón.

 Enlace: https://www.burgosconecta.es

 

La campaña arqueológica realizada entre los días 8 y 25 de agosto en Olmillos de Sasamón ha culminado con el descubrimiento de una iglesia visigoda inédita.

Es el séptimo año de campañas arqueológicas en Sasamón, Olmillos de Sasamón y Villasandino y en esta ocasión las prospecciones geofísicas en Santa Olalla, en Olmillos de Sasamón, han identificado la planta del gran complejo suburbano dentro del que se encuentra la mencionada iglesia.

Los trabajos también se han centrado en la excavación de varios sondeos arqueológicos en el entorno de la colegiata de Santa María La Real, en Sasamón, con el objetivo de obtener información de primera mano sobre la ciudad romana de Segisamo.

El equipo de arqueólogos dirigidos por Jesús García Sánchez (Instituto de Arqueología, Mérida-CSIC-Junta de Extremadura) y José Manuel Costa-García (Universidad de Salamanca) concluyó, el pasado día 25, su séptima campaña de investigaciones en la comarca segisamonense.

Esta intervención, financiada por la Diputación de Burgos y los ayuntamientos de Sasamón y Olmillos de Sasamón, ha tenido como objetivo prioritario estudiar el poblamiento romano en la zona desde sus inicios en el siglo I a.C. hasta época tardoantigua (siglos IV-VII d.C.). La campaña se ha centrado en dos espacios: las inmediaciones de la colegiata de Santa María la Real (Sasamón) y el yacimiento de Santa Olalla (Olmillos de Sasamón).

Restos de la iglesia visigoda encontrada en Olmillos de Sasamón.

En los últimos años, el equipo de arqueólogos ha hecho uso de distintas técnicas de teledetección –incluyendo drones– y de prospección geofísica –en particular, georradar– con el objetivo de obtener planimetrías precisas de las ruinas todavía existentes en el subsuelo de la comarca. La prospección geofísica con georradar y magnetómetro es un método en auge, pues permite obtener imágenes tridimensionales del subsuelo e identificar estructuras soterradas. De este modo, es posible reconocer las trazas del antiguo callejero o las plantas de algunas edificaciones romanas sin necesidad de excavarlas. 

En el lugar de Santa Olalla, en Olmillos de Sasamón, la fotografía aérea había permitido documentar las estructuras de un gran complejo edilicio corresponda con una gran villa o asentamiento suburbano de época tardorromana (siglos III-V d.C.), a juzgar por los materiales hallados hasta la fecha. Durante la campaña de 2023, los investigadores y técnicos del Instituto de Arqueología, Mérida (IAM-CSIC) Carlos Cáceres, Stefano De Nisi y Jesús García han continuado la prospección geofísica del yacimiento en su conjunto, que ha derivado en un hallazgo excepcional.

Los investigadores contaban con indicios de un edificio rectangular rematado en ábside visible en las fotografías aéreas realizada con dron desde 2018 por José Manuel Costa-García (Universidad de Salamanca). Sin embargo, el empleo de un georradar de alta resolución ha permitido documentar la planta completa de un posible edificio de culto paleocristiano.

 

La iglesia tiene unas dimensiones de 8 por 14 metros y tiene una orientación ONO-ESE. Esta variación depende de la advocación de la iglesia siguiendo la salida del sol en el día del santoral, una liturgia introducida en el cristianismo en el siglo IV d.C. El cuerpo central está rematado por un ábside semicircular de 4,5 metros de luz en su lado sureste. Cuenta con dos espacios anexos con unas dimensiones de 4 por 5 metros: al norte, el posible baptisterio; al oeste, un nártex.

Imagen principal - Encuentran una iglesia visigoda inédita en las excavaciones de Olmillos de Sasamón

 Imagen secundaria 1 - Encuentran una iglesia visigoda inédita en las excavaciones de Olmillos de Sasamón

 

Las primeras hipótesis apuntan a una iglesia visigoda de los siglos VI-VII d.C. similar a la burgalesa Santa María de Mijangos (Merindad de Cuesta Urria), consagrada por Asterio (obispo de Oca) en el año 601. También se encuentran paralelos en otros lugares de culto cristianos como la villa de Fortunatus (Fraga, Huesca) o la iglesia exenta en Torre de Palma (Monforte, Portugal).

El hallazgo de esta iglesia permite conocer una nueva fase de ocupación del territorio de la ciudad de Segisamo tras el abandono de las grandes villas tardorromanas en el siglo V d.C. además de contribuir al estudio de la implantación del cristianismo en la Meseta y el papel que los aristócratas y obispos visigodos jugaron en la difusión del nuevo culto en el medio rural.

La iglesia se localiza en un amplísimo conjunto monumental de época romana que reúne al menos 13 edificios, muchos de ellos inéditos. Entre estos destaca una mansio, edificio destinado al reposo, alimentación y cambio de caballos en relación con la vía que comunicaba Segisamo con Clunia (Coruña del Conde, Burgos). También se han podido diferenciar estructuras destinadas al almacenamiento en conexión con un gran complejo residencial construido en torno a un gran peristilo o patio de 1200 metros cuadrados.

Excavaciones en el lugar.

En las proximidades de la Colegiata de Santa María La Real de Sasamón, los investigadores han iniciado ya la siguiente fase de estudios arqueológicos una vez evaluados los resultados de las prospecciones desarrolladas en campañas anteriroes.

Mediante la apertura de dos sondeos se ha procedido a estudiar primera mano los restos de la ciudad romana de Segisamo todavía existentes en el subsuelo de la localidad con el fin de determinar en qué momento fueron construidos y cuáles fueron las vicisitudes que vivieron hasta nuestros días.

