viernes, 23 de septiembre de 2022

-Hallan el posible acceso a la torre medieval de Guzmán.

 Fuente: https://www.diariodeburgos.es

 

La segunda campaña de excavaciones en Guzmán encara su recta final con buen sabor de boca para los arqueólogos de la Universidad Rey Juan Carlos. Uno de los directores de este proyecto, Alberto Polo, detalla que han encontrado restos de las distintas caras de la torre octogonal del castillo en ruinas de la localidad ribereña, además del posible acceso a esta torre en la zona oeste.

Este verano han dado un salto notable a su investigación al pasar de un sondeo de 4x4 metros a uno de 8x16. Los arqueólogos han conseguido descubrir prácticamente la planta entera de la torre superior, ya que se trata de unos restos aposentados en la base de otra estructura más antigua. Según las primeras estimaciones, la torre mediría cerca de 8x8 metros. Falta por destapar el lado norte, algo que tienen previsto ejecutar en una tercera campaña el próximo verano. Por ahora no pueden precisar de qué época data, pero Polo apunta que "por su morfología, mínimo del siglo XII- XIII".

Después, la idea del Ayuntamiento de Guzmán, según indica Polo, es "restaurar, conservar y poner todo en valor, crear un sitio arqueológico y unirlo al Palacio y a la iglesia de San Juan Bautista" dentro de su apuesta por mantener el patrimonio.

Durante las excavaciones, en las que han participado una decena de investigadores, también ha aflorado abundante cerámica altomedieval y plenomedieval. Sobre todo, ollas, cazuelas y tinajas para vino o aceite. A ello se suman restos de fauna, especialmente ovejas y cabras, además de "un nivel de cenizas muy grande del final del desmonte de la torre".

A partir de ahora, una vez que hoy sábado los arqueólogos realicen una jornada de puertas abiertas para dar a conocer los resultados a los vecinos de Guzmán, quedará por llevar a cabo el trabajo de laboratorio. "Se hace un análisis y estudio de todos los materiales para ver cronologías y otros datos que puedan ser interesantes", explica Polo, mientras recalca la importancia de determinar su contexto. Otro punto a destacar es que a lo largo de las últimas semanas han contado con la ayuda de varios vecinos de Guzmán. Según comenta, el hecho de involucrar a la gente en las labores arqueológicas favorece la conservación y el respeto del patrimonio.


-Sale a la luz en Belorado una ciudad romana.

 Fuente: https://www.diariodeburgos.es

La utilización el año pasado del georradar en las excavaciones del yacimiento romano de La Mesa, en el oeste de Belorado, ha permitido ir sobre seguro en la campaña de este verano que se da por concluida hoy, jornada en la que está prevista una conferencia (20:30 h.) en el Teatro Reina Sofía para hacer balance no solo de estas dos semanas sino de los diez años de trabajo en ese entorno y los descubrimientos realizados. 

Los trabajos, dirigidos por Joan Oller, de la Universidad Autónoma de Barcelona, se han centrado en esta ocasión en dos sondeos, siguiendo la estela de las 'anomalías' detectadas por el georradar sobre una superficie de 10 hectáreas, y que dejaron claro que en el subsuelo se conservan restos de una ciudad romana. Ahora se ha desentrañado parte de esa estructura urbana al aflorar en el primero de los sondeos una calle con el pavimento conservado e incluso, lo que podría ser un pequeño pórtico; además, adosada a la calle se ven lo que sería una isla de casas entre calles, «mínimo unos seis ámbitos con dos fases de época romana», concluye Oller. Este explica que La Mesa ofrece un diseño curioso en comparación a la imagen que existe de una clásica ciudad romana. Para empezar, no se ha hallado ninguna plaza o foro grande, pero sí el asentamiento bien organizado por grandes calles que van dirección norte-sur y con una distancia entre ellas de unos 25 o 30 metros, y en medio las casas, muy variadas, unas sencillas con varios habitáculos y otras más lujosas y con habitaciones más grandes tipo domus romana, con pequeños peristilos y pintadas de rojo, por los restos encontrados. Como curiosidad, esta campaña se han localizado unas pinzas de bronces intactas para depilar, así como fichas de juegos y fragmentos de vidrio.

No menos importante es el hallazgo en el segundo sondeo, donde ha salido a la luz una gran cisterna para el almacenamiento de agua, un descubrimiento importante porque se trataría de la primera infraestructura pública localizada en el yacimiento para uso común de la población. Oller añade que ahora mismo es difícil calcular cuantos litros podía almacenar, «porque solo se conserva la base, no el alzado que ha sido arrasado por muchos años de cultivo del terreno». En todo caso, añade, a partir de esa base, con unas medidas de 5x 8 metros, ahora se podrán hacer los cálculos volumétricos para determinar su posible capacidad. 

El director de la excavación cree que en el yacimiento se encontrarán más almacenamientos en el futuro, por las propias anomalías detectadas por el georradar similares a esa cisterna, «lo cual tiene lógica, al estar el río Tirón al lado, se trae el agua y se acumula para el uso del pueblo», añade. Tampoco se ha localizado de momento ninguna estructura de conducción de ese agua, aunque los agricultores han encontrado canalizaciones de plomo que podrían responder a un sistema de distribución, «pero aún no hemos encontrado nada», añade. 

Este entramado urbano confirma que La Mesa fue un asentamiento rural de unas 20 hectáreas, que podría situarse en un término medio, es decir, explica Oller muy gráficamente, entre una gran ciudad como Clunia y una villa. Habría 2 fases de asentamiento, una primera en los siglos I y II después de Cristo, y una tardía del IV o V. 

