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El pasado 20 de junio comenzó la 49ª
campaña de excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca,
bajo la dirección de Juan Luis Arsuaga, José Miguel Carretero, María
Martinón-Torres, Marina Mosquera, Ignacio Martínez, Alfonso Benito y
Andreu Ollé. A lo largo de varias semanas, más de 300 investigadoras e
investigadores han trabajado, distribuidos en tres turnos, en los
siguientes yacimientos: Sima del Elefante, Galería, Nivel TD3 y Nivel
TD6 de la Gran Dolina, Penal, Cueva Fantasma, ─todos ellos ubicados en
la Trinchera del Ferrocarril─; Cueva de El Mirador; en los yacimientos
de Cueva Mayor: Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas
(interior y exterior); así como en el lavado de sedimentos a orillas del
río Arlanzón, a su paso por Ibeas de Juarros (Burgos).

Desde
1978, el Equipo Investigador de Atapuerca (EIA) ha trabajado de forma
ininterrumpida en estos yacimientos, contribuyendo de manera fundamental
al conocimiento de nuestros orígenes. Un año más, las excavaciones han
sido financiadas por la Junta de Castilla y León, y han contado con la
participación activa de la Fundación Atapuerca, así como con el apoyo de
sus patronos y colaboradores. Además, el equipo se ha alojado en la
Residencia Gil de Siloé, en la capital de Burgos, gracias también a la
colaboración de la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería
de Familia e Igualdad de Oportunidades.
Participación nacional e internacional
Los
participantes en las excavaciones pertenecen principalmente a los
centros de investigación incluidos en el proyecto Atapuerca: Centro
Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), Institut
Català de Paleoecologia Humana i Evoluciò Social (IPHES-CERCA), Centro
Mixto Universidad Complutense de Madrid – Instituto de Salud Carlos III
de Evolución y Comportamiento Humano (UCM - ISCIII), Universidad de
Burgos (UBU), Universidad Rovira i Virgili (URV), Universidad de Alcalá
(UA), Universidad de León (ULE), Universidad del País Vasco (UPV) y la
Universidad Isabel I (UI).
Además, en
el marco de la proyección internacional del proyecto, cabe destacar la
participación de varios estudiantes internacionales. Entre ellos,
destacan algunos cuya incorporación ha sido posible gracias a convenios
firmados por la Fundación Atapuerca, como es el caso de estudiantes del
National Museum of Georgia.
La Fundación Atapuerca, un apoyo esencial para el desarrollo de la campaña
La
Fundación Atapuerca ha participado un año más de forma activa en la
campaña de excavación, dando continuidad a una labor que desarrolla
desde hace 27 años. Durante este tiempo, su implicación ha ido creciendo
y adaptándose a las necesidades del proyecto hasta consolidarse como
una pieza fundamental para el adecuado desarrollo de los trabajos de
campo. Como reconoce el propio Equipo Investigador Atapuerca (EIA),
actualmente no se concibe una campaña de excavación sin la colaboración
directa de la Fundación.
Su
aportación, tanto cualitativa como cuantitativa, ha resultado decisiva
para que el equipo investigador pueda concentrar sus esfuerzos en las
tareas científicas y arqueológicas. Asimismo, ha contribuido a ampliar
progresivamente la duración de las campañas, el número de participantes y
la cantidad de yacimientos en los que se interviene. Además, una parte
importante de las personas que hoy dirigen o coordinan los trabajos
arqueológicos han sido beneficiarias de ayudas a la investigación
concedidas por la Fundación, lo que pone de manifiesto su papel
estratégico en la formación y consolidación de nuevas generaciones de
científicas y científicos.
Entre sus
principales responsabilidades se encuentran la planificación
organizativa y logística de las campañas, la gestión documental, la
comunicación, la coordinación institucional y la aportación de recursos
económicos complementarios a la financiación principal, asumida por la
Junta de Castilla y León.
A
continuación, se presentan los resultados más relevantes obtenidos
durante la campaña en cada uno de los yacimientos en los que se ha
intervenido:
-Laboratorio de lavado de sedimentos de la sierra de Atapuerca en el río.
