martes, 7 de agosto de 2012

-Excavaciones en el castillo de Castrojeriz.

Las excavaciones en el patio de armas, además de proyectiles y fichas, han dejado al descubierto muchas placas de hierrro con remache, al parecer de puertas.  diariodeburgos.esLa Fundación del Patrimonio Histórico cuenta ya con los primeros datos que se extraen de su segunda campaña arqueológica en el castillo de Castrojeriz, asociada a la rehabilitación de la fortaleza, que también en curso. La excavación se ha centrado en una superficie de 600 metros cuadrados, en el patio de armas y las torres. El desescombro de las torres ha alcanzado los 8 metros de profundidad y entre los restos arqueológicos hallados destacan veinte proyectiles de piedra de unos 40 cm de diámetro y varias fichas de juego cuadradas, de hueso, pintadas por una de sus caras. Los arqueólogos han encontrado también muchas placas de hierro con remaches de bronce, posiblemente de puertas.
La excavación en el patio de armas confirma y completa la información en la campaña anterior, cuando se descubrió una calle enlosada que recorre el patio de norte a sur. A un lado de esta calle hay varias dependencias comunicadas, con hornos y fogones que indican su uso doméstico. Al otro, las dependencias tienen doble altura. Los arqueólogos creen que debieron de ser pabellones para la servidumbre y los hombres de armas. Aquí, junto a la escalera de acceso a las torres, hay un aljibe, construido entre el siglo XVII y el XVIII, con bóveda y muros muy potentes enfoscados con mortero.

Además del estudio arqueológico, se han leído los muros para interpretar la secuencia constructiva, desde el siglo IX hasta su abandono en época contemporánea. Los de la torre oeste denotan una construcción acelerada, seguramente por la presión de las continuas incursiones musulmanas en el siglo IX. Esta torre se asienta sobre un cimiento anterior de opus caementicium, hormigón romano compuesto de mortero y guijarros, y se construyó reutilizando sillería también de época romana.
La torre este fue una gran construcción de cinco plantas, rematada con almenas. Los arqueólogos han documentado cuatro nuevas ventanas saeteras y confirman que no hay puertas en las tres plantas inferiores, lo que apunta a la clara función defensiva del imponente torreón, construido en una época convulsa -s. XI-XII- de luchas entre los reinos de Castilla y Navarra.
La torre central o del homenaje se hizo entre los siglos XIII y XIV. Tenía tres plantas, la superior, de dos cuerpos, con ventanas amplias y bóvedas de crucería, y tendría un uso señorial. Se transformó en las obras de fortificación del siglo XV y en el XVI construyeron una cuarta planta. En su sótano, hay otro depósito de agua subterráneo, con paredes de ladrillo y bóveda de cañón de sillería. Este aljibe, probablemente, anterior a la construcción de la torre, está bajo el patio de armas, pero quedó oculto por las numerosas modificaciones, recrecidos y enlosados.
Esta es la segunda investigación arqueológica en el castillo de Castrojeriz. En 2009, excavó unos 300 m2, en el patio de armas y las lizas, sur y este, y extrajo datos importantes para la redacción del proyecto de rehabilitación.

El abandono del edificio, el hundimiento de cubiertas y forjados hasta su desaparición, la agresión atmosférica que erosiona la ladera y las fábricas y el expolio han causado el estado de ruina que hoy presenta el castillo de Castrojeriz. Varios tramos del muro están descarnados y desprotegidos, dejando vía libre a la entrada de agua. Los cimientos de la torre llamada albarrana y de la esquina norte de la muralla principal del patio de armas están al aire, con tramos de muros vencidos y descolgados. Los peldaños de la escalera del cuerpo central están cubiertos de vegetación y desgastados, los muros, desplomados, y se observan pérdidas en jambas, dinteles y dovelas de los vanos que aún se conservan.
La FPH plantea estabilizar y conservar las estructuras que permanecen en pie y facilitar que puedan ser visitadas de forma segura. La intervención proyectada busca consolidar los elementos más significativos: las tres torres que integran su cuerpo principal. Está previsto estabilizar la ladera de la esquina norte y la torre y cerrar el patio de armas al norte. También se define el perímetro y volumen de las defensas exteriores de la fortaleza, además de desescombrar el patio y otros espacios y acondicionarlos para que se puedan transitar.
El seguimiento arqueológico de las obras y la instalación de señales informativas para hacer más fácil el recorrido por el castillo, completan este capítulo. Una vez concluya la intervención, el ayuntamiento gestionará las visitas.



Fuente: www.diariodeburgos.es

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