Las excavaciones arqueológicas en contextos urbanos son siempre dificultosas, puesto que estos espacios han sido constantemente ocupados, con distintas fases de esplendor, declive, abandono, expolio y reocupación. Solo su estudio minucioso mediante el método arqueológico -que contempla la detallada documentación de las estructuras y la recuperación sistemática de cualquier material superviviente (cerámicas, vidrio, metales, restos óseos, etc.)- permite recomponer este complejo rompecabezas.

De este modo, sabemos ahora que este espacio se encontraba dentro de los límites del camposanto de la iglesia antes de que sirviese como era para la trilla. Los arqueólogos han identificado los restos de al menos siete personas enterradas en sencillas fosas con orientación E-O, según el rito cristiano. Los pobres ajuares dificultan la labor de datar los restos, pero todo parece indicar que habrían sido enterrados antes de mediados del siglo XIX.

Bajo estos niveles se atestigua la existencia de estructuras de época medieval y romana, si bien prácticamente expoliadas por el continuado uso de las ruinas como cantera para otras empresas constructivas. El volumen de material arqueológico recuperado de época romana ha sido muy voluminoso, evidenciando el carácter cosmopolita de la ciudad antigua. Así, al tiempo que se identifican vajillas finas, vidrios, pinturas sobre estuco y otros productos importados que permiten establecer conexiones con otros puntos de la península ibérica y el mundo mediterráneo, también se han recuperado cerámicas pintadas de tradición indígena que siguen los modelos de época turmoga.

Las excavaciones arqueológicas continuarán en 2024 con la intención de seguir ahondando en el conocimiento de las primeras fases de ocupación de la antigua Segisamo.

sábado, 23 de agosto de 2025

-Nueva campaña arqueológica en Quintanilla de las Viñas.

 Enlace: www.diariodeburgos.es 

La ermita de Quintanilla de las Viñas, uno de los templos más singulares y fascinantes de la provincia, fue el sábado escenario del arranque de una segunda campaña arqueológica con la aplicación de un georradar, técnica que permite detectar estructuras u objetos bajo tierra sin necesidad de realizar actuación invasiva alguna. Bajo la dirección de Cronos Arqueología, responsable también de la primera campaña, esta nueva fase (financiada por la Diputación y el Ayuntamiento de Mambrillas de Lara) esta intervención se centrará en el análisis del subsuelo, donde todo apunta que hay un yacimiento. «Queremos saber qué estructuras puede tener el edificio previas o asociadas al propio edificio; dependencias que no se han conocido porque desaparecieron en época medieval o necrópolis, por ejemplo», explican desde Cronos Arqueología.

 

Los resultados del georradar se analizarán y estudiarán en los meses que vienen, en los que también se llevará a cabo una pequeña excavación «en función de la información que nos arroje el georradar», subrayan. «Lo que estamos viendo en estos edificios tardoantiguos y visigodos es que las necrópolis tienen una orientación muy particular: en lugar de tener la orientación canónica -este/oeste, que es la cristiana, tienen orientación sur/norte. Es una pauta que estamos viendo repetida en varios edificios y queremos comprobar si en Quintanilla de las Viñas es así. Eso podría estar hablándonos de otros rituales, de si este templo fue un monasterio (que es lo más probable) etc... Esto es lo que queremos comprobar en esta campaña, antes de que termine el año».

Todos estos estudios, apuntan desde Cronos Arqueología, están orientados a poner en valor el lugar. «Podríamos estar excavando cincuenta años. Pero su parte esencial es la arquitectónica y su contexto histórico». A la espera de la publicación del estudio realizado por este equipo multidisciplinar en tan maravillosa ermita, todo apunta a que esta construcción es del siglo VII, esto es, visigótica, y no altomedieval (al menos dos siglos posterior, como afirma otra corriente historiográfica), tal y como avanzaron sus responsables el pasado 15 de junio en unas jornadas abiertas en el propio templo de tierras de Lara y recogió este periódico en su edición del día siguiente. La primera campaña se centró en las partes arquitectónicas conservadas del edificio, el ábside cuadrangular y el crucero, haciendo hincapié en analizar en profundidad lo conservado y evitar conjeturas sobre cómo pudo ser el edificio a partir de lo no conservado. Asimismo, se informó de que el estudio histórico que forma parte de la investigación había sacado a la luz documentos inéditos, aclarado errores arrastrados por la historiografía, errores reproducidos por diversos autores «que con el tiempo se acabaron convirtiendo en falsas verdades».

En este sentido, una semana más tarde, otro reportaje publicado en estas páginas recogía la otra tesis y citaba fuentes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); a este respecto, este organismo ha declinado toda responsabilidad en la autoría de las opiniones que en ese artículo se vertían para argumentar que el templo burgalés es altomedieval. «Las declaraciones que se vertían en ese reportaje retratan el desconocimiento que el informante tiene sobre la técnica, al tiempo que deja fuera de cobertura científica decenas de publicaciones en revistas del CSIC, como Arqueología de la Arquitectura, Archivo Español de Arqueología, Gladius, etc., en las que publicamos; también a la labor que ha venido realizado el Laboratorio de Geocronología del Instituto de Química Física 'Rocasolano' del CSIC, el primer laboratorio de datación por carbono 14 creado en España, con el que nuestro equipo ha venido colaborando», abundan desde Cronos. 

jueves, 7 de agosto de 2025

- Klounioq, la Clunia celtíbera que reclama su lugar.

 Enlace: https://www.elcorreodeburgos.com

 En la provincia de Burgos, entre Quintanarraya e Hinojar del Rey, hay un asentamiento arévaco que vive a la sombra del esplendor romano de Clunia. Desde hace unos años la Asociación de Estudios de la Antigüedad y el Paleoambiente, D-Argia, reivindica su papel en la historia antigua de la península. El pueblo prerromano tuvo tanta importancia como el romano, que tras el proceso de romanización, fue relevándo ese papel de capital de aquellos tiempos hasta sepultarlo prácticamente en el olvido. Se instaló en un emplazamiento cercano e inclusó romanizó su nombre. Klounioq era el nombre de este asentamiento arevaco. 