Durante la campaña de excavación de 2026 de los yacimientos de la
sierra de Atapuerca, se han procesado aproximadamente 12 toneladas de
sedimento a orillas del río Arlanzón (Ibeas de Juarros). Como cada año,
de los yacimientos de la trinchera del ferrocarril se han recuperado
restos que constatan la presencia de todo tipo de pequeños vertebrados:
aves, anfibios, reptiles, musarañas, topos, erizos, murciélagos y
roedores.

Durante la campaña de 2026, los niveles más destacados de los que se
ha lavado y tamizado sedimento han sido: los niveles TE16, TE7 y TE6 de
la Sima del Elefante, los niveles TP1 a 4 y TP9 y 10 de Penal, los
niveles TD6.1 y 6.2, junto con los niveles TD4.1 y 4.2, y TD3.1, 3.2 y
3.3 de la Gran Dolina, los niveles GIIb y GIIIa de Galería, el nivel 30A
de Sala Fantasma y los niveles 27, 26 y 22 de Cueva Fantasma. En cuanto
al registro del Pleistoceno Inferior, cabe resaltar como piezas más
destacadas de la campaña, un maxilar de Marmota sp. (el más antiguo de
Atapuerca; Foto 28) y un molar inferior de Arvicola jacobea con una
severa patología (Foto 29), ambos procedentes de la zona de rampa de
TE7. Además, el nivel TE16, todavía muy desconocido en cuanto a su
registro de microfauna, ha proporcionado una asociación similar a la de
los niveles más inferiores de la Sima del Elefante, con ratón (Apodemus
sp.), topillos (Allophaiomys lavocati Foto 30, Ungaromys sp.), rata de
agua (Arvicola jacobea), musarañas de dientes blancos y de dientes rojos
(Crocidura sp. y Sorex sp.), murciélago ratonero (Myotis sp.) y
córvidos de talla media. Por otro lado, se ha recuperado un cráneo
prácticamente completo de desmán o topo acuático (Galemys sp., Foto 31) y
un molar de puercoespín (Hystrix sp., Foto 32) procedentes de TD6.1; en
TD6.2 llama la atención la gran cantidad de restos de paseriformes de
pequeño tamaño. En los niveles de Pleistoceno Medio, destaca una
mandíbula de erizo (Erinaceus sp., Foto 33) procedente del nivel GIIIb.
Por último, en el Pleistoceno superior, la recuperación de restos de
pequeños vertebrados en Cueva Fantasma arroja evidencias, por vez
primera, de la presencia de rata de agua (Arvicola sapidus) en el nivel
27.
-Cueva Mayor.
En primer lugar, se quiere destacar como un hecho relevante, que el
sistema de suministro de energía eléctrica a todos los yacimientos del
interior de Cueva Mayor (Portalón, Estatuas y Sima de los Huesos) ha
pasado de depender de generadores de gasolina a un sistema sostenible y
limpio basado en la energía solar. Se ha invertido tiempo en realizar
distintas pruebas en diferentes escenarios de demanda de consumo para
asegurar la eficacia del sistema que además es fácilmente ampliable en
función de las necesidades futuras. Este “tránsito ecológico” supone una
mejora sustancial tanto en la seguridad como en el suministro de luz
durante todo el año en los yacimientos y no solo durante la campaña de
excavación.

-El Portalón.
El Portalón de Cueva Mayor se está interviniendo en los dos sectores
diferentes, uno correspondiente a la Edad del Bronce, de hace unos 3000
años, y otro perteneciente al Neolítico antiguo, de unos 7300 años de
antigüedad. Ambos sectores están proporcionando un amplio registro
arqueo-paleontológico con el que profundizar en el conocimiento del
origen y evolución de la domesticación de plantas y animales y modo de
vida de los habitantes de la región a lo largo de miles de años. En los
niveles neolíticos, se ha continuado excavando un área de intensa
actividad, con suelos de arcilla cocida acondicionados para vivir,
decenas de hogares y un abundante registro arqueológico y
paleontológico, tanto de animales domésticos (vaca, oveja) como
salvajes, sobre todo caballos.