Tampoco plantea dudas el modo de vida de sus pobladores, que se dedicaban a la agricultura y la ganadería como ponen de manifiesto distintos hallazgos a lo largo de estos 10 años, como molinos para la producción agrícola y restos fauna como ovejas, vacas, cabras y cerdos. Así, el director del proyecto recuerda que en años anteriores se localizó una especie de matadero o carnicería de animales.Las excavaciones en La Mesa cuentan con el apoyo del Ayuntamiento beliforano y de la Diputación Provincial de Burgos.

miércoles, 17 de agosto de 2022

-El muro de los enigmas. (San Pedro Royales)

 Fuente: www.diariodeburgos.es

 

A veces la arqueología resuelve enigmas y otras los descubrimientos abren tantas incógnitas históricas como fosas. Eso ha ocurrido en la tercera campaña de excavaciones del puente medieval y el hospital jacobeo de San Pedro Royales, un emplazamiento entre las orillas burgalesa y palentina del Pisuerga en el que ha aparecido un muro de tal entidad que plantea infinidad de cuestiones a los investigadores.

Alejandro Ramos, codirector del Proyecto Royales junto conRaúl Rubio, las lanza al aire como una metralleta. ¿Por qué un hospital tan pequeño, en el medio de la nada, tiene esa muralla? ¿Por qué es tan grande? ¿Fue defensiva? ¿Era una frontera?¿Quién lo sufragó? ¿Cómo es que eligieron piedras de canteras a más de 40 kilómetros en vez de las areniscas de explotaciones cercanas, y así una y otra vez hasta llegar a la gran pregunta, la clave de bóveda. «¿Por qué se construye el puente aquí?», prosigue, un emplazamiento con unas enormes cuestas en la zona burgalesa, hacia Rezmondo. De ahí que no solo en la tierra, sino también en los archivos históricos hayan empezado a buscar el nexo histórico entre los reyes y el complejo jacobeo, que todo apunta a que pudo ser un hombre, o una mujer, con el suficiente poder o los vínculos familiares lo bastante fuertes con la corte castellana como para atraer tamaña inversión a este punto del Pisuerga. Maneja solo dos certezas: «No es casualidad que esté aquí» y «esto solo lo pueden hacer rentas reales o de un obispo».

Los sillares del muro que han aparecido tienen unos 80 centímetros de largo por entre 46 y 50 de alto. Antes de toparse con el nivel freático del río han encontrado un saliente, lo que parece una especie de contrafuerte, que podría bajar más metros. El muro está confeccionado con arenisca «de muy buena calidad, que traen posiblemente de las canteras de Aguilar de Campoo», especula Ramos.

Han excavado también el resto de la vanguardia del puente y su acceso con ayuda este año de 9 estudiantes de diversas universidades y centros académicos, uno de ellos francés y otro checo. Gracias al apoyo del Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga, del que depende la pedanía palentina de Olmos, y al burgalés de Rezmondo pueden llevar adelante los trabajos.Siguen esperando, por contra, la ayuda de la Diputación de Palencia, con la que creen que se podría dar el impulso definitivo alproyectoRoyales y convertirlo en un enclave turístico-cultural de referencia, al ser un yacimiento único.

Donde el verano pasado había girasoles hoy ha crecido el cereal. La cosecha se ha retrasado y los excavadores han tenido el tiempo justo de realizar unos sondeos en la finca. Gracias a un dron han comprobado lo que se intuye por las espigas. Allí donde crecen menos estuvo la planta de una de las ermitas del hospital que patrocinó la Casa de Lara, todopoderosa en la Castilla de los siglos XII y XIII. «Probablemente es la del siglo XVI o XVII. Nos faltaría saber dónde está la iglesia vieja», explica Ramos. La decepción de la campaña ha llegado precisamente al final, porque no se ha encontrado ningún vestigio en esa zona de la excavación. En cualquier caso, el hallazgo de la muralla compensa todo lo demás y abre un sinfín de posibilidad para investigar.

El codirector burgalés del Proyecto Royales siempre invita a los visitantes a«entender el puente como una pequeña ciudad», en la que vivían el encargado del paso, los molineros y sus familias, los vecinos de la comarca que traían el trigo, los rebaños que bajaban a pastar en el entorno... No resulta fácil, puesto que «el paisaje está muy alterado». El río se ha desviado, el terreno se ha rellenado varios metros, se han plantado chopos que no existían hasta la segunda mitad del siglo XX, la maquinaria agrícola y de la Confederación ha removido restos...

Por esta ruta del Camino de Santiago pasaron hace siglos peregrinos. Ellos conocen los secretos de las marcas de cantero -unas muy similares se han localizado en monasterios del siglo XII- de un puente que se salvó de la destrucción total el único arco de los 8 que tuvo. Entre los próximos proyectos, su reconstrucción en 3D, la consolidación del tajamar, un paso tibetano que vuelva a unir las dos orillas de Palencia y Burgos, una jornada de puertas abiertas...

El equipo de excavación ha concluido ya la campaña de este año, aunque ahora queda un interesante trabajo de laborativo e investigación en los archivos. Además, el yacimiento sigue ahí, con esa lunz especial, y abierto a cualquiera que busque explorar los enigmas de Royales.


-Asalto a los secretos del asedio romano al Cerro de Castarreño (Olmillos de Sasamón).

 Fuente: https://www.diariodeburgos.es

 Prospección geofísica y excavación arqueológica sobre el terreno, en septiembre de 2021.