 Trabajos del año pasado en el castro donde se ubicó la capital arévaca de Klounioq.

Desde hace unos años los trabajos de excavación tratan de reconstruir un lugar clave en la conquista romana. Este año volverán a coger la brocha y el pico para rescatar el pasado arevaco de la zona.  El próximo 12 de agosto se iniciarán las excavaciones bajo la dirección de Luis Valdés y Francesc Tuset. cuentan con las subvenciones de la Diputación Provincial de Burgos y la Junta Vecinal de Quintanarraya. 

 El apoyo con la institución universitaria permitirá "consolidar las actividades arqueológicas, científicas y divulgativas programadas en el asentamiento arevaco y la participación de los estudiantes universitarios dentro de un marco de futuro para la protección y puesta en valor del yacimiento", remarcan desde D-Argia.

 Trabajos en la muralla recuperada el año pasado en el yacimiento celtíbero de Klounioq.

Álvaro Sánchez Climent y el profesor de la Isabel I Marcos Iturriaga Granado se encargará de la formación de los estudiantes en la superficie de excavación. "Además del trabajo de campo y del laboratorio, la formación contempla ámbtios de la enseñanza sobre la metodología arqueológica de campo, el método de registro del objeto arqueológico y su documentación". 

 El asentamiento arévaco se encuentra sobre los cerros conocidos como 'Los Castrillos'. Fue un enclave estratégico que establecía la división de las etnias arévaca con la váccea. Para localizar su primera referencia escrita hay que leer a Ptolomeo primero y Plinio después. El último lo designó como 'el confín de la Celtiberia'. Si la resistencia de Numancia es bien conocida, el papel de Klounioq en el enfrentamiento contra el ejército romano fue tan importante pero ha caído en el olvido. "Es un sentimiento poco atendido por la investigación, hubo algunas intervenciones a principios del siglo XX, se ha debatido sobre su posible ubicación hasta el consenso de su localización actual pero a penas ha sido investigada arqueológicamente", remarcan desde D-Argia. 

 El año pasado se descubrió la muralla de la ciudad arevaca de Klounioq.

Pero su papel fue clave en la resistencia de los íberos a los romanos. Su población se enfrentó al ejército romano republicado en dos asedios conocidos por las fuentes clásicas. Se enfrentaron a Pompeyo cuando asedia a Sertorio, el guerrero romano que se levantó contra el imperio fundando su república independiente en Hispania. Otra epopeya militar fue el asedio frustrado y la retirada de Metelo Nepote en el 56 antes de cristo. Estos relatos escritos son los que "se han refrendado con el descubrimiento de los seis campamentos que circunvalan el castro de norte a sur por el este", explica Luis Valdés, director de la excavación en una de sus publicaciones sobre los hallazgos. 

 Tras estos enfrentamientos y asedios está claro quien gana. Un siglo después de estos eventos la ciudad romana de Clunia es un hecho y su influencia crece con el tiempo. Algunos vestigios han quedado y son los que desentrañarán desde este 12 de agosto los arqueólogos que tratan de discernir "cuándo pasó la aristocracia de Klounioq a la nueva ciudad que ocupa el vecino cerro de Alto Castro, en Pañalba de Castro". 

 

- ‘Los sarcófagos de Ubierna’ recuperados en la ermita Montes Claros.

 Enlace: https://www.elcorreodeburgos.com

 Desde el año 2018 hasta 2024 los arqueólogos de la empresa Ades Arqueología y Patrimonio Cultural han excavado el entorno de la ermita de Ubierna. El resultado han sido la localización de una veintena de enterramientos. “Este 2024 se ha cerrado la excavación, no continuaremos en el trabajo de campo pero sí seguimos con la labor de estudio y de análisis de los resultados objetivos”, remarcaba el codirector de la excavación, Óscar González que dirige los trabajos arqueológicos en la zona junto con Gerardo Martínez.

La Ermita de Montesclaros de Ubierna es un entorno crucial para los vecinos de la localidad que hoy conservan orgullosos un legado de pasado visigodo, o mayor. En la excavación del interior del templo han podido establecer que “se levanta sobre una edificación de época romana, por lo que los arqueólogos creen que esta ermita pueda ser el templo de culto cristiano conservado más antiguo de España”, señalan en una nota.

 Imagen de los dos sarcófagos visigodos.

El punto más crítico de la excavación se vivió en 2022. Se localizaron dos sarcófagos que presuponían que habían permanecido intactos. “Dimos con los sarcófagos que nos parecían intactos, pero estaban en una zona difícil de acceder, aquel año fue una campaña compleja, llovía mucho y nos obligó a trasladar las piezas al Museo de Burgos”, recuerda González. El objetivo era trasladarla excavación al Museo de Burgos. “Las piezas se trasladaron aquí y tres meses después, con el barro ya seco, pudimos hacer la excavación aquí”, señala.

 Este proceso de excavación forma parte de la serie documental ‘Los sarcófagos de Ubierna’ un trabajo audiovisual diseñado por la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Burgos que en 41 minutos resume la extracción de los sarcófagos in situ en 2022, su traslado a las instalaciones museográficas, donde lo habitual es que el material llegue ya extraído, limpio, siglado y analizado, para su excavación. Cinco capítulos que no llegan a diez minutos donde se conoce de manera directa el pasado de Ubierna. “Este tipo de intervenciones nos permiten mirar nuestro pasado con nuevos ojos, la ermita siempre ha estado protegida por sus vecinos, así es como han pasado de generación en generación, y ahora disponemos de un conocimiento más profundo de nuestro pasado que, además, se proyecta al futuro”, señaló el alcalde de Merindad de Río Ubierna, José María del Olmo.

