Un rincón para conocer la historia, la naturaleza de Burgos y la magia de los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca.
viernes, 18 de septiembre de 2009
-Homínidos vegetarianos a carnivoros.
Bermúdez de Castro destacó que los ecosistemas en los que han vivido nuestros antepasados a lo largo de los años han condicionado en todo momento su dieta. «Los homínidos de hace 4 millones de años vivieron en un ambiente forestal, más húmedo y arbóreo. De modo, que eran más vegetarianos aunque su sistema digestivo también estaba preparados para asimilar proteínas de origen animal al igual que el de los chimpancés. No en vano compartimos con estos primates un antecesor común, que vivió en África hace 6 millones de años, y casi el 99% de nuestro genoma», apuntó.
La dieta vegetariana estaba compuesta por frutas, hojas tiernas y verduras, que complementarían con pequeños invertebrados o la caza de algún pequeño animal.
Sin embargo, los cambios climáticos producidos hace 3 millones de años alteraron de manera drástica los ecosistemas del planeta y, muy en especial, los del continente africano. Hay regiones más templadas y oscilaciones entre invierno y verano. No hay tantos productos vegetales y tienen que recurrir a la carne. «Los homínidos que explotaron todo su material genético para adaptarse a las nuevas condiciones y consumieron algo más de carne sobrevivieron y dieron lugar al género homo. A partir de ese momento se prolonga el desarrollo, aparece la niñez y la adolescencia. La dieta se convierte cada vez en más carnívora, lo que trae como consecuencia la caza, la recolección y el fuego», subrayó.
En el caso del género homo esta adaptación fue decisiva para desarrollar un cerebro de mayor tamaño y complejidad. Hace 2,5 millones de años el cerebro creció un 40%. «Los cambios en el desarrollo de nuestro cerebro han condicionado la aparición de una tecnología y de unas culturas diferentes como el Neolítico, la agricultura o la ganadería, así como las primeras herramientas», añadió Bermúdez de Castro.
El canibalismo también está presente en los humanos desde tiempo inmemorial, aunque no esté documentado. También se daba entre los chimpancés. En el caso de la Sierra de Atapuerca se han encontrado evidencias de hace 1,2 millones de años en la Sima del Elefante y con anterioridad de hace 800.000 años en Gran Dolina.
Bermúdez de Castro indicó que el equipo de investigación de los yacimientos de Atapuerca podría abrir una línea de investigación relacionada con el canibalismo.
El ciclo de conferencias de la Cátedra Tomás Pascual continuará el 14 de octubre en el Museo de la Ciencia de Valladolid, donde el investigador del CENIEH Jesús Rodríguez hablará sobre ‘La gran extinción de Edad del Hielo’ y concluirá el 12 de noviembre en la Universidad de Salamanca con la investigadora Ana Mateos y su ponencia ‘Historia de fósiles: humanos por descubrir’.
Fuente: diariodeburgos.es
domingo, 6 de septiembre de 2009
-Mandíbula "Jimena"

El Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), inaugurado a principios de verano por la Reina, ha comenzado el estudio de la mandíbula "Jimena" correspondiente a un individuo de Homo Antecessor que debió estar en la sierra de Atapuerca hace unos 900.000 años.
Se trata de una mandíbula que fue encontrada en el nivel TD-6 de Gran Dolina, correspondiente a una antigüedad de hace unos 900.000 años, hace dos campañas de excavación, aunque su estudio no se ha podido iniciar hasta ahora porque se encontraba dentro de un bloque muy cimentado.
Ese ha sido el motivo por el cual ha requerido una restauración "muy delicada", según ha informado a Efe la antropóloga María Martinón, responsable del equipo de Antropología dental del CENIEH.
El equipo de Atapuerca tiene la costumbre de bautizar con nombres propios los restos más importantes que aparecen en los yacimientos, como los cráneos "Miguelón" y "Agamenón", la pelvis "Elvis" o la lasca "Excalibur", pero en esta ocasión, por primera vez, han querido dar a un fósil un nombre que se identifique claramente con la historia de Burgos, como es el de la esposa de Mio Cid.
El estudio de la mandíbula acaba de comenzar, aunque María Martinón se ha mostrado convencida de que permitirá extraer conclusiones importantes en los próximos meses, por lo que "muy probablemente", ha dicho, será objeto de algún artículo en una publicación científica internacional.
