miércoles, 26 de agosto de 2026

-La ciudad arévaca de Klounioq revela su torre fortificada y confirma una defensa singular.

 Enlace: https://efe.com/

Las excavaciones en el yacimiento de Klounioq (Burgos), la ciudad celtíbera de la que tomó nombre la posterior romana de Clunia, han permitido definir la torre fortificada junto a la puerta de entrada Este del recinto amurallado, que ya desveló el georradar el pasado año, como parte de la estructura defensiva singular propia de una ciudad que fue dos veces asediada: por los romanos y los vacceos.

  

El equipo investigador liderado por el arqueológico Luis Valdés volvió a principios de julio al yacimiento, localizado en los cerros ‘Los Castrillos’, en los municipios de Quintanarraya e Hinojar del Rey, justo enfrente de donde se encuentra la ciudad romana de Clunia, en Peñalba de Castro, al otro lado del río Arandilla. 

El objetivo era ampliar los hallazgos documentados el pasado verano, sobre todo las construcciones defensivas y la arquitectura asociada a la muralla, que fueron detectadas con georradar, y una zona artesanal, de trabajo de forja de hierro, y tal vez de bronce, por los restos materiales hallados.

También ahondar en los conflictos que vivió esta ciudad arévaca, ocupada entre los siglos IV y I a.C, que fue frontera con el mundo vacceo, y que acabaron dando lugar a la ciudad romana de Clunia (siglos I a VII d.C.), en una ubicación distinta, un siglo más tarde. 

Valdés ha explicado a EFE que han conseguido definir esa torre fortificada que habían localizado junto a la puerta Este de entrada en la zona amurallada, de unos 5×5 metros cuadrados, lo que les da «esperanzas para el futuro» dado que se trata de una combinación de elementos defensivos singular, de la que no tienen constancia en ningún otro yacimiento similar al menos en Castilla y León.

 Igualmente, han seguido recogiendo muestras de la zona de trabajo de forja, escorias de hierro y algunas «perlas» de bronce, que podrían indicar que además del trabajo con el hierro se trabajaba con bronce.

El investigador ha señalado que Klounioq ha sido, hasta ahora, un yacimiento bastante desconocido, solo investigado esporádicamente a principios del siglo XX. En 2014 las prospecciones permitieron determinar su extensión, unas 82 hectáreas, 85 con restos dispersos.

Primero con ayudas de la Junta de Castilla y León, y a partir de 2024 con el apoyo de la Diputación Provincial, el proyecto arqueológico ha avanzado con el hallazgo de esa puerta monumental, con torre defensiva adosada, restos de muralla a ambos lados y un camino de acceso, cuyos restos se van desvelando poco a poco.

 Luis Valdés ha insistido en la que la ciudad romana de Clunia no se puede entender sin Klounioq, aunque todavía queda mucha investigación por hacer para saber por qué se abandonó la ciudad celtíbera y se levantó otra romana, un siglo más tarde en una localización próxima pero distinta.

Ha recordado igualmente que Klounioq vivió dos importantes asedios en el siglo I a.C, por los romanos y los vacceos, recogidos en los testimonios escritos de los primeros, y que el trabajo arqueológico está empezando a confirmar tanto por el hallazgo de construcciones defensivas como de proyectiles de piedra o hierro. 

Como cierre de la campaña, este sábado se ha inaugurado en Quintanarraya la exposición ‘Klounioq 2026, la ciudad celtíbera’, con paneles explicativos y una selección de piezas encontradas durante las excavaciones, con la que se busca mostrar el trabajo arqueológico y acercar la historia del yacimiento.

Materiales originales como molinos rotatorios para la molienda de cereal, diversos tipos de adobes y escorias de hierro se mezclarán con fotografías y paneles didácticos que abordarán los orígenes de Klounioq, la vida cotidiana a través de cerámicas, metalurgia o construcciones, y la guerra en la Edad del Hierro.EFE

 

 

domingo, 23 de agosto de 2026

-La muralla de Burgos revela una posible atalaya anterior a la fundación de la ciudad.

 Enlace: https://burgosnoticias.com

La restauración de un tramo de la muralla de Burgos está permitiendo no solo recuperar uno de los principales elementos patrimoniales de la ciudad, sino también avanzar en el conocimiento de sus orígenes. Los trabajos que se desarrollan en los lienzos L3, L4 y L5, las torres C3, C4 y C5 y la puerta de Doña Alhambra han sacado a la luz nuevos indicios sobre la posible existencia de una estructura defensiva anterior incluso a la propia fundación de Burgos.

 Foto 1 - La muralla de Burgos revela una posible atalaya anterior a la fundación de la ciudad

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha visitado este miércoles la evolución de unas obras que cuentan con una inversión de 710.000 euros y que está ejecutando la empresa burgalesa Construcciones Ortega. La intervención, de la que se comenzó a hablar en 2014, cobró especial urgencia después de los desprendimientos registrados en la muralla en 2022 y 2024.

El deterioro estaba provocado fundamentalmente por el paso del tiempo, las condiciones climatológicas y la presencia de árboles y vegetación cuyas raíces y ramas estaban afectando a la estructura. Por ello, los trabajos han ido más allá de una reparación puntual y han incluido la consolidación de los lienzos, la recuperación de elementos deteriorados y la puesta en valor del conjunto.

Uno de los puntos de mayor interés se encuentra en el torreón de Doña Alhambra. Una cata realizada en su parte interior permitió localizar refuerzos que podrían corresponder a una antigua torre de vigilancia, además de una estructura abovedada. Los trabajos arqueológicos han permitido confirmar que se trataba de una construcción hueca, con acceso, y que existía una unión entre esta estructura y la posterior muralla.

La arqueóloga Fabiola Monzón ha explicado que el objetivo ahora es determinar con mayor precisión la antigüedad del torreón mediante un sondeo en la parte inferior y el análisis de muestras de mortero. La estructura es claramente anterior a la obra de Alfonso X del siglo XIII, pero todavía está por determinar si está directamente relacionada con la fundación de Burgos, fechada tradicionalmente en el año 884, o si podría ser incluso anterior.

El hallazgo abre además nuevas preguntas sobre cómo se organizó la defensa del primitivo asentamiento burgalés. Los técnicos apuntan a la posibilidad de que existieran varias torres defensivas en distintos puntos, destinadas a proteger zonas como el barrio de Las Eras, una antigua calzada romana o el vado del río.

Los trabajos arqueológicos también se enmarcan en una investigación más amplia sobre los primeros asentamientos de la ciudad. En este sentido, los técnicos han recordado la existencia de indicios de poblamientos anteriores, incluidos restos prehistóricos localizados en el entorno del castillo. La diferencia, han señalado, está entre la existencia de asentamientos y el proceso de configuración de Burgos como ciudad.