 Estos trabajos arqueológicos han sido financiados por el municipio, en total 50.000 euros desde 2018 hasta 2024. Una iniciativa que se enmarca dentro de las subvenciones que la Diputación Provincial de Burgos concede para excavaciones arqueológicas. “Cada herencia es una obligación para las administraciones de financiar un trabajo coordinado y este es un ejemplo magnífico de la defensa de las señas de identidad de un territorio”, subrayó el presidente de la Diputación Provincial de Burgos, Borja Suárez.

El estudio de los enterramientos de Ubierna implica también a la Universidad de Burgos. El Laboratorio de Evolución Humana (LEH) de la UBU ha desarrollado un estudio de los fósiles humanos para identificar quiénes son los cuerpos que se han depositado en esos sarcófagos que permanecieron sellados hasta 2022. “Se realizó un estudio antropológico, como con el resto de los restos humanos de la excavación, en el que se identificaron dos esqueletos de un hombre y una mujer de unos 50 años”, recuerda la investigadora del LEH, Rebeca García. Los individuos presentan una altura de 1,70 él y 1,60 ella y presentan enfermedades degenerativas, “los 50 años era una edad avanzada entonces”, con especial relevancia de afecciones en la columna del trabajo diario.

 El estudio de estos cuerpos se ha sometido a pruebas de datación por Carbono 14 que ha determinado que habitaron la zona de Ubierna en la segunda mitad del siglo VI. Es decir, son de época visigoda. Ahora prosiguen los estudios. “Estamos realizando trabajos de análisis de isótopos para conocer la dieta que seguían, se analiza la dentición para observar nuevas patologías y realizamos estudios de ADN antiguo para saber un poco más de esta pareja”, concluye García.

Todos los secretos de los sarcófagos de Ubierna se analizan en el documental de la UBU que se estrenará el próximo 28 de mayo a las 19 horas en el Centro Arqueológico de Ubierna, especialmente dirigido a los vecinos. En la capital se estrenará el 4 de junio a las 20.30 horas en el Museo de la Evolución Humana. A partir del 9 de junio los cinco capítulos estarán disponibles en el canal de Youtube UBUInvestiga. 

viernes, 1 de agosto de 2025

- Balance de la campaña de excavaciones 2025 en los yacimientos de la sierra de Atapuerca.

 Enlace: https://www.atapuerca.org

  El pasado 20 de junio dio comienzo la 47ª campaña de excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, bajo la dirección de Juan Luis Arsuaga, José Miguel Carretero, María Martinón-Torres, Marina Mosquera, Ignacio Martínez, Alfonso Benito y Andreu Ollé. A lo largo de varias semanas, más de 300 investigadoras e investigadores han trabajado, distribuidos en tres turnos, en los siguientes yacimientos: Sima del Elefante, Galería, Nivel TD3 y Nivel TD6 de la Gran Dolina, Penal, Cueva Fantasma, ─todos ellos ubicados en la Trinchera del Ferrocarril─; Cueva de El Mirador; asentamiento al aire libre Castrillo Base Aymerich; en los yacimientos de Cueva Mayor: Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas (interior y exterior); así como en el lavado de sedimentos a orillas del río Arlanzón, a su paso por Ibeas de Juarros (Burgos).

 

 Desde 1978, el Equipo Investigador de Atapuerca (EIA) ha trabajado de forma ininterrumpida en estos yacimientos, contribuyendo de manera fundamental al conocimiento de nuestros orígenes. Un año más, las excavaciones han sido financiadas por la Junta de Castilla y León, y han contado con la participación activa de la Fundación Atapuerca, así como con el apoyo de sus patronos y colaboradores. Además, el equipo se ha alojado en la Residencia Gil de Siloé, en la capital de Burgos, gracias también a la colaboración de la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.

 Los participantes en las excavaciones pertenecen principalmente a los centros de investigación incluidos en el Proyecto Atapuerca: Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), Institut Català de Paleoecologia Humana i Evoluciò Social (IPHES-CERCA), Centro Mixto Universidad Complutense de Madrid – Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humano (UCM - ISCIII), Universidad de Burgos (UBU), Universidad Rovira i Virgili (URV), Universidad de Alcalá (UA), Universidad de León (ULE), Universidad de Zaragoza (UNIZAR), Universidad del País Vasco (UPV) y la Universidad Isabel I (UI).

Además, en el marco de la proyección internacional del proyecto, cabe destacar la participación de varios estudiantes internacionales. Entre ellos, destacan algunos cuya incorporación ha sido posible gracias a convenios firmados por la Fundación Atapuerca, como es el caso de estudiantes del National Museum of Georgia, así como de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en este último caso en colaboración con la Universidad de Alcalá (UA).

 La Fundación Atapuerca ha vuelto a participar activamente en la campaña de excavación como lleva haciendo de forma continuada desde hace ya 26 años. A lo largo de este tiempo, su papel ha evolucionado hasta convertirse en un elemento imprescindible para el buen desarrollo de los trabajos de campo. Tal y como reconoce el propio EIA, hoy en día resulta impensable una campaña sin la participación activa de la Fundación.

Su contribución ha sido determinante tanto en términos cualitativos como cuantitativos, lo cual ha permitido al equipo investigador centrarse plenamente en el trabajo de campo, al tiempo que ha facilitado la ampliación de la duración de las campañas, el número de participantes y los yacimientos excavados. Buena parte de las personas que actualmente dirigen o coordinan los trabajos arqueológicos han recibido ayudas de investigación concedidas por la Fundación, lo que subraya su papel estratégico en la formación de nuevas generaciones de científicas y científicos.

