martes, 29 de diciembre de 2009

-Los Cartularios de Valpuesta contienen las palabras más antiguas escritas en español.

Un estudio que acaba de culminar el Instituto de la Lengua de Castilla y León (ILCYL) confirma que los Cartularios de Valpuesta contienen las palabras más antiguas escritas en español, más de un siglo anteriores a las registradas en las Glosas Silenses o Emilianenses.

El director del ILCYL, Gonzalo Santonja, ha explicado que mientras las glosas registradas en los monasterios de Santo Domingo de Silos (silenses) y San Millán de la Cogolla (emilianenses) son del siglo XI, los cartularios de Valpuesta contienen palabras en español escritas en el siglo IX. Santonja ha insistido en la complejidad del estudio que será publicado en los próximos meses, "aunque la preocupación -ha dicho- es más por evitar erratas que por sacar la publicación antes". El director del ILCYL se ha mostrado "muy satisfecho" por el resultado del estudio dada la dificultad de analizar este compendio de documentos que fueron agrupados por un clérigo del santuario de Valpuesta, en el norte de la provincia de Burgos, en el siglo XII.

Aunque habitualmente se utiliza la denominación de cartulario para un documento escrito por dos o tres personas a lo largo del tiempo, en este caso se trata de un compendio de documentos que el clérigo realizó con todo lo que iba encontrando en el santuario.De hecho, la complejidad del estudio se encuentra en que se trata de escritos realizados en diferentes momentos por más de una treintena de personas, lo que ha hecho "muy difícil" identificar "la mano" que elaboró cada uno de estos textos.

Santonja ha señalado que no se trata del origen del español, sino del registro escrito más antiguo que se conoce hasta ahora "porque el español nació en la calle, no en un monasterio ni debajo de ninguna piedra". En este sentido, ha criticado los "localismos" que pretenden vincular el nacimiento del idioma a un monasterio concreto, lo que ha calificado de "patochada".

Para Santonja las lenguas "son del pueblo" y es "paradójico que haya señores que digan que todas las lenguas nacen en la calle y luego afirmen que el español nació en tal o cual monasterio".
El director del ILCYL ha destacado el esfuerzo de estudio del origen del español que está realizando este organismo creado hace nueve años, aunque realmente sólo lleva trabajando de forma efectiva siete, los dos últimos en la sede del Palacio de la Isla, en la capital burgalesa.


lunes, 21 de diciembre de 2009

-Espías en Burgos durante la Segunda Guerra Mundial.

Artículo de R. Pérez Barredo publicado en Diario de Burgos.



Como ‘Capital de la Cruzada’, Burgos fue un hervidero de gentes durante los tres años que duró la contienda civil. A los militares que llegaron de toda la España sublevada les siguieron corresponsales de prensa, intelectuales, artistas y una muy diversa fauna; personajes algunos que acabarían protagonizando algunos de los capítulos más destacados de aquellos años bélicos, los más convulsos del siglo XX. Mención especial merece el capítulo de lo espías, actores singulares cuyo papel suele determinar el devenir de una guerra. Este periódico ya contó el caso de Kim Philby, británico de nacimiento pero agente al servicio de Stalin que cubrió la guerra como corresponsal del periódico The Times con dos misiones, informar de los planes bélicos de los rebeldes y asesinar en Burgos al caudillo. Philby es considerado el mayor espía del siglo XX, ya que su acción como agente doble se prolongó durante toda la guerra fría.
Ahora un documental rescata la memoria de otro de los espías más importantes de la época: el español Juan Pujol García, conocido con el alias de ‘Garbo’, a quien se le atribuye la confusión de Hitler para que prosperara con éxito el desembarco aliado en las costas Normandía, maniobra militar clave en la derrota posterior del III Reich durante la Segunda Guerra Mundial. La cinta recupera la memoria de ‘Garbo’ y de alguien más: su mujer, Araceli González Carballo, colaboradora esencial del primero en su rol de agente doble para derrocar al fascismo y a quien la historia no había atribuido con justicia su enorme contribución a este fin. La película se llama Hitler, Garbo... y Araceli, ha sido realizada por Lugopress y se estrenará el próximo mes de enero.
Juan Pujol nació en Barcelona en 1912. Tras el golpe militar de julio de 1936 fue llamado a filas por el ejército republicano, al que dio calabazas escondiéndose durante más de un año en casa de unos amigos; cuando fue descubierto corrió a alistarse pero con un único objetivo: pasarse a las filas de los sublevados. Cuando lo consiguió fue reclutado y enviado a Burgos, donde pasó varios meses. El joven oficial franquista se enamoró en la capital castellana de una joven empleada del nuevo Banco de España. Se llamaba Araceli González Carballo. Había nacido en Lugo en 1914, en el seno de una familia acomodada. Tras el estallido de la contienda trabajó en un hospital de sangre de su ciudad natal. Sin embargo, sintió la necesidad de salir de allí y gracias a las gestiones de su padre consiguió un trabajo como secretaria en la sede del Banco de España que los rebeldes habían abierto en Burgos. José de Cora, director del documental, señala que la familia de Araceli mantenía un relación de amistad con Antonio Goicoechea, director del banco, y que fue gracias a éste por el que fue contratada en la entidad. «Fue en Burgos donde nació no sólo la relación entre Araceli y Juan, sino que posiblemente allí, tras conocerse y enamorarse, planearan su futuro».