Fuente: EFE
-El tesoro del Castillo
Si en sus más de mil años de historia hubo una persona que trató de desentrañar éste y otros misterios fue Leopoldo Centeno Jiménez-Peña, general de la Guardia Civil, quien durante casi un cuarto de siglo recorrió sus entrañas obsesionado con la existencia de un tesoro que, aseguraba, en su precipitada huida no pudieron llevar consigo los franceses. Nacido en Sevilla en 1861, el General Centeno se convirtió en un popular personaje de la sociedad burgalesa a partir de 1925, año en el que por primera vez solicitó al Ayuntamiento de Burgos los permisos pertinentes para perforar en el cerro sobre el que se asentaba la fortaleza castellana.
Sin embargo, esa fama no se tradujo en el apoyo económico que reclamó siempre el buscador del tesoro, a pesar de que tratara de llamar la atención de los burgaleses con sugestivos mensajes en la prensa de la época. En ese cerro del Castillo, que con tanta indiferencia se le mira, hay oro en cantidad insospechada, y el conocer su volumen ha de causar sensación. A presencia mía se han hecho estudios por cultivadores de las ciencias geofísicas, eminentes prospectores, uno español y tres extranjeros, y los cuatro han coincidido en situación y naturaleza de los cuerpos explorados. Las radiaciones electromagnéticas captadas acusan la existencia de un yacimiento de oro de un metro cúbico aproximadamente.
Lo único que consiguió el General Centeno fue despertar la expectación de la sociedad y, sobre todo, pulirse todo su patrimonio, ya que las suscripciones populares que ingenuamente abriera no fueron nunca respaldadas por los burgaleses, que asistieron quizás más divertidos que intrigados a las excavaciones que trataban de desvelar el misterio del tesoro oculto.
El tesoro del que hablaba Centeno no era baladí. Según él, constaba de unas 400.000 monedas de oro, más 200.000 de plata, la lujosa vajilla que perteneció a Pedro I de Castilla, del siglo XIV, así como perlas y diamantes. El obstinado general sostenía que el pozo del Castillo no era la única cavidad horadada en las entrañas del cerro, y que en alguna de esas galerías debieron esconder las tropas napoleónicas el fastuoso botín. Lo cierto es que meses después de iniciar las perforaciones, en mayo de 1929, Diario de Burgos anunciaba con entusiasmo la noticia de la aparición de las galerías y abundaba en los misterios que aguardaban en los sótanos de la fortaleza, alentando la empresa de Centeno. La fantasía tiene ya una base y un principio para continuar sus derroteros. Los escalones descubiertos es probable que sigan, ¿hasta dónde? Del final de esta escalera es de suponer que arranque otra galería ¿en qué dirección?, y sobre todo, ¿adónde irá a parar?
Pero el tesoro no apareció, a pesar de la tozudez de Centeno, que diez años después de sus primeras investigaciones aseguraba haber encontrado la entrada a una nueva cámara, por lo que pedía más paciencia a la sociedad. Ítem más: pocos días antes de la sublevación militar de julio de 1936, Leopoldo Centeno volvió a dirigirse al alcalde de la ciudad pidiendo soporte económico para continuar excavando. No dejar de tener su gracia el paralelismo entre la idea peregrina de Leopoldo Centeno, obsesionado con adentrarse tierra adentro días antes del golpe, con la de don Cosme Herrera, el personaje de la afamada novela de Óscar Esquivias Inquietud en el Paraíso quien también días antes de la asonada militar propone un viaje a las entrañas de la Catedral con destino, en el caso de esta ficción, al mismísimo Purgatorio.
La vehemencia de Centeno pudo derivar en esquizofrenia, o al menos en disparate cuando, en 1948, casi 25 años después de su primera solicitud, requiriera por última vez el apoyo del consistorio capitalino. En esta ocasión, las posibles riquezas que decía se escondían en los subterráneos de la fortaleza eran inmensamente más importantes. Así, el general, que ya parecía perdido en un laberinto más mental que físico, aseguraba que en algún lugar de las galerías se encontraba enterrado el archivo con toda la documentación de la ocupación francesa entre 1808 y 1813; los citados bienes de Pedro I de Castilla, ¡una tumba egipcia!, oro sepultado en dos cámaras romanas y estaño acumulado en otras dos cavidades. El general Centeno aseguraba en su carta al regidor de la ciudad que, de ser este tesoro hallado, «España podría, quizá, convertirse en el país más solvente de Europa, pudiendo así volver la vida normal y de prosperidad que todos anhelamos».