 Entre sus principales funciones se encuentran la organización y logística de las campañas, la gestión de la documentación, la comunicación y la coordinación institucional, así como la aportación de recursos económicos complementarios a la financiación principal, que corre a cargo de la Junta de Castilla y León.

Los resultados más destacados de la campaña en cada uno de los yacimientos pueden consultarse en la página de la Fundación Atapuerca.

 

---Sima del Elefante:

 Los resultados de la campaña de excavación de 2025 en Sima del Elefante han sido muy positivos. Se han alcanzado dos grandes objetivos que inicialmente habían sido planteados. En primer lugar, se han continuado excavando la zona superior del nivel TE7, en donde apareció el fósil humano denominado “Pink” en 2022. Esta intervención ha permitido descubrir numerosos restos de fauna y herramientas líticas. En lo relativo a la fauna destaca el hallazgo de restos de caballo, gamo, castor, oso y restos en conexión anatómica de un pequeño carnívoro. La industria lítica descubierta en TE7 durante esta campaña incluye 6 pequeñas lascas talladas con diversas rocas (cuarzo, sílex cretácico y cuarcita), así como un canto rodado de caliza con diversas extracciones. Estos hallazgos nos permitirán conocer mejor las estrategias de subsistencia de los homínidos que ocupaban la sierra de Atapuerca hace aproximadamente 1,3 millones de años.Por otra parte, se ha culminado la excavación de un sondeo iniciado en 2019 con el objetivo de localizar la base de la secuencia sedimentaria de Sima del Elefante. El pasado año se encontró en este sondeo un par de cantos que podrían corresponder a una antigua terraza del río Arlanzón. La continuación del sondeo durante la campaña de 2025 ha permitido confirmar la existencia de esta terraza fluvial, que podría correlacionarse con la terraza identificada en el interior de Cueva Peluda.

---Galería.

 La campaña de 2025 en Galería se ha centrado en la excavación de la Subunidad GIIb, con una antigüedad de unos 300 000 años. Los trabajos han proporcionado más de 1300 restos faunísticos y una colección de 40 herramientas líticas. Entre la fauna recuperada dominan los restos de ciervos y de caballos, así como de bisontes, tanto infantiles como adultos. En esta campaña, destaca la recuperación de un molar de Cercopithecidae, atestiguando, por primera vez en Galería, la presencia de macaco. Las herramientas líticas recuperadas fueron elaboradas en una amplia variedad de materias primas (sílex neógeno y sílex cretácico, cuarzo, cuarcita y arenisca). Junto con lascas y percutores, se han recuperado instrumentos retocados de tamaño pequeño y mediano, como raederas y denticulados. Los resultados obtenidos sugieren que los grupos humanos utilizaron Galería como un lugar de aprovisionamiento de recursos animales, aprovechando los animales caídos a través del conducto vertical que funcionó como trampa natural. Los homínidos consumieron in situ parte de los nutrientes, como sugieren las evidencias de fracturación para consumo del tuétano. Sin embargo, la principal actividad estaba encaminada a eviscerar, descarnar y desarticular las carcasas para facilitar su transporte fuera de la cavidad.

---Gran Dolina TD3

 A lo largo de 2025 se han logrado avances significativos en la excavación del nivel TD3 de la Gran Dolina, considerado el primer nivel fértil de la secuencia estratigráfica de este importante yacimiento. Los trabajos de excavación realizados en esta campaña han aportado nuevas evidencias y hallazgos que contribuyen significativamente a los estudios sobre la historia geológica y paleoambiental del yacimiento. Tras un evento catastrófico que provocó el colapso de grandes bloques del techo y las paredes, la cueva habría quedado anegada. Estos bloques fueron recubiertos por una capa estalagmítica con formas de precipitación tipo "coliflor", típicas de ambientes subacuáticos. Posteriormente, con la apertura de la cavidad al exterior, la cueva funcionó como una trampa natural: los animales caían al interior y quedaban atrapados en pozas y charcas, formando lo que hoy conocemos como el nivel TD3.

En este nivel se han recuperado restos de grandes mamíferos que habitaron la Sierra de Atapuerca hace cerca de un millón de años, testimonio de la notable biodiversidad de la época. Se han hallado tanto individuos jóvenes como adultos seniles de herbívoros como caballos, rinocerontes, bisontes y diversos cérvidos. Entre estos últimos destacan dos especies de ciervos gigantes: el Eucladoceros y el Megaloceros. Algunos restos se encuentran en asociación anatómica, lo que sugiere que los animales murieron y se descompusieron in situ tras caer en la cueva. También se han identificado restos de carnívoros, incluyendo félidos, cánidos y osos. Estos últimos podrían haber accedido al interior a través de galerías secundarias durante periodos de hibernación, falleciendo en la cueva.

Entre los hallazgos más destacados de esta campaña figuran un impresionante cráneo completo de jaguar europeo —clave para futuros estudios paleontológicos—, una mandíbula casi completa de un antepasado del lobo, así como varias mandíbulas de caballo, escápulas, metápodos y falanges de ciervo gigante, restos de bisontes y rinocerontes. Y, cómo no, restos de osos: tanto de individuos infantiles como de ejemplares seniles, que siguen aportando valiosa información sobre una especie descrita en Atapuerca como posible antecesora de los osos de las cavernas. Estos hallazgos refuerzan la importancia del nivel TD3 para comprender los ecosistemas del Pleistoceno en Europa y subrayan el valor excepcional del yacimiento de la Gran Dolina en el estudio de la evolución faunística y ambiental de la región.