El equipo de arqueólogos dirigidos por Jesús García Sánchez (Instituto de Arqueología, Mérida. CSIC-Junta de Extremadura) y José Manuel Costa-García (Universidad de Salamanca) vuelve a investigar el pasado de la comarca segisamonense por sexto año consecutivo. Esta intervención, financiada por la Diputación de Burgos y los ayuntamientos de Sasamón, Olmillos de Sasamón y Villasandino, tiene como objetivo estudiar los vestigios de un importante dispositivo de asedio romano alrededor del Cerro de Castarreño (Olmillos de Sasamón), así como continuar generando nueva información arqueológica sobre la importante ciudad romana de Segisamo (Sasamón), según informa Roman Army en un comunicado de prensa.

Mediante el uso de distintas técnicas de teledección –incluyendo drones-, los arqueólogos lograron documentar en los últimos años una doble línea de fosos que, por espacio de más de 6 kilómetros rodea el castro por completo. Asimismo, se han documentado varios campamentos militares romanos y un segundo alineamiento doble al exterior. Aunque en la península ibérica se han documentado otros escenarios de asedio de época romana -casos de Numancia (Soria) o La Loma (Santibáñez de la Peña, Palencia), el paralelo más próximo –cronológica y morfológicamente hablando- parece ser el cerco de Julio César alrededor de Alesia (Francia) a mediados del siglo I a. C. 

Durante la campaña arqueológica de 2021 se prospectaron con métodos geofísicos algunas de estas estructuras. La prospección geofísica con georradar y magnetómetro es un método en auge, pues permite obtener imágenes tridimensionales del subsuelo sin necesidad de excavaciones, para así identificar estructuras soterradas. Esto permitió conocer mejor el cerco, así como planificar posteriores intervenciones arqueológicas. Hasta la fecha, los miembros del equipo han prospectado con georradar lugares tan emblemáticos como la necrópolis de Pinilla Trasmonte, complejos vilicarios en Almenara de Adaja o amplios sectores de la ciudad romana de Segisamo. En colaboración con el Laboratorio de Arqueología no invasiva (MINARQLAB) del CSIC-IAM, la prospección de 2022 cubrirá otro sector del cerco completamente inédito y otro pequeño recinto recientemente documentado en las proximidades de Villasandino, así como diferentes áreas de la ciudad de Segisamo, cuyo urbanismo se conoce mejor a medida que avanzan los trabajos.

 

A continuación, se excavarán varios sondeos con el objetivo de documentar las estructuras, comprender su morfología, extraer elementos de cultura material relevante y tomar muestras para la datación por radiocarbono y luminiscencia de los antiguos fosos. Estos métodos, ya usados en 2021, permiten conocer con gran precisión cuándo se formaron esas potentes estructuras defensivas. Así, durante los trabajos desarrollados el agosto pasado, se recuperaron fragmentos de cerámica y algunas piezas del equipo militar romano que permiten situar el complejo sistema de campamentos y líneas de asedio en un momento anterior al inicio de la era cristiana.

Un pasado por (re)descubrir. Hasta el momento, únicamente se contaba con los escritos fragmentarios de algunos autores griegos y latinos para reconstruir la historia de la conquista de la comarca segisamonense. A partir de estos registros sabemos que los romanos conquistaron el centro peninsular e finales del siglo II a. C., pero la comarca del Odra-Pisuerga no quedaría definitivamente integrada en el Imperio Romano hasta finales del siglo I a. C. Esta integración supuso notables cambios en el paisaje. Los viejos poblados de la Edad del Hierro -como el oppidum del Cerro Castarreño (Olmillos de Sasamón), excavado en los años 2018-2020- fueron abandonados en favor de otro tipo de núcleos de cuño romano -como la recién fundada ciudad de Segisamo (Sasamón)-. Además, aparecieron nuevas infraestructuras públicas -vías, acueductos, etc.- y comenzaron a explotarse los campos de forma más intensa con el objetivo de obtener productos agrícolas con las que alimentar a la creciente población.

Sin embargo, quedan aún en el aire muchas incógnitas alrededor de este proceso de transición. Todo parece indicar que este cambio no se produjo de forma pacífica, pero desconocemos el destino de los antiguos Turmogos. ¿Arrasaron los romanos el Cerro de Castarreño? ¿Abandonaron los Turmogos sus asentamientos fortificados para habitar las nuevas ciudades? ¿De qué modo se integraron en el nuevo sistema? ¿Se respetaron sus derechos y costumbres? Las estructuras descubiertas recientemente podrían ayudar a responder estas preguntas.

 

En anteriores campañas (2017 a 2020), los arqueólogos han estudiado numerosos yacimientos en la campiña de Sasamón. Así, se estudiaron dos enclaves relacionados con el ejército romano (Carrecastro y Santa Eulalia), se prospectó el área urbana bajo el actual pueblo de Sasamón y se iniciaron los trabajos de excavación en el Cerro. Para ello se emplearon fotografías aéreas modernas y antiguas en color y en infrarrojo, imágenes satelitales y reconstrucciones 3D del territorio a partir de datos LIDAR. Se han usado, además otras técnicas sofisticadas y novedosas como la prospección geofísica o la generación de cartografías a partir de fotografías tomadas por medio de drones. 

De este modo se ha logrado conocer mejor el urbanismo romano de Segisamo -identificándose las trazas de sus calles y edificios-, reconocer la existencia de antiguos campamentos romanos e incluso recuperar materiales relacionados tanto con el ejército como con la vida cotidiana durante la Antigüedad. Por su parte, en 2018 se inició la excavación de una estructura identificada mediante estas tecnologías y que delimitaba el espolón septentrional del Cerro de Castarreño -donde actualmente se encuentran las antenas de telefonía-. La apertura de varios sondeos permitió documentar un potente foso excavado en el páramo y de un talud situado al interior del mismo. Todo parece indicar que el poblado se abandonó en relación con la llegada de Roma a la comarca y que ese abandono no fue tan pacífico como se creía. La campaña de 2021 vino a confirmar este punto al conocerse mejor los campamentos y estructuras defensivas construidas por los romanos.