La red de galerías subterráneas halladas durante el pasado siglo XX bajo el castillo es realmente impresionante. Destaca el llamado Pozo, una singular construcción de origen medieval (posiblemente siglos XII ó XIII) que consta de un cilindro hueco de más de 60 metros de profundidad con escaleras de acceso hasta el fondo. Junto al Pozo se encuentra la Galería Principal, bautizada como Cueva del Moro, con 60 metros de longitud y un sinuoso recorrido a 10 metros bajo tierra; la Galería de la Carretera, llamada de esta manera porque discurre bajo la vía actual, consta de 13 metros de longitud; la Galería de la Cavidad, a 30 metros bajo tierra, discurre en dirección a San Esteban; por último, en esta obra de ingeniería medieval, destaca la Galería de los bomberos, así bautizada por haber sido este Cuerpo quien lo descubriera y desescombrara; está a 10 metros de profundidad y su trayecto es de 15 metros.
Fuentes: El castillo de Burgos. José Sagredo. Ayuntamiento de Burgos. 1999. El pozo y galerías del castillo de Burgos. Una gran obra de ingeniería. Clemente Sáenz y Luis María García. Revista de Obras Públicas. 2001. Revista Estampa. Julio de 1936.
Fuente: diariodeburgos.es
viernes, 4 de septiembre de 2009
-Puesta en valor del castillo de Miranda.
En concreto se podrá visitar toda la zona de la barbacana, que es la zona de entrada a la primitiva fortaleza. Los restos de esta parte de la construcción defensiva han sido descubiertos prácticamente en su totalidad. Así, han salido a la luz parte importante de los muros de esta zona defensa de la fortaleza ante un posible ataque.
De los trabajos realizados por el equipo arqueológico de la empresa Ondare Babesa se ha determinado que la barbacana contaba con «un patio de más de 400 metros cuadrados que servía para aumentar la capacidad de defensa del castillo con un foso de más de 2 metros de profundidad», explicó ayer el alcalde Fernando Campo, adelantando los resultados «provisionales» de los arqueólogos.
Las visitas no sólo servirán para ver los restos de muros y torres encontrados en la zona, sino que además pretenden explicar a los visitantes la historia de la fortaleza, sus orígenes, su permanencia en el tiempo y los muchos avatares sufridos en los últimos siglos como su desmantelamiento ordenado por el Ayuntamiento o la construcción sobre sus restos de varios depósitos de agua.
También se explicó que el recinto excavado a visitar va a ser objeto de un acondicionamiento para posibilitar que las visitas sean cómodas, y que la zona estará de manera permanente vallada y cerrada al público, estando sólo abierta para las visitas programadas. También se prometió que la documentación existente, así como varias fotografías de las excavaciones, serán volcadas en la página web municipal parea ser consultada.
Del análisis arqueológico también se han extraído otras conclusiones «muy interesantes» que van a servir para saber más sobre la historia de la ciudad, aseguró el primer edil. «Alguna sorpresa se ha dado en los trabajados. Han aparecido restos de construcciones más antiguas que el castillo, aproximadamente del siglo VIII o siglo X, cuando históricamente se supone que fue el origen de Miranda, porque el asentamiento original estuvo en La Picota, y eso ha salido gracias al trabajo realizado para el castillo», defendió.
En el avance del informe se concreta de manera menos severa que «podríamos haber descubierto restos de la presencia de la primitiva aldea de Miranda hacia el siglo VIII», y además no se descarta «la presencia de asentamientos de épocas anteriores».
Otros descubrimientos «han permitido la localización de restos inéditos de la Miranda medieval asentada en el cerro con una secuencia cronológica que arrancaría en el año mil», dijo.
Fuente: diariodeburgos
martes, 1 de septiembre de 2009
-Descubierta antigua bodega medieval.
La localidad de Caleruega podría albergar la bodega más antigua de la Ribera del Duero. El hallazgo se produjo la semana pasada en el despoblado del Coto de la Quiñonera y, a la espera de una datación exhaustiva, algunos historiadores apuntan que podría tratarse de las bodegas de Alfonso VIII, que ya existían en el siglo XII -un documento de 1.179 guardado en el monasterio calerogano dice que «habíase 4.000 cántaras en las bodegas reales de San Martín de Bañuelos, de don Alfonso»- , e incluso otros autores estiman que su origen podría ser anterior y remontarse a la época imperial ya que en las proximidades existen los restos de una villa y discurre la calzada que unía Clunia con el Valle del Arlanza.