En este sentido, destaca De Cora la importancia del Hotel Condestable (el edificio de la calle Vitoria cuyos bajos ocupa hoy Zara), hervidero de todo tipo de personajes y que ellos frecuentaban. «Sabemos que ellos se movieron mucho en ese ambiente, por eso vimos clara la necesidad de aparecieran tomas de ese lugar», apunta el director de Hitler, Garbo... y Araceli. De hecho, en el documental se han recreado varias escenas de interior (aunque incluye imágenes reales del edificio tal y como estaba entonces), en una de las cuales -y que ilustra este reportaje- se puede ver a un hombre leyendo Diario de Burgos. La persona que sostiene el ejemplar ficticio del periódico burgalés no es otro que Kim Philby, el gran espía británico.

Empieza la aventura. Desencantados del triunfo de Franco, quizás sospechando lo que se le avecinaba a España y posiblemente a Europa con el auge del fascismo en Italia y Alemania (lo que confirmaron sólo meses después, cuando Hitler invadió Polonia), el matrimonio se instaló en Madrid. Allí, y según De Cora impulsados por Araceli «que era la chispa», acudieron a la embajada británica con la oferta de ponerse a su servicio. Ésta declinó la sugerencia aunque les invitó a colaborar económicamente con la causa. Fue entonces cuando Araceli sugirió a su marido hacer el mismo ofrecimiento en la embajada alemana, con el argumento de que si conseguían entrar en el nido del águila serían vistos como elementos útiles por los aliados. Los alemanes se tragaron su proposición aunque les pusieron a prueba: debían conseguir un visado para poder entrar en Inglaterra.

Así que el matrimonio se puso manos a la obra: viajaron a Lisboa, donde Juan consiguió su propósito y obtuvo la falsificación perfecta de un salvoconducto, lo que convenció a los germanos. Juan Pujol se convirtió en un agente de la Abwehr, los servicios secretos del III Reich. Lo hizo con el apodo de ‘Arabel’, en referencia a la belleza de Araceli, que siempre acompañaba a su marido. Durante meses, hicieron creer a los alemanes que habían tejido una red de espionaje en Gran Bretaña, cuando en realidad seguían en Portugal, e informaban de sucesos que si bien no eran demasiado sustanciosos sí eran suficientes para mantener engañados a los nazis.
Gracias a un golpe de fortuna, Juan se enteró de la salida de una flota de barcos aliados del puerto de Liverpool e informó a sus superiores, que quedaron todavía más convencidos de su lealtad y de su utilidad. En ese punto, es Araceli la que creyó llegado el momento de contactar con los británicos y volver a ofrecerse. Fue precisamente ella la que consiguió hacer llegar esa proposición, que esa vez fue aceptada. Así, y ya bautizado con el sobrenombre de ‘Garbo’ (posiblemente por tratarse de alguien con tantas dotes para la interpretación como la famosa actriz sueca), Pujol se convirtió en agente doble del MI-5, el servicio secreto británico. Instalado en Londres, el matrimonio Pujol González desarrolló una intensa y peligrosísima labor de espionaje y contraespionaje que llegó a su momento álgido en el año 1944.



El desembarco aliado

‘Garbo’ y Araceli formaron parte de la llamada ‘Operación Fortitude’, que consistió en convencer a los nazis de que la invasión aliada que se iniciaría en Francia se produciría en Calais, a más de 200 kilómetros de Normandía, donde en realidad iba a producirse a comienzos del mes de junio. Hitler y sus colaboradores le tenían tanta fe a ‘Garbo’ que tardaron varios días en creerse que la de Normandía era la verdadera invasión. No en vano, sus jefes de la Abwehr habían recibido el siguiente mensaje del agente doble español: «Está perfectamente claro que el actual ataque es una operación a gran escala pero con carácter de divergencia…».
El documental Hitler, Garbo... y Araceli se proyectarán en los primeros días de enero en la televisión gallega. Su productora, Lugopress, tiene previsto vender la versión castellana, por lo que es muy posible que en breves fechas pueda pasarse por otros canales.  

viernes, 18 de diciembre de 2009

-Cuevas del Piscarciano


A pocos kilómetros de Soncillo, ya en término de Hoz de Arreba, se localiza el Complejo Kárstico de Piscarciano, una de las mayores cavidades de la provincia de Burgos. La carretera que enlaza ambas localidades realiza una curva muy acusada para librar el barranco de Vallengua, en el que se localiza la Hoya de Piscarciano que, en momentos puntuales, después de intensas precipitaciones o desnieves, llega a inundarse de agua, deparándonos una bella imagen del lugar bastante desconocida.


