lunes, 12 de noviembre de 2007

-El Ducado de Cantabria.

Nace la Cantabria visigoda en el siglo VI con la toma de la ciudad de Amaya por el rey godo Leovigildo en el año 574 . Amaya será la capital de la nueva provincia gobernada por un “dux prouintiae”, o máximo jefe militar, que servirá de defensa frente al territorio vascón, siempre levantisco. Ésta provincia , gobernada por el duque Pedro, será el único territorio visigodo que no sucumbirá totalmente al dominio musulmán, estableciendose como foco organizador de la futura reconquista.

Sus límites comprendían la parte oriental de la actual Cantabria, el territorio cántabro y autrigón del norte de Burgos, la Bureba, los montes de Oca y el territorio berón de la Rioja.

Tras la batalla de Guadalete en 711, en la que el rey Rodrigo es derrotado por el ejercito musulmán comandado por Tarik Ibn Ziyad, lugarteniente de Musa Ibn Nusayr, los notables visigodos emprenden el éxodo hacia los territorios del norte, llevándose consigo sus riquezas y el tesoro visigodo. Al otro lado de la sierra de Somosierra parece ser que Tarik les da alcance y se apodera de parte del tesoro. Tarik, en su avance, se dirige hacia la capital del Ducado visigodo de Cantabria, en Amaya. Es allí donde la multitud visigoda busca refugio, confiando en la fortaleza de la Peña. Sin embargo, poco duró su resistencia, debido a la penuria y el hambre que padecían ellos y el resto de la península en los momentos de la invasión. Tarik apresa a multitud de cautivos y se dirige hacia Astorga, estableciendo autoridades en distintos lugares en colaboración con los vitizanos (seguidores de Witiza) y los judíos.
Los vitizanos seguían considerando a los musulmanes como aliados suyos en su lucha contra el último rey godo Rodrigo.
La población visigoda acepta los pactos de sumisión que les ofrecen los bereberes.
En el 714 Musa vuelve a pasar por el valle del Duero desde Zaragoza hacia Galicia. A su paso parece que no se produce ninguna resistencia apreciable. Por lo tanto, según los historiadores islámicos, la meseta norte fue sometida al poder musulmán durante las dos expediciones de Tarik en 711-712 y de Musa en 714. En esos años someten la casi totalidad del reino visigodo con 12.00 hombres de Tarik y los 18.000 de Musa.

Después de la batalla de Covadonga en 722? se casan Alfonso, hijo del duque Pedro de Cantabria, y Ermesinda, hija de Pelayo, con lo que se estrechan los lazos de unión de los dos núcleos cristianos que mantienen su independencia, las asturias de Pelayo y la parte del Ducado de Cantabria que no ha sido sometido.
Pedro de Cantabria es uno de los ocho “duces” o jefes militares visigodos que mandaban los destacamentos militares que defendían cada uno de los ocho ducados o provincias en que se dividía el reino visigodo de Toledo desde el año 683. El ducado de Cantabria comprendía desde las proximidades de la actual ciudad de Logroño, el norte de las actuales provincias de Burgos y Palencia hasta el Pisuerga y de ahí hasta el mar Cantábrico. Comprendían las tierras que lindaban con los vascones, por lo que Pedro era el dux que regía el ducado que llamaron Cantabria.
Los caudillos musulmanes dirigian sus ataques a las capitales de los ducados visigodos, por lo que Tarik se dirigió a Amaya. De esta manera quedaban sometidas al poder musulmán las tierras atravesadas por la calzada Burdeos-Astorga, la Bureba, las comarcas del Arlanzón y del Odra y las zonas llanas. Sin embargo, no parece que penetraran más allá de las primeras estribaciones montañosas.

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