martes, 15 de marzo de 2016

-El ADN más antiguo del mundo. "Un descubrimiento asombroso". Juan Luis Arsuaga.

Hace todavía poco tiempo, en 2014, se dio a conocer en la revista Nature el ADN más antiguo del mundo. Constituyó todo un hito en la corta historia de las investigaciones en el campo de la paleogenética. El fósil que proporcionó el ADN fue un fémur de hace 430.000 años de la Sima de los Huesos, en la Sierra de Atapuerca (Burgos), y el laboratorio donde se consiguió la proeza el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig. Paleontólogos de Atapuerca y genéticos del Max Planck firmaban el trabajo.
En aquel estudio pionero se reconstruyó el genoma mitocondrial casi completo de un individuo ensamblando segmentos increíblemente pequeños, en el límite mismo de lo reconocible. Nadie había podido repetir la hazaña de recuperar ADN humano tan antiguo hasta el día de hoy, en el que los mismos protagonistas hacen públicas, otra vez en Nature, nuevas secuencias genéticas de la población de la Sima de los Huesos.
Esta vez el estudio se ha centrado en el ADN nuclear. Hay que distinguir entre estos dos tipos de ADN para interpretar los resultados. El ADN mitocondrial se transmite por vía materna y se encuentra en unos orgánulos llamados mitocondrias (las “centrales de energía” de la célula) situados fuera del núcleo (en el citoplasma). El ADN nuclear es más fácil de entender: se hereda por las dos líneas, materna y paterna, se encuentra en los cromosomas y es el responsable de nuestras características de especie y, dentro de esta, de los rasgos individuales.

Los resultados de uno y otro tipo de ADN han resultado ser “aparentemente contradictorios” ; la realidad nunca es contradictoria, aunque a veces nosotros no seamos capaces de descifrarla coherentemente. En la anterior publicación se contaba que el ADN mitocondrial del fémur de la Sima de los Huesos era del mismo tipo que el de los fósiles de la cueva Denisova, situada nada menos que en Siberia, y que no estaba relacionado para nada con los neandertales.
Pero en otro estudio de 2014, este publicado en la revista Science, los paleontólogos de Atapuerca concluían que población de la Sima de los Huesos sí estaba relacionada evolutivamente con los neandertales, a pesar de que el ADN mitocondrial dijera lo contrario.


Ahora, un segundo fémur ha corroborado que el ADN mitocondrial de la Sima de los Huesos se parece al de los denisovanos y no al de los neandertales. Pero el ADN nuclear de ese mismo fémur y el de un diente incisivo relacionan a la Sima de los Huesos con los neandertales, confirmando los resultados obtenidos estudiando las características físicas de los fósiles.
¿Cómo se puede entender esta paradoja? Parece seguro ya, en base a la morfología y el ADN nuclear, que la población de la Sima de los Huesos estaba, hace 430.000 años, en la senda de los neandertales. Pero su ADN mitocondrial, en cambio, no tenía nada que ver. Hacen falta más genomas nucleares y mitocondriales de otros yacimientos de la época para resolver el acertijo, aunque van a ser difíciles de conseguir (la conservación de los fósiles de la Sima parece única). De momento, una explicación compatible con los datos sería que el ADN mitocondrial de los neandertales vino de fuera y quizás lo trajeran poblaciones africanas que llegaron a Europa en un tiempo posterior al de la Sima.
El modo de tallar la piedra (la “cultura”) de las gentes de la Sima de los Huesos era de tipo achelense (o Modo II). Es la tecnología de las hachas de mano, como una que se encontró en la propia Sima con los esqueletos humanos. Es posible que los inmigrantes africanos que introdujeron en Europa el ADN mitocondrial de tipo neandertal también difundieran el tipo de tecnología que sigue al achelense, el Modo III, que se conoce en Europa como musteriense.
En todo caso, no dejemos que las disquisiciones técnicas nos roben el asombro ante el descubrimiento del ADN de unos remotos antepasados de los neandertales que pisaron la Tierra (nuestra tierra) hace más de 400.000 años.
Además, como llevamos alguna que otra gota de sangre neandertal en nuestras venas, también podemos considerarlos antepasados nuestros.

Fuente:  http://elpais.com/elpais/2016/03/14/ciencia/1457950431_448998.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s

-El ADN aclara el origen de los humanos de Atapuerca.