Con sus 14.300 metros de longitud, es el tercer complejo kárstico más largo de la provincia de Burgos.Está compuesto por tres cuevas: Las Arenas, Las Vacas y la propiamente denominada del Piscarciano, cuyo nombre le viene de un famoso bandolero que,  a principios de siglo XX, se escondía en estas cuevas.


Un sendero que discurre entre enormes bloques rocosos, a lo largo del río Trifón, conduce al enorme portalón de 28 metros de anchura de la cueva de Las Vacas. En las épocas de lluvias afloran en esta cueva resurgencias del río. Las Vacas tiene 422 metros de galerías, que comunican con el resto de las cuevas.
Cerca de aquí se ha localizado un pequeño yacimiento paleolítico del periodo musteriense. Desde la cueva de Las Vacas se puede acceder a la profunda hoya del Piscarciano, que en épocas de lluvias o deshielo se inunda casi por completo.


La gran humedad de este espacio ha favorecido la existencia de amplios y frondosos bosques de hayas.

jueves, 17 de diciembre de 2009

-Monasterio de Rioseco

En pleno corazón de la primitiva Castilla, junto al río Ebro, en el recóndito Valle de Manzanedo, las ruinas del que fuera el monasterio cisterciense de Santa María de Rioseco nos hablan con elocuencia de un pasado que no debemos dejar enterrado entre sus piedras caídas y que estamos obligados a rescatar para la memoria.

El primitivo monasterio de Rioseco, Rioseco el "Viejo", estuvo hasta comienzos del siglo XIII un poco más al norte del lugar en el que se construyó el nuevo monasterio a partir del siglo XIII. La iglesia conventual del antiguo monasterio, que aparece en la documentación como Santa María de Suso y de la que todavía quedan algunas ruinas, quedó dentro de la heredad del nuevo monasterio en donde éste tenía sus parrales, por lo que andando el tiempo fue conocida como la iglesia de Nuestra Señora de Parrales.

Hasta el año 1171 no hay noticias del monasterio de Rioseco, pero existe un documento de esta fecha según el cual el monasterio de "Sancta Maria de Riuo Sicco", monasterio de propiedad particular o "proprium monasterium" perteneciente a los hijos de un tal Martino Martini de Uizozes, fue donado a la comunidad cisterciense de Quintana Suuar (Quintanajuar). Esta comunidad cisterciense se trasladó a finales del siglo XII a San Cipriano de Montes de Oca, en La Rioja, pero pocos años después, al parecer en el año 1204 y de una forma bastante irregular, en contra de la voluntad del monarca castellano Alfonso VIII y sin permiso del Capítulo General de la orden cisterciense, se establecieron en el antiguo monasterio de Rioseco que habían recibido como donación en 1171. A partir de su instalación en Rioseco, la comunidad cisterciense dirige todas sus operaciones de compras e intercambios de tierras a la formación de un coto redondo en torno al monasterio hasta conseguir un amplio dominio territorial.

Hay noticia de una importante inundación en el año 1216 que debió de ocasionar graves destrozos en el monasterio de Rioseco. Este hecho indujo a la comunidad cisterciense a la búsqueda de un nuevo emplazamiento en un pequeño altozano muy próximo al viejo monasterio, comprando a los Velasco un extenso solar e iniciando la nueva construcción inmediatamente para trasladarse, esta vez con permiso del Capítulo General, al nuevo monasterio hacia el año 1236.

En el siglo XIV,  Rioseco formaría uno de los más potentes patrimonios económicos  de los cistercienses castellanos. El término del monasterio  se limitaba al Norte por las granjas de Casaval y Fuente Humorera, al este por la de San Cristóbal y por el sur, al otro lado del río, por las de Retuerto, Robledo y Helechosa. Todo ello intercomunicado por un puente de madera sobre las aguas del Ebro.

