
Esta necrópolis ocupa toda la extensión del promontorio rocoso de
setenta metros de largo por unos veinticinco en su parte más ancha
contabilizándose 279 tumbas de distintas formas, tipos de construcción y
cronología. Las excavadas en la piedra son las de bañera y las
antropomorfas de las que las primeras son las más antiguas, fechadas en
los siglos IX y X. En el extremo del cementerio, fuera ya de la mole
rocosa, aparecen las más modernas que fueron construidas con lajas de
piedra durante los siglos XI y XII.
Del total de los enterramientos descubiertos 180 pertenecen a personas adultas, 37 a jóvenes y 62 a niños. También se puede contemplar en el centro de la necrópolis, rodeada de tumbas y medio tallada en la roca, la base de una pequeña iglesia.
Del total de los enterramientos descubiertos 180 pertenecen a personas adultas, 37 a jóvenes y 62 a niños. También se puede contemplar en el centro de la necrópolis, rodeada de tumbas y medio tallada en la roca, la base de una pequeña iglesia.
La
intervención, patrocinada por la Diputación Provincial, ha consistido
en la restauración y puesta en valor de la necrópolis, con el fin de dar
a conocer y potenciar su valor cultural y turístico. Entre las
actuaciones ejecutadas cabe destacar la limpieza de todo el yacimiento;
la protección de muros, sepulturas y estructuras existentes; la
realización de una rampa de acceso y de un aparcamiento; la plantación
de diversas especies vegetales; la señalización de los accesos y la
dotación de paneles informativos a todo el recinto.
Fuente: http://noticiasburgos.com y www.elcorreodeburgos.com
Hola:
ResponderEliminarEspero que Araticos Arqueológicos hayan solventado el gran desaguisado visual y de gran peligrosidad que supuso colmar las tumbas con piedrecillas y una sustancia fijadora pringosa que no duró ni un año, como les sucedió en Peña del Mazo (Pajares de Tobalina).