En la Edad del Bronce, este año finalmente se decidió no excavar y
hemos concentrado nuestros esfuerzos en comenzar a excavar, como
habíamos previsto, una nueva zona de excavación en el sector Norte que
nos dará acceso a los momentos de la Edad del Hierro, que son los peor
conocidos hasta el momento de toda la secuencia arqueológica. Se ha
limpiado la zona, se ha realizado la topografía inicial y se ha removido
la capa más superficial de revuelto que ha proporcionado cientos de
piezas arqueológicas prehistóricas y recientes.
-Sima de los huesos.
El yacimiento de la Sima de los Huesos (SH) se encuentra situado al
final de la Galería del Silo, a más de 700 metros de la actual entrada
de Cueva Mayor. Se trata del mayor yacimiento de fósiles humanos del
pleistoceno medio del mundo, pues allí se han recuperado hasta la fecha
más de 7000 fósiles humanos correspondientes a por lo menos 29
individuos de ambos sexos y diferentes edades de muerte. El nivel con
fósiles humanos está datado por diferentes técnicas radiométricas en
alrededor de 430 000 años de antigüedad.
La intervención en SH está condicionada por las características
físicas del yacimiento: un enclave de reducidas dimensiones, situado al
pie de una sima de unos 14 metros de caída. Además, la geometría del
depósito es muy compleja, y los contactos entre los diferentes niveles
son muy irregulares, lo que determina que los fósiles humanos no se
encuentran distribuidos de una manera regular en el yacimiento, sino que
aparezcan en grandes concentraciones en determinadas zonas, mientras
que en otras partes solo aparecen restos de fauna o son
paleontológicamente estériles. Además, los fósiles humanos y de fauna se
encuentran en un estado de extrema fragilidad, lo que requiere una
estrategia de excavación especialmente cuidadosa.
Durante la campaña de excavaciones de 2026 estaba previsto continuar
con la excavación sistemática de SH para recuperar nuevos restos humanos
y de fauna. Sin embargo, antes de continuar con la excavación, se
decidió acometer acciones de mejora de las infraestructuras de acceso,
seguridad y permanencia en el yacimiento. Esta labor ha supuesto la
inversión de casi todo el tiempo de la campaña, ya que el trabajo en el
ambiente confinado de la Sima es siempre lento y engorroso. Se ha
mejorado la seguridad y comodidad del sistema de descenso y ascenso, la
plataforma de trabajo en la boca de SH, la instalación eléctrica y el
sistema de renovación de aire. El resultado ha merecido la pena. En los
dos últimos días de campaña se ha preparado una nueva zona de excavación
para acometer durante la campaña del año que viene.
-Galería de las Estatuas Interior.
La Galería de las Estatuas se localiza en el sector Noroeste del
sistema kárstico de Cueva Mayor-Cueva del Silo de la sierra de
Atapuerca. Al final de esta galería se encuentra un yacimiento que
recibe el nombre de la Galería de las Estatuas-Interior (GEI). Las
excavaciones en este lugar dieron comienzo en la campaña de 2008 y han
continuado de manera ininterrumpida hasta la fecha. Hasta el momento se
han recuperado alrededor de 1600 piezas de industria lítica de tradición
musteriense, restos de fauna y dos fósiles humanos: una falange de pie y
un molar superior, asignados ambos a Homo neanderthalensis. También ha
sido posible recuperar fragmentos de ADN antiguo de Homo
neanderthalensis en el sedimento, lo que ha permitido descubrir dos
momentos diferentes de ocupación de la cueva por dos poblaciones
distintas de dicha especie.
Durante la campaña de excavaciones de 2025 se abrió una nueva cata de
excavación de unos 2m2 en uno de los sectores más alejados de la
entrada las para ir conectando poco a poco las dos previamente abiertas.
Co este fin, en 2026 se ha ampliado también la cata más próxima a la
entrada continuado con la excavación sistemática los dos sectores para
recuperar nuevos restos fósiles y piezas de industria lítica y aumentar
las posibilidades de encontrar más restos humanos. También se ha
continuado con las labores de establecimiento de la estratigrafía.
-Galería de las Estatuas Exterior.