En el catastro de Ensenada, se detalla que los monjes mantenían en el término redondo del monasterio 200 carneros, 16 vacas, 70 cabras, 31 chivos y 12 cerdos. En el s. XVI tenían 43 colmenas y una decena de molinos, además de un batan (máquina movida por agua compuesta de grandes mazos, que sirve para golpear, desengrasar y dar cuerpo a los tejidos de lana). El mas importante y rentable de todos los que poseía estuvo en el Ebro, junto a la senda que sube al monasterio. En 1775 seria totalmente reconstruido tras una riada que se llevo dicho molino y sus casas adyacentes. Su alto valor lo muestra el que, todavía en 1821, el gobierno liberal lo vendía por 90.000 rs.También consta en el cartulario del citado monasterio, que en la segunda mitad del s. XV, el monasterio poseía un molino en Cueva de Manzanedo. En 1775, existía una anguilera en el Ebro. Cierto criado se ocupaba exclusivamente de pescar, con el fin de abastecer a la comunidad.Poseían además, los monasterios de Hoz de Arreba, San Martín de Cornezuelo y San Vicente de Lon (Cantabria).

Dentro del recinto del monasterio existía además del templo, una hospedería, bajo la cual aun puede verse los establos para las mulas. En 1610 se hace un juego de bolos, y en 1666 una librería nueva. La gran campana de la espadaña es de 1598. Esta y otras mas pequeñas que tenia el monasterio, estan hoy en el lugar de Munilla.

Desde 1808 a 1809 los franceses, que se encontraban en Medina de Pomar, embargaron buena parte de los granos almacenados y desde este ultimo año hasta el 29 de Junio de 1814 tuvieron que exclaustrarse. Aunque volvieron a él, no duraron mucho ya que  el 29 de octubre de 1820, "los comisarios del gobierno revolucionario tomaron posesion de este monasterio". En publica subasta celebrada en Villarcayo, serían vendidos buena parte de sus bienes. Posiblemente  por su alto coste y la inutilidad del edificio, el monasterio quedaba sin vender. El edificio, abandonado, fue en parte aprovechado por la gente del lugar como almacén, parroquia y cementerio.
En 1855, a falta de licitantes, Francisco Arquiaga, comisario provincial de la subasta, cargó con aquella belleza inútil y desolada. Arquiaga desde el principio cedió el templo para el culto magnificamente equipado: retablos, cuadros, órgano, pila bautismal, etc... hasta que su nieta Margarita Arquiaga lo cedió a la Archidiócesis y comenzó su expolio, saqueo y degradación. Sirva el dato de que algunas de las estatuas de santos de la orden que coronaban una de las paredes sirvieron hace años de relleno de la cercana presa del Ebro.El monasterio fué un importante centro de riqueza con tierras repartidas principalmente en el Valle de Manzanedo, pero también poseían otras por el resto de la provincia provenientes éstas de sus anteriores localizaciones. Además, el monasterio intercambia solares con otros monasterios, por ejemplo el de San Martín de Elines.

En fin, un maravilloso Monasterio del que hoy sólamente podemos adivinar algo de lo que en su tiempo debió de ser este centro de riqueza en el norte burgalés.

Fuentes:
www.cidaddeebro.es
www.santamariaderioseco.es

martes, 3 de noviembre de 2009

-Campos de concentración en Miranda.


El líder nazi Himmler visitó Miranda de Ebro en 1940. Llegó a nuestro país para repatriar a prisioneros alemanes y buscar junto a una legión de agentes de la GESTAPO a espías del bando aliado. Pero, para entonces, ya había en Miranda uno de los !188 campos de concentración que existían en España! En concreto, el ubicado en Miranda fue construido en 1937 por sus habitantes de manera forzosa, puesto que abundaban allí los enemigos de Franco y los republicanos.
Fue levantado en apenas dos meses y, en no pocas ocasiones, se encontraron allí encerrados entre tres y cuatro mil presos republicanos, a los que se clasificaba en función de su "crimen" y vinculación política, aunque también fueron recluidos delincuentes comunes y homosexuales.

En total, al lugar fueron destinadas 65.000 personas. Posiblemente, el de Miranda fue uno de los que más "inquilinos" acogió. Y aunque las cifras son muy confusas, por los campos de concentración españoles pasaron entre 500.000 y 1.000.000 de personas. Allí, las condiciones de vida fueron inhumanas. Los presos eran mera mano de obra. Se dedicaban a trabajar organizados en batallones de obreros. Construyeron líneas de ferrocarril, pantanos, presas, canales... o monumentos; el más conocido de todos fue el Valle de Los Caídos.

Pero el caso de Miranda es especial por otro motivo. Y es que tras la visita de Himmler, y en tiempos en los cuales Franco y Hitler aún se tanteaban, el oficial nazi Paul Vinzer fue "nombrado" director del centro y durante dos años dirigió los designios y labores de los presos que se encontraban en su interior. Además, a los nazis esta subsede de sus campos de exterminio les servía para encarcelar a los franceses que huían de la presión nazi y que cruzaban el Pirineo con la ayuda de los republicanos.