---Gran Dolina TD6

 La campaña de 2025 ha dado continuidad a la tercera fase de excavación en la unidad TD6 del yacimiento de Gran Dolina, iniciada hace dos años. Se trata de la unidad que contiene el conocido Estrato Aurora (TD6.2), donde, en dos periodos anteriores (1994-1997 y 2003-2011) se pusieron al descubierto los restos de un campamento de hace 850 000 años. En él aparecieron alrededor de 180 fósiles humanos junto a una gran cantidad de restos de ciervos, caballos, bóvidos y otros animales, así como un conjunto de herramientas de piedra que habían sido producidas, utilizadas y abandonadas en el lugar. El estudio de estos fósiles permitió documentar el evento de canibalismo más antiguo conocido hasta el momento y, por otra parte, puso de manifiesto una combinación de rasgos anatómicos que llevó a la propuesta, en 1997, de la nueva especie Homo antecessor.

Los trabajos de este año han continuado centrados en excavar el techo de la unidad (denominado TD6.1). En él, se ha documentado una letrina de hienas, con más de 1300 coprolitos (heces fósiles) de este carnívoro, lo cual aporta una singular y valiosa información paleoecológica sobre el momento en el que se dejó de usar la cueva como campamento. En contacto con la capa de coprolitos, además de algunos huesos de animales, están apareciendo instrumentos de piedra realizados en diferentes materias primas, y un nuevo conjunto compuesto por 10 fósiles de Homo antecessor. En primer lugar, contamos con 2 dientes, que han permitido identificar un nuevo individuo, un adulto joven. Además, tenemos 3 nuevas vértebras, una falange del dedo índice, un fragmento de costilla, y tres fragmentos de huesos de las extremidades. Algunos de estos restos presentan huellas de carnicería en forma de marcas de corte e impactos de percusión derivados de su fracturación para el aprovechamiento de la médula ósea. En definitiva, se trata de nuevas muestras de las prácticas caníbales registradas en TD6. Entre ellas, llama la atención un fragmento de la segunda vértebra cervical o axis de un individuo infantil (de entre 2 y 4 años), que presenta unas marcas de corte derivadas de la separación de la cabeza del tronco. Los resultados de esta campaña dan fe del riquísimo contenido fosilífero de TD6, con ya 200 fósiles humanos y auguran unas excelentes campañas para los próximos años. Todo ello, sin lugar a dudas, refuerza el interés de la comunidad científica internacional por la investigación realizada por el EIA.

---Penal.

 El yacimiento de Penal constituye una acumulación sedimentaria estrechamente relacionada con la de Gran Dolina, hasta el punto de poder considerarse parte del mismo depósito, actualmente dividido en dos por la construcción de la trinchera del ferrocarril a finales del siglo XIX. Si bien en estos momentos se está trabajando en el análisis de muestras para datación por Resonancia Paramagnética Electrónica y Luminiscencia, el hallazgo de la musaraña Dolinasorex glyphodon en sus niveles superiores reforzaría la hipótesis de que toda la secuencia pertenece al Pleistoceno inferior, es decir, anterior a los 780 000 años.

Durante esta campaña se han excavado niveles de diferente antigüedad. Los depósitos más fértiles se concentran en la zona próxima al corte de la trinchera, lo que dificulta su acceso. Por ello, y para intervenir en estas áreas, se utilizó durante una semana un brazo articulado elevado, que permitió recuperar materiales prácticamente aflorantes en superficie, correspondientes al conocido como nivel TP1. En una superficie de apenas cinco metros cuadrados, TP1 ha proporcionado una docena de piezas de industria lítica elaboradas sobre cinco tipos distintos de materias primas: destacan la cuarcita y la cuarzoarenita, aunque también se han identificado útiles en sílex, caliza y arenisca. Esta notable diversidad de materias primas constituye un patrón característico de la especie Homo antecessor, considerada generalista al aprovechar prácticamente cualquier recurso disponible para la fabricación de herramientas.

Respecto a las cadenas de producción, se han documentado cantos de arenisca posiblemente estallados al ser golpeados contra huesos, así como varias lascas, dos de ellas retocadas. Entre estas últimas destaca un denticulado de excepcional factura, realizado sobre una lasca de cuarcita, que presenta varios levantamientos dorsales paralelos, indicativos de una talla organizada del núcleo. Todos estos elementos refuerzan la similitud de este conjunto con la industria atribuida a Homo antecessor, por lo que todo apunta a que podríamos estar excavando una extensión de TD6 al otro lado de la Trinchera, en las proximidades de la antigua entrada de la cueva.

En la zona interior del yacimiento, concretamente en el sector conocido como Titanic, se han excavado niveles inferiores y, por tanto, más antiguos. En los niveles TP6 y TP9 se han recuperado algunos restos de fauna, entre los que destacamos el hallazgo de dientes de oso, lo que confirma el elevado potencial estratigráfico del yacimiento. Se estima una secuencia de hasta ocho metros de sedimentos fértiles, lo que justifica su excavación sistemática en futuras campañas. 

---Cueva Fantasma.

En Cueva Fantasma la excavación se sigue desarrollando en los sectores del yacimiento, el sondeo del sector de entrada de Cueva Fantasma (CF), cuyo tramo superior documenta niveles de ocupación de los neandertales, y en el sector interno o Sala Fantasma (SF), vinculado a un cubil de hienas. En el sector de entrada de Cueva Fantasma se intervenido en el nivel CF24, de entre 70-100 mil años de antigüedad aproximada. Este nivel, ha aportado un interesante conjunto de útiles líticos entre los que se han identificados raederas y puntas, así como pequeños restos de talla, de sílex, cuartita y arenisca, elaborados con el método de talla Levallois (Paleolítico medio).