El yacimiento de Galería de las Estatuas-Exterior (GEE) está
localizado en una antigua boca de cueva, hoy día cegada por los
sedimentos, que daba acceso a la actual Galería de las Estatuas. Los
importantes hallazgos realizados desde la campaña de 2008 en el
yacimiento de la Galería de las Estatuas-Interior, llevaron a considerar
el gran interés de localizar la zona correspondiente a su antigua
entrada para acometer allí una excavación sistemática que dio comienzo
en 2020. En las campañas de excavación realizadas hasta la fecha, se han
recuperado más de 1700 objetos, correspondientes a piezas de industria
lítica y fósiles de fauna. Ha sido posible determinar que la industria
lítica recuperada corresponde a dos tecnocomplejos. En primer lugar, en
los niveles inferiores del yacimiento se han recuperado piezas de tipo
achelense (correspondientes al tipo humano de los anteneandertales, como
los de la Sima de los Huesos), similares a las recuperadas en otros
yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril (Galería y el nivel TD10 de
Gran Dolina). Por otro lado, en los niveles superiores se ha recuperado
una importante colección de piezas de tipo musteriense, características
de los neandertales.
Durante la campaña de 2026 se ha ampliado significativamente la
superficie de excavación, tanto en los niveles achelenses como en los
musterienses, recuperándose numerosos restos de fauna, muy
fragmentarios, y herramientas achelenses y musteriense. Estos resultados
confirman la importancia de este yacimiento, pues es el único de
Atapuerca que permite conectar los yacimientos achelenses de la
Trinchera del ferrocarril, con los yacimientos musterienses de Cueva
Fantasma y Galería de las Estatuas. Esta situación nos permitirá conocer
la transición entre el achelense y el musteriense en un mismo lugar,
algo excepcional en la prehistoria de Europa.
-Cueva de El Mirador.
La excavación en la cueva de El Mirador se ha llevado a cabo durante
tres semanas, con un equipo de 7 personas, profundizando en los sondeos
abiertos en ambos lados de la cavidad.

Uno de los mayores logros de esta campaña ha sido el descubrimiento
de los niveles Pleistocenos que se llevan buscando en ambos sondeos de
la cavidad desde 2009. Entre los sedimentos de este primer nivel
Pleistoceno se han recuperado algunas piezas talladas de sílex y restos
de aves. Los restos de aves, identificados como córvidos, son
característicos del Pleistoceno pudiendo corresponder a niveles del
Paleolítico superior ya descubiertos en el sondeo inicial. Este hallazgo
proporciona esperanzas para descubrir las galerías de la cueva de El
Mirador en próximas campañas.
Además, se han excavado en ambos sectores niveles del Neolítico con
una antigüedad entre 5000 y 7000 años, ricos en restos de fauna,
predominantemente doméstica (ovejas, cabras y bóvidos), y de cultura
material, principalmente cerámica e instrumentos líticos y óseos (una
aguja y punzones). Entre las cerámicas destacan elementos de vasijas de
diferentes formatos y tallas con decoraciones diversas (líneas e
impresiones) o elementos técnicos característicos (perforaciones para
vasijas en suspensión).
En estos niveles neolíticos se han recuperado, a través de la
flotación del sedimento, restos de plantas carbonizadas entre las que
destacan bulbos y frutos silvestres. Estos restos evidencian las
actividades de recolección que llevan a cabo en paralelo a las
actividades agropecuarias propias de las comunidades del Neolítico. La
presencia de carbones también es abundante y los estudios de su anatomía
están permitiendo discriminar entre ramas y troncos, así como
determinar su diámetro para poder entender el uso de ramas como forraje
animal u otros usos potenciales.
Durante la campaña se ha continuado con la implantación del
protocolo, que permite canalizar de manera precisa los diferentes
análisis de microrrestos arqueobotánicos y de química analítica que se
realizan sobre las superficies de las cerámicas y materiales líticos con
posterioridad, en el laboratorio. Un equipo procedente del Departamento
de Química de la Universidad del País Vasco ha participado en el
muestreo de las cerámicas realizado en los laboratorios de campaña.
Asimismo, se muestreó el minúsculo recipiente, de tan sólo 2,5 cm de
altura por 2 cm de diámetro, con apéndices a modo de cuernos, recuperado
en el nivel MIR109, uno de los hallazgos más espectaculares de la
campaña. Los resultados de los análisis de los biomarcadores permitirán
determinar el uso potencial del mismo, que a priori, teniendo en cuenta
su pequeño tamaño, se debate entre el de juguete y el de recipiente para
sustancias de uso especial.