Arqueólogos de diversos países (Reino Unido, República Checa, Alemania, Holanda, Portugal, España, Estados Unidos, Bulgaria, Italia) e instituciones han formado parte en el pasado de este proyecto.

El colectivo de investigación romanarmy.eu reúne a un conjunto de arqueólogos profesionales e investigadores de diversas instituciones (Universidades de Salamanca, Oviedo, Exeter y Minho; institutos de investigación como el Incipit-CSIC o el IAM) que estudian la presencia del ejército romano en el norte peninsular y las transformaciones que provocó la llegada de Roma en estos territorios. En los últimos años, el colectivo ha descubierto y estudiado numerosos yacimientos arqueológicos, lo que le ha permitido ofrecer visiones innovadoras sobre este proceso.

A través de una iniciativa centralizada en la web romanarmy.eu y en las redes sociales vinculadas, están llevando a cabo una tarea de difusión y visibilización de los nuevos hallazgos y análisis sobre estas evidencias arqueológicas, más de dos mil años después del fin de las operaciones militares. Durante la presente campaña, los arqueólogos retransmitirán a diario las novedades de la campaña. Asimismo, al final de la intervención se transmitirá a la población local los resultados obtenidos mediante una charla divulgativa. Asimismo, los resultados de las dos últimas campañas serán presentadas a final de mes en el prestigioso LIMES Congress XXV, que se celebrará en Nijmegen (Países Bajos).

El desarrollo de la campaña se transmitirá a través de los canales de comunicación del colectivo investigador Romanarmy.eu en Twitter y Facebook Live.

-Los secretos ocultos del despoblado de Alba.

 Fuente: https://www.burgosconecta.es

 Presa de Alba, en la provincia de Burgos./J.C.R.

Hay lugares que desprenden un cierto halo de misterio con solo mirarlos. En ellos se encierran historias que nadie ha contado; secretos que se quedaron bajo las aguas. Historias personales que murieron con una inundación. Esos lugares silenciosos son los embalses bajo los que quedan restos de pueblos o aldeas.

Los pobladores de Alba fueron auténticos supervivientes en mitad de un medio hostil. Alejados de todo vestigio de modernidad, eran moradores de una burbuja única… a miles de metros de lo que se podía conocer como 'civilización'… los Montes de Oca la engullían hasta hacerla desaparecer.

La niebla se echa sobre el viejo poblado comido por las hiedras y la maleza. Ya no queda de pie ni el viejo muro de la iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora. No existe ya. Pero los vestigios permanecen y cerca de la iglesia se han encontrado altares dedicados a Cayo Deo, divinidad celta, y también hay una estela de casa romana y una inscripción con nombre de persona. En el resto de la aldea, apenas si se ve un abrevadero de ganado y el viejo lavadero.

Hoy ya nadie puede entrar en el despoblado de Alba; solo alguna alimaña o algún roedor son capaces de adentrarse en la maraña de maleza. Pero en Alba, el misterio, los secretos de los antiguos pobladores y el mismo silencio, son los protagonistas. Los restos de las viejas historias han quedado impregnados entre las hiedras. La historia ha muerto con el viaje definitivo de sus pobladores. El misterio permanece.

El entorno de la presa de Alba, en plenos Montes de Oca, es uno de esos lugares en los que la historia ha quedado escrita en el aire. En Alba y en Ahedillo ya no respira humano alguno. En la primera de ellas, los 20 vecinos que vivían, abandonaron el pueblo en los años 50. La última familia de Roque Rubio y Victorina Gutiérrez se fueron de Alba hasta Villafranca tras la muerte del cabeza de familia. Los cinco hijos del matrimonio se fueron también al núcleo más poblado de la zona. 

 Hoy solo quedan algunos restos comidos por la maleza. Un muro medio caído de su iglesia y un lavadero con la curiosa inscripción que dice: «prohibido lavar los hombres…» y la vieja fuente que mana del manantial de Alba, a modo de buzón.

Los robinsones de Alba tenían que cruzar un peligroso paso de montaña, el callejón de La Hoz, tras la ermita de la Virgen de Alba y la Fuente de San Indalecio, cuyas piedras rojas asemejan la sangre del martirio del santo.

Antes de despoblarse, la aldea sufrió un devastador incendio en 1937, en la Guerra Civil. Fue el inicio del ocaso de este pueblito. La modernidad, la necesidad de agua potable para la comarca de los Montes de Oca y Briviesca hicieron el resto. Y la Diputación de Burgos decidió construir una presa. El embalse de Alba es propiedad de la Diputación de Burgos que en 1996 lo construyó en una ladera de los Montes de Oca por su vertiente noreste.

Las aguas del Oca llenaron el barranco de Montecillo, justo al borde de las tierras de pastos de Alba. Los montes de Somoro, la Pedrera o el Castillo de Alba remontan el llano para alzarse frente a la presa y ocupar la altitud más elevada de este terreno. Con la construcción de la presa, los últimos restos quedaron fagocitados por el monte y la maleza que arrasó todos los restos que quedaban.

Del castillo no quedan vestigios ,pero desde la atalaya en la que se ubicaba se puede contemplar una vista del desfiladero y del entorno de los Montes de Oca por lo que la fortaleza tuvo que ser un punto estratégico de defensa. Por el desfiladero y el borde del río, la senda de la Hoz y al fondo se dibuja un enorme muro de 45 metros de altura que contiene las aguas del río Oca. 

