lunes, 18 de junio de 2012

-Identifican una segunda calzada romana en Briviesca tras una ardua investigación.

El papel de Briviesca como nudo de comunicaciones era algo conocido desde la antigüedad y especialmente importante en la época romana. No obstante, resultaba muy complicada la identificación de las antiguas calzadas romanas, en parte por el paso del tiempo, pese a lo cual el investigador Isaac Moreno se fijó en la zona ya hace más de una década.
Tras lograr identificar la antigua vía romana que unía la antigua Virovesca con Segisamunculum, actual Cerezo de Río Tirón, la referencia en el itinerario Antonino de una segunda calzada le llevó a profundizar en su localización.

Esta segunda vía imperial se describía en el itinerario de Astorga a Aquitania por Pamplona y unió hace más de dos milenios Briviesca con la entonces Veleia, actual Vitoria.
Cabe destacar que de esta calzada nadie había encontrado nunca vestigios físicos que confirmaran su existencia, algo clave para referenciarla con el debido rigor histórico, pero Moreno si lo ha logrado.
El investigador señala que se encuentra muy destruida y que fue  clave para su localización entre Briviesca y Pancorbo el mapa de Manuel Echanove, constructor de la actual N-I, dibujados en el año 1790. Los trabajos desde el desfiladero pancorbino no han contado con esta ayuda cartográfica y se basan en un complejo estudio de la orografía del terreno y estudio de mapas antiguos.
Según el estudio, la antigua calzada entraba en Briviesca procedente de Tritium, Monasterio de Rodilla, y tras cruzar la villa romana continuaba adelante coincidiendo en casi todo el recorrido con la actual N-I hasta Calzada de Bureba.

En ese punto sigue hasta el arroyo Grillera continuando por el Camino Real Viejo, actualmente también desaparecido y que se le conoció como Calzada Vieja, hasta el paraje de Entrambosrríos.
Cabe destacar que en la cartografía más antigua de la comarca se encuentran referencias a las vías romanas que abalan su existencia decenas de siglos después del fin de la ocupación romana.
De hecho en la localización de la calzada a Cerezo se descubrió un antiguo mapa en el que se denominaba a la senda Camino de los Romanos por lo que la toponimia ha sido un importante auxilio en la investigación.
En el estudio de esta cartografía antigua Moreno también ha constatado que en el mapa de Echanove se encuentran dibujadas las conexiones entre Briviesca y Cameno así como la de Santa María Ribarredonda y Pancorbo de la calzada romana.
La exhaustividad de este estudio ha sido notable ya que tras la localización documental se ha procedido a excavaciones arqueológicas que han certificado la sección estructural de la vía romana que Echanove había dibujado.

Fuente:  http://www.elcorreodeburgos.com

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