Además de la investigación arqueológica, la intervención ha permitido limpiar y acondicionar el camino de Ronda, restaurar el paso interior del cubo T3 y recuperar la parte superior de una de las torres, donde se habían acumulado tierra y vegetación.

También se han retirado varios árboles de gran porte situados sobre la muralla y está prevista la retirada de otro ejemplar junto a la torre de Doña Alhambra. En el arco de la Judería, los trabajos han revelado un deterioro mayor del inicialmente previsto. Algunas piezas que parecían de piedra resultaron ser materiales que tuvieron que ser sustituidos y varias dovelas llegaron a desprenderse durante los trabajos de consolidación.

Esta situación ha obligado a retrasar la apertura al público de la puerta de la Judería. Al tratarse de un Bien de Interés Cultural, la intervención está sometida a unas exigencias específicas de conservación y restauración.

La previsión municipal es que las obras concluyan durante el último trimestre del año. Ayala ha defendido que este tipo de actuaciones permiten recuperar el patrimonio, pero también descubrir nuevos elementos que ayudan a reconstruir la historia de Burgos.

miércoles, 19 de agosto de 2026

-Balance de la campaña de excavaciones 2026 en los yacimientos de la sierra de Atapuerca.

 Enlace: https://www.atapuerca.org/es

El pasado 20 de junio comenzó la 49ª campaña de excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, bajo la dirección de Juan Luis Arsuaga, José Miguel Carretero, María Martinón-Torres, Marina Mosquera, Ignacio Martínez, Alfonso Benito y Andreu Ollé. A lo largo de varias semanas, más de 300 investigadoras e investigadores han trabajado, distribuidos en tres turnos, en los siguientes yacimientos: Sima del Elefante, Galería, Nivel TD3 y Nivel TD6 de la Gran Dolina, Penal, Cueva Fantasma, ─todos ellos ubicados en la Trinchera del Ferrocarril─; Cueva de El Mirador; en los yacimientos de Cueva Mayor: Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas (interior y exterior); así como en el lavado de sedimentos a orillas del río Arlanzón, a su paso por Ibeas de Juarros (Burgos).

 

Desde 1978, el Equipo Investigador de Atapuerca (EIA) ha trabajado de forma ininterrumpida en estos yacimientos, contribuyendo de manera fundamental al conocimiento de nuestros orígenes. Un año más, las excavaciones han sido financiadas por la Junta de Castilla y León, y han contado con la participación activa de la Fundación Atapuerca, así como con el apoyo de sus patronos y colaboradores. Además, el equipo se ha alojado en la Residencia Gil de Siloé, en la capital de Burgos, gracias también a la colaboración de la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.

Participación nacional e internacional

Los participantes en las excavaciones pertenecen principalmente a los centros de investigación incluidos en el proyecto Atapuerca: Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), Institut Català de Paleoecologia Humana i Evoluciò Social (IPHES-CERCA), Centro Mixto Universidad Complutense de Madrid – Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humano (UCM - ISCIII), Universidad de Burgos (UBU), Universidad Rovira i Virgili (URV), Universidad de Alcalá (UA), Universidad de León (ULE), Universidad del País Vasco (UPV) y la Universidad Isabel I (UI).

Además, en el marco de la proyección internacional del proyecto, cabe destacar la participación de varios estudiantes internacionales. Entre ellos, destacan algunos cuya incorporación ha sido posible gracias a convenios firmados por la Fundación Atapuerca, como es el caso de estudiantes del National Museum of Georgia.

La Fundación Atapuerca, un apoyo esencial para el desarrollo de la campaña

La Fundación Atapuerca ha participado un año más de forma activa en la campaña de excavación, dando continuidad a una labor que desarrolla desde hace 27 años. Durante este tiempo, su implicación ha ido creciendo y adaptándose a las necesidades del proyecto hasta consolidarse como una pieza fundamental para el adecuado desarrollo de los trabajos de campo. Como reconoce el propio Equipo Investigador Atapuerca (EIA), actualmente no se concibe una campaña de excavación sin la colaboración directa de la Fundación.

Su aportación, tanto cualitativa como cuantitativa, ha resultado decisiva para que el equipo investigador pueda concentrar sus esfuerzos en las tareas científicas y arqueológicas. Asimismo, ha contribuido a ampliar progresivamente la duración de las campañas, el número de participantes y la cantidad de yacimientos en los que se interviene. Además, una parte importante de las personas que hoy dirigen o coordinan los trabajos arqueológicos han sido beneficiarias de ayudas a la investigación concedidas por la Fundación, lo que pone de manifiesto su papel estratégico en la formación y consolidación de nuevas generaciones de científicas y científicos.

Entre sus principales responsabilidades se encuentran la planificación organizativa y logística de las campañas, la gestión documental, la comunicación, la coordinación institucional y la aportación de recursos económicos complementarios a la financiación principal, asumida por la Junta de Castilla y León.

A continuación, se presentan los resultados más relevantes obtenidos durante la campaña en cada uno de los yacimientos en los que se ha intervenido:

 -Laboratorio de lavado de sedimentos de la sierra de Atapuerca en el río. 

Durante la campaña de excavación de 2026 de los yacimientos de la sierra de Atapuerca, se han procesado aproximadamente 12 toneladas de sedimento a orillas del río Arlanzón (Ibeas de Juarros). Como cada año, de los yacimientos de la trinchera del ferrocarril se han recuperado restos que constatan la presencia de todo tipo de pequeños vertebrados: aves, anfibios, reptiles, musarañas, topos, erizos, murciélagos y roedores.