También en el lugar se encontraban judíos de diferentes nacionalidades -362 polacos en 1941-, que huían de los campos de concentración alemanes, pero que por unas razones u otras no lograron alcanzar su destino, que muchas veces era Portugal, para desde allí embarcar a America. Paradógicamente, tras el final de la guerra también hubo nazis allí, puesto que la connivencia de Franco ya había finalizado y al dictador español le interesaba estar del lado de los vencedores.

Los campos de concentración españoles son unos grandes desconocidos para la historia. Algunos estudiosos han profundizado en su existencia y seguido la pista de los presos que recalaron allí, respecto a los cuales, a decenas de miles de ellos, apenas se sabe nada. Son un tabú, incluso para quienes recuerdan los horrores de la guerra...

Fuente: Artículo de Jesus Callejo publicado en la revista "Historia de Iberia Vieja"
Fotos del blog todoslosrostros.blogspot.com

lunes, 19 de octubre de 2009

-Ruta de Carlos V. Medina de Pomar.

Medina de Pomar se convirtió en octubre de 1556 en parada y fonda del Emperador Carlos I de España y V de Alemania. Llegaba desde Laredo, donde había desembarcado del largo viaje iniciado en Flandes. Y su destino era el monasterio jerónimo de Yuste en la comarca cacereña de la Vera, adonde llegó en 1557 para morir tan solo un año después. En el día de ayer, la ciudad volvió a ser parada y fonda del monarca y su corte, a los que acompañaron medio millar de caminantes cántabros, extremeños y vascos.

A todos ellos les esperaba el poderoso Condestable, Pedro IV Fernández de Velasco y Solier, acompañado por su mujer Juliana Angela y toda la corte medinesa, así como representantes del clero y de todos los estamentos. En un nuevo esfuerzo por recrear este momento histórico, el casco antiguo de Medina se transformó por unas horas. El condestable, interpretado desde hace una década por Ramón Hilario Rodríguez, rememoró lo bien que sentó a Medina aquella visita de la realeza. «Que haya misa mayor, bailes y mercados, que se hornee pan en mi alcázar, que se repartan monedas entre los menestorosos y que se libren reos y se suspenda el pago de impuestos...». La ciudad bullía en 1556 como lo hacía ayer para ver todo un espectáculo, en el que participan cientos de figurantes y los caminantes que realizan el recorrido a pie desde Laredo hasta el puerto de Los Tornos.

Miguel Ángel Marsella se enfundó por quinto año en el papel de Carlos V. En su discurso en la plazuela del Corral, que otrora fuera testigo de una escena muy parecida, recordó otros episodios en que la familia real había pasado por Medina: «Mi corazón tiembla emocionado por estas calles que también conocieron mi abuela, Isabel La Católica, y mi madre, la mal llamada loca (doña Juana), cuando fue a embarcar a Laredo para casarse por el Archiduque de Austria».

Y es que la ciudad forma parte de la historia de España y la Ruta de Carlos V quiere tratar de unir las tierras por las que viajó el monarca. De Laredo a Montija y a Medina para seguir por Burgos y continuar por Palencia, Valladolid, Salamanca y Ávila antes de entrar en Cáceres, el último hito del viaje imperial. Así lo manifestó ayer Fermín Unzue, en representación de la Consejería de Turismo cántabra, con quien coincidió el alcalde medinés, José Antonio López. En su opinión, actos como los de este fin de semana «servirán de eco para que otras provincias reciban con los brazos abiertos al Emperador, porque es tarea de todos recordar viva la historia».

Sus palabras llegaban después de que el Condestable hubiera entregado las llaves de la ciudad a Carlos V y todo el cortejo hubiera recorrido la avenida de Bilbao y la calle Mayor, llenas de espectadores. La próxima cita será en Bruselas, donde la Red de Cooperación de Municipios de la Ruta de Carlos V va a presentar el próximo mes su proyecto turístico y cultural para dar una entidad europea a esta iniciativa.   

Fuente: diariodeburgos.es

domingo, 18 de octubre de 2009

-La capilla de San Olav, en Covarrubias, comenzará su construcción en noviembre.

Después de siete años de trámites y de varios anuncios de inicio y término de obra que finalmente se han quedado en el aire, la capilla de San Olav vuelve a la actualidad con el inminente inicio de los trabajos que permitirán hacer realidad el sueño histórico de la Princesa Kristina de Noruega. Tras el anuncio de licitación de finales de agosto, hoy se adjudicará la obra por un importe de unos 900.000 euros, al que habrá que añadir el equipamiento, y un plazo de ejecución de ocho meses.