- Cueva Fantasma.
En Cueva Fantasma, la excavación se ha desarrollado en dos sectores:
el sector de entrada (CF), con niveles de ocupación neandertal, y la
Sala Fantasma (SF), donde se localizan los niveles de actividad de las
hienas.

En el sector de entrada, la intervención se ha centrado en el tramo
inferior del nivel CF24 (70 000-100 000 años), alcanzando el techo de
CF23. Este nivel presenta una escasa industria lítica, reducida a dos
restos de talla (sílex y cuarcita), y una abundante acumulación de
restos de caballo y, en menor medida, carnívoros como las hienas.
Algunos huesos conservan fracturas intencionadas para la extracción de
médula ósea, prueba de actividad humana. En la contigua Covacha Norte se
ha excavado el nivel CF26A (60 000-80 000 años), que ha proporcionado
una destacada colección de raederas de tipo Quina y puntas, confirmando
una ocupación neandertal de carácter esporádico.
La campaña de 2026 ha confirmado que el cubil de hienas de Sala
Fantasma se prolonga hasta la pared norte de la cavidad. La excavación
del subnivel SF30A y del techo de SF30B ha permitido identificar una
excepcional letrina de hiena, con una elevada concentración de
coprolitos. Los restos recuperados incluyen abundantes huesos de
caballo, y cérvidos y bóvidos, junto con restos de hiena, león y otros
carnívoros, correspondientes a la ocupación más reciente del cubil (40
000-50 000 años).
Por último, la intervención en el sondeo estratigráfico se ha
centrado en el perfilado de los niveles CF23 a CF21, destacando el nivel
paleontológico CF21, datado en el Pleistoceno medio (300 000-350 000
años), por la presencia de numerosos coprolitos y huesos de hiena, junto
a restos de osos, rinocerontes y caballos.
-Penal.
Durante la campaña de 2026, los trabajos desarrollados en el
yacimiento de Penal han aportado nuevas evidencias sobre la presencia
humana en Europa durante el Pleistoceno inferior.

En TP1, los niveles más recientes de la secuencia, se ha recuperado
una docena de piezas de industria lítica, entre cantos percutores y
lascas de cuarzo, sílex, arenisca y cuarzoarenita, además de algún
fragmento de hueso. Por sus características técnicas, estas herramientas
parecen relacionarse con las recuperadas en el nivel TD6 de Gran
Dolina, donde se hallaron los restos de Homo antecessor. Estos hallazgos
refuerzan la relación entre Penal y Gran Dolina como partes de un mismo
sistema kárstico. Los niveles fértiles se prolongan hacia la Trinchera
del Ferrocarril, lo que obliga a excavarlos desde este punto con la
ayuda de una plataforma elevadora.
La principal novedad procede de TP10, en la sección Titanic. La
recuperación de restos de fauna y de una lasca de cuarcita demuestra por
primera vez la fertilidad paleontológica y arqueológica de este nivel y
confirma la existencia en Penal de un segundo episodio de ocupación
humana, distinto del documentado en TP1. A la espera de los resultados
de los estudios geológicos, geocronológicos y paleontológicos, se
plantea la hipótesis de que este nivel pueda corresponderse con los
niveles TD4 o TD5 de Gran Dolina.
En conjunto, los resultados confirman que Penal es un yacimiento que
conviene seguir excavando, ya que conserva evidencias de al menos dos
episodios distintos de ocupación humana en Europa. En su conjunto, el
yacimiento de Penal, Gran Dolina y la Sima del Elefante, ofrecen la
secuencia más detallada y de mayor resolución para el estudio del primer
asentamiento humano del continente.
-Gran Dolina (TD 3 y TD 4).
A lo largo de la campaña de 2026 se han producido avances
significativos en la excavación de los niveles TD3 y TD4 de Gran Dolina,
los primeros niveles fértiles de la secuencia estratigráfica de este
importante yacimiento.

Los trabajos realizados han proporcionado nuevas evidencias para
reconstruir la historia geológica y paleoambiental de la cavidad. Tras
un episodio de colapso de grandes bloques procedentes del techo y de las
paredes, la cueva habría quedado parcialmente anegada. Estos bloques
fueron posteriormente recubiertos por una capa estalagmítica con
precipitaciones de tipo coraloide, características de ambientes
subacuáticos.