 

Durante la campaña de 2026, los niveles más destacados de los que se ha lavado y tamizado sedimento han sido: los niveles TE16, TE7 y TE6 de la Sima del Elefante, los niveles TP1 a 4 y TP9 y 10 de Penal, los niveles TD6.1 y 6.2, junto con los niveles TD4.1 y 4.2, y TD3.1, 3.2 y 3.3 de la Gran Dolina, los niveles GIIb y GIIIa de Galería, el nivel 30A de Sala Fantasma y los niveles 27, 26 y 22 de Cueva Fantasma. En cuanto al registro del Pleistoceno Inferior, cabe resaltar como piezas más destacadas de la campaña, un maxilar de Marmota sp. (el más antiguo de Atapuerca; Foto 28) y un molar inferior de Arvicola jacobea con una severa patología (Foto 29), ambos procedentes de la zona de rampa de TE7. Además, el nivel TE16, todavía muy desconocido en cuanto a su registro de microfauna, ha proporcionado una asociación similar a la de los niveles más inferiores de la Sima del Elefante, con ratón (Apodemus sp.), topillos (Allophaiomys lavocati Foto 30, Ungaromys sp.), rata de agua (Arvicola jacobea), musarañas de dientes blancos y de dientes rojos (Crocidura sp. y Sorex sp.), murciélago ratonero (Myotis sp.) y córvidos de talla media. Por otro lado, se ha recuperado un cráneo prácticamente completo de desmán o topo acuático (Galemys sp., Foto 31) y un molar de puercoespín (Hystrix sp., Foto 32) procedentes de TD6.1; en TD6.2 llama la atención la gran cantidad de restos de paseriformes de pequeño tamaño. En los niveles de Pleistoceno Medio, destaca una mandíbula de erizo (Erinaceus sp., Foto 33) procedente del nivel GIIIb. Por último, en el Pleistoceno superior, la recuperación de restos de pequeños vertebrados en Cueva Fantasma arroja evidencias, por vez primera, de la presencia de rata de agua (Arvicola sapidus) en el nivel 27.

 -Cueva Mayor.

En primer lugar, se quiere destacar como un hecho relevante, que el sistema de suministro de energía eléctrica a todos los yacimientos del interior de Cueva Mayor (Portalón, Estatuas y Sima de los Huesos) ha pasado de depender de generadores de gasolina a un sistema sostenible y limpio basado en la energía solar. Se ha invertido tiempo en realizar distintas pruebas en diferentes escenarios de demanda de consumo para asegurar la eficacia del sistema que además es fácilmente ampliable en función de las necesidades futuras. Este “tránsito ecológico” supone una mejora sustancial tanto en la seguridad como en el suministro de luz durante todo el año en los yacimientos y no solo durante la campaña de excavación. 

 

-El Portalón. 

El Portalón de Cueva Mayor se está interviniendo en los dos sectores diferentes, uno correspondiente a la Edad del Bronce, de hace unos 3000 años, y otro perteneciente al Neolítico antiguo, de unos 7300 años de antigüedad. Ambos sectores están proporcionando un amplio registro arqueo-paleontológico con el que profundizar en el conocimiento del origen y evolución de la domesticación de plantas y animales y modo de vida de los habitantes de la región a lo largo de miles de años. En los niveles neolíticos, se ha continuado excavando un área de intensa actividad, con suelos de arcilla cocida acondicionados para vivir, decenas de hogares y un abundante registro arqueológico y paleontológico, tanto de animales domésticos (vaca, oveja) como salvajes, sobre todo caballos.

En la Edad del Bronce, este año finalmente se decidió no excavar y hemos concentrado nuestros esfuerzos en comenzar a excavar, como habíamos previsto, una nueva zona de excavación en el sector Norte que nos dará acceso a los momentos de la Edad del Hierro, que son los peor conocidos hasta el momento de toda la secuencia arqueológica. Se ha limpiado la zona, se ha realizado la topografía inicial y se ha removido la capa más superficial de revuelto que ha proporcionado cientos de piezas arqueológicas prehistóricas y recientes.

-Sima de los huesos.

El yacimiento de la Sima de los Huesos (SH) se encuentra situado al final de la Galería del Silo, a más de 700 metros de la actual entrada de Cueva Mayor. Se trata del mayor yacimiento de fósiles humanos del pleistoceno medio del mundo, pues allí se han recuperado hasta la fecha más de 7000 fósiles humanos correspondientes a por lo menos 29 individuos de ambos sexos y diferentes edades de muerte. El nivel con fósiles humanos está datado por diferentes técnicas radiométricas en alrededor de 430 000 años de antigüedad.

La intervención en SH está condicionada por las características físicas del yacimiento: un enclave de reducidas dimensiones, situado al pie de una sima de unos 14 metros de caída. Además, la geometría del depósito es muy compleja, y los contactos entre los diferentes niveles son muy irregulares, lo que determina que los fósiles humanos no se encuentran distribuidos de una manera regular en el yacimiento, sino que aparezcan en grandes concentraciones en determinadas zonas, mientras que en otras partes solo aparecen restos de fauna o son paleontológicamente estériles. Además, los fósiles humanos y de fauna se encuentran en un estado de extrema fragilidad, lo que requiere una estrategia de excavación especialmente cuidadosa.

Durante la campaña de excavaciones de 2026 estaba previsto continuar con la excavación sistemática de SH para recuperar nuevos restos humanos y de fauna. Sin embargo, antes de continuar con la excavación, se decidió acometer acciones de mejora de las infraestructuras de acceso, seguridad y permanencia en el yacimiento. Esta labor ha supuesto la inversión de casi todo el tiempo de la campaña, ya que el trabajo en el ambiente confinado de la Sima es siempre lento y engorroso. Se ha mejorado la seguridad y comodidad del sistema de descenso y ascenso, la plataforma de trabajo en la boca de SH, la instalación eléctrica y el sistema de renovación de aire. El resultado ha merecido la pena. En los dos últimos días de campaña se ha preparado una nueva zona de excavación para acometer durante la campaña del año que viene.

-Galería de las Estatuas Interior.

La Galería de las Estatuas se localiza en el sector Noroeste del sistema kárstico de Cueva Mayor-Cueva del Silo de la sierra de Atapuerca. Al final de esta galería se encuentra un yacimiento que recibe el nombre de la Galería de las Estatuas-Interior (GEI). Las excavaciones en este lugar dieron comienzo en la campaña de 2008 y han continuado de manera ininterrumpida hasta la fecha. Hasta el momento se han recuperado alrededor de 1600 piezas de industria lítica de tradición musteriense, restos de fauna y dos fósiles humanos: una falange de pie y un molar superior, asignados ambos a Homo neanderthalensis. También ha sido posible recuperar fragmentos de ADN antiguo de Homo neanderthalensis en el sedimento, lo que ha permitido descubrir dos momentos diferentes de ocupación de la cueva por dos poblaciones distintas de dicha especie.

Durante la campaña de excavaciones de 2025 se abrió una nueva cata de excavación de unos 2m2 en uno de los sectores más alejados de la entrada las para ir conectando poco a poco las dos previamente abiertas. Co este fin, en 2026 se ha ampliado también la cata más próxima a la entrada continuado con la excavación sistemática los dos sectores para recuperar nuevos restos fósiles y piezas de industria lítica y aumentar las posibilidades de encontrar más restos humanos. También se ha continuado con las labores de establecimiento de la estratigrafía.

-Galería de las Estatuas Exterior.  