El agua ha horadado la montaña en varias oquedades que en su nombre encierran más misterio, la cueva de los Moros y la Caldera, lugares privilegiados para las rapaces en lo más alto de estos montes. El paisaje de la zona es de embrujo. Si ya las ruinas de Alba son misteriosas, arrumbadas entre los troncos de las hayas que se comen los cercados y hiedras que agrietan los muros, en lo alto donde crece un enorme bosque de hayas, anidan leyendas de brujas y anjanas.


sábado, 9 de julio de 2022

-Una tumba de caliza con techo de madera. (En El Pendón de Reinoso, Burgos)

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

 

«¡La de enigmas que esconde este monumento! Cuando se acercaba el momento de finalizar las campañas de excavación siempre pensaba que serían las últimas, pero no, aquí seguimos porque continúan apareciendo nuevos secretos que nos hacen regresar», asegura Manuel Rojo, el arqueólogo que dirige las investigaciones en el dolmen El Pendón de Reinoso.

Los días previos a terminar los trabajos de 2021 aparecieron en la cámara y en el pasillo dos misteriosos hoyos. Acabó la campaña y cubrieron con plásticos el monumento megalítico para que quedara resguardado durante el resto del año. Pero Rojo tiene claro que acabarán por descubrir el significado de ambos boquetes. «El que se ubica en el centro creo que guarda relación con que el dolmen estaba protegido por una cubierta fabricada con maderas y material perecedero. Posiblemente en el agujero colocaron una pila que sujetaba el techo», expone.

Según los conocimientos del experto, «resulta de lo más habitual que estas tumbas prehistóricas contaran con una cubierta para proteger los restos, pero al no encontrar piedras de gran tamaño que sirvieran como tejado, lo más probable es que lo construyeran con otros materiales, aunque intentaremos llegar a la conclusión», añade. El segundo hoyo que asoma junto a la pila funeraria presenta varias piedras clavadas «a propósito por alguien» y restos óseos. Otro de los enigmas que el equipo compuesto por unos 20 expertos y estudiantes de historia y patrimonio pretenden descifrar a lo largo del mes de julio.

Pero en la campaña actual, que se alargará durante un mes, no solo se centrarán en encontrar respuestas sobre los llamativos agujeros, si no que intentarán acabar de excavar la cámara porque siguen apareciendo huesos humanos, y delimitarán el pasillo para realzar al monumento. Asimismo, también prolongarán la investigación un metro desde el pasillo hacia el suroeste para lograr que la estructura tumular se aprecie como en la parte noreste. La limpieza de la vegetación que rodeaba al dolmen hace más espectacular si cabe el lugar. No obstante, el director sostiene que el acceso al monumento puede que comenzara más lejos de lo que en un principio pensaban, por lo que excavarán desde el pasillo, pasado por un terraplén hasta llegar a una finca de cereal, para descubrir si la entrada original del Neolítico comenzaba en ese punto.

Las actuaciones de este año concluirán con los estudios de dos zonas en las que se aprecian «cortes de piedra caliza», que los expertos consideran que pueden tratarse de las canteras de donde obtuvieron el material para construir el monumento funerario. «Se encuentran muy próximas a la tumba y en otros dólmenes en los que he trabajado o he visitado trasladaban las rocas de lugares más lejanos, incluso situados a kilómetros de distancia», aclara Rojo.

programación para julio. Durante las próximas semanas los más pequeños podrán disfrutar de varios talleres que el Ayuntamiento de Reinoso ha organizado. Las visitas gratuitas en el dolmen y el museo de la torre realizadas por los arqueólogos se llevarán a cabo a las 19 horas.

Los tres últimos días de julio (29, 30 y 31), se celebrará en el municipio un encuentro científico novedoso en el país en el que se reunirán decenas de investigadores de cinco universidades españolas (País Vasco, Valladolid, Granada, La Laguna y Alcalá de Henares), con el fin de poner aún más en valor el monumento megalito. El programa de las jornadas incluye, entre otros actos, charlas, debates y representaciones.

-Atapuerca pone cara a los primeros europeos.

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

 

Ayer fue otro día histórico en los yacimientos de Atapuerca y por eso nadie se lo quiso perder. El hallazgo de dos fragmentos de una mandíbula de hace 1,4 millones de años «obligará a reescribir el libro de la evolución humana», tal y como dijo Juan Luis Arsuaga en una multitudinaria rueda de prensa a la que asistió el Equipo de Investigación prácticamente al completo. «No solo va a extender la cronología hacia atrás sobre la llegada de los primeros humanos a nuestro continente, sino que va a modificar ideas sobre la evolución del ser humano», añadió el codirector del proyecto.

Para empezar, el descubrimiento de este adulto en el yacimiento de la Sima del Elefante (en el nivel TE7) descarta la hipótesis de quienes sostenían que en esa época el viejo continente no estaba ocupado. «Cuando excavábamos TD6 de Gran Dolina se creía que Europa entonces (hace 850.000 años) era un continente despoblado. Pero encontramos a Homo antecessor y demostramos que en realidad Europa estaba petada, por decirlo vulgarmente. Ahora volvemos a reforzar esa afirmación sobre la situación ocupacional y podemos decir que estaba petada desde mucho antes. Este descubrimiento va a servir para conocer con precisión cómo se ha producido la evolución humana en los últimos 1,5 millones de años. Y nos ayudará a conocer a la especie que socializó Europa», sostuvo Eudald Carbonell, codirector del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA).

 Atapuerca pone cara a los primeros europeos

-Hallada en Atapuerca la cara del humano más antiguo de Europa.

 Fuente: https://elpais.com

 Las excavaciones en la sierra burgalesa destapan el rostro fósil de un homínido que vivió hace entre 1,2 y 1,4 millones de años.