La noticia coincide con la celebración este fin de semana en Covarrubias de las jornadas culturales Notas de Noruega y la reunión hoy del Patronato de la Fundación Princesa Kristina, promotora del proyecto junto al Ayuntamiento rachel, entidad que ha cedido el terreno. El complejo cultural se levantará en el paraje conocido como Valdetorres y se extenderá por una superficie de dos hectáreas.

La construcción de este complejo cultural y religioso responde al deseo de la Princesa Kristina, cuyos restos descansan en la Colesgiata de Covarrubias. La joven recibió de su esposo, el infante Felipe -hermano de Alfonso X El Sabio-, la promesa de levantar una capilla dedicada a San Olav, patrón de los noruegos.
El cumplimiento de este deseo histórico ha sido posible gracias a la intensa labor realizada por la Fundación, cuyo objetivo pasa por reforzar los vínculos entre España y Noruega, para conseguir fondos de cara a la construcción de la capilla. De igual forma, el Ayuntamiento se ha involucrado directamente en la ejecución del proyecto facilitando los trámites que estuvieran a su alcanza. Y finalmente, instituciones y entidades como la Junta de Castilla y León, Caja de Burgos, Cajacírculo, Gobierno noruego, Diputación y UE han hecho posible la iniciativa con sus contribuciones económicas.

El edificio no sólo cumple la promesa realizada a la Princesa Kristina sino que es una firme apuesta para incrementar el, ya de por si, rico patrimonio de Covarrubias con una arquitectura de vanguardia. Su espíritu moderno es fruto del estudio de las iglesias románicas y prerománicas; como por ejemplo la cercana Santa María de Lara.

A escasos 500 m. del casco histórico de Covarrubias, en dirección a las ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza, un camino de tierra nos lleva hasta el Valle de los Lobos, paraje natural de singular belleza donde se levantará la Capilla de San Olav. Ya desde el primer momento en el que se acceda al hermoso valle el visitante tendrá como guía la torre campanario, lo que servirá como llamada de atención para un edificio tan representativo. La masa de la iglesia se presenta a los ojos del paseante con la misma solidez que las antiguas ermitas. Su acabado en metal, el equivalente moderno de la piedras de antaño, presentará el mismo color rojizo que los monumentos de Covarrubias, como la torre de Doña Urraca.



Para el paseante, en cambio, el edificio ofrece un porche en madera donde sentarse cómodamente al sol en invierno y a la sombra en verano, como final de un agradable paseo.
Una gran puerta da acceso al espacio interior. Como tránsito entre el espacio impresionante del valle y la recogida sala de la Iglesia hay un espacio de unas pequeñas proporciones que actúa como el zaguán tradicional, permitiendo la solemnidad del espacio interior. La sala, orientada Este-Oeste, a pesar de ser pequeña en dimensiones reales ha sido diseñada con la mayor riqueza espacial posible. Primeramente tiene una pequeña zona de circulación que incluye una zona para bautismos. Luego aparece el espacio de los fieles (o los espectadores en caso de actos culturales). Al fondo y con una altura superior esta el espacio del altar, con la zona aún más alta y oculta donde estará la efigie de San Olav. Lateralmente y tambien ligeramente elevado tendremos el coro, útil tambien para situar a una pareja de novios. Cuando el edificio funciona como sede de la fundación los oyentes se giran hacia el coro que se convierte en el escenario principal, sin tener que tocar ninguno de los elementos religiosos. Se ha diseñado además una “silla San Olav” que girando sobre sí misma sirve para el uso religioso y para los actos culturales.

El interior será en su totalidad de cálida madera, incluídas las grandes vigas de la estructura que forman parte del espacio. La luz ha sido estudiada al máximo. El espacio de la Iglesia estará en una penumbra en la que los reflejos del sol ayudarán a crear un ambiente tranquilo y recogido. La pila bautismal, el coro, el púlpito y el altar tienen una cuidada iluminación individual. Todos los detalles (tiradores de puertas, sagrario, púlpito) han sido cuidadosamente diseñados con la mayor sencillez posible.
El edificio incluye una pequeña sacristía, y en otro bloque anejo unos servicios y un almacén.
La torre campanario, que en un principio fue una llamada, sirve también de mirador para contemplar la totalidad del valle, e incluso en la lejanía la silueta de Covarrubias.
Entre la torre y la iglesia se aprovecha la pendiente natural para disponer unos bancos, generando un auditorio natural. Con sólo abrir un portón este espacio queda comunicado con el interior de la capilla, usando el mismo escenario. Además aquí se encauza el arroyo existente y se coloca una fuente para que los paseantes puedan refrescarse.