El yacimiento de Galería de las Estatuas-Exterior (GEE) está localizado en una antigua boca de cueva, hoy día cegada por los sedimentos, que daba acceso a la actual Galería de las Estatuas. Los importantes hallazgos realizados desde la campaña de 2008 en el yacimiento de la Galería de las Estatuas-Interior, llevaron a considerar el gran interés de localizar la zona correspondiente a su antigua entrada para acometer allí una excavación sistemática que dio comienzo en 2020. En las campañas de excavación realizadas hasta la fecha, se han recuperado más de 1700 objetos, correspondientes a piezas de industria lítica y fósiles de fauna. Ha sido posible determinar que la industria lítica recuperada corresponde a dos tecnocomplejos. En primer lugar, en los niveles inferiores del yacimiento se han recuperado piezas de tipo achelense (correspondientes al tipo humano de los anteneandertales, como los de la Sima de los Huesos), similares a las recuperadas en otros yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril (Galería y el nivel TD10 de Gran Dolina). Por otro lado, en los niveles superiores se ha recuperado una importante colección de piezas de tipo musteriense, características de los neandertales.

Durante la campaña de 2026 se ha ampliado significativamente la superficie de excavación, tanto en los niveles achelenses como en los musterienses, recuperándose numerosos restos de fauna, muy fragmentarios, y herramientas achelenses y musteriense. Estos resultados confirman la importancia de este yacimiento, pues es el único de Atapuerca que permite conectar los yacimientos achelenses de la Trinchera del ferrocarril, con los yacimientos musterienses de Cueva Fantasma y Galería de las Estatuas. Esta situación nos permitirá conocer la transición entre el achelense y el musteriense en un mismo lugar, algo excepcional en la prehistoria de Europa.

 -Cueva de El Mirador. 

La excavación en la cueva de El Mirador se ha llevado a cabo durante tres semanas, con un equipo de 7 personas, profundizando en los sondeos abiertos en ambos lados de la cavidad.

 

Uno de los mayores logros de esta campaña ha sido el descubrimiento de los niveles Pleistocenos que se llevan buscando en ambos sondeos de la cavidad desde 2009. Entre los sedimentos de este primer nivel Pleistoceno se han recuperado algunas piezas talladas de sílex y restos de aves. Los restos de aves, identificados como córvidos, son característicos del Pleistoceno pudiendo corresponder a niveles del Paleolítico superior ya descubiertos en el sondeo inicial. Este hallazgo proporciona esperanzas para descubrir las galerías de la cueva de El Mirador en próximas campañas.

Además, se han excavado en ambos sectores niveles del Neolítico con una antigüedad entre 5000 y 7000 años, ricos en restos de fauna, predominantemente doméstica (ovejas, cabras y bóvidos), y de cultura material, principalmente cerámica e instrumentos líticos y óseos (una aguja y punzones). Entre las cerámicas destacan elementos de vasijas de diferentes formatos y tallas con decoraciones diversas (líneas e impresiones) o elementos técnicos característicos (perforaciones para vasijas en suspensión).

En estos niveles neolíticos se han recuperado, a través de la flotación del sedimento, restos de plantas carbonizadas entre las que destacan bulbos y frutos silvestres. Estos restos evidencian las actividades de recolección que llevan a cabo en paralelo a las actividades agropecuarias propias de las comunidades del Neolítico. La presencia de carbones también es abundante y los estudios de su anatomía están permitiendo discriminar entre ramas y troncos, así como determinar su diámetro para poder entender el uso de ramas como forraje animal u otros usos potenciales.

Durante la campaña se ha continuado con la implantación del protocolo, que permite canalizar de manera precisa los diferentes análisis de microrrestos arqueobotánicos y de química analítica que se realizan sobre las superficies de las cerámicas y materiales líticos con posterioridad, en el laboratorio. Un equipo procedente del Departamento de Química de la Universidad del País Vasco ha participado en el muestreo de las cerámicas realizado en los laboratorios de campaña. Asimismo, se muestreó el minúsculo recipiente, de tan sólo 2,5 cm de altura por 2 cm de diámetro, con apéndices a modo de cuernos, recuperado en el nivel MIR109, uno de los hallazgos más espectaculares de la campaña. Los resultados de los análisis de los biomarcadores permitirán determinar el uso potencial del mismo, que a priori, teniendo en cuenta su pequeño tamaño, se debate entre el de juguete y el de recipiente para sustancias de uso especial.

- Cueva Fantasma. 

En Cueva Fantasma, la excavación se ha desarrollado en dos sectores: el sector de entrada (CF), con niveles de ocupación neandertal, y la Sala Fantasma (SF), donde se localizan los niveles de actividad de las hienas.

 

En el sector de entrada, la intervención se ha centrado en el tramo inferior del nivel CF24 (70 000-100 000 años), alcanzando el techo de CF23. Este nivel presenta una escasa industria lítica, reducida a dos restos de talla (sílex y cuarcita), y una abundante acumulación de restos de caballo y, en menor medida, carnívoros como las hienas. Algunos huesos conservan fracturas intencionadas para la extracción de médula ósea, prueba de actividad humana. En la contigua Covacha Norte se ha excavado el nivel CF26A (60 000-80 000 años), que ha proporcionado una destacada colección de raederas de tipo Quina y puntas, confirmando una ocupación neandertal de carácter esporádico.

La campaña de 2026 ha confirmado que el cubil de hienas de Sala Fantasma se prolonga hasta la pared norte de la cavidad. La excavación del subnivel SF30A y del techo de SF30B ha permitido identificar una excepcional letrina de hiena, con una elevada concentración de coprolitos. Los restos recuperados incluyen abundantes huesos de caballo, y cérvidos y bóvidos, junto con restos de hiena, león y otros carnívoros, correspondientes a la ocupación más reciente del cubil (40 000-50 000 años).

Por último, la intervención en el sondeo estratigráfico se ha centrado en el perfilado de los niveles CF23 a CF21, destacando el nivel paleontológico CF21, datado en el Pleistoceno medio (300 000-350 000 años), por la presencia de numerosos coprolitos y huesos de hiena, junto a restos de osos, rinocerontes y caballos.

-Penal.

Durante la campaña de 2026, los trabajos desarrollados en el yacimiento de Penal han aportado nuevas evidencias sobre la presencia humana en Europa durante el Pleistoceno inferior.

