Un rincón para conocer la historia, la naturaleza de Burgos y la magia de los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca.
miércoles, 18 de enero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
-Fundación de Burgos y evolución del castillo.
Fuente: tvubu Historia en Piedra: Ep1 Fundación de Burgos y evolución del castillo
lunes, 16 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
-Las puertas de las murallas de Burgos.2
sábado, 14 de enero de 2012
-Las puertas de las murallas de Burgos. 1
viernes, 13 de enero de 2012
jueves, 29 de diciembre de 2011
-Robo y destrozo en el mosaico romano más importante de Baños de Valdearados.
Quince operarios trabajaron durante 100 días para componer el mosaico, reza una de las láminas explicativas de villa romana de Baños de Valdearados. Y una noche les bastó a unos desaprensivos para destrozarlo al robar una parte de la escena principal, titulada ‘El Triunfo de Baco, victorioso a su regreso de la India’. Se trata de una de las cerámicas mejor conservadas de la península -del siglo V después de Cristo- y de un valor «incalculable».
Los vecinos del pueblo tuvieron noticia del expolio ayer. Una pareja de Barcelona, a eso de las 13 horas, se acercaba hasta el yacimiento arqueológico, situado a unos 100 metros de la carretera BU-910 que comunica la localidad con Aranda. En esta época -de octubre a junio- hay que pedir cita previa para realizar la visita, pero es costumbre que los turistas se acerquen hasta las ruinas para ver lo que hay en el interior, ya que puede observarse desde fuera. Se percataron de los destrozos y telefonearon al responsable de la instalación.
El día del robo aún está por determinar. Desde el 6 de diciembre, cuando se produjo la última visita, nadie ha estado allí, hace casi 20 días. Pero huellas de las botas que dejaron los ladrones al entrar y salir, así como las roderas de los vehículos que conducían indican que son recientes. Algunos de los vecinos aventuraban que pudo ser en Nochebuena.
Investigadores de la Policía Judicial y la Científica de la Guardia Civil acudieron ayer hasta el lugar para tomar huellas y descubrir rastros que pudieran llevarles hasta los responsables. Los cacos llegaron en uno o dos coches, recorrieron por un camino 100 metros desde la carretera y se situaron justo detrás de la instalación, para no ser vistos.
Para acceder al interior -previsiblemente de noche para no ser descubiertos desde de la carretera- serraron tres de los maderos paralelos al suelo que componen el muro trasero que protege el ‘oecus’ o salón principal de la villa. Pasaron directamente a la pasarela desde la que se contemplan los mosaicos y comenzaron su faena, «muy chapucera», comenta el alcalde, Lorenzo Izcara, a juzgar por los resultados. Numerosas teselas y fragmentos aparecieron desperdigados por las dependencias.
Al margen de la escena inferior de la obra dedicada al dios del vino, también se llevaron otras dos de menor tamaño situadas en la cenefa que rodea la composición. Ambas están dedicadas a la caza y en ellas aparecen los nombres de los vientos Zefyrus y Eurus. Intentaron también sustraer otro elemento dedicado al Boreas, pero no pudieron.
A tenor del estado en que quedaron los bordes de las escenas sustraídas, las herramientas que pudieron utilizar para despegar el mosaico tuvieron que ser un cortafríos y una maza. También emplearon una cizalla o una sierra eléctrica para cortar la malla metálica a la que está adherida la capa de mortero donde se apoyan las teselas. En lugar de empezar a cortar justo en la línea que marca el límite entre la escena elegida y la cenefa, iniciaron la amputación en medio de ésta, con lo que decapitaron los bustos que representan a los dueños de la villa romana.
El alcalde y los vecinos sospechan que los autores son los mismos que ya visitaron el lugar a principios de noviembre y destruyeron una pequeña parte de la misma composición. A su juicio, acudieron para llevar a cabo un ensayo de lo que iban a hacer posteriormente.
A pesar de ello, el plan que urdieron hacía aguas por todos los lados. La abertura que provocaron en la pared de maderos no era lo suficientemente amplia para sacar la escena entera, por lo que tuvieron que partirla a la mitad. Aun así, dividida, tampoco les cupo por el agujero. Para lograr trasladarlas al exterior las golpearon y dejaron caer trozos de mosaico del tamaño de un puño que se quedaron en el interior de las instalaciones.
No se sabe muy bien si se hizo tarde o se cansaron del esfuerzo, pero la amputación de la escena dedicada al viento Boreas se quedó a la mitad. Allí permanecen los signos de haber golpeado con un cortafríos la superficie de la obra.
Este tipo de ‘trabajos’ se suelen realizar por encargo, según señaló el alcalde, quien recuerda que hay una réplica de la composición en el Museo Arqueológico de Madrid. Lorenzo Izcara indica que el promotor del expolio «poco o ningún dinero dará a los autores, porque lo han destrozado entero».