La construcción será un edificio multifuncional que podrá servir tanto para la celebración de actos culturales: conciertos, exposiciones, conferencias, reuniones, etc.  como para actos religiosos: bodas, bautizos, comuniones, misas y romerías. El interior de la capilla tendrá una capacidad de 150 - 200 personas y empleando su espacio exterior, para aproximadamente de 600 a 800.


La capilla será un espacio cultural abierto. Las iniciativas promovidas desde distintos colectivos en ambos países e incluso de ámbito europeo o internacional podrán llevarse a cabo con el beneplácito del Ayuntamiento de Covarrubias y la Fundación Princesa Kristina. Los Patrocinadores del proyecto podrán utilizar el espacio para conferencias, reuniones u otros actos.

Fuente: www.diariodeburgos.es y www.noruega.com

jueves, 15 de octubre de 2009

-Huellas de dinosaurios en Salas de los Infantes.


La comarca de Salas de los Infantes cuenta con importantes yacimientos paleontológicos. Cronológicamente, el primero es el de Cantera Cavila; allí, en una potente serie de calizas bien estratificadas, encontramos sedimentos del Jurásico Inferior, depositados entre hace 160 y 140 millones de años cuando esta zona estuvo sumergida bajo el mar. Destaca su enorme riqueza fosilífera, siendo rico en Ammonites, Belemnites e incluso reptiles marinos como el Ictiosaurio.

Relacionado con los dinosaurios, Salas cuenta con dos yacimientos, ambos con sus huellas: Costalomo y Peña Uñor. En Costalomo encontramos rastros de dinosaurios carnívoros y herbívoros. Durante julio de 2003 se han realizado excavaciones de dinosaurios datados en el intervalo del Jurásico superior al Cretácico Inferior, con una antigüedad de entre 140 y 120 millones de años. Las excavaciones han sido organizadas por el Colectivo Arqueológico Paleontológico de Salas (CAS).


El dinosaurio que se ha excavado en La Revilla-Ahedo es un rebaquisáurido, herbívoro cuadrúpedo de cuello y cola largos. Al espécimen de este yacimiento se le ha calculado unos 12 metros de longitud en base a su fémur, de más de un metro de altura, expuesto en el Museo de Dinosaurios de Salas.
Este dinosaurio tiene un indudable valor científico ya que sólo se habían encontrado sus restos en África y Sudamérica, por lo que el ejemplar burgalés apoya una hipótesis que postula que hubo una conexión terrestre entre estos tres continentes en algún momento del Cretácico Inferior.
Además, el rebaquisáurido de La Revilla es varios millones de años más antiguo que sus parientes africanos y sudamericanos, siendo el primer representante conocido de esta familia de dinosaurios.


El yacimiento de Tenadas de Costalomo fue el primer lugar en que se citan huellas de dinosaurios en la provincia de Burgos y ha sido objeto de diversas publicaciones científicas.
Hay una característica que hace realmente especial a Costalomo y es el modo en cómo se han conservado las huellas. No están hundidas en la roca sino que sobresalen del estrato como relieves redondeados. Imaginemos un dinosaurio a la orilla de un río pisando sobre barro muy blando y plástico, y bajo éste, una capa de arenas. El animal hunde su pie en el fango, llegando a contactar con las arenas inferiores. Debido a la textura del barro el dinosaurio no ‘rompe’ su huella al sacar el pie, sino que lo retira hacía atrás dejando su molde en el barro. Tras esto nuevas arenas cubren el fango rellenando las huellas. Las arenas, una vez consoliden, llegarán a soldarse con la capa de arenas inferiores, que sujetarán la huella.

Millones de años después la erosión hace aflorar las primeras huellas en Costalomo, que actualmente no tienen paralelismos conocidos en ninguna otra parte del mundo.


Fuente: sierradelademanda.com

miércoles, 14 de octubre de 2009

-Descubiertas nuevas cavidades en Atapuerca.


Atapuerca sigue deparando sorpresas. Los trabajos de preparación del terreno para construir un almacén de apoyo a la excavación en el exterior de la Trinchera del Ferrocarril han puesto al descubierno nuevas cavidades con sus correspondientes rellenos. Se trata de oquedades pertenecientes al complejo kárstico de la Sierra y podrían contener restos fósiles susceptibles de ser estudiados.

Según los datos facilitados por la Consejería de Cultura y Turismo, se ha identificado una boca de cueva tipo sima o silo, de desarrollo vertical y forma circular de 70 por 90 centímetroscolmatada por sedimentos de facies rojas de exterior de características pleistocenas. Asimismo, en los frentes este y sur del área intervenida han aparecido además otras dos bocas rellenas por sedimentos de margas resedimentadas y de facies rojizas con cantos soportados con matriz arcillo-arenosa.