 

En TP1, los niveles más recientes de la secuencia, se ha recuperado una docena de piezas de industria lítica, entre cantos percutores y lascas de cuarzo, sílex, arenisca y cuarzoarenita, además de algún fragmento de hueso. Por sus características técnicas, estas herramientas parecen relacionarse con las recuperadas en el nivel TD6 de Gran Dolina, donde se hallaron los restos de Homo antecessor. Estos hallazgos refuerzan la relación entre Penal y Gran Dolina como partes de un mismo sistema kárstico. Los niveles fértiles se prolongan hacia la Trinchera del Ferrocarril, lo que obliga a excavarlos desde este punto con la ayuda de una plataforma elevadora.

La principal novedad procede de TP10, en la sección Titanic. La recuperación de restos de fauna y de una lasca de cuarcita demuestra por primera vez la fertilidad paleontológica y arqueológica de este nivel y confirma la existencia en Penal de un segundo episodio de ocupación humana, distinto del documentado en TP1. A la espera de los resultados de los estudios geológicos, geocronológicos y paleontológicos, se plantea la hipótesis de que este nivel pueda corresponderse con los niveles TD4 o TD5 de Gran Dolina.

En conjunto, los resultados confirman que Penal es un yacimiento que conviene seguir excavando, ya que conserva evidencias de al menos dos episodios distintos de ocupación humana en Europa. En su conjunto, el yacimiento de Penal, Gran Dolina y la Sima del Elefante, ofrecen la secuencia más detallada y de mayor resolución para el estudio del primer asentamiento humano del continente.

-Gran Dolina (TD 3 y TD 4).

A lo largo de la campaña de 2026 se han producido avances significativos en la excavación de los niveles TD3 y TD4 de Gran Dolina, los primeros niveles fértiles de la secuencia estratigráfica de este importante yacimiento.

 

Los trabajos realizados han proporcionado nuevas evidencias para reconstruir la historia geológica y paleoambiental de la cavidad. Tras un episodio de colapso de grandes bloques procedentes del techo y de las paredes, la cueva habría quedado parcialmente anegada. Estos bloques fueron posteriormente recubiertos por una capa estalagmítica con precipitaciones de tipo coraloide, características de ambientes subacuáticos.

Con la posterior apertura de la cavidad al exterior, el espacio habría desempeñado distintas funciones. Por una parte, pudo actuar como una trampa natural en la que algunos animales cayeron y quedaron atrapados en pozas y charcas, proceso relacionado con la formación del nivel TD3. Por otra, determinados sectores de la cavidad fueron utilizados como lugar de hibernación por los osos.

En los niveles TD3 y TD4 se han recuperado restos de grandes mamíferos que habitaron la sierra de Atapuerca hace cerca de un millón de años. El conjunto constituye un testimonio de la elevada diversidad faunística existente en este entorno durante el Pleistoceno inferior.

Entre los hallazgos destacan nuevamente los restos de oso, correspondientes tanto a individuos infantiles y juveniles como a ejemplares seniles que probablemente no sobrevivieron a los periodos de hibernación. Estos fósiles continúan aportando información sobre Ursus dolinensis, una especie descrita en Atapuerca y considerada próxima al origen del linaje de los osos de las cavernas.

Esta hipótesis filogenética se ha visto reforzada, precisamente, durante la campaña de 2026, coincidiendo con la publicación del estudio paleoproteómico del linaje de los osos de las cavernas en la revista Scientific Reports.

Las evidencias de la presencia recurrente de osos no se limitan a los restos fósiles. En las paredes de la cavidad se conservan marcas producidas por sus garras, compatibles con el uso del espacio como lugar de hibernación. A estas se suma uno de los hallazgos más singulares de la campaña: una formación estalagmítica que conserva marcas de arañazos atribuidas a un oso.

-Gran Dolina (TD6)

Gran Dolina confirma el extraordinario potencial del nivel TD6 con el hallazgo de al menos 24 nuevos fósiles de Homo antecessor.

Tras 31 campañas de excavación en extensión y de forma ininterrumpida el yacimiento de Gran Dolina (sierra de Atapuerca), el equipo investigador ha alcanzado de nuevo el nivel TD6.2 conocido como estrato Aurora, uno de los depósitos más emblemáticos de la evolución humana en Europa. Aunque en esta campaña únicamente se ha excavado una parte del tramo superior del depósito, los resultados obtenidos confirman el enorme potencial de este nuevo espacio para ampliar el conocimiento sobre Homo antecessor.

 

Los primeros días de excavación ya hicieron presagiar la excepcional riqueza del conjunto. Apenas comenzados los trabajos de limpieza de la superficie del nivel aparecieron cuatro restos humanos en muy poco tiempo. Aquellos primeros hallazgos apuntaban a que el depósito conservaba una importante concentración de fósiles, una expectativa que se ha visto plenamente confirmada al finalizar la campaña.

En total se han recuperado al menos 24 nuevos fósiles humanos atribuidos a Homo antecessor. Entre ellos destacan un fragmento de hueso temporal del cráneo, vértebras cervicales y lumbares, falanges de manos y pies, tres dientes y diversos huesos largos, entre los que se encuentran un cúbito y fragmentos de tibia, fémur y húmero. Varios de estos restos presentan marcas de corte producidas durante el descarnado de los cadáveres, evidencias directas de las prácticas de canibalismo documentadas en este nivel hace alrededor de 850 000 años.

Uno de los aspectos más relevantes de esta campaña es la recuperación de nuevos restos pertenecientes a individuos adultos. Hasta esta tercera fase de excavación, los adultos eran prácticamente desconocidos dentro del conjunto de Homo antecessor, dominado por restos infantiles y juveniles. Los dientes recuperados este año permiten identificar un nuevo individuo de este grupo de edad, elevando provisionalmente el número de individuos representados en TD6.2 a entre 12 y 15. Esta estimación será refinada mediante los estudios que llevarán a cabo los distintos grupos de investigación del proyecto Atapuerca.

Junto a los restos humanos, también se ha recuperado una abundante colección de herramientas de piedra elaboradas en la variedad de materias primas que será característica a partir de este momento de todos los yacimientos de Atapuerca: sílex, cuarcita, arenisca, cuarzo, etc. Además, se han recuperado numerosos restos de fauna, de animales como hiena, castor, ciervo, bóvido, caballo y rinoceronte. Dicho conjunto proporciona una valiosa información sobre la riqueza paleoecológica del entorno en el que vivieron estos grupos humanos y en el que tuvieron lugar las prácticas caníbales documentadas. La asociación entre fósiles humanos, herramientas de piedra y restos de fauna ofrece una imagen excepcionalmente completa de las actividades desarrolladas por estos homínidos en el Pleistoceno inferior.