Seguramente el receptor del mosaico sea un visitante, incluso asiduo, de los yacimientos, que se enamoró de la escena y «se le antojó para colocarla en su jardín o en un merendero».
La villa romana de Baños de Valdearados es visita obligada para todos los turistas que completan la ruta hasta Santo Domingo de Silos, Clunia o Caleruega. Por supuesto, era el mayor atractivo turístico de la localidad. «Nos quedamos sin algo que era nuestro; no sé el valor que tiene, incalculable, pero le han hecho un mal enorme al pueblo», indicaba. Hoy por la mañana una arqueólogo de la Junta de Castilla y León acudirá hasta el lugar para establecer la gravedad de los daños.
Fuente:www.diariodeburgos.es
Los vecinos del pueblo tuvieron noticia del expolio ayer. Una pareja de Barcelona, a eso de las 13 horas, se acercaba hasta el yacimiento arqueológico, situado a unos 100 metros de la carretera BU-910 que comunica la localidad con Aranda. En esta época -de octubre a junio- hay que pedir cita previa para realizar la visita, pero es costumbre que los turistas se acerquen hasta las ruinas para ver lo que hay en el interior, ya que puede observarse desde fuera. Se percataron de los destrozos y telefonearon al responsable de la instalación.
El día del robo aún está por determinar. Desde el 6 de diciembre, cuando se produjo la última visita, nadie ha estado allí, hace casi 20 días. Pero huellas de las botas que dejaron los ladrones al entrar y salir, así como las roderas de los vehículos que conducían indican que son recientes. Algunos de los vecinos aventuraban que pudo ser en Nochebuena.
Investigadores de la Policía Judicial y la Científica de la Guardia Civil acudieron ayer hasta el lugar para tomar huellas y descubrir rastros que pudieran llevarles hasta los responsables. Los cacos llegaron en uno o dos coches, recorrieron por un camino 100 metros desde la carretera y se situaron justo detrás de la instalación, para no ser vistos.
Para acceder al interior -previsiblemente de noche para no ser descubiertos desde de la carretera- serraron tres de los maderos paralelos al suelo que componen el muro trasero que protege el ‘oecus’ o salón principal de la villa. Pasaron directamente a la pasarela desde la que se contemplan los mosaicos y comenzaron su faena, «muy chapucera», comenta el alcalde, Lorenzo Izcara, a juzgar por los resultados. Numerosas teselas y fragmentos aparecieron desperdigados por las dependencias.
Al margen de la escena inferior de la obra dedicada al dios del vino, también se llevaron otras dos de menor tamaño situadas en la cenefa que rodea la composición. Ambas están dedicadas a la caza y en ellas aparecen los nombres de los vientos Zefyrus y Eurus. Intentaron también sustraer otro elemento dedicado al Boreas, pero no pudieron.
A tenor del estado en que quedaron los bordes de las escenas sustraídas, las herramientas que pudieron utilizar para despegar el mosaico tuvieron que ser un cortafríos y una maza. También emplearon una cizalla o una sierra eléctrica para cortar la malla metálica a la que está adherida la capa de mortero donde se apoyan las teselas. En lugar de empezar a cortar justo en la línea que marca el límite entre la escena elegida y la cenefa, iniciaron la amputación en medio de ésta, con lo que decapitaron los bustos que representan a los dueños de la villa romana.
El alcalde y los vecinos sospechan que los autores son los mismos que ya visitaron el lugar a principios de noviembre y destruyeron una pequeña parte de la misma composición. A su juicio, acudieron para llevar a cabo un ensayo de lo que iban a hacer posteriormente.
A pesar de ello, el plan que urdieron hacía aguas por todos los lados. La abertura que provocaron en la pared de maderos no era lo suficientemente amplia para sacar la escena entera, por lo que tuvieron que partirla a la mitad. Aun así, dividida, tampoco les cupo por el agujero. Para lograr trasladarlas al exterior las golpearon y dejaron caer trozos de mosaico del tamaño de un puño que se quedaron en el interior de las instalaciones.
No se sabe muy bien si se hizo tarde o se cansaron del esfuerzo, pero la amputación de la escena dedicada al viento Boreas se quedó a la mitad. Allí permanecen los signos de haber golpeado con un cortafríos la superficie de la obra.
Este tipo de ‘trabajos’ se suelen realizar por encargo, según señaló el alcalde, quien recuerda que hay una réplica de la composición en el Museo Arqueológico de Madrid. Lorenzo Izcara indica que el promotor del expolio «poco o ningún dinero dará a los autores, porque lo han destrozado entero».