La cava, cuya entrada llevaba oculta desde hace seis décadas por un desprendimiento, fue descubierta siguiendo las indicaciones de Fernando Martín Gil, El Rojo, un pastor que nació en el Coto de la Quiñonera y que ha sido el impulsor de esta excavación.
El alcalde calerogano, José Ignacio Delgado, se muestra entusiasmado porque se han encontrado la cava en un perfecto estado de conservación pese a que ha llegado a estar en ocasiones completamente inundada.
Excavada en la roca, dispone de una única nave con orientación oeste-este trazada en sentido descendente hacia la puerta para permitir la salida del agua que mana en el fondo y se recogía en una pila tallada en la piedra. Tiene una longitud de 30 metros, una altura de cerca de cinco metros y una anchura de cuatro. A lo largo de ambos lados dispone un total de 12 cabañones o nichos, donde se colocaban las cubas, aunque la gran altura de los más profundos hace pensar que albergaron tinajas.
La bodega, según Delgado, fue utilizada hasta los años 40 por los obreros del Coto de la Quiñonera, ya que el señor tenía la suya propia, al parecer también de origen medieval aunque se cree que algo posterior y remodelada en el siglo XIX, amenazada de ruina, con un arco de medio punto en la entrada y de cuyo conjunto se conserva también parte del lagar.
El Ayuntamiento ha limpiado la bodega y está consolidando la entrada para evitar nuevos desprendimientos. Paralelamente se ha dado aviso a la arqueóloga provincial para que se acerque a visitarlo y determine si es necesario realizar alguna prospección y documentar con exactitud los restos.
A partir de ahí la idea es poner en valor este patrimonio, a ser posible en colaboración con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen o con algún bodeguero de la zona, e integrarlo en una ruta de senderismo.
Fuente: diariodeburgos
lunes, 17 de agosto de 2009
-La plata del Potosí acuñada en Burgos.

Hace 500 años, el mundo se expandía hendido por las proas de los galeones que se aventuraban más allá de lo seguro, desbordando constantemente la línea de lo imposible hasta convertirlo en realidad inmediata, directa. Los viajes eran singulares, la experiencia jamás fue suficiente y los generales de flota, almirantes, capitanes, pilotos y marineros, siempre encomendaban su alma al Altísimo, a sabiendas que podrían no retornar.
Empero, los cantos de sirena eran poderosos acercados por el brisote generoso, oliendo a oro, plata, piedras preciosas y mercaderías opulentas. La sed de riqueza, hermana gemela de la codicia, anidaba en cada cofa de aquellos ingenios de madera portadores de un nuevo orden mundial, ineluctable.
En la primavera de 1545 un grupo de españoles encabezados por el capitán Juan de Villarroel tomaron posesión de Sumaq Urqu, que traducido del quechua viene a significar Cerro Hermoso o Cerro Rico. Las leyendas sobre el descubrimiento del argentífero metal aderezan una de las historias más importantes que jalonan las relaciones entre el Viejo y Nuevo Mundo. Allí, a 4.800 metros de altitud, cristalizó el sueño de riqueza de Villarroel, que, como tantos europeos, se lanzó en busca de honra y fortuna. Sirvió en Cuba a las órdenes de Hernán Cortes, luego formó parte de las huestes de Cortés en la conquista de México, pasando a explorar la zona del actual istmo de Panamá, en Honduras, y estuvo inmerso en las complejas tramas de conspiraciones e intrigas que lo hicieron pasar de un bando a otro en dependencia de las posibilidades de supervivencia. Tuvo una vida azarosa y poco gratificante económicamente hablando hasta que en abril de 1545 se proclamó descubridor de las minas de plata de Potosí.
La plata trajo la vida…y como no, la muerte a Potosí: 45.000 toneladas del preciado metal fueron extraídos y la mayor parte embarcado hacia España. El laboreo minero era muy duro, las condiciones de trabajo extenuantes y la cifra de 15 000 nativos muertos en pocas décadas parecen conservadoras. Lo cierto es que Potosí se convirtió en un referente de riqueza y poder. La ciudad emergió con inusitada velocidad, y al finalizar el primer cuarto del siglo XVII llegó a tener más habitantes de París o Madrid, por utilizar únicamente dos referentes. Por supuesto, la nobleza y los ricos vivían de forma que sólo podía ser soñada en las grandes capitales europeas.