Hace 430.000 años, al menos 28 niños y adultos de ambos sexos murieron y quedaron sepultados en una cueva de la Sierra de Atapuerca, en Burgos. Cuando los paleoantropólogos los encontraron, bautizaron el sitio como la Sima de los Huesos, ya que de allí sacaron más de 6.700 restos fósiles humanos. Aún no está claro si era una trampa mortal o una tumba con sentido religioso, pero, con el tiempo, la investigación sobre lo que allí sucedió se ha convertido en un referente mundial para el esclarecimiento de los cpítulos más desconocidos de la evolución humana.
Ahora, por primera vez en la larga historia, se ha conseguido analizar ADN nuclear de dos de los individuos de la sima. Se trata de material genético extraído del núcleo celular, el más antiguo jamás analizado. El simple hecho de haber conseguido rescatarlo a partir de unos pocos microgramos de hueso molido de un fémur, varios dientes y escápulas, es ya un logro histórico. Pero lo más interesante es la historia que desvela.

El equipo de paleoantropólogos que dirige las excavaciones de Atapuerca cree que los 28 humanos allí sepultados son neandertales arcaicos, ancestros de los miembros más modernos de esta especie que vivió en Europa hasta hace unos 40.000 años y con los que los sapiens tuvimos sexo e hijos. En 2013, gracias a la colaboración de un equipo especialista en recuperar ADN antiguo de los fósiles dirigido por Svante Pääbo, del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck en Leipzig, Alemania, lograron extraer por primera vez ADN de uno de los individuos.Los resultados mostraron un inesperado parentesco con los denisovanos, otros homínidos que vivían en los remotos montes Altái de Siberia y cuyo descubrimiento se anunció en 2010.Ese parentesco era más estrecho que con los propios neandertales. Pero en aquella ocasión el tipo de ADN analizado era mitocondrial y por tanto solo ofrecía información de la línea materna.
El nuevo análisis aporta ahora la otra mitad de la historia, ya que el ADN nuclear lleva información tanto del linaje del padre como de la madre. En un estudio publicado hoy en Natute los responsables de esta investigación dicen que los humanos de la sima tenían un parentesco mucho más estrecho con los neandertales que con los denisovanos. De esta forma, el ADN confirma que los homínidos de Atapuerca serían neandertales arcaicos, ancestros de los que después conquistaron Europa y se cruzaron con los sapiens.
Pero el estudio también reafirma que el ADN mitocondrial, el de la línea materna, sigue emparentando a sus portadores con los denisovanos. Los neandertales posteriores tenían un ADN mitocondrial diferente, aunque aún no está claro por qué. Ante esta pieza que no encaja, algunos de los autores del estudio especulan que tal vez se deba a que una población de neandertales posterior habría llegado desde África a Europa, se habría cruzado con los grupos europeos y el ADN de sus mujeres habría acabado siendo dominante y diluyendo los restos aportados por los denisovanos.

“La Sima de los Huesos es actualmente el único yacimiento sin permafrost que nos permite estudiar secuencias de ADN del Pleistoceno Medio, el periodo anterior a hace 125.000 años”, resalta Matthias Meyer, experto en secuenciación genética del Max Planck y primer autor del estudio. El trabajo no hubiera sido posible si los paleoantropólogos que excavaron la sima no hubiesen tomado medidas excepcionales para preservar los huesos y evitar que queden contaminados con ADN de otros organismos. “Durante muchos años esperamos que los avances en análisis molecular podrían algún día ayudarnos en la investigación de este yacimiento de fósiles único en el mundo”, ha explicado Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca y firmante del nuevo estudio. “Por eso extrajimos algunos de los especímenes con instrumentos limpios y los hemos dejado encapsulados en el barro circundante para minimizar alteraciones posteriores a la excavación”, resalta.
Extraer ADN del núcleo celular, es decir, de células que murieron hace 430.000 años, es un enorme reto tecnológico, explica Carles Lalueza-Fox, investigador experto en ADN antiguo que no ha participado en este estudio. El equipo comenzó “con unas 2.600 millones de secuencias” de ADN y fue descartando la inmensa mayoría hasta quedarse solo “con unas pocas posiciones comunes” que equivalen “a menos del 1% de todo el genoma humano”, detalla. Una de las conclusiones que extrae Lalueza-Fox de ese material es la aparición persistente de hibridaciones, sexo e hijos fértiles entre unas especies y otras. “Tenemos media docena de datos de este tipo y en cada uno encontramos una hibridación”, resalta.