A pesar de la relevancia de Homo antecessor para comprender los primeros poblamientos de Europa, todavía conocemos relativamente poco sobre su anatomía. La intensa fragmentación de los restos, consecuencia de las actividades de procesamiento de los cuerpos documentados en TD6, ha limitado durante décadas la información disponible sobre su esqueleto. Por ello, cada nuevo fósil recuperado constituye una oportunidad única para reconstruir cómo eran, cómo crecían y cómo vivían estos homínidos del Pleistoceno inferior.

Son muy pocos los yacimientos del mundo capaces de proporcionar en una única campaña una veintena de fósiles humanos asociados, además, a herramientas de piedra y a los animales consumidos por estos grupos. Estos resultados vuelven a situar a Gran Dolina como uno de los principales referentes internacionales para comprender la biología, el comportamiento y las formas de vida de los primeros europeos y demuestran que, más de tres décadas después del inicio de las excavaciones, el yacimiento continúa ofreciendo hallazgos de enorme importancia científica.

-Galería.

La campaña de excavación de 2026 en el yacimiento de Galería se ha centrado en la Subunidad GIIb, datada en torno a los 300 000 años. Los trabajos han permitido recuperar más de 900 restos faunísticos y cerca de 50 herramientas líticas, ampliando significativamente el conocimiento sobre las ocupaciones humanas de este periodo.

 

Entre los restos faunísticos recuperados predominan los individuos jóvenes de caballo, bisonte y ciervo, a los que se suma la presencia de varios dientes de rinoceronte. No obstante, uno de los aspectos más relevantes de la campaña es el elevado grado de fracturación antrópica de los huesos, que ha dado lugar a un registro dominado por pequeños fragmentos óseos.

La industria lítica recuperada ha sido especialmente significativa. Destaca la presencia de una amplia diversidad de herramientas elaboradas sobre distintas materias primas, entre ellas cuarcita, arenisca, sílex neógeno y sílex cretácico. El conjunto incluye grandes instrumentos configurados, como bifaces y útiles sobre canto, junto con pequeños útiles retocados y lascas sin retocar, reflejando una notable diversidad tecnológica.

Las evidencias arqueológicas indican que los grupos humanos procesaron y consumieron parte de los recursos animales en el propio yacimiento, como demuestra la fracturación intencional de los huesos para la extracción del tuétano. En conjunto, los resultados refuerzan la interpretación de Galería como un lugar de aprovechamiento de animales que caían de forma natural por el conducto vertical, utilizado por los homínidos como una fuente recurrente de recursos.

-Sima del Elefante.

Los resultados de la campaña de excavación de 2026 en Sima del Elefante han sido muy positivos. Durante la campaña hemos excavado en dos niveles, TE7 y TE6, con una cronología superior a 1,2 millones de años.

 

Del nivel TE6, el más antiguo existente en Sima del Elefante, se ha excavado poca superficie, apenas 4 m2, pero se han recuperado diferentes restos paleontológicos como el esqueleto poscraneal prácticamente completo de un lince, así como algunos restos de tortuga.

Sin embargo, en el nivel TE7, tras excavar una superficie de unos 20 m2, junto con los restos óseos de diferentes animales como gamo, lince o águila, se han recuperado evidencias claras de actividad antrópica. Concretamente, se han encontrado 13 piezas de industria lítica talladas con diferentes materiales como sílex, cuarzo, caliza y cuarcita. Estos hallazgos permiten confirmar el abanico de materias primas que usaron estos grupos humanos y conocer mejor el comportamiento de un hominino tan poco conocido hasta el momento como Homo aff. erectus.

 

 

 

 

 

 

 


domingo, 16 de agosto de 2026

-Osos, hienas, neandertales y 25 nuevos fósiles de ‘Homo antecessor’: últimas noticias desde Atapuerca.

 Enlace: https://theconversation.com

Excelentes noticias para la paleontología: la campaña de excavación número 48 en los yacimientos de la sierra de Atapuerca (Burgos), llevada a cabo entre el 21 de junio y el 22 de julio, ha deparado hallazgos muy interesantes que nos ayudarán a conocer mejor a nuestros antepasados.

 

Más de 200 investigadores, investigadoras y estudiantes han participado excavando en diez yacimientos diferentes: Penal, Gran Dolina, Galería, Cueva Fantasma, Sima del Elefante, Galería de las Estatuas, Portalón, Sima de los Huesos y Cueva de El Mirador.

Y no hay que olvidar al equipo que lava los sedimentos que extraemos de esos yacimientos en el río Arlanzón. Allí recuperan los huesos de los animales más pequeños, como roedores, reptiles y anfibios.

En primer lugar, en el yacimiento de Penal se han encontrado herramientas líticas que se corresponderían con las halladas en el nivel TD6 de Gran Dolina, lo que implicaría que dicho nivel es mucho más extenso de lo que se había pensado hasta el momento. En los niveles TD3 y TD4, la base de Gran Dolina, han aparecido marcas de zarpazos de dos especies de osos que vivieron hace aproximadamente un millón de años.

En la Sima del Elefante hemos recuperado las herramientas líticas –hechas con sílex, cuarcita y cuarzo– más antiguas. Así podremos saber algo más sobre la vida de los grupos humanos en la sierra hace más de 1,3 millones de años. Además, hay que destacar el hallazgo del esqueleto prácticamente completo de un lince. 

 El yacimiento de Galería ha proporcionado también abundantes restos de fauna, principalmente bisontes y caballos, y de útiles de piedra, entre las que destaca un bifaz de cuarcita. Todo esto confirma que esta cueva habría funcionado como lugar de aprovisionamiento de carne hace unos 300 000 años. 

 En cuanto a la Cueva Fantasma, el hallazgo de varios útiles de piedra indican que los neandertales habrían ocupado parte de este yacimiento. Otra zona habría sido un cubil de hienas, como prueban los numerosos coprolitos (excrementos fósiles) de dichos carnívoros que hemos encontrado.

 

Pero la presencia de neandertales en la sierra de Atapuerca no es exclusiva de la Cueva Fantasma, ya que tanto en el exterior como en el interior de Galería de las Estatuas hemos podido identificar evidencias de que también estuvieron en este emplazamiento.

Por lo que respecta a los yacimientos más modernos, en una zona de la Cueva de El Mirador se ha llegado por primera vez a niveles del Paleolítico superior (entre hace unos 35 000 y 10 000 años), aunque no se ha podido precisar, de momento, su antigüedad exacta. Este período está muy poco representado en la sierra de Atapuerca, lo que abrirá nuevas líneas de investigación.

De manera deliberada he dejado para el final los hallazgos del nivel TD6 de Gran Dolina. En parte porque es el yacimiento en el que trabajo desde hace treinta años, y en parte porque ha proporcionado los hallazgos más destacados de esta campaña.