Con la posterior apertura de la cavidad al exterior, el espacio
habría desempeñado distintas funciones. Por una parte, pudo actuar como
una trampa natural en la que algunos animales cayeron y quedaron
atrapados en pozas y charcas, proceso relacionado con la formación del
nivel TD3. Por otra, determinados sectores de la cavidad fueron
utilizados como lugar de hibernación por los osos.
En los niveles TD3 y TD4 se han recuperado restos de grandes
mamíferos que habitaron la sierra de Atapuerca hace cerca de un millón
de años. El conjunto constituye un testimonio de la elevada diversidad
faunística existente en este entorno durante el Pleistoceno inferior.
Entre los hallazgos destacan nuevamente los restos de oso,
correspondientes tanto a individuos infantiles y juveniles como a
ejemplares seniles que probablemente no sobrevivieron a los periodos de
hibernación. Estos fósiles continúan aportando información sobre Ursus
dolinensis, una especie descrita en Atapuerca y considerada próxima al
origen del linaje de los osos de las cavernas.
Esta hipótesis filogenética se ha visto reforzada, precisamente,
durante la campaña de 2026, coincidiendo con la publicación del estudio
paleoproteómico del linaje de los osos de las cavernas en la revista
Scientific Reports.
Las evidencias de la presencia recurrente de osos no se limitan a los
restos fósiles. En las paredes de la cavidad se conservan marcas
producidas por sus garras, compatibles con el uso del espacio como lugar
de hibernación. A estas se suma uno de los hallazgos más singulares de
la campaña: una formación estalagmítica que conserva marcas de arañazos
atribuidas a un oso.
-Gran Dolina (TD6)
Gran Dolina confirma el extraordinario potencial del nivel TD6 con el hallazgo de al menos 24 nuevos fósiles de Homo antecessor.
Tras 31 campañas de excavación en
extensión y de forma ininterrumpida el yacimiento de Gran Dolina (sierra
de Atapuerca), el equipo investigador ha alcanzado de nuevo el nivel
TD6.2 conocido como estrato Aurora, uno de los depósitos más
emblemáticos de la evolución humana en Europa. Aunque en esta campaña
únicamente se ha excavado una parte del tramo superior del depósito, los
resultados obtenidos confirman el enorme potencial de este nuevo
espacio para ampliar el conocimiento sobre Homo antecessor.

Los primeros días de excavación ya
hicieron presagiar la excepcional riqueza del conjunto. Apenas
comenzados los trabajos de limpieza de la superficie del nivel
aparecieron cuatro restos humanos en muy poco tiempo. Aquellos primeros
hallazgos apuntaban a que el depósito conservaba una importante
concentración de fósiles, una expectativa que se ha visto plenamente
confirmada al finalizar la campaña.
En total se han recuperado al menos 24
nuevos fósiles humanos atribuidos a Homo antecessor. Entre ellos
destacan un fragmento de hueso temporal del cráneo, vértebras cervicales
y lumbares, falanges de manos y pies, tres dientes y diversos huesos
largos, entre los que se encuentran un cúbito y fragmentos de tibia,
fémur y húmero. Varios de estos restos presentan marcas de corte
producidas durante el descarnado de los cadáveres, evidencias directas
de las prácticas de canibalismo documentadas en este nivel hace
alrededor de 850 000 años.
Uno de los aspectos más relevantes de
esta campaña es la recuperación de nuevos restos pertenecientes a
individuos adultos. Hasta esta tercera fase de excavación, los adultos
eran prácticamente desconocidos dentro del conjunto de Homo antecessor,
dominado por restos infantiles y juveniles. Los dientes recuperados este
año permiten identificar un nuevo individuo de este grupo de edad,
elevando provisionalmente el número de individuos representados en TD6.2
a entre 12 y 15. Esta estimación será refinada mediante los estudios
que llevarán a cabo los distintos grupos de investigación del proyecto
Atapuerca.