“Estos resultados nos dan importantes puntos de referencia en la línea temporal de la evolución humana”, ha explicado Svante Pääbo en un comunicado de prensa del Max Planck. Los datos “son consistentes” con la hipótesis de que los sapiens nos separamos como especie de los otros “humanos arcaicos” hace entre 550.000 y 750.000 años, destaca. Además, queda claro que la divergencia de neandertales y denisovanos a partir de un ancestro común sucedió antes de hace 430.000 años, la fecha de la Sima.
Como suele ser habitual, el análisis del ADN antiguo da otro revolcón a la versión clásica de la evolución humana. “Por un lado simplifican la historia evolutiva de estos humanos y por otro la complica”, reconoce José María Bermúdez de Castro, codirector de Atapuerca y uno de los responsables del estudio. En 2014, el equipo decidió retirar a los homínidos de la sima su clasificación como especie Homo heidelbergensis, explica. Desde entonces están en una especie de limbo científico, sin especie asignada, pero con unas similitudes morfológicas neandertales muy claras, una conexión que confirma ahora el ADN. “La historia que ahora vemos es muy complicada, con una genealogía neandertal que tenía varias ramas, diferentes linajes” que ocupaban diferentes zonas y que podían reproducirse los unos con los otros, explica. Ahora, “lo que queda por determinar es si en la sima estamos ante una especie o una subespecie de neandertales”, agrega Bermúdez de Castro.
El equipo cree que posiblemente se pueda extraer más ADN nuclear en el futuro, lo que desvelaría nuevos capítulos de la aún misteriosa historia que rodea a los 28 cadáveres de la Sima de los Huesos. Uno, fundamental, es si eran todos miembros de una misma familia. “Sinceramente, pensamos que se encontrarán pruebas de ello”, concluye Bermúdez de Castro.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/14/ciencia/1457962547_253437.html

domingo, 14 de febrero de 2016

-La trágica muerte en Burgos de la mujer de Indiana Jones.


Yvette Borup y su marido, Roy Chapman Andrews, durante una de sus expediciones. Toda su vida fue una aventura, incluso el final, aunque éste llegara en el lugar más insospechado y de la forma más trágica para alguien que pasó parte de su existencia al filo de lo imposible. Yvette Borup, parisina nacida hace 125 años, fue una mujer audaz que jamás se arredró frente a ningún desafío en un mundo gobernado por hombres. Casada muy jovencita con Roy Chapman Andrews, explorador, paleontólogo y naturalista estadounidense, se convirtió, acompañando a su esposo por los lugares más recónditos del globo, en una de las pioneras de la fotografía documental y en un personaje fundamental para el prestigio que adquiriría su marido, el aventurero en el que se inspiró el popular personaje cinematográfico de Indiana Jones.