Seguramente el receptor del mosaico sea un visitante, incluso asiduo, de los yacimientos, que se enamoró de la escena y «se le antojó para colocarla en su jardín o en un merendero».
La villa romana de Baños de Valdearados es visita obligada para todos los turistas que completan la ruta hasta Santo Domingo de Silos, Clunia o Caleruega. Por supuesto, era el mayor atractivo turístico de la localidad. «Nos quedamos sin algo que era nuestro; no sé el valor que tiene, incalculable, pero le han hecho un mal enorme al pueblo», indicaba. Hoy por la mañana una arqueólogo de la Junta de Castilla y León acudirá hasta el lugar para establecer la gravedad de los daños.
Fuente:www.diariodeburgos.es
miércoles, 28 de diciembre de 2011
martes, 27 de diciembre de 2011
domingo, 25 de diciembre de 2011
-Excavaciones en el castillo de la Picota (Miranda).
La rehabilitación del castillo de Miranda gana enteros. Apenas dos meses
y medio después de que Trycsa iniciase unos trabajos que permitirán su
puesta en valor parcial -quedará pendiente todavía una segunda fase-, la
antigua fortificación de la ciudad ha revelado un valor mucho mayor que
el que los estudios históricos y arqueológicos le presuponían hasta la
fecha. Protegidos por los restos visibles de la muralla, en el flanco
que en 2009 sacó a la luz la barbacana, se ocultan los de otra fortaleza
que los expertos datan en el siglo XVI. Es un castillo dentro de otro
castillo.

Pero con un muro irregular, totalmente dentado. Nada que ver con las líneas rectas de las edificaciones militares de época medievales y altomedieval. El diseño, tipificado como italiano, tiene su razón de ser en el cambio del sistema defensivo que trajo consigo el uso de un nuevo armamento: los cañones. «Sus disparos causaban mucho más daño con los muros regulares, rectos. Inventaron este sistema, siguiendo el modelo de los castillos italianos. Con los redientes, el impacto de un ataque con cañones era menor».
El archivero municipal, Carlos Díez Javiz, explica que el hallazgo «parece ser un desarrollo, una ampliación» del fortín en el siglo XVI porque «del primigenio, el del XV, no se han encontrado muchos restos». El muro oculto sería visible nada más bajar del ascensor que se construirá en los próximos meses para dar acceso directo desde el jardín botánico hasta la barbacana. Ésta última se construiría en una época posterior, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando el castillo mirandés vuelve a tener un uso bélico más notable por las guerras de la Convención, la de la Independencia y las tres Carlistas. Esa construcción avanzada, iría seguida de una nueva muralla que suprimió la que ha sido descubierta esta misma semana. En los restos se advierten al menos cuatro puntas; «cuatro redientes», uno de ellos cercano a lo que se conoce como torreón del rey, que mira frontalmente a la ciudad. «Se trata de un descubrimiento interesante y novedoso que nos cuentan mucho de la historia de esta ciudad», resaltó Díez Javiz.
Los cambios más recientes son los que concedieron un carácter mucho más «cuartelero» al castillo; el que los expertos tenían más documentado. Hasta la fecha había también constancia de la estructura originaria del siglo XV, de la que no se descartan puedan aparecer más huellas en los próximos meses. Pero no se sabía que existía una 'piel' intermedia. No había referencias.
Una sorpresa que obliga a replantearse parte del proyecto de recuperación: hay una capa más del pasado que quiere asomar. «Serán los arquitectos los que tengan que ver cómo vamos a desarrollar este tema. Ya estamos trabajando en ese asunto, pero los restos acaban de aparecer». No ha habido, por tanto, tiempo material para diseñar un plan específico.
Más aún si se tiene en cuenta que, con toda probabilidad, a medida que los trabajos se desplacen hacia el interior del cuartel, las sorpresas pueden multiplicarse. «Es más, nos hemos encontrado con que el propio cuartel es incluso más grande de lo que creíamos y más cuadrado», con respecto al trazado que figuraba en el plano de la fortificación que se obtuvo del archivo militar. De esa última estructura, la más joven, ha sido localizada la puerta de acceso con sus herrajes originales. Y a escasos metros, al menos, seis tumbas -dos cadáveres estaban ayer descubiertos- que «con toda seguridad» estarían vinculadas con la primitiva iglesia de Santa María, que fue destruida para construir el fortín en torno al año 1450 -para 1.480 ya estaba en pie-, por orden del Conde de Salinas. Desde el Cerro de La Picota era más fácil controlar el paso de las mercancías por el Ebro. Ese fue el sentido que llevó al conde -al parecer, inclinado hacia el bandolerismo-, a obligar a los mirandeses a levantar la fortaleza sacrificando el templo a su Patrona.