Junto a los restos humanos, también se
ha recuperado una abundante colección de herramientas de piedra
elaboradas en la variedad de materias primas que será característica a
partir de este momento de todos los yacimientos de Atapuerca: sílex,
cuarcita, arenisca, cuarzo, etc. Además, se han recuperado numerosos
restos de fauna, de animales como hiena, castor, ciervo, bóvido, caballo
y rinoceronte. Dicho conjunto proporciona una valiosa información sobre
la riqueza paleoecológica del entorno en el que vivieron estos grupos
humanos y en el que tuvieron lugar las prácticas caníbales documentadas.
La asociación entre fósiles humanos, herramientas de piedra y restos de
fauna ofrece una imagen excepcionalmente completa de las actividades
desarrolladas por estos homínidos en el Pleistoceno inferior.
A pesar de la relevancia de Homo
antecessor para comprender los primeros poblamientos de Europa, todavía
conocemos relativamente poco sobre su anatomía. La intensa fragmentación
de los restos, consecuencia de las actividades de procesamiento de los
cuerpos documentados en TD6, ha limitado durante décadas la información
disponible sobre su esqueleto. Por ello, cada nuevo fósil recuperado
constituye una oportunidad única para reconstruir cómo eran, cómo
crecían y cómo vivían estos homínidos del Pleistoceno inferior.
Son muy pocos los yacimientos del mundo
capaces de proporcionar en una única campaña una veintena de fósiles
humanos asociados, además, a herramientas de piedra y a los animales
consumidos por estos grupos. Estos resultados vuelven a situar a Gran
Dolina como uno de los principales referentes internacionales para
comprender la biología, el comportamiento y las formas de vida de los
primeros europeos y demuestran que, más de tres décadas después del
inicio de las excavaciones, el yacimiento continúa ofreciendo hallazgos
de enorme importancia científica.
-Galería.
La campaña de excavación de 2026 en el
yacimiento de Galería se ha centrado en la Subunidad GIIb, datada en
torno a los 300 000 años. Los trabajos han permitido recuperar más de
900 restos faunísticos y cerca de 50 herramientas líticas, ampliando
significativamente el conocimiento sobre las ocupaciones humanas de este
periodo.

Entre los restos faunísticos recuperados
predominan los individuos jóvenes de caballo, bisonte y ciervo, a los
que se suma la presencia de varios dientes de rinoceronte. No obstante,
uno de los aspectos más relevantes de la campaña es el elevado grado de
fracturación antrópica de los huesos, que ha dado lugar a un registro
dominado por pequeños fragmentos óseos.
La industria lítica recuperada ha sido
especialmente significativa. Destaca la presencia de una amplia
diversidad de herramientas elaboradas sobre distintas materias primas,
entre ellas cuarcita, arenisca, sílex neógeno y sílex cretácico. El
conjunto incluye grandes instrumentos configurados, como bifaces y
útiles sobre canto, junto con pequeños útiles retocados y lascas sin
retocar, reflejando una notable diversidad tecnológica.
Las evidencias arqueológicas indican que
los grupos humanos procesaron y consumieron parte de los recursos
animales en el propio yacimiento, como demuestra la fracturación
intencional de los huesos para la extracción del tuétano. En conjunto,
los resultados refuerzan la interpretación de Galería como un lugar de
aprovechamiento de animales que caían de forma natural por el conducto
vertical, utilizado por los homínidos como una fuente recurrente de
recursos.
-Sima del Elefante.
Los resultados de la campaña de
excavación de 2026 en Sima del Elefante han sido muy positivos. Durante
la campaña hemos excavado en dos niveles, TE7 y TE6, con una cronología
superior a 1,2 millones de años.

Del nivel TE6, el más antiguo existente
en Sima del Elefante, se ha excavado poca superficie, apenas 4 m2, pero
se han recuperado diferentes restos paleontológicos como el esqueleto
poscraneal prácticamente completo de un lince, así como algunos restos
de tortuga.
Sin embargo, en el nivel TE7, tras
excavar una superficie de unos 20 m2, junto con los restos óseos de
diferentes animales como gamo, lince o águila, se han recuperado
evidencias claras de actividad antrópica. Concretamente, se han
encontrado 13 piezas de industria lítica talladas con diferentes
materiales como sílex, cuarzo, caliza y cuarcita. Estos hallazgos
permiten confirmar el abanico de materias primas que usaron estos grupos
humanos y conocer mejor el comportamiento de un hominino tan poco
conocido hasta el momento como Homo aff. erectus.