 Presentación del descubrimiento de la cara del primer europeo, este viernes en el yacimiento de Atapuerca.

  El equipo de excavación de los yacimientos de Atapuerca (Burgos) ha hallado el fósil de la cara de un homínido que vivió hace entre 1,2 y 1,4 millones de años y es el más antiguo de Europa. El hallazgo es una sorpresa, pues no había hasta ahora evidencias tan rotundas de presencia humana en este continente en aquella época. El análisis científico de estos restos tiene una importancia excepcional para comprender los primeros pasos de la evolución del género humano fuera de África y la aparición de especies genuinamente europeas.

Hasta el momento, los fósiles humanos más antiguos de Atapuerca eran los del nivel 9 de la Sima del Elefante: una mandíbula y otros pocos fragmentos óseos de dos individuos que vivieron en este lugar hace 1,2 millones de años y que se hallaron en 2007. Estos fragmentos son tan escasos que los paleoantropólogos no los han atribuido aún a ninguna especie, solo al grupo Homo, al que pertenecen también los humanos actuales, Homo sapiens.

El nuevo fósil ha aparecido en un nivel inferior de la sima, el 7, cuya antigüedad máxima puede ser de 1,4 millones de años. La mandíbula hallada en el nivel 9 presentaba un rasgo en la barbilla que era moderno, es decir, aquellos primeros europeos podían ser los primeros en tener un rostro muy parecido al de una persona actual y alejado de la cara más simiesca de ancestros humanos de África como el Homo ergaster o el Homo habilis. El análisis detallado de la nueva cara hallada en el nivel 7 puede aclarar ahora quiénes eran los primeros humanos europeos, qué relación tenían con los grupos posteriores y si todos pertenecían a la misma especie.

El fósil lo halló el 30 de junio Édgar Téllez, un estudiante de doctorado del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana. Estaba unos dos metros más abajo que la mandíbula hallada en 2007. Primero apareció entre la arcilla el fragmento de hueso del pómulo y, un rato después, el maxilar donde irían encajados los dientes. Téllez avisó rápidamente a Rosa Huguet, coordinadora del yacimiento de la Sima del Elefante. “Su cara al ver lo que había encontrado era distinta que otras veces”, recuerda el científico. El día después, tras un análisis detallado, los científicos de la excavación concluyeron que los restos eran inequívocamente humanos. “En este maxilar también hay una proyección vertical, como en la mandíbula hallada en 2007, lo que podría indicar que ese rostro moderno ya estaba presente en esta época”, destaca.

Los fósiles han sido presentados este viernes en la localidad burgalesa por los tres codirectores de Atapuerca ( Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell), por Rosa Huguet y por Gonzalo Santonja, consejero de Cultura de Castilla y León.

 “Este descubrimiento probablemente nos ayudará a conocer la especie que socializó Europa”, ha resaltado Carbonell. Es posible que haya homínidos anteriores, ha argumentado, pero estos fueron los que comenzaron a establecer poblaciones más numerosas y permanentes.

El análisis científico y datación de los restos llevará al menos un año, ha explicado Bermúdez de Castro. Junto al maxilar se encontró un diente, pero estaba partido, por lo que no está claro si se podrán rescatar proteínas. Las excavaciones continuarán hasta finales de este mes y el equipo espera poder encontrar más restos humanos, posiblemente dientes de los que extraer material biológico. “Este fósil obligará a reescribir los libros de evolución humana”, ha destacado Arsuaga. Los restos “retrasan en el tiempo la presencia humana en Europa y nos muestran que cosas que pensábamos que aparecieron al final de la evolución [como el rostro moderno] surgieron al principio”, ha añadido.

Los yacimientos de Atapuerca comenzaron a excavarse de forma sistemática en 1978. Se sitúan en la trinchera de un ferrocarril minero que atravesaba esta sierra burgalesa y que dejó al descubierto antiguas cavidades con restos fósiles. El 8 de julio de 1994, hace hoy 28 años, la arqueóloga Aurora Martín se quedó petrificada al encontrar un diente sobresaliendo de la tierra que parecía de un humano. El equipo de excavación encontró más dientes y otros fósiles humanos y, tres años después, anunció los hallazgos al mundo en un estudio histórico publicado en la revista Science, donde le dieron nombre a una nueva especie humana: el Homo antecessor.

Los investigadores piensan que antecessor es descendiente de los primeros homínidos que abandonaron África hace 1,8 millones de años, los Homo erectus, que ya caminaban erguidos y fabricaban herramientas de piedra con las que cortar la carne de animales. La especie burgalesa sería el antepasado común de los neandertales que evolucionaron en Europa hace unos 400.000 años como de nuestra especie, los Homo sapiens, que aparecieron en África hace unos 250.000 años.

Los humanos de Atapuerca eran nómadas y establecían sus campamentos allí donde estuvieran en ese momento la mejor caza y los mejores frutos. El yacimiento de la Gran Dolina es el campamento temporal más antiguo de Europa. En este abrigo rocoso han aparecido más de 170 fósiles de al menos nueve antecessor que vivieron hace más de 860.000 años, junto a los restos de sus muchas presas animales.

Los restos humanos muestran que antecessor tenía una cara tan moderna que si fuera arreglado y peinado en un vagón de metro, no llamaría la atención. Su cuerpo aún presentaba rasgos arcaicos, como un tronco más robusto que los de los sapiens. Medía entre 1,65 y 1,85 metros. El tamaño de machos y hembras era muy similar, lo que sugiere que eran una especie sociable en la que no había encuentros violentos asociados al apareamiento, como sí sucede en otros primates, como los chimpancés.

