jueves, 16 de febrero de 2012

-Antepasados no tan bajitos.

Nuestros antepasados, el Homo heidelbengensis o los neandertales, no eran tan bajitos como se pensaba hasta ahora. Medían entre 1,64 metros y 1,61, respectivamente, frente a los primeros homínidos de nuestra especie, Homo sapiens, que tenían una estatura de 1,77 metros. Así se desprende de un estudio realizado por miembros del equipo de investigación de Atapuerca y publicado en el número de febrero de la prestigiosa revista científica Journal of Human Evolution.

Los investigadores han llegado a estas conclusiones tras analizar 27 fósiles completos (14 brazos y 13 de piernas) de los homínidos hallados en la Sima de los Huesos (500.000 años) y compararlos con restos de neandertales del registro mundial (60.000 a 40.000 años) y con primeros fósiles de Homo sapiens africanos (120.000-100.000 años).
Los datos se han comparado mediante una fórmula matemática propuesta por el investigador sueco Sjovold, que ha arrojado estos resultados. «La estatura es un parámetro fácil de medir en vivo, pero que muy difícil de estimar en poblaciones fósiles porque está relacionada con la genética, la nutrición, el sexo, la salud o el clima. Sin embargo, al disponer de fósiles completos en la Sima de los Huesos les podemos comparar con neandertales y sapiens mediante una fórmula matemática construida en base a muchos individuos de muchas poblaciones», explica José Miguel Carretero, del Laboratorio de Evolución Humana (LEH) de la Universidad de Burgos, autor principal del artículo, junto a Laura Rodríguez, Rebeca García-González, Juan Luis Arsuaga, Asier Gómez-Olivencia, Carlos Lorenzo, Alejandro Bonmatí, Ana Gracia, Ignacio Martínez y Rolf Quam.


La estatura media de los Homo heidelbergensis encontrados en la Sima de los Huesos es de 1,64 metros, según el estudio realizado, aunque hay diferencias si se hace la comparación por sexos.
De este modo, los hombres medirían 1,70 metros y las mujeres 1,58. La media de los neandertales analizados sería 1,61 (1,67, los hombres y 1,55, las mujeres), mientras que la de los primeros Homo sapiens alcanzaría los 1,77 metros (1,85 los hombres y 170 las mujeres). «Ni los hombres ni mujeres de la Sima de los Huesos ni los neandertales son bajitos en comparación con las poblaciones actuales de este entorno climático como España, Italia, Grecia, Portugal o Yugoslavia, aunque si es cierto que eran más anchos. Además, concluimos que la estatura ha variado muy poquito a lo largo de 2 millones de años si lo comparamos con lo poco que conocemos de Homo Ergaster y Homo antecessor, pero con la llegada del Homo sapiens, hace 200.000 años, se produce un aumento» añadió Carretero.


Los científicos intentarán explicar en nuevas investigaciones las razones que motivaron este aumento de estatura. En un primer avance, consideran que pudiera deberse a una disminución del gasto energético. «Además de ser más altos, eran más estrechos, lo que desde el punto de vista mecánico y de las articulaciones hace que sean más eficaces y tengan menos gasto de energía. En nuestra opinión, este cambio tuvo un papel decisivo en su supervivencia», apostilló.
La extraordinaria colección de fósiles humanos que guarda en su interior la Sima de los Huesos, cuya excavación dirige Juan Luis Arsuaga, permitirá también conocer cuánto pesaban y sus proporciones corporales.


Fuente: www.diariodeburgos.es

miércoles, 15 de febrero de 2012

-Las casas colgantes de Frías. (Burgos)

Fuente: www.youtube.com

lunes, 13 de febrero de 2012

viernes, 10 de febrero de 2012

-Burgos antes y despues.

Interesante vídeo para conocer rincones de Burgos a lo largo del tiempo.

Fuente: www.youtube.com

-Exposición de "playmóbil". Escenas históricas.


El hotel "Las Vegas" acoge una muestra de playmóbil hasta el próximo 9 de marzo.
Si en alguna ocasión ha tenido entre sus manos un click, no puede perderse esta original propuesta que por primera vez se realiza en Burgos. Y si no sabe lo que es un click -tiene diez segundos para hacer una búsqueda rápida por internet-, esta va a ser la mejor ocasión para conocer de cerca lo que puede dar de sí la afición por este juguete mítico.