Entre los restos faunísticos destaca la acumulación de caballos, con restos pertenecientes a vértebras y articulaciones de las patas y de caballo. Estos huesos presentan marcas de actividad humana (como la fractura para la extracción de médula ósea). La industria lítica y los huesos intervenidos confirman a este sector como el área de mayor actividad de los neandertales en la cueva, pero sus visitas en esta zona son muy esporádicas. En el sector de Sala Fantasma, situado en la parte interna de la cueva y el de mayores dimensiones del yacimiento, se ha intervenido en los subniveles SF30A y SF30B. En el área contigua al sector de entrada, se ha excavado la zona vinculada a una antigua charca, en donde aparece una importante acumulación de restos de caballos, sin ningún tipo de marcas. Por su parte el sector más profundo, un cubil de hienas, contiene una gran acumulación de restos de caballos y ciervos, así como un gran bóvido, consumidos, roídos y muy alterados por las hienas. También se han recuperado huesos de hiena, león, entre otros carnívoros. Esta superficie es la más moderna de las tres, pudiendo tener una antigüedad aproximada de unos 50 mil años.

Por último, en el sondeo estratigráfico situado en tramo inferior de CF, la intervención de 2025 ha profundizado en el nivel CF19, y CF 18, destaca la presencia de numerosos coprolitos de hiena gigante (Pachycrocuta) así como restos de herbívoros, desatacando una cornamenta de ciervo (Dama dama), vinculados en el Pleistoceno inferior, en torno al millón de años.

---Cueva de El Mirador.

 Esta campaña la excavación en la cueva de El Mirador se ha llevado a cabo durante tres semanas, con un equipo de diez personas, profundizando en los sondeos abiertos en ambos lados de la cavidad. Se han excavado niveles del neolítico antiguo, con una antigüedad de cerca de 7000 años, ricos en restos de fauna, predominantemente doméstica, y de cultura material, principalmente cerámica e instrumentos líticos y óseos. Asimismo, se han recuperado restos de plantas carbonizadas entre las destacan semillas de cereales y bulbos. Estos restos forman parte de las actividades domésticas y de gestión del ganado de los grupos que practicaban la ganadería y la agricultura en este entorno.

Tal y como ya habíamos destacado en la campaña anterior, han continuado apareciendo restos de calizas con pigmentos que podrían corresponder a pinturas realizadas en las paredes de la cueva. Este año destaca el descubrimiento de un fragmento de caliza con una serie de trazos realizados con pigmento negro, probablemente carbón. Durante la campaña se ha implementado un nuevo protocolo, que permite canalizar de manera más precisa los diferentes análisis de microrrestos arqueobotánicos y de química analítica que se realizan sobre las superficies de las cerámicas y materiales líticos con posterioridad, en el laboratorio. Entre estos restos se identifican, sobre las paredes internas de las cerámicas, residuos del denominado “socarrat” que evidencian restos de comida. Con la combinación de la química analítica y el análisis de los residuos en las cerámicas obtenemos información más exacta sobre qué ingredientes se cocinaban.

---El Portalón de Cueva Mayor.

 En El Portalón de Cueva Mayor, desde el año 2014 se está excavando en dos áreas distintas, una correspondiente a momentos de la Edad del Bronce y otra al periodo Neolítico antiguo. Dentro de la cultura material recuperada en los niveles neolíticos, datados alrededor de hace 7300 años, se encuentra un área de actividad centrada en la realización de decenas de fuegos/hogares para, por ejemplo, el procesado de comida o el tratamiento térmico del sílex a la hora de tallarlo. Entre los animales consumidos destaca la gran abundancia de restos de caballos salvajes, lo que demuestra una gran dependencia aún de la actividad cinegética de estas primeras poblaciones neolíticas, aunque complementen la dieta con el consumo de animales domésticos como ovejas, cabrás y vacas. Además, se encuentran también útiles en hueso como punzones y agujas, algunos elementos de adorno como cuentas de conchas marinas, además de abundantes fragmentos de cerámicas, algunas finamente decoradas. Se han encontrado también abundantes herramientas en piedra como pequeñas láminas de sílex, percutores, molinos, hachas pulidas, etc.

Del conjunto de cultura material correspondiente a la Edad del Bronce, e un nivel entre 3300 y 3600 años, se puede destacar la excavación de un nivel muy rico en restos arqueológicos, con abundantes hogares y una importante cantidad de fragmentos óseos y cerámica lisa junto a otros decorados y de fina factura. La industria lítica está representada por abundantes fragmentos de sílex, cuarcitas y areniscas. La fauna doméstica está representada por ovicaprinos, cerdos y algunos restos de caballo, y la salvaje sobre todo por ciervos y corzos. Como novedad de este año, durante el triado de los materiales recuperados en el proceso de flotación en el río, se han encontrado restos de ratón doméstico - Mus musculus – en estos niveles, lo que podría representar la presencia más antigua de esta especie registrada hasta ahora en la Península Ibérica.

---Sima de los Huesos.

En la Sima de los Huesos se han empezado a excavar dos nuevos cuadros, lo que hace que el hallazgo de fósiles humanos se demore. La secuencia es siempre la misma. Arriba del todo quedan restos de los sedimentos revueltos por décadas de remociones de aficionados anteriores al proyecto de excavación científica de Atapuerca. Por debajo del nivel revuelto hay un nivel con abundantes fósiles de oso y sin restos humanos. Y más abajo todavía está el nivel que contiene los fósiles humanos. En esta campaña se ha llegado al nivel de los fósiles de oso, y se ha hallado un fósil humano que corresponde al metatarso del pie.

---Galería de las Estatuas Exterior.