Siguiendo a Galeano: «Vena yugular del Virreinato, manantial de la plata de América…» o ¡¡¡Vale un Potosí!!!, como le decía el Quijote a Sancho acuñando una expresión para designar riquezas quiméricas.
El mineral se extraía de las ricas vetas, luego se amalgamaba con el preciadísimo azogue y estaba casi listo para convertirse en…dinero. Primero se hacían barras, discos para, tras un proceso complejo y delicado, convertirse en las ansiadas monedas que financiaron durante siglos las maltrechas arcas europeas, agotadas por las constantes guerras y pugnas por el poder. Las Casas de la Moneda eran lugares muy controlados, pero igualmente vulnerables. Los ensayadores buscaban siempre la forma de burlar los férreos controles, de los cuales debían ser garantes. Se alteraba la pureza, o lo que es lo mismo, la cantidad de mineral de plata por pieza y el peso, haciéndolas más finas, recortándolas de forma irregular e incluso dándole lo que se llegó a conocer como «el bocado del ensayador», una especie de escotadura descarada en los bordes de las monedas con la finalidad de escamotear un pequeñísimo fragmento, que al multiplicarse por cientos de miles se convertía casi en otro Potosí.
Una vez listas, comprobadas y convenientemente embaladas, comenzaba un peculiar peregrinaje hasta los puertos de mar, donde aguardaban los galeones, flotas y armadas que las custodiarían hasta España y una vez aquí, se distribuirían por todo el mundo. Pasión, esfuerzo, coraje, trabajo y valor eran básicamente necesarios para sobrevivir.

El Condestable del barco en cuestión levantaba un pormenorizado inventario, especificando la carga y los propietarios, marcando cajas, fardos y paquetes. Luego, en medio de huracanes, feroces ataques de corsarios y piratas, era imprescindible navegar hasta La Habana, Llave del Nuevo Mundo, Antemural de las Indias y punto de reunión obligado de los barcos que emprendían el tornaviaje.
Una parte de esa plata venía en barras o discos como hemos dicho. Llegaba al Guadalquivir y subían por el río hasta Sevilla, donde era debidamente contabilizada en los predios de la Casa de la Contratación. Luego emprendía otro viaje a través de la península, hasta Burgos, para ser acuñada, y circular libremente, enriqueciendo a unos y empobreciendo a otros.
La vieja Casa de la Moneda de Burgos ha desaparecido, pero no olvidemos que aquí, la plata, sangre y sudor de los indios americanos, tambien estaban presentes en esos dineros que sostenían la opulencia de una rica familia, o el delicado equilibrio de los menos pudientes. En honor se esa vetusta factoría una calle de igual nombre pretende mantener vivo el recuerdo de una importante institución histórica americano- burgalesa, oculta bajo el peso de los años y la desmemoria…por eso resulta vital recordar.
Las monedas que acompañan este artículo fueron excavadas en un pecio en las aguas del Caribe. Es necesario tener una vista especialmente entrenada, pues tanto las piezas como las barras y discos se sufren una transformación físico química que las enmascara por completo. Pueden parecer un coral, o sencillamente una piedra. Luego se someten a un cuidadoso proceso de restauración, por medios electroquímicos y mecánicos que le devuelven una parte importante de su antiguo esplendor y hacen que su valor rebase las rígidas talanqueras de lo netamente material, transmitiendo desde sus elocuentes miradas en las vitrinas de los museos, que venimos de tiempos extraordinarios.
Fuente: diariodeburgos.es
viernes, 7 de agosto de 2009
-Nueva Casa del Parque de las lagunas de Neila.
La antigua iglesia de San Miguel ha dado paso a la Casa del Parque del Espacio Natural de las Lagunas Glaciares de Neila después de varios años de obras y una inversión que ronda el medio millón de euros. Concebida como centro de interpretación del rico patrimonio natural de la villa serrana, abrirá hoy sus puertas al público, aunque la inauguración oficial no está prevista hasta el próximo día 17 con la asistencia del presidente del Gobierno regional.
Una vez declaradas las lagunas Espacio Natural, la nueva dotación permitirá al visitante asomarse a la historia de este municipio y conocer las posibilidades que brindan unas formaciones naturales de gran singularidad y de especial diversidad de flora y fauna. Y podrá hacerlo a través de paneles explicativos, fotografías antiguas y numerosos recursos audiovisuales entre los que destaca la imagen en directo de la laguna negra.