Andrews, nacido en Wisconsin (Estados Unidos), se había ganado a pulso un trabajo en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York tras pasarse años y años recolectando por medio mundo todo tipo de reptiles con los que enriquecer las vitrinas del centro. Tanta obstinación le sirvió no sólo para hacerse con un puesto en tan reputada institución, sino para que pudiera emprender, en su nombre, expediciones que resultarían únicas en la época. La pareja, casada en 1914, se convirtió también en un equipo de exploradores de lo más brillante.
Así, con medio planeta en guerra, Yvette y Roy dirigieron una expedición zoológica por el sur y el oeste de Asia, aventurándose en la entonces fragmentada y convulsa China, que se hallaba en la antesala de una guerra civil. De aquella experiencia, la fotógrafa francesa obtuvo unas instantáneas documentales de las diferentes tribus del interior del continente que hoy constituyen un legado de valor incalculable. El resultado de aquel viaje se recogió en el libro Caminos de China, una obra que todavía hoy es consultada como referente cuando se abordan las regiones más inhóspitas del gran país asiático.
Aquella expedición fue la primera, pero no fue la única.En el periodo de Entreguerras y hasta los años treinta, el matrimonio siguió explorando aquel continente, realizando expediciones a la enigmática Mongolia, desierto del Gobi incluido.Se llamaron ‘Expediciones Centroasiáticas del Museo de Historia Natural de Nueva York’. En total, realizaron juntos más de una veintena de viajes. Uno de ellos cobró notable fama, ya que se desplazaron con su equipo con una flota de autos de la marca Dodge y padecieron un sinfín de peligros marcados por un clima extremo, los animales salvajes, ciertos forajidos y bélicos militares.
Aquellos fueron años tan intentos para Yvett Borup y Roy Chapman Andrews, que en uno de los libros de memorias que publicó ya retirado del ajetreo mundo de las aventuras, escribió: «En los primeros 15 años de trabajo de campo, puedo recordar una decena de ocasiones en las que escapé de la muerte por los pelos. Dos de ellas atrapado en tifones, una cuando nuestro barco fue atacado por una ballena herida, en otra ocasión mi mujer y yo estuvimos a punto de ser devorados por perros salvajes, en otra estábamos a merced de un grupo de lamas fanáticos, en otro par escuché llamadas de la muerte al caerme de unos acantilados, en otra casi me coge una pitón gigantesca y en otras dos podría haber sido asesinado por bandidos». ¿Cómo no inspirarse en él para crear el inolvidable personaje que dio vida en el cine Harrison Ford?
 En sus exploraciones, hicieron descubrimientos importantes, como un fósil de Indricotherium, considerado el mayor mamífero terrestre de todos los tiempos. Emparentado con el rinoceronte, aunque sin cuerno, parecía una enorme jirafa. El fósil terminó exhibiéndose en el Museo de Historia Natural de Nueva York. La mayoría de aquellas aventuras impulsadas por el centro neoyorquino desde fueron financiadas por grandes magnates norteamericanos, como el mismísimo Rockefeller o J.P. Morgan.

  Como recogen todas las biografías del inspirador de Indiana Jones (que casi siempre iba ataviado con sombrero, traje de boy-scout y armado con una pistola) una de estas expediciones tuvo el apoyo económico y la inspiración de un singular personaje; un afamado y multimillonario mecenas llamado Henry Fairfield Osborn, seguidor de las teorías evolucionistas de Darwin. Este hombre, a la sazón paleontólogo, encargó al matrimonio que buscara en Asia fósiles humanos para contradecir al propio Darwin, que sostenía que el origen del hombre estaba en el continente negro.Para Osborn, no sólo los grandes mamíferos como el Indricotherium procedían del continente asiático: también el ser humano.
Pero nuestros protagonistas no hallaron nada parecido; sí que encontraron el primero y más grande registro fósil de dinosaurios descubiertos hasta la fecha. Otro de los formidables hallazgos de aquellas expediciones fue el de los primeros huevos de dinosaurio de la historia, aunque no fue hasta los años noventa que se pudo concluir que pertenecían al Theropodo oviraptor.
Ivette y Roy hicieron en 1930 su última aventura juntos. En sus quince años de matrimonio vivieron un sinfín de experiencias y tuvieron dos hijos. Pero se divorciaron a su regreso a Estados Unidos. Él se convirtió pocos años después en el director del museo.Ella siguió recorriendo el mundo. Incluyendo España, donde quiso el destino que perdiera la vida.


  Ivette, que había sobrevivido a un sinfín de peligros, que había salvado en numerosas ocasiones la vida por los pelos, encontró la muerte, quién lo hubiera dicho, en una carretera de Burgos. Había salido de París el 11 de abril de 1959 en compañía de su amiga Patricia Everet. Llegaron a Burgos por la noche y se hospedaron en el Hostal El Cid. La mañana del día 12 se levantó ventosa. No cubrieron mucha distancia cuando reemprendieron el viaje: en el kilómetro 185 de la carretera Madrid-Irún, a la altura de Bahabón de Esgueva, el vehículo que conducía con gran velocidad Patricia se salió de la calzada y chocó violentamente contra un árbol. Ambas mujeres salieron despedidas del coche. Ivette Borup, con una herida brutal en la aorta, murió desangrada a los pocos segundos. Tampoco su amiga sobrevivió. La prensa habló de la fatídica muerte de dos turistas americanas. Aún no se había oído hablar de Indiana Jones.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZA3D601C2-F819-624A-255CB9F021849950/20160214/tragica/muerte/burgos/mujer/indiana/jones

jueves, 21 de enero de 2016

-La iglesia de Santiago de Pancorbo.