Desde 2023 hemos vuelto a excavar el citado nivel, conocido por proporcionar restos humanos de Homo antecessor, especie que vivió en Atapuerca hace unos 850 000 años y se caracteriza por tener rasgos únicos, como una dentición muy primitiva y una cara muy moderna. En campañas anteriores estuvimos excavando el primer subnivel, TD6-1, que era una letrina de hienas donde encontramos ¡más de 1 600 coprolitos! También aparecieron herramientas líticas, restos de herbívoros e, incluso, algunos restos de Homo antecessor.

Sin embargo, no ha sido hasta esta campaña cuando hemos empezado a destapar el subnivel TD6-2. Como ya se había excavado en otras zonas, sabíamos que alberga un campamento con presencia de restos de la fauna que cazaban aquellos humanos, como ciervos, caballos, bisontes y rinocerontes. Además, hemos encontrado las herramientas líticas de sílex, cuarcita, caliza y arenisca con las que descuartizaban las presas.

 Aunque, sin duda, lo más destacado es que hemos recuperado 25 nuevos restos óseos y dentales pertenecientes a Homo antecessor. Entre esos vestigios destacan tres dientes, vértebras, huesos de pies y manos, un cúbito bastante completo y fragmentos de otros huesos largos, como húmero y tibia. Con estos nuevos fósiles la cantidad de restos de esta especie ya supera los 200. 

 A pesar de que acaban de aparecer y en los próximos meses vamos a estudiarlos y analizarlos con todo detalle, ya podemos adelantar alguna información. En primer lugar, sigue confirmándose que los restos de esta especie presentan evidencias de canibalismo. Los huesos están fracturados de manera intencionada, tienen marcas de corte y están mordidos por otros humanos.

Hasta fechas recientes, otra de las peculiaridades de este conjunto de Homo antecessor era que estaba formado por individuos infantiles y juveniles. El más joven tendría unos 2 o 3 años y el mayor, 17. 

 La ausencia de adultos era sorprendente, y en base a esto se formuló la hipótesis de que el canibalismo era el resultado de un conflicto entre dos grupos rivales. Uno de ellos habría atacado a los individuos más jóvenes del otro grupo.  

No obstante, los dientes que hemos sacado a la luz desde la campaña de 2024 nos indican la presencia de varias personas adultas, de 20 a 26 años. El número de estos individuos se eleva de 8 a entre 12 y 15.

Basándonos en estas evidencias preliminares, tenemos que afrontar el reto de replantearnos algunas de nuestras hipótesis anteriores. Y mientras analizamos estos nuevos restos, ya empezamos a pensar en qué vamos a encontrar en la campaña de 2027.

 

jueves, 13 de agosto de 2026

-Una aldea medieval en la frontera musulmana en Zuzones (Burgos).

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

En el contexto de las obras que traerán hasta la provincia de Burgos la esperada A-11, las prospecciones arqueológicas, realizadas en Zuzones como parte de esta construcción, han desvelado una aldea altomedieval del siglo X que por primera vez ha aportado datos acerca de las relaciones creadas a través de la frontera entre los reinos cristianos y los musulmanes dentro de la comarca de la Ribera del Duero.

 

Las conexiones entre ambas culturas suponen un hito clave en las tierras que se convirtieron en puntos de frontera durante la Reconquista. La separación creada por el río Duero, mantuvo un límite entre culturas que duró alrededor de 200 años. Sin embargo, pese a que se haya generado una imagen de impermeabilidad, ambas partes mantenían relaciones recíprocas de todo tipo, especialmente comerciales, y que se pueden demostrar gracias a los estudios arqueológicos realizados a lo largo de varias décadas.

"Es curioso porque el yacimiento se refiere a un contexto netamente cristiano y castellano, pero con influencia y con productos que vienen de la zona musulmana", relata Ángel Luis Palomino, responsable de la excavación realizada por Patrimonio Global. Señala que estos datos no vienen escritos en documentos, si no que se han probado gracias a los restos arqueológicos encontrados en esta campaña. "Esta gente estaba intercambiando sus productos con personas del otro lado de la frontera", añade.

Los materiales recuperados muestran que los habitantes de este poblado castellano mantenían contactos con las comunidades musulmanas asentadas a escasos kilómetros, en torno a San Esteban de Gormaz (Soria), una de las plazas fuertes del Califato. Entre los hallazgos destacan varias piezas de origen califal, no demasiadas, algo que evidencia que formaban parte de intercambios entre ambas culturas.

Según los datos recogidos, el poblado permaneció ocupado durante algo más de un siglo, en un periodo que coincidió con proceso de expansión del Condado de Castilla hacia el sur del Duero.

Además de esta peculiar situación, los arqueólogos han descubierto numerosos silos destinados al almacenamiento de cereal, algo que en principio resultaba normal, en este tipo de asentamientos, pepero que en este caso presenta una peculiaridad: todos se encontraban todos dentro de una construcción que podría funcionar como un almacén colectivo.

Sin embargo, el hallazgo más enigmático resulta el de los restos de un joven entre 18 y 20 años, que se ha encontrado en el interior de uno de los silos y que no se enterró siguiendo un ritual funerario, sino que fue arrojado de cualquiera manera a la estructura. Este esqueleto presentaba varias patologías y apareció parcialmente desarticulado.

Todos estos trabajos se engloban dentro del seguimiento arqueológico asociado a la construcción de la A-11. Unas labores que se han realizado en perfecta sintonía entre los arqueólogos y la empresa encargada de las obras, ASCH-OHLA. Los resultados de las excavaciones se mostrarán este viernes en el Centro Social de Zuzones a las 19 horas.

domingo, 9 de agosto de 2026

-Huellas humanas en Atapuerca.

 Enlace: https://www.diariodeleon.es

 Las láminas negras presentes en las estalagmitas de Atapuerca (Burgos) permiten obtener información sobre cambios climáticos y episodios de presencia humana en las cuevas durante la Prehistoria. Así lo concluye un estudio liderado por la investigadora del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA) Virginia Martínez Pillado, con participación del director científico del Museo de la Evolución Humana, Juan Luis Arsuaga, que analizó estas capas oscuras como registros de periodos de aridez, lluvias intensas y actividad humana.

 Los investigadores siguen trabajando en los diferentes espacios del yacimiento.

 El trabajo, publicado en Journal of Quaternary Science, estudió las láminas negras de cuatro estalagmitas procedentes de las galerías de las Estatuas y del Silo, dentro del sistema kárstico de Cueva Mayor. Los investigadores combinaron dataciones radiométricas, análisis petrográficos y geoquímicos, microscopía electrónica y tomografía computarizada para determinar su origen. Esta metodología permitió identificar cuatro tipos de láminas negras y diferenciar las relacionadas con procesos naturales de aquellas que conservan evidencias de actividad humana.