El hotel Las Vegas, ubicado frente a la aduana de Villafría, acoge hasta el próximo 9 de marzo la exposición 'Un paseo por la historia', una muestra realizada por la Asociación Española de Coleccionistas de Playmóbil, que cuenta con un presidente de Burgos, Javier Sagredo, quien ayer hizo de guía especializado para este periódico. La entrada a la muestra es gratuita y se puede visitar de 10 a 13 y 17 a 21 horas de lunes a viernes, y los sábados y domingos de 10 a 22 horas. En la exposición, en la que han participado cerca de 30 personas, se realiza un recorrido histórico en el que se han empleado más de 6.000  clicks que representan escenas vinculadas con hechos históricos. Como no puede ser de otra manera, todo empieza con los dinosaurios para seguir avanzando a un momento en el que la referencia a Atapuerca no podía faltar. La minuciosidad con la que estos amantes de los clicks elaboran las escenas es admirable. Con estas recreaciones, en las que se da cuenta de cada detalle, se rompe uno de las 'pegas' que siempre se ha puesto a estos muñequitos, su poca movilidad. Pero cuando se realizan con tanto mimo las escenas, al verlas queda la impresión de que van a empezar a moverse. Eso parece cuando se observa la recreación de las Termópilas, donde el desfiladero que se recrea es como el de Pancorbo. El egipto de los faraones, con sus pirámides y maqueta de Petra, también sorprende. Espectacular es la parte dedicada a Roma, donde se recrea una ciudad con todo lujo de detalle. Las construcciones son originales de los miembros de la asociación, ya que los complemetos y accesorios de los clicks no dan para tanto. El recorrido sigue hasta la época actual y se cierra con una evocación de la era espacial.
Esta afición por los clicks ha hecho que consiguieran un récord Guinness a la exposición playmóbil más grande del mundo. Se realizó en Barbastro (Huesca) con 68.808 figuras.


Fuente:   http://www.elcorreodeburgos.com

jueves, 2 de febrero de 2012

-Tesis doctoral determina la cronología completa del yacimiento de Gran Dolina.

Determinar la cronología de un yacimiento es siempre una tarea compleja. Para afinar y asegurarse de que los datos obtenidos son ciertos se llevan a cabo estudios desde diversas disciplinas y se contrastan los resultados, principalmente de los estratos más ricos desde el punto de vista arqueológico. Así, por ejemplo, hasta el momento sólo se disponían de dataciones puntuales de ciertos niveles de Gran Dolina, en Atapuerca, como TD6, donde en 1994 se descubrió una nueva especie, ‘Homo antecesor’, con una antigüedad de 800.000 años.

Esto ha cambiado con una tesis doctoral presentada en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona que ha permitido determinar por primera vez la antigüedad de todos los niveles de Gran Dolina, en un período que abarcaría entre 1,2 millones de años y 200.000 años antes del presente. Los resultados son coherentes con lo que se conocía sobre los estratos ya analizados anteriormente con otros métodos distintos al empleado ahora, como el paleomagnetismo, la bioestratigrafía y la luminiscencia. Concretamente, la autora de la nueva tesis doctoral sobre Atapuerca, Davinia Moreno, ha utilizado la técnica de la Resonancia de Spin Electrónico aplicada a cuarzo extraído de sedimentos kársticos blanqueados ópticamente (ESR-OB) por los rayos UV procedentes de la luz solar. Es decir, que el contacto de los granos de cuarzo con los rayos UV de la luz solar, durante el transporte del sedimento, facilita la liberación de los electrones que han quedado atrapados en la muestra. De esta manera, el ‘reloj geológico’ se pone a cero y lo que datamos en el yacimiento arqueológico corresponde al momento de sedimentación del cuarzo y no al de la formación de dicho mineral.