Tras una completa restauración y posterior acondicionamiento del entorno -del que se ha encargado el Ayuntamiento-, los diferentes espacios de la antigua iglesia se han adecuado a los nuevos usos de la Casa del Parque. Así, el coro se ha convertido en una sala de recepción e información, quedando la parte superior como zona de exposición. La torre de la iglesia sirve de mirador, al que se accede por una rehabilitada escalera. También se ha pavimentado la nave central y la sacristía se ha convertido en una sala de audiovisuales. Unas actuaciones que se han completado con la mejora del sistema de iluminación de un templo que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1983 y tuvo culto regular hasta hace dos décadas.
Para el alcalde de Neila, la apertura del centro impulsará el crecimiento de la localidad. «Permitirá la creación de puestos de trabajo y atraerá a más visitantes», explica Valeriano Arribas. Tanto la apertura del centro como la declaración de Espacio Natural supondrán una mayor promoción de este rincón de la provincia, que ya registra una importante presencia de turistas durante los meses de verano con más de un centenar de coches registrados al día en los aparcamientos en agosto.
Además de la rehabilitación de la iglesia y su acondicionamiento, el Gobierno regional ha invertido otros 250.000 euros en la mejora de los accesos a las lagunas con la ampliación de las zonas para estacionamiento de vehículos y el arreglo del mirador.
Fuente: diariodeburgos.es
domingo, 26 de julio de 2009
-Historias del Santo Grial.
Durante siglos, el arte no sólo fue la más alta y hermosa forma de expresión con la que el ser humano interpretaba la realidad o los sueños. En determinadas épocas, hizo las veces de código cifrado, de arcano insondable en que eran depositados ciertos conocimientos que pretendían ser ocultados. Así sucedió en la Edad Media, tiempo de fanatismos religiosos, supersticiones, misterios y leyendas. Al abrigo de la literatura de la época, tendente al mito sobre el que sostener personalidades políticas y identitarias, fueron surgiendo, de la mano de poetas, amanuenses, canteros y algunas órdenes seudoreligiosas, lenguajes cifrados que escondían mensajes.
Así, a finales del siglo XII e impulsados por las Cruzadas, aquellas campañas militares impulsadas por el Papa con el objetivo de reconquistar Tierra Santa, entonces en manos de los sarracenos, autores como Robert de Boron o Chrétien de Troyes escribieron poemas épicos y alegóricos nacidos de la bruma de la leyenda que tenían un mismo protagonista: el Santo Grial. Este deseado enigma sería, según los relatos de la época, el cáliz que Jesús utilizó en la Última Cena y a la sazón una reliquia mágica con poderes ultraterrenales. Las versiones más actuales, activadas por la literatura seudohistórica, señalan que el Santo Grial es la Sangre Real, esto es, el linaje de sangre de Jesús, quien habría tenido descendencia, preservada en secreto durante siglos hasta la actualidad.
Sin embargo, todo son hipótesis. La del Grial es la leyenda sobre la que más tinta se ha vertido en toda la historia de la Humanidad. No existe un solo documento o manuscrito que avale su existencia. Es un mito antológico que, eso sí, ha cautivado al hombre desde tiempo inmemorial. Las teorías sobre su presunto emplazamiento, aun sin saberse a ciencia cierta qué es el Grial, son infinitas. Una de las más recientes sugiere la posibilidad de que se encuentre en algún punto del norte de la provincia de Burgos, en concreto entre tres lugares que remiten y guardan reminiscencias toponímicas y artísticas en torno al Santo Grial.
Fue Mar Rey Bueno, escritora e investigadora, la primera en llamar la atención (ahora son legión los que apoyan la tesis) sobre ese triángulo mágico del norte de la provincia que es depositario de numerosas coincidencias que sugieren una conexión mística con el gran secreto de la Cristiandad. La mitología griálica, realidad o fantasía, señala que el Grial se esconde en un lugar llamado Mont Salvat. Durante siglos, se buscó en media Europa; también en España, sobre todo en Cataluña, atraídos por Montserrat. Sin embargo, Rey Bueno indica que sólo existe un lugar en España con un nombre idéntico al que cita la leyenda, y que es la Sierra Salvada, el macizo montañoso que hace de frontera natural entre la provincia de Burgos y las de Álava y Vizcaya.