Los restos se extraerán de la zona y «se estudiarán de forma concienzuda». Porque todo ese área se convertirá en una zona de paseo para los visitantes de las ruinas. La demolición el pasado 17 de noviembre del depósito de agua potable que se construyó una vez que el Ayuntamiento de Miranda de 1903 decidió acabar con el castillo -sufría desprendimientos y tenía un coste de mantenimiento alto-, acabó con el símbolo del desinterés por el pasado patrimonial. Hoy el lugar que ocupaba, -en el corazón de la fortaleza-, es una explanada que dentro de unos seis meses se recuperará como parque. 537.000 euros es el coste de esta primera fase de rehabilitación, que cuenta con la cobertura de fondos europeos.
www.arqueologiamedieval.com

Pero con un muro irregular, totalmente dentado. Nada que ver con las líneas rectas de las edificaciones militares de época medievales y altomedieval. El diseño, tipificado como italiano, tiene su razón de ser en el cambio del sistema defensivo que trajo consigo el uso de un nuevo armamento: los cañones. «Sus disparos causaban mucho más daño con los muros regulares, rectos. Inventaron este sistema, siguiendo el modelo de los castillos italianos. Con los redientes, el impacto de un ataque con cañones era menor».
El archivero municipal, Carlos Díez Javiz, explica que el hallazgo «parece ser un desarrollo, una ampliación» del fortín en el siglo XVI porque «del primigenio, el del XV, no se han encontrado muchos restos». El muro oculto sería visible nada más bajar del ascensor que se construirá en los próximos meses para dar acceso directo desde el jardín botánico hasta la barbacana. Ésta última se construiría en una época posterior, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando el castillo mirandés vuelve a tener un uso bélico más notable por las guerras de la Convención, la de la Independencia y las tres Carlistas. Esa construcción avanzada, iría seguida de una nueva muralla que suprimió la que ha sido descubierta esta misma semana. En los restos se advierten al menos cuatro puntas; «cuatro redientes», uno de ellos cercano a lo que se conoce como torreón del rey, que mira frontalmente a la ciudad. «Se trata de un descubrimiento interesante y novedoso que nos cuentan mucho de la historia de esta ciudad», resaltó Díez Javiz.
Los cambios más recientes son los que concedieron un carácter mucho más «cuartelero» al castillo; el que los expertos tenían más documentado. Hasta la fecha había también constancia de la estructura originaria del siglo XV, de la que no se descartan puedan aparecer más huellas en los próximos meses. Pero no se sabía que existía una 'piel' intermedia. No había referencias.
Una sorpresa que obliga a replantearse parte del proyecto de recuperación: hay una capa más del pasado que quiere asomar. «Serán los arquitectos los que tengan que ver cómo vamos a desarrollar este tema. Ya estamos trabajando en ese asunto, pero los restos acaban de aparecer». No ha habido, por tanto, tiempo material para diseñar un plan específico.
Más aún si se tiene en cuenta que, con toda probabilidad, a medida que los trabajos se desplacen hacia el interior del cuartel, las sorpresas pueden multiplicarse. «Es más, nos hemos encontrado con que el propio cuartel es incluso más grande de lo que creíamos y más cuadrado», con respecto al trazado que figuraba en el plano de la fortificación que se obtuvo del archivo militar. De esa última estructura, la más joven, ha sido localizada la puerta de acceso con sus herrajes originales. Y a escasos metros, al menos, seis tumbas -dos cadáveres estaban ayer descubiertos- que «con toda seguridad» estarían vinculadas con la primitiva iglesia de Santa María, que fue destruida para construir el fortín en torno al año 1450 -para 1.480 ya estaba en pie-, por orden del Conde de Salinas. Desde el Cerro de La Picota era más fácil controlar el paso de las mercancías por el Ebro. Ese fue el sentido que llevó al conde -al parecer, inclinado hacia el bandolerismo-, a obligar a los mirandeses a levantar la fortaleza sacrificando el templo a su Patrona.
Los restos se extraerán de la zona y «se estudiarán de forma concienzuda». Porque todo ese área se convertirá en una zona de paseo para los visitantes de las ruinas. La demolición el pasado 17 de noviembre del depósito de agua potable que se construyó una vez que el Ayuntamiento de Miranda de 1903 decidió acabar con el castillo -sufría desprendimientos y tenía un coste de mantenimiento alto-, acabó con el símbolo del desinterés por el pasado patrimonial. Hoy el lugar que ocupaba, -en el corazón de la fortaleza-, es una explanada que dentro de unos seis meses se recuperará como parque. 537.000 euros es el coste de esta primera fase de rehabilitación, que cuenta con la cobertura de fondos europeos.
www.arqueologiamedieval.com
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