El amplio catálogo de pinturas, esculturas y los históricos retablos de la iglesia de Santiago de la villa pancorbina no dejan indiferente a los que la visitan tanto por su variedad como calidad histórico-artística. La iglesia, situada a pie de la ruta jacobea de la Vía de Bayona, en la entrada norte de Pancorbo es en sí misma un museo donde se pueden ver piezas sacras, algunas vinculadas a la ruta jacobea, e incluso colecciones de fósiles de los Obarenes. Como elementos destacados cabe mencionar una extensa muestra artística compuesta principalmente por la pintura y los grabados del artista local Delfín Gómez, sacerdote, formado artísticamente en Madrid, que ha donado sus colecciones La Visión de Juan o Apocalipsis, La palabra, un apostolado y unas colecciones sobre Job.
La iglesia se ubica en la ruta de Bayona por lo que es paso obligado de peregrinos. - G.G.Le sigue la obra de José María Díaz Mozaz, sacerdote navarro, con buenos cuadros de profundo simbolismo religiosos, y dos cuadros del desfiladero de Pancorbo, con dos visiones distintas de dos peregrinos. A las piezas pictóricas se suman las de María Luz Torralba Montalvo quien aporta a la muestra la visión femenina con una colección de esculturas sobre la mujer en su triple dimensión de madre, espíritu y belleza.
Por su parte Adolfo G. Winternitz, austriaco, acerca su Apocalipsis en forma de vidrieras y Carmelo de la Fuente expone sus escenas de la vida rural en sus cuadros forjados de forma peculiar, en lo que se ha dado en llamar ‘arte fontino’.
Cierra el apartado de creaciones artísticas Fidel Izquierdo Merino con treinta terracotas de escenas de la vida campesina y una colección de tallas, realizadas en la escuela taller, que la Fundación Iglesia de Santiago ha creado y mantiene en Zimbawe.
Además del arte en la iglesia se halla una interesante muestra de la flora de los Obarenes, recopilada por Isaac Rubio, y una colección de fósiles del mismo ámbito geográfico, recogida y clasificada por Lucio Pinto.
Aunque tanto las piezas artísticas como las colecciones son de gran interés los visitantes también podrán disfrutar de elementos directamente vinculados al aspecto religioso del histórico tempo jacobeo.
Así su retablo mayor, obra del artista mirandés Juan Bautista Galán que lo elaboró entre 1650 y 1658, muestra un interesante estilo prebarroco en el que se encuentran tallas realizadas por prestigiosos artistas de la época.
Cabe destacar que este templo, que perdió su condición de parroquial en 1928, se salvó de una ruina cierta gracias a la voluntad de los pancorbinos encabezados por el sacerdote Delfín Gómez.
Tras ser alojamiento habitual de tropas en tres guerras la Fundación Cultural Iglesia de Santiago de Pancorbo impulsó una década de trabajos para su restauración.

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/provincia/joya-sobrevive-tres-conflictos-belicos_115126.html

-Yacimiento neolítico del Alto del Reinoso, en el Puerto de la Brujula.


En el Puerto de la Brújula, situado en la provincia de Burgos en la carretera N-1, se asentó una comunidad humana alrededor del año 3700 a.C. Entre Monasterio de Rodilla y Fresno de Rodilla, en línea recta, se encuentra el Alto del Reinoso donde se ha estado trabajando, entre 2006 y 2007, en un yacimiento funerario neolítico. Los resultados de este estudio internacional se conocen ahora y se publican en la revista científica PLOS ONE.
Este yacimiento funerario del Alto del Reinoso contiene los restos de una comunidad local con estrechos vínculos de parentesco que permaneció unida tanto en la vida como en la muerte, ya que los estudios e investigaciones realizados con los restos óseos han demostrado que la mayoría de ellos estaban emparentados. Aquí reside parte de la importancia de este estudio, según Manuel Rojo, de la Universidad de Valladolid y director del equipo arqueológico, «es una de las primeras veces que en España se realiza un estudio tan completo de los restos a nivel genético, de isótopos o estroncio sobre una tumba concreta. La importancia son las relaciones familiares que se han extraído de estos análisis», explica Rojo. El estudio ha sido liderado por Kurt W. Alt, de la Universidad Privada del Danubio (Austria), director del equipo de Antropología Física y Genética; Manuel Rojo Guerra, de la Universidad de Valladolid y director del equipo arqueológico; y Rafael Garrido-Pena, de la Universidad Autónoma de Madrid.