 El yacimiento de Galería de las Estatuas Exterior (EE) está enclavado en la ladera suroccidental de la sierra de Atapuerca, justo por encima del yacimiento de la Sima del Elefante. Se comenzó a excavar en la campaña de 2020 y constituye una antigua entrada de cueva, hoy colmatada de sedimentos, que daba acceso a la Galería de las Estatuas de la Cueva Mayor. En EE se han descubierto dos niveles con ocupación humana. El más antiguo ha proporcionado cuatro bifaces que sugieren una antigüedad superior a los niveles excavados en el yacimiento de Galería de las Estatuas interior (alrededor de 110 000 años) y equivalente a los niveles superiores de la Sima del Elefante y del nivel TD10 de la Gran Dolina. Por otro lado, el nivel con ocupación humana más moderno está caracterizado por la presencia de industria lítica de tipo musteriense, la propia de los neandertales.

Durante la campaña de 2025 se ha intervenido en el nivel superior del yacimiento que corresponde a un momento de ocupación por los neandertales. Se han recuperado más de tres centenares de piezas de industria lítica de diferentes tamaños entre las que destacan algunos núcleos que fueron trabajados hasta su agotamiento para la extracción de lascas preformateadas. Estos núcleos son piezas especialmente interesantes, pues permiten a los especialistas reconstruir la estrategia empleada por los neandertales para la extracción de dichas lascas. Destaca también la poca presencia de restos de fauna fósil, lo que sugiere que el nivel excavado en esta campaña puede ser interpretado como un taller en el que se elaboraban las piezas de industria que serían empleadas en otros lugares y no como una ocupación intensa para el consumo de fauna.

---Galería de las Estatuas Interior.

 En Galería de las Estatuas Interior se ha ampliado la excavación tres cuadros por el lado en el que aparecieron dos fósiles humanos de neandertales en campañas anteriores. La ampliación de la excavación obliga a levantar una gruesa costra estalagmita. El nivel superior de la estratigrafía, por debajo del suelo estalagmitico, corresponde a la etapa final del cierre por colmatación de la boca de la cueva y tiene pocos restos arqueopaleontológicos. Ya se ha excavado en los tres cuadros este nivel pobre y se trabaja en uno mucho más rico, aunque todavía por encima de las cotas de los fósiles humanos. Entre los numerosos restos encontrados destaca una falange de león, especie que todavía no había sido encontrada en el yacimiento.

---Asentamiento al aire libre Aimercih. 

Durante esta campaña se ha continuado con el trabajo en uno de los asentamientos al aire libre del entorno de la Sierra. Concretamente en el sitio denominado Aymerich, situado en la Base Militar Cid Campeador, este asentamiento se localiza en un depósito de arroyada conservado en la ladera norte del valle del Arlanzón, desde donde se divisa la vega del río y está atravesada por un estrato terciario con grandes bloques de sílex que proporcionaba un filón de materia prima para la industria de las poblaciones paleolíticas.

Este sitio se abrió el año pasado, recuperándose gran cantidad de material. Este año un equipo de 9 personas han continuado los trabajos, abriendo una cata nueva para estudiar la estratigrafía del lugar y el conjunto de herramientas líticas que alberga. Como resultado de estas dos campañas se han recuperado más de 3000 piezas de sílex neógeno que parecen delatar otra ocupación neandertal al aire libre, que junto con las otras estudiadas estos últimos 20 años conforman el paisaje habitado por estos grupos desde hace cien mil años hasta hace unos 40 000.

  

 

-Los huesos de un niño canibalizado reafirman esta práctica entre humanos en Atapuerca.

 Enlace: https://www.elconfidencial.com

 Un niño fue decapitado y canibalizado hace 850.000 años, según sugieren las marcas de cortes en uno de los huesos de su cuello. Este fue hallado en la cueva de la Gran Dolina, en el yacimiento arqueológico de Atapuerca. El análisis del hueso ha confirmado que el niño tenía entre dos y cinco años cuando falleció.

"Es un caso particularmente impactante", señaló Palmira Saladié, codirectora de la excavación, según informa Live Science. "No solo por la edad del niño, también por la precisión de las marcas de corte, que demuestran que era una presa".

Todos los esqueletos recién descubiertos pertenecían al Homo antecessor, una especie de humano arcaico que se extinguió hace 770.000 años. El Homo antecessor solo se ha identificado en el yacimiento de Atapuerca, por lo que su posición en el árbol genealógico humano no está del todo clara. Desde su descubrimiento en 1997, los expertos han debatido si este antiguo grupo humano fue el ancestro de los neandertales y los humanos o si se trata de una rama del linaje humano. En cualquier caso, es el pariente humano más antiguo hallado en Europa. 

 Foto:  La vértebra cervical del niño. (Maria D. Guillén / IPHES-CERCA)

La cueva de Gran Dolina ya ha revelado más de dos docenas de ejemplos de canibalismo humano a lo largo de tres décadas de excavación en el yacimiento. Aproximadamente el 30% de los huesos encontrados en la cueva hasta la fecha presentan marcas de corte que sugieren que estos primeros humanos fueron devorados. La conservación de los fósiles es extraordinaria, según declara Saladié.

"Las marcas de corte en los huesos no aparecen de forma aislada", apunta. "Se han identificado mordeduras, lo que es la evidencia más fiable de que los cuerpos encontrados en el yacimiento fueron efectivamente consumidos". Los esqueletos recién descubiertos refuerzan la idea de que los primeros humanos usaban a sus compañeros como recurso alimenticio o incluso medio para controlar el territorio.

Los diez esqueletos, incluyendo el del niño decapitado y canibalizado, se encontraron en un nivel del yacimiento que data de hace entre 850.000 y 780.000 años. Estas fechas convierten a los huesos en la evidencia más temprana de parientes humanos en Europa, y también son el ejemplo definitivo más antiguo de canibalismo humano hasta la fecha.

La evidencia anterior de canibalismo data de hace 1,45 millones de años en Kenia, pero no está claro si las marcas de corte se deben a ello. Gran Dolina aún no ha sido completamente excavada y podría estar ocultando más restos humanos que podrían arrojar luz sobre el Homo antecessor, ese enigmático pariente humano.