jueves, 13 de agosto de 2026

-Una aldea medieval en la frontera musulmana en Zuzones (Burgos).

 Enlace: https://www.diariodeburgos.es

En el contexto de las obras que traerán hasta la provincia de Burgos la esperada A-11, las prospecciones arqueológicas, realizadas en Zuzones como parte de esta construcción, han desvelado una aldea altomedieval del siglo X que por primera vez ha aportado datos acerca de las relaciones creadas a través de la frontera entre los reinos cristianos y los musulmanes dentro de la comarca de la Ribera del Duero.

 

Las conexiones entre ambas culturas suponen un hito clave en las tierras que se convirtieron en puntos de frontera durante la Reconquista. La separación creada por el río Duero, mantuvo un límite entre culturas que duró alrededor de 200 años. Sin embargo, pese a que se haya generado una imagen de impermeabilidad, ambas partes mantenían relaciones recíprocas de todo tipo, especialmente comerciales, y que se pueden demostrar gracias a los estudios arqueológicos realizados a lo largo de varias décadas.

"Es curioso porque el yacimiento se refiere a un contexto netamente cristiano y castellano, pero con influencia y con productos que vienen de la zona musulmana", relata Ángel Luis Palomino, responsable de la excavación realizada por Patrimonio Global. Señala que estos datos no vienen escritos en documentos, si no que se han probado gracias a los restos arqueológicos encontrados en esta campaña. "Esta gente estaba intercambiando sus productos con personas del otro lado de la frontera", añade.

Los materiales recuperados muestran que los habitantes de este poblado castellano mantenían contactos con las comunidades musulmanas asentadas a escasos kilómetros, en torno a San Esteban de Gormaz (Soria), una de las plazas fuertes del Califato. Entre los hallazgos destacan varias piezas de origen califal, no demasiadas, algo que evidencia que formaban parte de intercambios entre ambas culturas.

Según los datos recogidos, el poblado permaneció ocupado durante algo más de un siglo, en un periodo que coincidió con proceso de expansión del Condado de Castilla hacia el sur del Duero.

Además de esta peculiar situación, los arqueólogos han descubierto numerosos silos destinados al almacenamiento de cereal, algo que en principio resultaba normal, en este tipo de asentamientos, pepero que en este caso presenta una peculiaridad: todos se encontraban todos dentro de una construcción que podría funcionar como un almacén colectivo.

Sin embargo, el hallazgo más enigmático resulta el de los restos de un joven entre 18 y 20 años, que se ha encontrado en el interior de uno de los silos y que no se enterró siguiendo un ritual funerario, sino que fue arrojado de cualquiera manera a la estructura. Este esqueleto presentaba varias patologías y apareció parcialmente desarticulado.

Todos estos trabajos se engloban dentro del seguimiento arqueológico asociado a la construcción de la A-11. Unas labores que se han realizado en perfecta sintonía entre los arqueólogos y la empresa encargada de las obras, ASCH-OHLA. Los resultados de las excavaciones se mostrarán este viernes en el Centro Social de Zuzones a las 19 horas.

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