La mayoría de los individuos de la Gran Dolina eran niños de pocos años y jóvenes. El detalle más escalofriante es que muchos de sus huesos conservan marcas inequívocas de que fueron devorados por otros humanos en un acto de canibalismo cultural. En aquella época no escaseaba ni la caza ni los frutos en la sierra de Atapuerca, por lo que los investigadores piensan que el canibalismo sucedió tras un enfrentamiento por estos recursos en el que habrían participado grupos rivales; una especie de germen de la guerra. Es algo parecido a lo que sucede en los chimpancés. Aunque sea una práctica abominable, el canibalismo es marca común entre la mayoría de las especies humanas del pasado y la práctica es mucho más frecuente entre los miembros de nuestra propia especie, el Homo sapiens.

 

 

-Hallan un nuevo nivel de 1,4 millones de años de antigüedad en un yacimiento de Atapuerca.

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 Un grupo de unos catorce investigadores hallan un nuevo nivel en el yacimiento Sima del Elefante de Atapuerca (Burgos) que supera los 1,4 millones de años de antigüedad datados hasta el momento en los yacimientos de la sierra burgalesa. Así lo confirmó hoy la investigadora Rosa Huguet del Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes), coordinadora del yacimiento de Sima del Elefante, en la Trinchera del Ferrocarril de la sierra de Atapuerca (Ibeas de Juarros, Burgos).

 Yacimientos de Atapuerca

 En este sentido, confirmó que debajo de la zona arcillosa del nivel 7 se encuentra otra de color más amarillo, aparentemente arenisca, donde en superficie se aprecian restos de caparazones de tortugas. Así, desveló que “ya podemos confirmar que por debajo del nivel 7, que hasta ahora era el último nivel que conocíamos, está apareciendo otro nivel, el nivel 6”, al tiempo que manifestó que “lo estamos dejando todo en superficie para poderlo luego acabar todo y hasta el momento lo único que hemos visto es que en el techo están apareciendo caparazones de tortuga”.

 

En esta línea, recordó que durante la campaña de 2021 comenzó la excavación de la parte superior del nivel 7 (aproximadamente 1,3-1,4 millones de años) de la secuencia de este yacimiento y que se obtuvieron restos de tortugas y suidos, que están ayudando a entender las condiciones paleoecológicas existentes en la sierra de Atapuerca en esa época del Pleistoceno inferior. En ese nivel se encontró una lasca en cuarzo, que hasta el momento es la única evidencia de la presencia humana en la Sierra hace aproximadamente 1,4 millones de años.

Hallan un hueso del pie y un fragmento de un diente de hipopótamo
De esta forma, explicó que los objetivos de la campaña 2022 están relacionados por esos “extraordinarios” resultados y se continúa con la excavación de los sedimentos del nivel 7, con el objetivo de localizar restos paleontológicos y arqueológicos. En particular, se excava la parte inferior del nivel 7, con el objetivo de averiguar el lapso temporal que comprende este nivel. Los restos fósiles que eventualmente se puedan recuperar, ayudarán en este cometido.

Así, informó de que en los primeros días de campaña de excavaciones, a finales de junio, ya se encontraron “un fragmento de un diente de hipopótamo”, así como “un astrágalo, que es un hueso del pie de hipopótamo” y que “es el primer resto poscraneal” dado que “hasta ahora en Atapuerca teníamos algunos restos, pero muy pocos, de hipopótamo” si bien, añadió que “pero todo eran dientes y es el primero que es del esqueleto, del que podemos tomar medidas también para empezar a ver cómo eran esos hipopótamos del Pleistoceno inferior”.

Por ello, aplaudió estos hallazgos y expresó su deseo de obtener más elementos de origen antrópico: industria lítica, huesos con marcas de corte o restos humanos, que permitirían caracterizar a los grupos de homininos que habitaron las inmediaciones de la Sima del Elefante hace 1,4 millones de años.

 

Una docena de investigadores recuperan hasta el momento costillas, vértebras y restos de cráneo de ciervos y caballos en el yacimiento de Galería, un yacimiento de Pleistoceno medio situado en la Trinchera del Ferrocarril de la sierra de Atapuerca (Ibea de Juarros, Burgos), que contribuirá a seguir documentando las evidencias de actividad (cacería) de los grupos humanos de esta época del Pleistoceno.

Así lo confirmó hoy una de sus responsables, la investigadora Isabel Cáceres, quien precisó que Galería presenta una secuencia arqueológica con cinco unidades estratigráficas datadas entre los 200.000 y los 400.000 años. Esta cueva funcionó como una trampa natural para los animales que merodeaban por la Sierra y que accidentalmente caían al interior de la cavidad.

Actualmente los trabajos de excavación se centran en la Unidad GIIIa, cuya antigüedad se ha estimado en unos 300.000 años. El objetivo fundamental de esta campaña es continuar con la excavación del tramo inferior de la Unidad GIIIa. Según las excavaciones que se llevaron a cabo en las décadas de 1980 y 1990, este tramo de la secuencia es uno de los más ricos en lo que a restos arqueológicos se refiere. Así, se espera seguir recuperando abundantes restos de animales, sobre todo, caballos y ciervos, así como las herramientas -bifaces y hendedores- que los grupos humanos utilizaban en los procesos de carnicería.

Por su parte, otra de las investigadoras, Paula García, se refirió a que “para procesar esos restos de fauna, los homínidos utilizaban instrumentos de piedra”, que aparecen en este yacimiento. Además, añadió que “la particularidad de este yacimiento de Galería es que como ellos no viven aquí prácticamente no configuran nada aquí, solo cubren necesidades puntuales y lo que hacen es aportar a la cueva instrumentos ya configurados de fuera y los abandonan aquí después del proceso de carnicería que hicieron”.