A través de este estudio, los investigadores examinaron la tumba megalítica del Alto del Reinoso y han proporcionado una interpretación general sobre la comunidad que la usó como sepulcro comunal. Para ello han empleado diversas técnicas arqueológicas y genéticas así como análisis de isótopos, entre otros estudios. Los investigadores han identificado al menos 47 individuos, tanto adultos como adolescentes, que fueron enterrados en esta tumba durante un periodo de, al menos, 100 años. A partir de los datos genéticos y de isótopos, los autores sugieren que la sepultura contuvo los restos de una comunidad con estrechos vínculos familiares. Como apunta el docente e investigador Rojo, la tumba consta de dos niveles diferentes, «en el primer nivel encontramos unos 10 individuos casi completos y depositados en conexión anatómica, por el ADN mitocondrial sabemos que estos tenían relaciones de parentesco por vía materna. En la parte inferior estaban más estrechamente relacionados entre sí, hasta el punto de haberse documentado algunos que se entierran juntos», explica el investigador. Incluso algunos de los inhumados aparecen abrazados y muestran fuertes lazos de parentesco entre ellos.
Además, por los análisis de estroncio realizados, concluyeron que esta comunidad debió de vivir cerca de la tumba y bastante aislada de otros asentamientos. «De los 47 individuos que hemos identificado solo dos debieron de desarrollar su vida más alejados de allí, por lo que indican los niveles de estroncio», reflexiona Rojo.
Este docente también explica que los esqueletos de la parte superior mostraban signos de manipulación, como partes del esqueleto que faltaban, «se han encontrado más cráneos en relación con el resto de huesos», lo que sugiere que se extrajeron restos óseos para entrar a más individuos.
Entre los individuos hay una escasa presencia de infantiles. El estudio de isótopos apunta hacia la presencia de una dieta muy homogénea y se ha concluido que presentaban un número moderado de patologías como artrosis, fracturas curadas, traumas craneales y una baja frecuencia de caries. Dado que no se han documentado restos de cimentación o zócalo, los investigadores creen que la estructura que rodeaba o señalaba el enterramiento sería una especie de choza vegetal, similar a las frágiles cabañas que tendrían sus asentamientos.
Los investigadores afirman que este puede ser el primer estudio que proporcione una imagen tan a fondo de esta comunidad en la vida y en la muerte.

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZCDDA1255-EE1C-5EA8-3D806360ABCD0007/20160121/comunidad/neolitica/alto/reinoso/siguio/unida/muerte

lunes, 21 de diciembre de 2015

-La universidad de Michigan estudia la historia medieval de San Vicente del Valle.

Una estudiante trabaja en la base de datos de las estelas romanas y medievales procedentes de la iglesia. J.J.M.Las universidades de Michigan Central y la pública de La Rioja están realizando un estudio en colaboración en el que han mostrado su interés por el potencial arqueológico e histórico que presenta San Vicente del Valle, municipio situado en el entorno de Montes de Oca, y su entorno.
El equipo interdisciplinar está formado por el arqueólogo Víctor Martínez, que desarrolla su labor en los Estados Unidos; Milagros Martínez González, profesora de arqueología en la Universidad de La Rioja, y Scott de Brestian, profesor de Historia del Arte en la universidad Michigan Central (CMU).

Dentro de un estudio más amplio sobre la transición entre la época romana y el medievo en el Alto Valle del Ebro, estos especialistas se han interesado por yacimientos del entorno de la iglesia visigótica de Santa María en San Vicente del Valle, así como por su contexto arqueológico e histórico. Para desarrollar el proyecto cuentan con la ayuda del profesor de la Universidad de Burgos, David Peterson, cuya tesis se centra en esta cuestión.
En San Vicente pretenden aplicar novedosas técnicas, como las que han utilizado en la ciudad riojana de Nájera, corte medieval del reino de Navarra, en la que han reconstruido con cartografía digital la ciudad medieval gracias a la utilización de drones y la prospección electromagnética.
Para el profesor Scott de Brestian, que ya trabajó el pasado romano del País Vasco, «el interés específico se centra en las relaciones económicas establecidas entre zonas de montaña, como la de la Sierra de la Demanda donde se enclava San Vicente, y otras de valle como la vega riojana». En el caso puntual de esta localidad también han mostrado interés por las evidencias romanas y por la reutilización de estelas de esa época en la basílica que, ya en el siglo XIII, reconsagró el obispo burgalés Mauricio. «Queremos concretar aún más las fases de construcción y reutilización de esta joya y esperamos contar con conclusiones en unos meses», explica De Brestian.
Por otro lado, estos científicos también han focalizado sus previsiones en torno a la posibilidad de excavar la antiquísima ermita de Santa Brígida, situada en las inmediaciones de San Vicente, concretamente en la llamada Peña del Rayo, donde ya se conocían evidencias de su ocupación medieval, en concreto por parte de una mujer de gran poder económico llamada Urraca que se enclaustró voluntariamente, por si ésta ofreciese nuevas evidencias de los orígenes de este antiguo centro medieval.