El director general de Patrimonio, Enrique Saiz, apuntó que se eligió precisamente esa zona para ubicar el almacén al no prever que hubiera en ella cavidades kársticas. Sin embargo, al excavar el terreno han salido a la luz. «Los tentáculos de las cuevas llegan incluso hasta esta zona», apuntó.
Con el objetivo de obtener toda la información sobre la nuevas cavidades, se ha encargado un estudio a la arqueóloga Ana Isabel o Ortega, que es la máxima conocedora del sistema kárstico de Atapuerca. «Las cuevas de Atapuerca son cuevas colmatadas que están rellenas de sedimentos en los que se han encontrado fósiles. La fertilidad de estos sedimentos puede ser mucha, poca o nula y parece oportuno realizar un análisis en profundidad», añadió el director de Patrimonio.

La Consejería de Cultura y Turismo, de acuerdo con el equipo de directores de las excavaciones de Atapuerca, ha decidido interrumpir el desarrollo de las obras iniciadas a la vista de la localización de las nuevas cavidades.
Dadas las especiales características que reúne el Espacio Cultural de la Sierra de Atapuerca y la riqueza y excelencia patrimonial de sus vestigios arqueológicos, la Junta de Castilla y León está estudiando la posible modificación del proyecto de la nueva infraestructura que se venía ejecutando o bien su localización en otras zonas del complejo arqueológico. «El aspecto negativo del nuevo descubrimiento es que se van a retrasar las obras del almacén, pero el positivo es que se va a conocer más el mapa geológico del kárst».
Enrique de la Torre añadió que la Junta ha solicitado a los codirectores un plan de necesidades de infraestructuras al servicio a la excavación para no interverior en el desarrollo de las excavaciones.

Fuente: diariodeburgos.es

viernes, 9 de octubre de 2009

-Sobre la historia de la Bureba.

Posiblemente el nombre de Bureba procede del dios autrigón Vurobio, como así nos lo constatan cuatro aras votivas del siglo III o principios del siglo IV dedicadas a ésta divinidad, que fueron descubiertas entre 1973 y 1975, en el término de Barcina de los Montes. Lo que se desconoce es la relación existente entre la divinidad prerromana y la aplicación del topónimo a la comarca.

Hasta mediados del siglo XIII no aparece en la documentación el término Bureba. Anteriormente las referencias habían sido diversas: Villa de Orobi (863), Boruevan (867), Borovia (975), Borova (1054), Boroviam (1106), Borovie (1156), Buruva (1169), Voroviam (1198), Burueva (1230), Borueva (1237), y menos frecuente es el término Borovie.

La primera referencia documental sobre la ocupación del espacio físico de la Bureba se encuentra en el acta fundacional de la iglesia de San Juan de Orbañanos, del 1 de marzo de 867, en el valle de Tobalina, donde se cita por primera vez el nombre de esta región, Boruevan.

La invasión musulmana no provocó un vacío en el poblamiento anterior, pero sí un descenso del contingente humano, hasta que el movimiento repoblador del norte descendió en busca de las tierras burebanas para cultivos desde los valles de Losa, Sedano y Valdivielso. En la Crónica de Alfonso III, realizada en la segunda mitad del siglo IX, se narró la actividad expansiva de Alfonso I en el año 757 por las tierras de Alava, la Bureba y la Rioja.


Durante el siglo IX, apenas cien años después del inicio de la Reconquista, el poblamiento de la Bureba se distinguió por abundantes y exiguos núcleos muy próximos entre sí, carentes de condiciones defensivas y por una larga ocupación y utilización del suelo con fines agrícolas.
De mediados de este siglo son dos noticias, una referida a una donación de tierras y viñas en Briviesca y en Prádanos, y otra que significaba el avance de la repoblación desde los Montes Obarenes sobre la región.
Anteriormente, en el año 759, había tenido lugar la fundación del monasterio de San Miguel de Pedroso por la abadesa Nunna Bella, que bien podía considerarse como el primer conato repoblador de castilla. Fue muy favorecido por Fernán Gonzalez y quedó anexionado a San Millán de la Cogolla en 1049.

En el año 869 se alude a un monasterio de San Juan con posesiones en Briviesca. Todo el sector se hallaba dentro de una relativa seguridad y gozaba de tranquilidad y protección para permitir estos asentamientos. No obstante, a pesar de la recuperación de territorios por la monarquía asturiana las razzias fueron frecuentes e intermitentes durante la mitad del siglo VIII y buena parte del siglo IX. La fundación de Burgos por el Conde Diego Porcelos en el año 884 hace pensar que los lugares que quedaban por detrás, entre ellos la Bureba, gozarían de una cierta seguridad, pero que no llegaría definitivamente hasta el siglo XI, en el que Alfonso VIII trajo hasta estas tierras paz, estabilidad y progreso.

Fuente: Historia del poblamiento burebano.