 

También se trabaja en el nivel superior del yacimiento de Gran Dolina, uno de los principales yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril, con una estratigrafía de aproximadamente 25 metros de potencia, y en el que se han localizado varios niveles arqueológicos con evidencias de ocupación humana, que ha permitido demostrar la presencia humana en la sierra de Atapuerca durante el tramo final del Pleistoceno inferior y la mayor parte del Pleistoceno medio.

En la campaña de 2022 se continúa la intervención en el tramo inferior de TD8, que ya ha ofrecido datos muy importantes sobre las especies de mamíferos, y evidencia de presencia de homínidos -herramientas de piedra. TD8 es una unidad muy interesante, no solo porque viene a completar información sobre la secuencia temporal de la sierra de Atapuerca, sino porque se corresponde con un período de entre los 800.000 y los 500.000 años sobre el que existen muy pocos datos en toda Europa occidental.

Concretamente, el contenido de la unidad TD8 y de la inmediatamente subyacente, TD7, permitirán evaluar por primera vez el alcance de esa fase de relativa despoblación de Europa que podía interpretarse con el registro actual. Es decir, aportará datos relativos al sustrato sobre el que se asienta la expansión de la tecnología achelense en esta parte del continente, hace aproximadamente medio millón de años. Durante este período y de ahí en adelante se produce lo que se ha denominado proceso de neandertalización (evolución hacia los neandertales clásicos de Europa), que tenemos documentado de forma privilegiada en el registro de la Sima de los Huesos.

En el nivel inferior, TD4, de Gran Dolina, se espera recuperar una colección significativa de fauna del Pleistoceno inferior, presumiblemente en buen estado de conservación, así como indicios de presencia humana, como el hallazgo de herramientas de cuarcita. En 2021, las excavaciones en TD4 llegaron hasta los niveles excavados en la década de 1990, bajo la dirección de Emiliano Aguirre.

Entre los hallazgos de 2021 destacó el hallazgo de una mandíbula de rinoceronte que encaja con el cráneo actualmente expuesto en el Museo de la Evolución Humana, hallado 30 años antes. Estos niveles se caracterizan por una abundancia significativa de grandes mamíferos, como osos, grandes bóvidos, caballos, rinocerontes y cérvidos de grandes cornamentas, que habitaron Europa hace 900.000 años.

-Destruyen unos 200 metros de calzada romana cerca de Lerma.

 

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 A Isaac Moreno le llevan los demonios. Toda la vida dedicado al conocimiento, divulgación y protección de las calzadas romanas y no gana para disgustos. El último no es baladí: el arreglo de un camino rural en Revilla Cabriada, pedanía de Lerma, ha provocado la destrucción de más de doscientos metros de un tramo perfectamente conservado de calzada romana perteneciente a la vía que unía la ciudad de Clunia conSasamón. Su indignación es tal, que va a poner en manos de la Fiscalía de MedioAmbiente el asunto. Denuncia Moreno, que conoce a la perfección el tesoro que se ha ido al traste por culpa de maquinaria pesada, que en el año 2009 este tramo se sondeó «con muy buenos resultados. En ellos se veía perfectamente el afirmado de la vía romana con bolos y zahorras bien dispuestas». Y recuerda que, desde entonces, está publicada en la web www.viasromanas.net y que toda esa información obra en manos de la Junta de Castilla y León y la conoce mucha gente. Pero como siempre ocurre, «el que manda pasar la máquina por allí parece ser el único que no sabía nada de esto», explica con indignación el historiador.
En este punto, sostiene Moreno, la vía romana de Clunia a Sasamón cruzaba de sur a norte el río Arlanza entre las localidades de Castrillo Solarana, en la margen izquierda, y Santa Inés, en la derecha, por donde pasa en ambos casos. «Este era el único trozo de vía romana cierta que el término municipal de Lerma tenía bien conservada. El resto ya está destruido desde hace decenios. Es una pena, porque es un patrimonio que se ha perdido para siempre», apostilla con dolor. Sin embargo, indica, otros municipios contiguos, como Solarana, cuentan con una importante longitud de vía romana muy bien conservada «pero, como sucedía con la que se ha destruido, absolutamente desatendida de toda promoción, así como con un importante yacimiento de una ciudad romana por la que pasa esta calzada. Yo voy a seguir trabajando por que se intenten poner en valor éste y otros sitios, como he conseguido en algunos lugares de Soria».
Considera Isaac Moreno que despropósitos como el sucedido en Revilla Cabriada no se darían si los tramos de calzada estuviesen al menos no ya realzados, pero sí señalizados. Recuerda el investigador que el sondeo arqueológico llevado a cabo en el año 2009 (y al que pertenecen algunas de las imágenes de este reportaje, cedidas por el propio Moreno) permitieron ver perfectamente toda la estructura del firme en todo el tramo de loma, que era muy bonita, que se podía haber limpiado y puesto en valor. «El terraplén estaba intacto; era un tramo curioso, bonito, en el que podía haberse puesto una señal como se ha hecho en otras provincias. Pero ya se lo han cargado, ya no hay nada que hacer».
Lamenta Isaac Moreno que este tipo de agresiones sigan sucediendo en un momento «en el que existe muchísima información, accesible a todo el mundo. Mucha de la gente que me avisa para denunciar algún destrozo saca la información de la página web www.viasromanas.net. Al final, el Ayuntamiento es el propietario del camino y el último responsable». No ocurre lo mismo con el contiguo Tordómar, indica el investigador, «donde precisamente se pretenden promocionar como romanos restos de caminos y puentes de época moderna, del siglo XVI en adelante».