 Parte de las capas analizadas en Atapuerca presenta evidencias de disolución y erosión de la calcita asociadas a periodos en los que el crecimiento de las estalagmitas se ralentizó o se detuvo. Posteriormente, el agua transportó hasta el interior de la cueva minerales, arcillas y materia orgánica procedentes del suelo y del exterior, que quedaron incorporados a las estalagmitas.

 Los investigadores relacionaron algunas de estas láminas con periodos relativamente áridos y con interrupciones prolongadas del crecimiento, mientras que otras correspondieron a condiciones de elevada humedad y mayor infiltración de agua. Estas capas aportan así información complementaria para reconstruir los cambios en las precipitaciones y en la disponibilidad de agua. Sin embargo, el estudio determinó que no todas las láminas negras tienen un origen climático. Algunas contienen pequeñas partículas de hollín y fragmentos de carbón vegetal cuyas características microscópicas apuntan a procesos de combustión en el interior de la cueva. En el contexto de Cueva Mayor, los investigadores interpretaron estos restos como resultado de fuegos encendidos por grupos humanos. Las capas se corresponden con fases de ocupación durante el Neolítico y la Edad del Bronce.

miércoles, 5 de agosto de 2026

-24 fósiles humanos de Homo Antecessor, principal hallazgo en la campaña 2026 de Atapuerca.

 Enlace: https://cadenaser.com

 La campaña 2026 de excavaciones en Atapuerca ha llegado a su fin tras un mes de intenso trabajo en seis de sus yacimientos, deparando como hallazgos más destacados restos de humanos y mamíferos en Gran Dolina que datan de hace 850.000 años y, en algunos casos, de hace un millón de años.

 Co-directores de Atapuerca, grupo de científicos y excavadores y patrocinadores de la campaña de excavaciones ATA 2026. / Foto: Radio Castilla

 Entre ellos, en el nivel TD6 de Gran Dolina se han localizado 24 nuevos fósiles humanos de Homo Antecessor, destacando entre ellos un fragmento de hueso temporal del cráneo y vértebras cervicales y lumbares.

 Entre ellos, en el nivel TD6 de Gran Dolina se han localizado 24 nuevos fósiles humanos de Homo Antecessor, destacando entre ellos un fragmento de hueso temporal del cráneo y vértebras cervicales y lumbares.

 Entre los aspectos más relevantes de estos fósiles humanos, destaca el hecho de que por vez primera pertenecen a individuos adultos, entre 11 y 13 localizados, ya que hasta ahora todos los hallados eran de individuos infantiles o juveniles.

 Otro de los hallazgos más relevantes se localiza en la Sima del Elefante, donde se han hallado un esqueleto completo de lince y también 13 piezas de industria lítica. En ambos casos datan de hace 1.400.000 años.

 En Galería (300.000 años) se han podido recuperar 900 restos faunísticos de caballo, bisonte y ciervo y varios dientes de rinoceronte, además de cerca de 50 herramientas líticas.

 En Penal (Pleistoceno Inferior) se han localizado restos de fauna y de una lasca de cuarcita que demuestra por primera vez la fertilidad paleontológica y arqueológica.

 En Cueva Fantasma (70.000-100.000 años) se ha confirmado que el cubil de hienas se prolonga hasta la pared norte de la cavidad. 

En la Cueva de El Mirador (5.000-7.000 años) se han descubierto por fin niveles Pleistocenos que se llevaban buscando en la cavidad desde 2009. Han aparecido algunas piezas talladas de silex y restos de aves.

En Portalón de Cueva Mayor se ha confirmado la existencia de decenas de hogares y un abundante registro arqueológico de animales domésticos. 

En Galería de la Estatuas Interior se han recuperado 1.600 piezas de industria lítica, destacando una falange de pie y un molar superior asignados a Homo Neandertal. Y en Estatuas Exterior se han recuperado también más de 1.700 objetos correspondientes a piezas de industria lítica y fósiles de fauna.

Finalmente, se han lavado en el río Arlanzón 12 toneladas de sedimento que han sacado a la luz restos de aves, nfibios, reptiles, musarañas, topos, erizos, murciélagos y roedores.

 

 

domingo, 2 de agosto de 2026

-Sima del Elefante revela más datos de la historia de Atapuerca.

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

Un equipo internacional liderado por la investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) Davinia Moreno ha obtenido nuevas dataciones de dientes fósiles procedentes del nivel TE19 de la Sima del Elefante, en la Sierra de Atapuerca (Burgos), que aportan información clave para comprender la formación y evolución de este enclave arqueológico y paleontológico.

 

El estudio, publicado en la revista L'Anthropologie, presenta por primera vez edades obtenidas mediante la combinación de las técnicas de Resonancia Paramagnética Electrónica (ESR) y Series del Uranio (US) aplicadas directamente sobre restos dentales fósiles del nivel TE19.

Los resultados permiten afinar el marco cronológico de esta parte de la secuencia estratigráfica, cuya formación se situaba hasta ahora, principalmente a partir de dataciones por luminiscencia, entre hace aproximadamente 237.000 y 266.000 años.

Las nuevas edades obtenidas coinciden en términos generales con las cronologías previas, reforzando la solidez del modelo temporal establecido para la zona superior de la Sima del Elefante. No obstante, las diferencias observadas entre algunas muestras revelan la complejidad del nivel TE19, donde distintos sectores del relleno pudieron experimentar procesos de sedimentación diferentes.

Según explica Davinia Moreno, el valor del trabajo no reside únicamente en establecer nuevas edades, sino en comprender mejor los procesos geológicos que dieron lugar a la formación del yacimiento y el contexto en el que quedaron conservados los fósiles y restos arqueológicos.

La investigadora destaca que contar con cronologías fiables resulta fundamental para interpretar la evolución de los yacimientos y situar correctamente los hallazgos dentro de la historia de la ocupación humana de la Sierra de Atapuerca.

El estudio refuerza la importancia de combinar diferentes métodos geocronológicos para el análisis de los yacimientos del Pleistoceno y consolida el papel del Cenieh como centro de referencia internacional en el desarrollo de técnicas de datación aplicadas al estudio de la evolución humana.

En la investigación han participado especialistas del Cenieh, la Universidad Rovira i Virgili, el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Iphes-Cerca), la Universidad Complutense de Madrid, el Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, la Universidad de Burgos y otras instituciones nacionales e internacionales vinculadas al Proyecto Atapuerca.