Al abrigo de esta cordillera, y en la misma época en que la Orden de los Templarios y la Orden de Sión -según numerosas fuentes los guardianes del Grial- se extendían por Europa tras la conquista de Jerusalén, fueron levantándose en sus valles del lado burgalés de Mena y Losa varias construcciones religiosas que son hoy el argumento principal sobre el que la investigadora asienta su tesis.
Una de las más relevantes y misteriosas es San Pantaleón de Losa (cerca de Criales, cuyo nombre también tiene comparte la raíz Grial). Encaramada sobre una atalaya rocosa, como un buque varado que acariciara el cielo y muy a menudo envuelta por la niebla, esta iglesia -o lo que oculta- está custodiada por una extraña y hierática figura que hace las veces de pilastra en el pórtico de entrada: se trata de un Atlante, que porta en su regazo una especie de bolsa. ¿Significa que tiene algo dentro, tal vez el Grial? La construcción está enteramente adornada de monstruos y figuras grotescas, animales fantásticos, todas ellas de un insólito movimiento, alejado de los cánones arquitectónicos de la época. Esta ermita es también por eso una rareza, aunque destaca principalmente por el famoso ‘milagro’ que, todos los años, hacia el 26 de julio, se produce en su interior: se trata de la licuefacción de la sangre de San Pantaleón, mártir del siglo IV a quien está consagrado el templo. Este prodigio lo relaciona aún más con el Grial, al vincular esa sangre licuada con la que contendría el famoso cáliz sagrado.
Otro de los templos mágicos es Santa María de Siones, cuya relación griálica está implícita desde su toponimia. Siones (de Sión) es de origen templario, está situada en paralelo a la de San Pantaleón y su rica iconografía remite también a la leyenda artúrica del San Grial: luchas entre caballeros, seres demoníacos, guardianes enigmáticos, representaciones de personajes y episodios bíblicos... Y, entre la decoración de elementos vegetales, destaca una flor, que bien podría ser una rosa que simbolizara el vientre fértil de María Magdalena, la madre de los primeros descendientes de Jesús según la teoría más reciente en torno al Grial. Resulta curioso que la peña que hay frente a Siones se conozca precisamente con el nombre de La Magdalena.
Por último, y cerrando el triángulo griálico, se erige la iglesia de San Lorenzo de Vallejo de Mena. La mayor parte de los rasgos decorativos de este templo coinciden con los de los anteriores: escenas bíblicas, seres monstruosos, fantásticos junto a imágenes esotéricas. Esa iconografía compartida hace que este triángulo arquitectónico del norte de la provincia parezca esconder un secreto. ¿Será un cúmulo de casualidades? ¿Oculta este rincón telúrico de Burgos algún misterio relacionado con el San Grial? Todo son hipótesis, sugerencias, presunciones. Pero ninguna respuesta. Sólo la piedra esculpida por los canteros; sólo las leyendas de una época repleta de atavismos y supersticiones; sólo la magia que desprende cada templo. Nada más.
¿Nada más?
Fuente: diariodeburgos.es
sábado, 25 de julio de 2009
-Recuperan restos del craneo 17 en la Sima de los huesos.
Los investigadores que excavan en la Sima de los Huesos han recuperado durante esta campaña un hueso parietal y un hueso frontal del cráneo número 17, según informó el equipo de este yacimiento, que coordina Juan Luis Arsuaga.
Los fragmentos, que serán reconstruidos y estudiados a lo largo del invierno, corresponden a homínido masculino adulto y joven de la especie Homo heidelbergensis con una antigüedad de 500.000 años.
El primer fósil humano fue encontrado en este yacimiento en 1976, aunque las excavaciones sistemáticas no comenzaron hasta 1984. En la campaña de 1992 se hallaron tres cráneos humanos muy completos y desde entonces se han ido rescatando numerosos restos craneales con los que ha sido posible reconstruir un decena de cráneos bastante completos. En las campañas de 2001, 2007 y 2008 se desenterraron otros tres cráneos muy completos.
El equipo también ha trabajado en la Galería de las Estatuas de Cueva Mayor, donde se ha iniciado una excavación que ya ha proporcionado interesante material fósil y arqueológico. A lo largo del invierno se conocerán los resultados de los análisis sobre su antigüedad, que podría corresponder a la época de los neandertales.