Esto es un hecho novedoso, pues nunca antes se había usado este método de datación para contextos de este tipo, aunque sí, y con éxito, en entornos fluviales.
Para Davinia Moreno, su tesis «no es más que el comienzo de un trabajo mucho más amplio que debería continuar por parte del Equipo de Investigación de Atapuerca. Las secuencias estratigráficas de Galería y Sima del Elefante deberían datarse siguiendo el mismo protocolo realizado en Gran Dolina con el objetivo de afinar el cuadro cronoestratigráfico de cada yacimiento y poder hacer correlaciones entre los diferentes niveles de cada relleno kárstico», asegura.



Fuente: www.diariodeburgos.es

miércoles, 1 de febrero de 2012

-Alimentación en el Pleistoceno.

Una tesis doctoral presentada recientemente en la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona demuestra que, hace más de 300.000 años, el menú de los homínidos que habitaban Atapuerca y, especialmente Bolomor (Valencia), ya incluía una gran variedad de animales, según informaron ayer fuentes del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social).
Así se ha visto que su menú «era muy amplio», puesto que procesaban tanto especies de gran tamaño, por ejemplo elefantes o rinocerontes, como otras más pequeñas, caso de los conejos, aves y tortugas. La adaptación al medio, el patrón ocupacional y la diversidad de comportamientos favorecieron esta capacidad. La autora del estudio, Ruth Blasco, investigadora del IPHES y de la URV, propone la existencia de una amplitud temprana de la dieta humana a partir del análisis zooarqueológico de diferentes conjuntos arqueológicos del Pleistoceno medio peninsular (concretamente desde los 400.000 a los 120.000 años antes del presente), informa Ical.

La Zooarqueología como disciplina pretende establecer las relaciones que existen entre los grupos humanos y los animales en el pasado, a partir de los elementos esqueléticos que aparecen en los yacimientos, pues los homínidos, al igual que otros predadores, acumulan restos de sus presas en refugios temporales o en campamentos. «El estudio de estas acumulaciones faunísticas, de sus pautas de formación, naturaleza y composición, constituye una base fundamental para conocer el comportamiento humano del pasado».
Los materiales estudiados en dicha tesis, un total de 45.000 restos faunísticos, proceden del subnivel TD10-1 de Gran Dolina en Atapuerca, con una antigüedad aproximada de 300.000 años, y de los niveles XVII, XI y IV de la Cova del Bolomor, con una cronología que abarca desde los 350.000 años a los 120.000 antes del presente. La muestra incluye tanto restos de pequeños animales (aves, tortugas, conejos) como grandes, medios y pequeños ungulados (elefantes, rinocerontes, caballos, ciervos, etc.); al igual que carnívoros (leones, zorros o linces).

«Los datos obtenidos han permitido observar una diversidad comportamental relevante entre los grupos humanos tanto de TD10-1 como de la Cova del Bolomor. Tales variaciones quedan reflejadas no sólo en el espectro de presas que los homínidos son capaces de explotar, sino también en la variedad de estrategias de obtención que son capaces de desempeñar», observa. «Estas estrategias van desde el carroñeo hasta la caza compleja, pasando por la obtención individual de ungulados y la posible captación en masa en el caso de los lagomorfos de algunos niveles de Bolomor», añade.
«Tanto las ocupaciones cortas como las relativamente prolongadas en el tiempo, parecen contener una diversidad mayor de especies como resultado de los múltiples eventos que reflejan la espontaneidad de los altos en el camino o, por el contrario, como resultado de la amplitud de recursos que conlleva la permanencia de un grupo en un mismo enclave».

La misma investigadora considera que, en este sentido, es posible que existan «numerosas transformaciones en la dieta de los grupos humanos que podrían arrancar desde momentos muy tempranos». A partir de los datos obtenidos en esta tesis, los cambios en la alimentación no parecen ser lineales en el tiempo y en el espacio, sino que parecen estar condicionados por la diversidad comportamental, el patrón ocupacional y las características propias del medio donde se desenvuelven los diferentes grupos humanos del territorio europeo.
«Hasta ahora, los elementos utilizados para explicar el cambio en la dieta humana a partir del Paleolítico superior en Europa y Próximo Oriente se habían relacionado subsecuentemente con el Comportamiento Humano Moderno y por tanto con Homo sapiens», asegura. Sin embargo, varios de estos elementos parecen observarse en algunos conjuntos europeos del Pleistoceno medio e inicios del superior (pre-neandertales y neandertales).

Fuente: www.elcorreodeburgos.com