Fuente: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z9683ED8C-C32A-8026-4691A918F8D6B126/20151221/universidad/michigan/estudia/historia/medieval/san/vicente

martes, 24 de noviembre de 2015

-Batalla de Covadonga... en Cillaperlata?

Me permito compartir la entrada del blog de Zalez, y supongo que con su beneplácito, sobre un tema muy interesante y desconocido que merece, al menos, un poco de atención por parte de los burgaleses y por todos los que nos gusta enredar en los recovecos de la historia.

 


Enlace: 
 http://zaleza.blogspot.com.es/2015/11/la-batalla-de-covadonga-de-cillaperlata.html

-La selección genética de los primeros agricultores.

Trabajos de excavación en Mirador. - RAÚL G. OCHOA
‘Nature’ ha publicado un estudio sobre la variabilidad genética desde los primeros agricultores de Anatolia (Turquía) con 8.000 años de antigüedad y hasta . Los restos genéticos obtenidos de diferentes yacimientos de Europa incluyen a los yacimientos de Mirador (Atapuerca) con entre 4.000 y 4.100 años de antigüedad. Estos primeros agrícolas del neolítico empiezan a adaptarse a los alimentos que ellos producen y esa ingesta deriva en modificaciones genéticas que implican desde la superación de la intolerancia a la lactosa en adultos hace 4.000 años, la adaptación de genes para lograr la inmunidad a las enfermedades del pasado o la pigmentación, la altura, el porqué de algunas deficiencias vitamínicas o la enfermedad celíaca.

Un equipo multidisciplinar de investigadores liderados por David Reich (Broad Institute, Harvard), Ron Pinhasi (University College Dublin) y Wolfgang Haak (Max Planck Institute) y con participación de centros de investigación españoles, entre ellos el Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) y el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES-URV), ha realizado este estudio que analiza las adaptaciones genéticas. Se han analizado un total de 260 genomas antiguos y han detectado señales de selección en una docena de genes. De Atapuerca se han tomado los estudios genéticos de quince muestras de la Edad del Cobre, datadas entre hace 4.800 y 4.200 años procedentes del Yacimiento de Atapuerca ‘El Mirador’.

Los investigadores han podido observar, en el espacio y en el tiempo, cómo algunas variantes genéticas eran favorecidas por la selección natural y aumentaban de frecuencia a lo largo de los milenios, hasta llegar en algunos casos a frecuencias del cien por cien en los europeos actuales. Dichos genes están implicados en los procesos adaptativos que han modelado los genomas de las poblaciones europeas y les han permitido sobrevivir.

Para el responsable del trabajo científico en este yacimiento e investigador del Iphes de Tarragona, José María Vergés, «los datos obtenidos son fundamentales para comprender el papel que han jugado las adaptaciones culturales en la configuración genética de las poblaciones europeas de la Prehistoria reciente». El genetista que obtuvo el ADN del túmulo funerario de Mirado e investigador del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF), Carles Lalueza-Fox, «este es el primer paso para entender cómo han evolucionado las poblaciones humanas en tiempos recientes. El análisis de más muestras antiguas en el futuro permitirá conocer episodios menores de selección a escala regional». Para Juan Luis Arsuaga, apasionado de los estudios genéticos, «es muy interesante ver cómo el ser humano se ha seleccionado a sí mismo en los últimos ocho milenios de una manera inconsciente, es decir, creando nuevas presiones de selección para adaptarse a los alimentos que él mismo produce y consume».

Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/burgos/seleccion-genetica-primeros-agricultores_112026.html