En El Portalón se ha continuado con la excavación de niveles de finales del Neolítico y comienzo de la Edad de los Metales (4.500 años). En concreto se está excavando un gran túmulo funerario en el que han aparecido restos humanos.
Fuente: diariodeburgos.es
viernes, 24 de julio de 2009
-Presencia humana en Atapuerca hace 1,3 millones de años.
La Sierra de Atapuerca pudo tener ocupación humana hace más de 1,3 millones de años. El hallazgo de varios restos de cérvidos de más antigüedad hace pensar a los científicos que en esa acumulación pudo intervenir la mano del hombre, aunque este extremo no ha podido ser contrastado al no haberse encontrado marcas de corte ni herramientas asociadas.
Los restos de ‘macromamíferos’ se han encontrado al hacer una pequeña cata en la Sima del Elefante, el yacimiento en el que durante esta misma campaña se ha encontrado un resto de húmero con marcas de corte correspondiente a un homínido de 1,3 millones de años y que constituye la evidencia de canibalismo más antigua. Se trata del mismo individuo al que pertenece la mandíbula encontrada en 2007 y que mereció la portada de la revista Nature.
Los codirectores están convencidos de la existencia de fósiles más antiguos de los documentados hasta ahora, pero es necesario pasar de indicios a hechos. «Sabemos que en la Sima del Elefante hay niveles más antiguos por la presencia de fauna, con un registro bien representado por mamíferos. Por analogía con los restos encontrados en los yacimientos de Galería o Gran Dolina, los fragmentos presentan morfologías como las antrópicas (afectadas por la acción del hombre), pero no podemos asegurarlo porque no hay marcas de corte ni industria lítica», indicó Eudald Carbonell.
Los restos de homínidos de 1,3 millones de años de la Sima del Elefante se han atribuido por el momento a la especie Homo antecessor, la misma que se encontró en el yacimiento de Gran Dolina y datada en 800.000 años. Todos ellos tienen marcas de corte, lo que avala la teoría de que esta especie practicó el canibalismo. «En Gran Dolina tenemos confirmada la práctica de canibalismo de manera generaliza al haber encontrado restos de 11 individuos, mientras que en la Sima del Elefante con el resto de húmero es más difícil decir que fue generalizado».
Los codirectores insistieron en la necesidad de que la Junta construya un puente en la Trinchera del Ferrocarril, donde se encuentra la Sima del Elefante, para poder excavar bajo el suelo del yacimiento en una extensión de 15 ó 20 metros. «Es en la pared de la cueva donde puede haber una mayor acumulación de fósiles porque, dada la inclinación que existe, muchos han podido rodar y acumularse allí. Es una inversión pequeña para el buen resultado que podía dar para encontrar más restos del primer europeo», explicó José María Bermúdez de Castro, otro de los codirectores.
Durante esta campaña se han encontrado nuevos restos de Homo antecessor en el sondeo del nivel TD6 de Gran Dolina, donde aparecieron los primeros fósiles de esta especie en 1994, que se da por terminado hasta que pueda excavarse en extensión, algo que se producirá dentro de entre 6 y 9 años. En la parte superior del yacimiento se ha hallado un matadero de bisontes, lo que indicaría que un grupo de cazadores se estableció en la zona durante algunas temporadas hace unos 350.000 años al tener cerca las fuentes de agua.
Asociados a estos bisontes ha aparecido una industria lítica que puede servir para saber cómo se produjo la transición en Europa de las herramientas de los preneandertales a las de los neandertales. «Durante esta campaña han aparecido marcadores de industria Achelense (Modo 2), de modo que podemos decir que entre hace 350.000 y 400.000 años se acabó con esta manera de hacer herramientas en esta zona», apuntó Eudald Carbonell.
Hasta el momento se han encontrado herramientas achelenses (bifaz, hendedor o pico) en la Sima de los Huesos (500.000 años), en Galería (300.000-450.000 años) y en Dolina. «Sabemos que el Homo heidelbergensis utilizó el modo achelense en su adaptación a la Sierra, que no tiene nada que ver con el modo 1 u Olduvayense (cantos rodados tallados y pequeñas lascas poco elaboradas) que adoptó el Homo antecessor, aunque luego se pasaría al modo 3 o Musteriense cuando evolucionó».
Los codirectores hicieron ayer un balance muy positivo de la campaña de excavaciones 2009, que hoy concluye.
Fuente: diariodeburgos.es